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Mensaje de la Santísima Virgen María Reina de la Paz, del 25 de agosto de 2010, Medjugorje, Bosnia Herzegovina y reflexión autorizada del Santuario para Iberoamérica del padre Francisco Ángel Verar
"¡Queridos hijos! Con gran alegría, también hoy, deseo nuevamente invitarlos: oren, oren, oren. Que este tiempo sea para ustedes tiempo de oración personal. Durante el día busquen un lugar donde, en recogimiento, puedan orar con alegría. Yo los amo y los bendigo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!"
Una vez más, la Virgen cumple con su cita habitual para darnos un hermoso mensaje a través de la vidente Marija. Se recuerda, que las apariciones diarias continúan para Iván, Marija y Vicka, pero el mensaje, mensualmente, nos viene por medio de Marija. Los otros tres videntes tienen la aparición una vez al año y Mirjana, tiene todavía el encuentro mensual de oración, el día dos de cada mes, por quienes no experimentan el amor de Dios en sus corazones. Y para tal ocasión, también la Virgen da un mensaje, especialmente, para los peregrinos que participan en la aparición.
La Virgen este mes en su mensaje, ha hecho referencia a la alegría especial que la acompaña durante estos días. Seguramente, debido a la cantidad de peregrinos que, como nunca antes, visitan estos días Medjugorje. Como detalle particular, la concelebración eucarística cada día, rebasa los ciento veinte sacerdotes, provenientes de numerosos países, y la Misa internacional permanece abarrotada de fieles, con la peculiaridad, que difícilmente se encuentra puesto para participar sentado.
Los videntes siempre han destacado que en cada aparición, la Virgen se les aparece alegre. Sin embargo, en este mensaje, Ella misma ha querido que todos los peregrinos, y quienes siguen sus mensajes en todo el mundo, sean conscientes de la alegría que experimenta en esta ocasión. Por eso ha dicho: "Con gran alegría, también hoy, deseo nuevamente invitarlos..."
Seguidamente, el mensaje dice: "oren, oren, oren". Quienes siguen de cerca los mensajes de la Santísima Virgen María, a lo largo de estos veintinueve años, dos meses y un día que tiene de estarse apareciendo en Medjugorje, sabe muy bien cuántas veces la Madre ha hecho esta llamada. Que no es otra cosa que una triple invitación al amor hacia Dios. Esta invitación no es nueva. Lo que sí es nuevo, que en el mes de agosto de 2010, cuando muchos todavía están de vacaciones en Europa, la Virgen, renueve la triple invitación a permanecer en Dios. La Madre, en lugar de decir: "oren, oren, oren", pudo ahorrarse palabras diciendo una sola vez: oren. Sin embargo, al hablar de la oración lo hace en forma repetitiva. Obviamente, está llamando la atención sobre la importancia del tema. Obsérvese, por ejemplo, que nunca ha dicho: conviértanse, conviértanse, conviértanse... o, ayunen, ayunen, ayunen...etc. Porque la prioridad para la Madre es la oración.
Cuando la Virgen hace esta invitación, no es sólo para orar, sino para orar de forma continua. Nótese que la Virgen ha dicho varias veces: "¡Queridos hijos! que la oración sea la vida de ustedes". Entonces, se puede entender esta triple llamada, para que la oración se haga vida en todos sus hijos. ¿Cómo se logra esto? Sólo a través de la oración continua hecha con amor. Y para responder a ella es imprescindible echar mano a los diversos métodos de oración que la iglesia nos propone, puesto que con uno sólo difícilmente se puede avanzar hacia la plena unión con Dios.
Para orar o mantener el ritmo de la oración continua, además del rezo de varias partes del santo Rosario durante el día, se debe reservar espacios para meditar la Biblia, visitar a Jesús Sacramentado, rezar varias partes de la Liturgia de las Horas, repetir jaculatorias durante el día... Y, como recomienda la Madre, buscar espacios y lugares para la oración silenciosa en recogimiento.
La peculiaridad de este nuevo mensaje que la Virgen nos da, está, en que además de invitarnos a la oración frecuente, pide que se aproveche el tiempo (este mes) para la oración personal. Lo cual no suprime la oración en familia o en comunidad. Quienes escuchan los mensajes de la Virgen, saben que la Madre ha pedido muchas veces a las familias rezar cada día el santo Rosario, leer juntos la Biblia... Pero ahora invita a la oración personal. Y no es para abandonar la oración familiar o comunitaria, si no para complementar la misma a través del recogimiento y la soledad. Se trata siempre de otro método de oración. Recuérdese que también Jesús en el evangelio nos enseñó: que donde hay dos o tres reunidos en su nombre Él está allí en medio de ellos. Pero también mencionó: "tu cuando vayas a orar entra en tu habitación y cierra la puerta y tu Padre que escucha en lo secreto te recompensará".
Por lo tanto todo discípulo de Jesús y de María práctica ambos métodos de oración.
En el mensaje también dice: "durante el día busquen un lugar donde, en recogimiento puedan orar con alegría". Ese lugar puede ser un rincón de la casa, el jardín, un bosque, una montaña, pero de todos los lugares disponibles para orar, todo cristiano católico sabe que el Sagrario, por antonomasia, es el mejor lugar para orar. Lo importante es buscar el recogimiento y la soledad.
La soledad y el recogimiento en la oración son importantes, porque son herramientas para permitirle a Dios hablar en la profundidad del corazón. Si sólo se reza el Rosario, la Liturgia de las Horas, jaculatorias y no se busca la soledad, el silencio y el recogimiento del corazón, será muy difícil escuchar a Dios, y quien no sabe escuchar a Dios no puede vivir en su voluntad ni enamorarse de Él. Una persona que se sienta enamorada de otra, es porque el amor ha ido fluyendo por medio de la comunicación verbal. Para amar y sentirse amado de alguien, las palabras son esenciales. Sobre todo cuando las palabras son espontáneas, cuando brotan de lo profundo del corazón. En nuestra relación personal con Dios, más importante que decirle todo lo que Él ya sabe, es escucharle. Porque cuanto podamos decirle a Dios en la oración, antes de presentárselo, ya es materia conocida Suya. Sin embargo, muchos fieles no tienen la menor idea de lo que Dios diariamente les pudiera decir, porque oran muy poco.
La Virgen ha dicho: "¡Queridos hijos! que este tiempo sea para ustedes tiempo de oración personal", y ha dicho además, que hay que buscar un lugar adecuado para la oración en recogimiento y con alegría. ¿Qué puede significar orar con alegría?
Una vez dijo la Virgen en un mensaje: "¡Queridos hijos! oren hasta que la oración se transforme alegría en ustedes". Sin embargo, ahora ha dicho: "oren con alegría". Esto puede significar dos cosas diferentes que pueden ir de la mano. Es decir, la primera: que antes de ir a orar yo debo disponerme con alegría para la oración. No debo ir a la oración por obligación, por deber, por necesidad, ni siquiera porque María me lo pide, sino porque amo a Dios. Una persona que tenga a Dios en el primer lugar de su corazón, no tendrá dificultad para orar con alegría. Pero, una persona que tenga un corazón dividido, que esté apegado a las cosas del mundo, a las actividades por encima de Dios... No sólo tendrá dificultad para orar con alegría, sino que sentirá la oración como un gran peso difícil de ejecutar.
La otra razón del porqué la Virgen dice en este mensaje: "oren con alegría",puede hacer referencia a que sólo cuando se ora con amor, en recogimiento, cuando se ora con el corazón, se puede encontrar la alegría. En resumen: lo importante es orar y orar siempre alegre.
También se puede pensar que muchas personas no oran con alegría por no haberse reconciliado con Dios o con el prójimo. O bien, por las heridas profundas y los vacíos que puedan permanecer en el corazón, en estos casos habría que hacerse aconsejar por un sacerdote, perdonar de corazón y hacer una buena confesión.
Al final del mensaje la Virgen dice: "yo los amo y los bendigo". Muchas veces la Virgen en sus mensajes ha destacado cuanto ama a los fieles. Ella sabe que, según los planes de Dios, no todos la pueden ver. Sin embargo, no hay quien no pueda escucharla. Porque cada mes tenemos un nuevo mensajes. Ahora bien, considérese que cuando una persona ama a otra, más que verla simplemente, le gustaría escuchar de sus labios que le dice "te amo". Quien ama a María sabe que es más importante escuchar de sus labios "yo les amo" que verla. Si pudiéramos ver todos a la Virgen y la Virgen permanece callada, no serviría de mucho haberla visto, pero si no viéndola nos dice que nos ama, tiene más valor. Y la Virgen como Madre lo sabe.
También en el mensaje dice: "los bendigo". Quienes podemos estar en el momento de la aparición, seguramente, recibimos los efectos directos de esa bendición, toda vez, que los videntes subrayan que cuando María aparece, extiende sus brazos, ora por los presentes e imparte su bendición Maternal. Pero cuando María en un mensaje que transmite al mundo entero dice: "los bendigo", es porque también quiere hacer participe de su bendición, a quien lee y medita su mensaje.
Para terminar, menciona su acostumbrado: "Gracias por haber respondido a mi llamada". Aún sabiendo que muchos de los que lean y mediten este mensaje no van a responder, de todos modos agradece la acogida al mismo. Lo que refleja la delicadeza y la ternura con que trata a todos sus hijos.
Medjugorje es una gran oportunidad para quien desea vivir conforme a la voluntad de Dios. La llamada que la Virgen hace este mes, tiene como fin: atraer el mayor número de almas hacia la plenitud de vida con Dios; y la Virgen sabe que eso sólo se alcanza a través de la oración continua. La Madre en el cielo, y quienes permanecen con Ella, no tienen necesidad de orar todo el día para vivir la vida plena con Dios. Pero quienes aún estamos en tierra necesitamos la oración como medio eficaz para alcanzar a Dios y transformarnos en su amor. Por eso nos dice: "oren, oren, oren".
¡Sea alabado Jesucristo!
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Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de julio de 2010, y Reflexión del P. Francisco Ángel Verar Hernández. Fiesta de Santiago Apóstol; Medjugorje, Bosnia Herzegovina
¡Queridos hijos! Los invito nuevamente a seguirme con alegría. Deseo guiarlos a todos a mi Hijo y a vuestro Salvador. No están conscientes de que sin Él no tienen alegría, ni paz, ni futuro, ni vida eterna. Por eso, hijitos, aprovechen este tiempo de oración y abandono gozosos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!
El mensaje de este mes se puede dividir en cuatro partes.
1º La Madre invita a sus hijos a seguirla con alegría. Esta invitación no es nueva. Como tampoco es nuevo el don de la presencia extraordinaria de María en Medjugorje. Gracias a Dios, en la mayoría de los países de tradición católica, los mensajes de la Virgen, cada mes, circulan masivamente. Sin embargo, no siempre quienes los leen, los acogen… los viven con alegría. Quizá por eso la Madre de nuevo, invita a todos sus hijos a seguirla alegremente; no por deber u obligación. Sino con alegría. Entonces, cabría la pregunta: ¿Qué puede significar seguir a la Virgen alegremente?
Se responde, ante todo: que hay que acogerla como Madre y Maestra. Recuérdese que dentro de los planes de Dios para la humanidad, por medio de la Virgen María, no sólo estaba que fuera la Madre del Salvador, sino también la Madre de toda la Iglesia y de toda la humanidad. Es el sentido que tienen las palabras que Nuestro Señor en la Cruz le dirigió al Apóstol Juan: « Hijo, ahí tienes a tu Madre». Como es evidente, fue esta la única vez que Jesús se dirigió a un discípulo suyo llamándolo «hijo», y era para enfatizar la relación que, desde ese momento, desempeñaría Juan con María. Es decir: Jesús le hizo ver al «discípulo amado» que a partir de entonces, los dos tendrían una misma Madre. Y el evangelio además agrega: «que desde aquel momento, el discípulo la acogió entre sus bienes». Es decir, entre los bienes espirituales —del testamento de amor— que Juan había heredado de Jesús. Y es precisamente lo que hay que hacer hoy con María: abrirle, de par en par la puerta del corazón acogerla entre los bienes espirituales que se reciben de Jesús.
Cuando la Madre dice: «¡Queridos hijos!: los invito nuevamente a seguirme con alegría», está pidiendo que se le admita en el corazón humano para conducir a Jesús. Sólo cuando se le abre la puerta del corazón a la Virgen —sin reservas—, puede eficazmente conducir el alma hacia la santidad. San Luis María Grigniont de Monfort escribió: « María es el camino más fácil, corto, perfecto y seguro para llegar a Jesús». Téngase en cuenta que la Virgen es toda una Dama y jamás violaría la intimidad de algún hijo suyo para entrar en él si este primero no le abre el corazón. Se destaca además que el corazón humano es la única puerta que sólo se puede abrir “desde dentro”; es decir, cuando el hombre toma la iniciativa de permitirle entrar a Dios.
La Virgen, entonces, está delante de muchos corazones esperando hacer su morada. Se debe rechazar todo espíritu de miedo, de prejuicios… que impidan acoger a la Madre de Dios en el corazón. María es un gran bien espiritual para todos.
2º. La Madre desea guiar a todos a Jesús el Salvador. La Madre no tiene otro propósito con su venida a la tierra que conquistar el mayor número de almas para Su Hijo. Todo se resume en eso. Dios la ha enviado en estos tiempos para evangelizar. Evangelizar, en síntesis, es conducir las almas a Jesús. Nótese en el mensaje como la Virgen dice: «Deseo guiarlos a todos a mi Hijo y a vuestro Salvador.» La Madre quiere que todos los corazones le pertenezcan a Cristo y por lo mismo continúa apareciéndose todos los días en Medjugorje. Jesús es el “gran mensaje” que la Virgen trae al mundo y espera que definitivamente reine en el corazón de todos. Por eso en sus mensajes frecuentemente invita a colocarlo a Él en el primer lugar del corazón. Y recuérdese que quien acoge a Jesús como Salvador y lo coloca en el centro de su corazón vive en plenitud los mensajes de Medjugorje. Una vez dijo la Virgen hablando de la Adoración al Santísimo: «Queridos: hijos los invito a que se enamoren de Jesús sacramentado.» Jesús pues, el centro del mensaje de Medjugorje.
3º. La Madre advierte la falta de conciencia de cuanto Jesús otorga. Recuérdese como en mayo de este año la Virgen mencionó: «Queridos hijos: Dios les ha dado la gracia de vivir y de custodiar todo el bien que hay en ustedes y alrededor de ustedes, y de alentar a otros a ser mejores y más santos, pero Satanás no duerme, y a través del modernismo los desvía y los conduce por su camino. Por eso, hijitos, en el amor hacia mi Corazón Inmaculado, amen a Dios sobre todas las cosas y vivan Sus Mandamientos. Así su vida tendrá sentido y la paz reinará en la Tierra.» Nótese ahora, como en el mensaje de este mes advierte: «No están conscientes de que sin Jesús no tienen alegría, ni paz, ni futuro, ni vida eterna». En el fondo ambos mensajes son similares. El hombre que se deja arrastrar por el modernismo cayendo en manos de Satanás, es el mismo que pierde la conciencia de todo lo que Jesús ofrece y que inútilmente se espera encontrar en el mundo: alegría, paz, futuro y vida eterna.
4º La Madre invita a todos sus hijos a responder a su llamada con oración y abandono alegres. Quizá es la parte más importante del mensaje, porque es la medicina a la falta de conciencia de cuanto Jesús ofrece. Las vacaciones anuales que muchos realizan en Europa en estos días, de ninguna manera deben alejar el alma de la oración y del abandono en Dios. Considérese, que como ha dicho María: la oración es siempre el mejor descanso para el alma. En este mes, pues, la Madre de nuevo invita a sus hijos a la oración. Y cuantos conocen los mensajes de la Virgen, saben que eso significa: tres partes del santo rosario cada día, la Misa, la lectura cotidiana de la Palabra de Dios, la adoración a Jesús Sacramentado y la participación en algún grupo de oración. Quienes nos reuniremos en Medjugorje en el I Encuentro Iberoamericanos de Guías del Movimiento de la Reina de la Paz, el mensaje es una exhortación a retomar cuanto Ella nos ha estado diciendo a lo largo de estos 29 años, y un nuevo desafío para trabajar con mayor empeño, en la difusión de su espiritualidad en occidente. Seamos constantes en vivir en, primer lugar, cuanto la Madre nos dice. ¡Sea alabado Jesucristo! |
Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 2 de abril de 2010,
Viernes Santo Y Reflexión del P. Francisco Ángel Verar Hernández
“Queridos hijos: Hoy los bendigo de manera especial y oro para que regresen al camino correcto que lleva a Mi Hijo, su Salvador, su Redentor, Aquel que les ha dado la vida eterna. Piensen en todo lo que es humano, en todo lo que no les permite seguir a Mi Hijo, en la transitoriedad, en la imperfección, en lo limitado y luego piensen en Mi Hijo, en su divina inmensidad. Con el abandono y la oración ennoblezcan su cuerpo y perfeccionen su alma. Estén pronto, hijos míos. ¡Les agradezco!”
Hoy la Iglesia universal celebra la Pasión y Muerte en cruz de Nuestro Señor Jesucristo. Es un día de especial meditación y oración, especialmente en el significado que tiene para el mundo este acontecimiento. La Madre de Dios, que tiene veintinueve años de estarse apareciendo en Medjugorje, también se une desde el Cielo a este aconteciendo, y nos comparte su reflexión.
El mensaje de este Viernes Santo comienza diciéndonos “Queridos hijos: Hoy los bendigo de manera especial”. La razón de esta bendición que la Virgen concede a los peregrinos presentes en la aparición de hoy en Medjugorje, es la Pasión dolorosa de Su Hijo. La humanidad tiende a subestimar el sufrimiento del Redentor por la pérdida del sentido del pecado y la Virgen lo enaltece. Viernes Santo es un día lleno de amor, de paz y de victoria. Día de la Reconciliación de la humidad consigo misma y con su Creador; gracias al sufrimiento vicario de Jesús. La Virgen es la primera en reconocerlo como Madre y Discípula, y también porque fue la primera en acompañar a Su Hijo en esta gesta. La Cruz es el triunfo de Jesús sobre la muerte, sobre el pecado y sobre todo lo que destruye la humanidad. Por eso la Virgen dice: “Queridos hijos: Hoy los bendigo de manera especial”.
Luego dice: “oro para que regresen al camino correcto que lleva a Mi Hijo, su Salvador, su Redentor, a Aquel que les ha dado la vida eterna.” Precisamente por la importancia que tiene cada año la celebración del Viernes Santo y el significado que tiene la Muerte de Cristo por la salvación del género humano, la Madre no puede dejar pasar este significativo día sin elevar plegarias especiales a la Santísima Trinidad por la salvación todos. A María le preocupa que muchas almas se pierdan por el pecado por la indiferencia, por el apego a las cosas materiales y al apego al espíritu del mundo sin Dios. Por eso ora. La Virgen con su ejemplo hace ver a todos la importancia de la oración en este tiempo y en este Día. Y de Ella la humanidad debe aprender.
Como María nos sugiere, este es un día para doblar las rodillas, para arrepentirse de los pecados, para pedir perdón… porque Cristo ofreció su vida como víctima expiatoria de redención por todos. Esa es la única explicación de su sufrimiento, del porqué, siendo inocente, aceptó el suplicio de la cruz. Fue por puro amor. La Madre quiere que hoy todos contemplen al crucificado, que frente a la cruz todos laven sus culpas y comiencen a vivir una vida nueva en gracia, sin ofender nunca más a Dios.
La Virgen María en el calvario tuvo sus ojos limpios fijos en el sufrimiento de su Hijo. Lo vio bañado en sangre, coronado de espinas. Ella sabía que se ofrecía por toda la humanidad; no por Ella, pues no tenía pecado, sino por todos los hombres. Y al “pie de la cruz” oraba para que su sacrificio no fuese en vano y las almas pudieran abrirse a su dolor, a su muerte. También hoy en el cielo la Virgen permanece “al pie de la cruz”, permanece contemplado el sufrimiento de su Hijo Aquel Viernes Santo y no quiere que pase por inadvertido. Quiere, por el contrario, que se un día de conversión, de reconciliación y de regreso a la vida de gracia. Por eso ora de nuevo. Y dice: “oro para que vuelvan al camino correcto de Mi Hijo, Su Salvador, Su Redentor, a Aquel que les ha dado la vida eterna.” La Madre desea que este día los corazones de toda la humanidad se abran al amor de Jesús; sin miedo a perder la vida que el mundo ofrece. La Madre quiere que todos reciban hoy la vida eterna que Jesús brinda. Por eso ora e invita a todos a regresar al camino correcto de Jesús. Recordamos que Jesús es el “Camino, la Verdad y la Vida”. No hay otro Nombre dado a los hombres por el que la humanidad pueda salvarse. María lo sabe y tiene veintinueve años de estarlo predicando en Medjugorje, de venir del Cielo a la tierra por la conversión de la humanidad. Por eso este día Viernes Santo, es clave, es el día de la salvación para muchas almas, del inicio de una vida nueva.
En el mensaje la Virgen le atribuye cuatro hermosos títulos a Jesús: Su Hijo, Nuestro Salvador, Nuestro Redentor, a Aquel que nos ha dado la vida eterna.
El primero recuerda la relación filial de Jesús con María. Ella lo concibió, lo trajo al mundo, lo educó, vivió con El. Estuvo siempre a su lado. Nunca se separó. Como tampoco jamás ningún cristiano se debe separar de Él.
En el segundo, título, “Salvador”, María recuerda de Jesús su dimensión soteriológica, la razón de su venida al mundo: ha venido para salvar. A diferencia de muchos que vinieron antes de él y fueron “ladrones y salteadores” Jn 10:8. Jesús, sin embrago, vino para que todos tuviéramos “vida y vida en abundancia” Jn 10:10. Jesús salva al hombre de todo lo que le impide ser feliz, y por eso ofreció su vida en la cruz.
En el tercer título, “Redentor”, María especifica un aspecto de la salvación que el Señor otorga: la Redención. En su primera acepción se trata de un rescate. Redimir viene de la palabra griega “antilutron” que se utilizaba en la antigüedad para significar “el reemplazo de dinero por un esclavo o prisionero”. Jesús con su muerte en la cruz ha rescatado del mercado de la esclavitud del pecado a toda la humanidad, en la cual todos yacían muertos espiritualmente por la deuda de Adán. Gracias a su Muerte en Cruz, Jesús libra a la humanidad de la corrupción. Por eso este día es significativo: La Virgen no quiere que nadie se quede en las “representaciones” de la Pasión de Jesús sino que todos se decidan en ser parte de ellas lavando sus pecados con la Sangre del Señor.
En el tercer título, “Aquel que nos ha dado la vida eterna”, la Virgen recuerda que Jesús le abrió a todo hombre las puertas del Paraíso. El primero en disfrutar de esta realidad fue el malhechor arrepentido que acompañaba a Jesús en la Cruz. Y las mismas palabras que el Señor ofreció al ladrón también la ofrece hoy a toda la humanidad: “estarás conmigo en el paraíso” , “si te arrepientes de tus pecados”, “si me abres tu corazón”, “si renuncias a todo lo que ofende tu dignidad de cristiano”, “si me aceptas como el Señor de tu vida.”
La tercera parte del mensaje es muy significativa, la Virgen dice: “Piensen en todo lo que es humano, en todo lo que no les permite seguir a Mi Hijo, en la transitoriedad, en la imperfección, en lo limitado y luego piensen en Mi Hijo, en Su divina inmensidad.” La Madre quiere que el día de hoy sea un día de reflexión, que se medite y reflexione sobre las cosas humanas, transitorias, limitadas y se confronte todo eso con Jesús, con lo que Él ofrece y su Divina inmensidad. María quiere que este sea un día de reflexión profunda y que cada hombre descubra, y renuncie a la vez, a todo lo que lo separa de la vida de la gracia. La Madre está preocupada porque hoy, como nunca, muchos van por la vía del error. Por eso habla, por eso se aparece, y con su presencia y palabras quiere rescatar a todos del pecado. Por eso invita a la reflexión, al arrepentimiento, a iniciar una vida nueva. María dice: “abran el corazón a Jesús” Pónganlo a Él en primer lugar en sus vidas”.
La última parte del mensaje es también importante dice: “Con el abandono y la oración ennoblezcan su cuerpo y perfeccionen su alma. Estén pronto, hijos míos. ¡Les agradezco!”. Abandonarse significa poner todo en las manos de Dios, confiar en Él, no tenerle temor. Significa: abrirle el corazón. Como una persona enamora le abre su corazón a su pareja, se entra espiritualmente a ella. María quiere que ante todo, las almas se entreguen a Jesús, que lo conozcan a Él. Que acepten su proyecto de amor.
María quiere que la humanidad se decida en amar a Cristo, que acoja su mensaje, que no lo desprecie. Hoy Viernes Santo es el día en que Jesús demostró radicalmente su amor por todos. Cuando María dice: “con el abandono y la oración ennoblezcan su cuerpo y perfeccionen su alma”, es para que el sacrificio de su Hijo no pase por inadvertido. Si Jesús en la Cruz confió en el Padre que lo iba a resucitar, no podemos actuar diferente ante las incomprensiones, dolor, problemas, dificultades. Quien asiduamente contempla al crucificado aprende a confiar en Dios, a esperarlo todo de Él.
María nos vuele a decir con la mirada en Jesús muerto en la cruz: “Oren”. Para responder a esta invitación hay que tomar hoy el rosario y contemplar varias veces los misterios de dolor, rezar el Vía Crucis, visitar los sagrarios, tomar la Biblia y meditar los pasajes de la Pasión dolorosa de Jesús. Semana Santa no es tiempo de vacaciones, de descanso, de diversión sino de oración, de participación en los oficios religiosos. La sociedad de consumo impone sus criterios por razones económicas y los discípulos de Cristo no deben ser parte del juego.
También la Madre dice: que con el “abandono y la oración se ennoblece el cuerpo y el alma”. Ella lo sabe porque es consciente que muchas almas han manchado su cuerpo y su alma con el pecado y por eso las invita a abandonarse en Dios y a que oren. Y la oración los llevará a reconciliarse con Dios en la Confesión.
Al final dice: “Estén pronto, hijos míos. ¡Les agradezco!”. “Estén pronto” es sinónimo de estar listo, disponibles. Quiere decir que la Madre espera que se responda a su invitación y sobre todo al sacrificio redentor de Su Hijo por nuestros pecados. La mejor Pascua que se puede celebrar es acogiendo a Jesús como Redentor y empezar la vida de gracia. ¡Feliz Pascua de Resurrección 2010!
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Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de marzo de 2010
Medjugorje, Bosnia Herzegovina y reflexión del P. Francisco Verar
“Queridos hijos! También hoy deseo llamarlos a todos a que sean fuertes en la oración y en los momentos en que las tentaciones los asalten. Vivan en la alegría y en la humildad su vocación cristiana y den testimonio a todos. Yo estoy con ustedes y a todos los llevo ante mi Hijo Jesús, y El será para ustedes fuerza y apoyo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”
De todos es sabido que uno de los días más importantes para los católicos es el día de la Anunciación porque además se celebra la Encarnación de Nuestro Señor Jesucristo. La Madre fiel a su cita, ha dado nuevamente un hermoso mensaje coincidiendo con este día tan significativo. Los videntes afirman que en los días solemnes la Virgen aparece con «vestidos» de gala de color entre plata y dorado. Y así ocurrió también este 25 de marzo. El mensaje comienza como casi todos los mensajes de la Reina de la Paz con la expresión «queridos hijos». Es una forma cariñosa, tierna, amistosa… de la Madre que se relaciona con sus hijos en la cual refleja sus sentimientos especiales de amor para con todos. Se recuerda que el mensaje no va dirigido a los videntes, pues ellos la ven todos los días, sino a todos los hombres de buena voluntad y en primer lugar a los católicos que acogen sus llamadas.
La Madre dice en el mensaje: «También hoy deseo llamarlos a todos a que sean fuertes en la oración y en los momentos en que las tentaciones los asalten.» En esta primera parte del mensaje la Virgen hace la invitación a descubrir y valorar dos aspectos importantes de la oración cristiana. El primero va dirigido a desarrollar la virtud de la fortaleza y el segundo a perseverar en ella, particularmente cuando vienen las tentaciones.
En relación a lo primero habría que especificar, que ser «ser fuerte» en la oración sugiere: la firmeza o manifestación de energía de carácter —por medio de las facultades del alma de la memoria, entendimiento y voluntad— encausada a «enfrentar» y «resistir» los estados de ánimo que obstaculizan el diálogo con Dios. Se trata entonces de vencer todo espíritu de desidia, cansancio, aridez, pereza, negligencia… que impida perseverar en la oración. En otras palabras: la Virgen quiere que sus hijos venzan cualquier estado negativo de ánimo que impida orar y que, por consiguiente, se dialogue con Dios. Y se sabe que los momentos privilegiados para la oración cada día son las mañanas y las noches; además de llenar los espacios pequeños de la jornada con jaculatorias, como la Madre ha sugerido, porque de todos es sabido, que a lo largo de estos veintinueve años que tiene de estarse apareciendo, ha repetido un sinnúmero de veces: «oren, oren, oren». Entonces, si hoy menciona: «También hoy deseo llamarlos a todos a que sean fuertes en la oración y en los momentos en que las tentaciones los asalten» es porque está diciendo de otra manera: «oren, oren, oren». Se recuerda que la Virgen ha dicho varias veces que «Medjugorje es una llamada a la oración» y precisamente por eso insiste tanto en este tema. También la presencia de la Virgen en Medjugorje se entiende con la oración. Un día dijo: «Si ustedes quieren entender porqué estoy tanto tiempo con ustedes oren, con la oración entenderán la verdadera razón de mi venida.» De seguro será muy significativo para todos los devotos de Medjugorje el día que la Iglesia reconozca la presencia extraordinaria de María en este lugar santo. Sin embargo, se debe acentuar, que el tal reconocimiento no garantizará que la gente ore. Porque fijémonos bien: el mismo Jesús enseñó que hay que orar siempre sin desfallecer, en todo momento. Sin embargo, la gente no ora como debe. ¡Y Jesús está reconocido por la Iglesia desde hace dos mil años! O más bien, ha sido Jesús quien ha reconocido la Iglesia desde hace dos mil años. Como la Virgen. Es decir, la Virgen ha reconocido la Iglesia siempre: ha orado por ella, la ha amado, le ha servido, le ha hablado… Sin embargo, muchos de sus hijos aun no la reconocen, no le oran, no le sirven, no la escuchan. Y lo mismo puede ocurrir con Jesús, que muchos no lo reconocen, no le oran, no le sirven… y es la oración la que hace posible el encuentro con Él y con Su Madre.
La segunda parte de la llamada a la oración de este veinticinco de mes, recae en un aspecto muy concreto de ella: hacerla cuando saltan las tentaciones. Todo cristiano sabe que cada día al empezar la jornada, debe orar. La Virgen ha dicho que debe ser un mínimo de treinta minutos en la mañana y treinta al finalizar la jornada; fuera de la Eucaristía. Además es recomendable acompañar el día con oraciones pequeñas y la meditación de la Palabra de Dios. Sin embargo, la oración nunca debe verse como una «obligación» o un «deber». Ninguno debe sentirse «obligado» a orar ni tampoco en el «deber» de orar, aunque de hecho lo sea. Porque nadie se enamora por «obligación» ni por «deber», porque el amor es un sentimiento espontaneo que brota del corazón. Y lo mismo pasa con la oración. Se ora porque se ama a Dios y no por obligación o por deber. San Agustín decía que «Dios tiene sed que de que el hombre tenga sed de Él.» En realidad ningún cristiano debiera tener problema con la oración si amara a Dios como se debe. Se juzga entonces, que el problema no está en la oración en sí, sino en la capacidad de amar a Dios, y la Virgen quiere que Dios ocupe siempre el primer lugar en el corazón. Por eso siempre nos invita a la oración. Y para lograrlo recuerda que no sólo hay que orar en los momentos fijos del día, sino también cuando saltan las tentaciones. Porque si se ora en la mañana y en la noche y se descuida la oración en los momentos en que el «enemigo» ataca, una sola tentación puede convertirse en pecado con el poder potencialmente, de destruir cuanta virtud se halla conquistado en varios días, semanas y hasta meses. De donde se entiende perfectamente que es muy importante orar cuando asaltan las tentaciones. ¿Y cómo orar en ese momento?
Es fundamental no esperar reconocer la tentación sino más bien, seguir el consejo del Señor de orar «en todo momento» para no caer en la tentación ya que muchas veces es difícil descubrir el asalto del «enemigo». El maligno se viste muchas veces de ángel de luz y no siempre se puede reconocer su acción. San Ignacio de Loyola afirma, por ejemplo, que cuando el maligno no puede hacer caer un alma en el pecado debido a su adelantamiento en la virtud, entonces la hará caer por medio de las mismas obras que realiza para Dios, haciéndole pensar que cuanto hace es para Él. Y en estos casos la única manera de desenmascararlo es cuando el alma puede percibir que en el desarrollo de las supuestas obras de Dios, las cosas no salen como debieran. Entonces, es difícil desenmascarar del todo al maligno y por ende, también sus tentaciones y las que vienen del mundo y de la propia concupiscencia.
Recuérdese que toda caída siempre es precedida por la tentación. Hay tentaciones que pueden ser reconocidas de inmediato y aun así pueden hacer caer al discípulo de Cristo. Y esto suele ocurrir sólo por dos razones: porque predomina la fragilidad o bien: porque deliberadamente se quiso ofender a Dios. Pero tómese en consideración que también puede ocurrir otra cosa: que el alma aún estando muy adelantada en la virtud, ignore en el momento, que un determinado impulso interior es realidad una tentación. Y en los tres casos lo que puede detener la caída es siempre la oración. La Virgen cuando nos dice: «oren en los momentos en que las tentaciones los asalten» no especifica si la tentación es reconocida o no, pero da a entender que cuando se es fuerte en la oración es cuando la tentación puede ser vencida.
En la segunda parte del mensaje la Madre dice: «Vivan en la alegría y en la humildad su vocación cristiana y den testimonio a todos». Sin oración constante esto es imposible. Porque el alma que no ora como debe, fácilmente se dejará conducir por los pensamientos negativos que puedan aflorar en la mente y por ende empañará su imagen frente a los demás. En muchas almas los recuerdos dolorosos se imponen en sus pensamientos inclusive de manera inconsciente. En otros son los problemas, las dificultades y las heridas emocionales del presente, que como consecuencia afectan el humor. La Madre lo sabe y por eso dice: «Vivan en la alegría y en la humildad su vocación cristiana y den testimonio a todos.» Pero recuérdese que primero dijo: «hoy deseo llamarlos a todos a que sean fuertes en la oración y en los momentos en que las tentaciones los asalten». Por consiguiente: quien no toma la oración con seriedad difícilmente podrá dar testimonio con alegría y en humildad de su vocación cristiana. Cuando el hombre sabe darle a Dios el lugar que le corresponde en su vida por medio de la oración, es cuando entonces surge de manera espontanea el testimonio alegre y humilde del discípulo de Cristo. Por lo tanto más que examinar los actos de cada día si son alegres o humildes, hay que revisar más bien como se está practicando la oración. Porque también puede ocurrir que muchos oran pero oran mal, sin el debido recogimiento del corazón, sin amor, sin paz o bien, sin haber hecho antes una buena confesión. De donde se puede concluir, a partir del mensaje de la Madre: que ora como debe es quien puede dar testimonio a los demás en alegría y amor.
En la tercera parte del mensaje la Virgen dice: «Yo estoy con ustedes y a todos los llevo ante mi Hijo Jesús, y Él será para ustedes fuerza y apoyo.» En muchos mensajes la Virgen dice «Yo estoy con ustedes» seguramente lo dice porque sabe que muchos de sus hijos frente a tantas incertidumbres, problemas, dificultades pueden pensar que Ella no los escucha, que está lejos. Pero probablemente también dice «yo estoy con ustedes» porque muchos no son lo suficientemente conscientes de la ayuda que Ella brinda, de su amor, de su presencia, de su amistad… el «Yo estoy con ustedes» es una manera de decir: no se desanimen, confíen en mí, yo no los abandono… Esta última parte del mensaje una vez más irradia la ternura de María para todos sus hijos. Hay invitación implícita a confiar en Ella, a ponerse en sus manos y sobre todo, a abrirle el corazón ya que a todos quiere conducir a Jesús para que sea fuerza y apoyo. ¡Sea alabado Jesucristo!
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Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de febrero de 2010
Medjugorje, Bosnia Herzegovina y reflexión del P. Francisco Verar
"Queridos hijos: En este tiempo de gracia, cuando también la naturaleza se prepara a ofrecer los colores más hermosos del año, yo los invito, hijitos, a abrir sus corazones a Dios Creador, a fin de que Él los transforme y modele a Su imagen, para que todo lo bueno que se encuentra dormido en sus corazones, se despierte a una nueva vida y anhelo de eternidad. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!»"
El nuevo mensaje que la Virgen regala para este mes, comienza recordando que se vive un especial «tiempo de gracia». Con frecuencia la Madre utiliza esta expresión para hacer referencia al «tiempo de su visita». Sin embargo, en esta ocasión figura el sagrado tiempo de la cuaresma, que además compara con el despertar invernal de la naturaleza europea. Ha mencionado: — «cuando también la naturaleza se prepara a ofrecer los colores más hermosos del año, yo los invito, hijitos, a abrir sus corazones a Dios Creador».
Para quienes viven en el hemisferio norte donde aparece la Virgen, la llegada de la primavera cada año, representa un especial signo de esperanza y de vida nueva. Obsérvese que del mismo modo la Madre está en la expectativa para que la próxima celebración de la Pascua, donde el creyente vuelve a encontrarse con el misterio central de su fe —unido al de la Encarnación y al de la Trinidad Santísima— despierte el corazón a una «vida nueva y anhelo de eternidad.» Pero para estimular la fe a esa vida nueva centrada en el misterio pascual, la Madre pone como condición: abrirle ahora el corazón a Dios Creador. Nótese que la Virgen no deja pasar por alto la oportunidad del presente tiempo litúrgico, para invitar a sus hijos a vivir en plenitud la vida de comunión con Dios, por medio de la disposición interior del corazón, ya que es allí donde Dios se manifiesta.
El corazón en el lenguaje bíblico no es sólo un órgano que bombea sangre o la sede de los sentimientos. El corazón, en el pensamiento global de la Escritura: es la fuente misma de la personalidad consciente y libre de cada ser humano, sede de las decisiones fundamentales y de la realidad profunda donde Dios se hace presente. Es la razón por la cual, muchas veces la Escritura, lo identifica con el alma. Entonces, cuando la Virgen dice: —«yo los invito, hijitos, a abrir vuestros (sus) corazones a Dios Creador» pide incondicionalmente —desde su magisterio de Madre de la Iglesia—, que se le permita a la Trinidad Santísima hacer morada en la realidad profunda del ser humano. Es una llamada a la experiencia real y profunda del Dios vivo. La Madre no quiere que sus hijos se queden sólo en ritos y demás expresiones exteriores de fe, si no que la vida de cada cual pueda renovarse desde el encuentro personal con Dios. Por eso dice: —« abran sus corazones al Dios Creador». Entonces, seguidamente cabría la pregunta: ¿Cómo hacer para abrir el corazón a Dios?
Se recuerda que la Madre no pide imposibles. Nadie se debe desanimar frente a esta llamada. «Abrir el corazón a Dios» no es algo que escape a las fuerzas humanas o a la vida espiritual común de cada creyente. Si se tiene en consideración que el corazón es la fuente de la existencia humana y la realidad profunda del ser, hay que entender la llamada a una acción que involucra toda la persona en su plenitud. En la antropología bíblica el concepto se refiere a permitirle a Dios que tome posesión, en su totalidad, del ser humano. El hombre que le abre el corazón a Dios, se deja poseer de Él. Como María en Nazaret cuando le respondió al Ángel: —«He aquí la esclava del Señor; hágase en mi según tu palabra» Lc 1:3. En aquel momento Dios descendió a Ella y engendró en su vientre a Su Hijo Unigénito. Del mismo modo Dios Padre en esta cuaresma quiere «descender» en sus hijos para transformarlos y moldearlos a Su imagen. Pero si el hombre no abre el corazón el movimiento de la manifestación de Dios no se puede lograr.
La acción de permitirle a Dios descender a las profundidades de la existencia humana, involucra las disposiciones esenciales de entrega y abandono. El que abre su corazón a Dios se entrega sin reservas a Él para que actúe en su vida. De esta manera se le permite a Dios tomar posesión de su existencia: sin condiciones ni reservas. Se experimenta que todo en la vida tiene a Dios como referencia y que todo tiende a Él como a su fin. ¿Y porqué María pide esta entrega inmediata e incondicional? Obsérvese que Ella misma advierte en el mensaje: «a fin de que Él los transforme y modele a Su imagen», ya que sin la debida disposición interior, Dios no puede actuar en el hombre. Cuando Jesús vio a Zaqueo arriba del sicomoro le dijo: —«Zaqueo, baja pronto; porque conviene que hoy me quede yo en tu casa.» Luego Zaqueo le dijo: —« Daré, Señor, la mitad de mis bienes a los pobres; y si en algo defraudé a alguien, le devolveré cuatro veces más» Entonces Jesús dijo: —« Hoy ha llegado la salvación a esta casa, porque también este es hijo de Abrahán, pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido» Lc 19: 5 ss. Si Zaqueo no hubiera sido humilde y no hubiera abierto la puerta de su corazón que representaba la de su casa, Jesús no hubiera entrado ni hubiese llegado la salvación a los familiares de Zaqueo. Jesús esperaba entonces la respuesta de Zaqueo para poder entrar, como igualmente espera la respuesta de todos los creyentes y de todos los indiferentes. Si no se da la respuesta no puede entrar porque no viola ningún corazón. Fíjese además, cómo el libro del Apocalipsis representa con claridad el drama de la relación personal de Dios, que no quebranta la intimidad del hombre: «Mira que estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él y él conmigo» Ap. 3:20. Aparece entonces claro que si el hombre no toma la decisión de abrir la puerta de su existencia, Dios no puede entrar en él para transformarlo. Entonces el mensaje de la Virgen de este mes es una invitación a que, desde la libertad que Dios ha dado al hombre, se le permita entrar para hacer su morada y donar la vida abundante. San Agustín llegó a decir: «Dios, que te creó sin ti, no te salvará sin ti.» Dios está esperando a que el hombre le abra su corazón. Es lo que nos dice María.
En el mensaje también dice, que cuando Dios entra modela a sus hijos a «Su imagen». Esta expresión es muy significativa, puesto que la conversión siempre es un proceso de transformación en Dios. San Pablo llega afirmar en la Segunda Carta a los Corintios, que «todos nosotros… nos vamos transformando en esa misma imagen cada vez más gloriosos: así es como actúa el Señor, que es Espíritu.» 2Co 3:18. Luego, la obra de transformación no es otra cosa que asemejarnos cada vez más a Dios. También San Juan exclama que «cuando Dios se manifieste seremos semejantes a Él» 1J n 3:2. La Madre espera que sus hijos en esta cuaresma tengan la disposición de permitirle a Dios penetrar en sus vidas para que los creyentes se asemejen a Él. ¿Y cuando se tiene la certeza que la transformación en Dios es eficaz? El termómetro es siempre el amor, porque todos sabemos que Dios es amor. Entonces, quien más cerca está de Dios es quien más ama, «porque Dios es amor.» 1 Jn 4:8.
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Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de enero de 2010
Medjugorje, Bosnia Herzegovina y reflexión del P. Francisco Verar
"Queridos Hijos: que este tiempo sea para ustedes tiempo de oración personal, para que en sus corazones crezca la semilla de la fe, y pueda crecer en testimonio alegre para los demás. Yo estoy con ustedes y deseo exhortarlos a todos: crezcan y alégrense en el Señor que los ha creado. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!"
En el primer mensaje mensual del nuevo año, la Madre vuelve a invitar a sus hijos a la oración personal. Este llamado no es nuevo, pero tampoco se puede afirmar que haya sido muy frecuente. Es decir, habitualmente María invita a sus hijos devotos a la oración, pero sin llegar a precisar si conviene que se haga personal, litúrgica, grupal o familiar. Tampoco advierte, específicamente, sobre sus expresiones, que pueden variar entre la vocal, la mental o la contemplativa. Tampoco especifica sobre las formas, si la adoración, intercesión, petición, acción de gracias o alabanza. Por lo común, la Madre sólo invita en sus mensajes a que se persevere en la oración. Sin más. Y que ésta se haga con el corazón. Este mes, sin embargo, prevalece un criterio determinado: redescubrir la importancia de la oración personal.
El cristiano común que escucha oír el tema de la oración personal, sabe de qué se trata. La oración individual no excluye la grupal, la familiar o la litúrgica, sino que es el fundamento de todas las demás y las asume. Probablemente, la Virgen al ver desde el cielo a sus hijos —que intentan responder a sus múltiples llamadas de perseverar en la comunión con Dios por medio de la oración—, percibe que muchos no observan el justo equilibrio entre la oración personal, la litúrgica, la familiar o la grupal.
Conviene que se tenga en cuenta —antes de seguir adelante— que las enseñanzas de Jesús en los evangelios sobre la oración, recaen siempre en sus diversas modalidades. Nótese como el Señor enseñó: «Tu, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu habitación y, después de cerrar la puerta, ora a tu Padre, que está allá en lo secreto; y tu Padre que ve en lo secreto, te recompensará» Mt 6:6. Y también dijo: «Les aseguro además que se dos de ustedes se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, sea lo que fuere, lo conseguirán de mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos» Mt 18:19-20. Por otro lado —no se olvide—, que Jesús acudía asiduamente los sábados a la oración litúrgica sinagogal e instituyó como precepto, la nueva oración litúrgica de la eucaristía. Todo sumado indica, que de las enseñanzas evangélicas la oración cristiana siempre se caracteriza por el triple matiz: personal, litúrgico y grupal. No obstante, como se ha mencionado, la oración personal será el fundamento de las demás y la esencia misma de la vida cristiana. Tal y como fue en la vida de Jesús.
El Señor Jesús, por muchas ocupaciones que tuviera, jamás descuidó su oración personal. Con frecuencia los evangelios lo presentan orando a solas. Se observa que después de su bautismo en el Jordán, se retiró al desierto para permanecer cuarenta días en oración. Lo mismo cuando tuvo que elegir a los Apóstoles y en cada decisión importante. También tenía la bonita costumbre de levantarse temprano para dialogar a solas con su Padre, y al caer la tarde —después de despedir a la gente—, se le encuentra nuevamente retirándose para pasar largos ratos en oración. ¿Y por qué lo hacía? ¿Cuál era su método? Una pregunta parecida, le remitieron a la Virgen en cierta ocasión, los videntes en Medjugorje: —«¿Cómo Jesús podía pasar toda la noche orando sin cansarse, y cuál era su método?» Y la Madre respondió: —«Jesús tenía un gran deseo de Dios y un gran deseo de salvar almas». Quizá en esta misma respuesta se pueda encontrar también la razón —pero en sentido inverso— del porqué hoy muchas almas, han perdido el gusto por la oración. Se podría afirmar que las almas que no oran, han perdido el deseo de Dios y de la salvación de las almas.
La Virgen pues, una vez más, invita a todos: a no descuidar el trato de amistad con la Santísima Trinidad por medio de la oración individual. ¿Y cómo se debe realizar este trato? Cómo la Iglesia enseña: a través de la oración vocal, la meditación y la contemplación. Y con los recursos conocidos del rosario, la Biblia, la Adoración a Jesús Sacramentado, las oraciones aprobadas por la Iglesia y la Liturgia de la Horas. Sin descuidar, por otro lado, los espacios reservados para el silencio interior. Recuérdese, que la oración personal, particularmente, se caracteriza por ser un diálogo en donde se le debe permitir a Dios hablar directamente al corazón. Y por lo mismo la disposición del corazón es esencial: las puertas abiertas sin ningún tipo de reservas.
En el mensaje del mes la Madre especifica además, que por medio de la oración personal crecerá la semilla de la fe, porque sabe que el mundo contemporáneo con sus luces y sombras —¡y quizá más sombras que luces!—, necesita del testimonio alegre de los seguidores de su Hijo. Ella sabe perfectamente —primero por experiencia propia en la tierra y luego desde su condición magisterial en la patria de los bienaventurados cómo Madre del Buen Consejo— que es por medio de la oración que se reduce el triste abismo que existe en muchas almas, entre lo que se proclama y escucha en la iglesia y la vida que cada fiel desempeña en la calle. La oración personal, entonces, es la vía para que la semilla de la fe crezca y madure.
La tercera parte del mensaje también es importante. La Virgen dice: «Yo estoy con ustedes y deseo exhortarlos a todos: crezcan y alégrense en el Señor que los ha creado». Se sabe que la presencia prolongada de la Virgen es siempre el más importante mensaje. Una vez más lo recuerda y recuerda también el valor de sus mensajes exhortativos. De los cuales, el de este mes, es una invitación a crecer espiritualmente por medio de la oración personal, y llevar el testimonio —como fruto de ella— con alegría. Nótese que el llamado a la alegría aparece dos veces en el mensaje. Primero como parte integral de la fe que se desarrolla por medio de la oración personal, y luego como virtud que se puede hacer vida, independientemente del llamado a la oración. Porque dice en forma imperativa: «alégrense en el Señor que los ha creado».
Entonces, para este mes, hay un doble desafío: el de la oración personal que hace crecer —desarrollar— la semilla de la fe en testimonio alegre para los demás y el esfuerzo de vivir cada cual gozosamente la vida. En verdad, ninguna de estas dos realidades deben ser desafíos para el creyente en Jesús, porque sin oración no hay vida cristiana y la vida cristiana es vida de alegría. Pero en la práctica, muchos creyentes, al dejarse llevar del activismo, los problemas, las preocupaciones, las heridas emocionales de la vida… terminan siendo un mal testimonio para los demás. De donde resulta imperativo el llamado que la Madre vuelve hacer por medio de estos dos conceptos esenciales. ¡Sea alabado Jesucristo!
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Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de diciembre de 2009
Medjugorje, Bosnia Herzegovina y reflexión del P. Francisco Verar
"Queridos hijos: Todo este tiempo en que Dios, de manera especial, me ha permitido estar con ustedes, deseo guiarlos por el camino que conduce a Jesús y a vuestra salvación. Hijitos míos, solamente en Dios pueden encontrar la salvación, y por eso, especialmente en este día de gracia, con el Niño Jesús en brazos, los invito a que permitan a que Jesús nazca en sus corazones. Solamente con Jesús en el corazón pueden emprender el camino de la salvación y de la vida eterna. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!"
La Virgen se le aparece a Jakov Colo con el Niño Jesús en sus brazos, cada 25 de diciembre desde que tuvo la última aparición diaria el 12 de septiembre de 1998. La aparición fue a las 14:35 y duró unos 12 minutos. El mensaje que la Virgen dio este año no se debe interpretar como una despedida. Se recuerda que la Virgen ha prometido a los tres videntes que tienen la aparición anual, que tendrán el don de verla una vez al año, hasta el fin de sus vidas en la tierra. Entonces, cuando terminen las apariciones diarias a los demás videntes, se puede pensar que la Madre continuará apareciéndose y dando sus mensajes, al menos, cada dos meses. Luego, el mensaje no es una despedida, sino más bien -como otras veces ha enfatizado-, un nuevo acento sobre la razón de su venida. El mensaje dice: -"Todo este tiempo en que Dios, de manera especial, me ha permitido estar con ustedes, deseo guiarlos por el camino que conduce a Jesús y a vuestra salvación." Obsérvese que el mensaje aparece como una especie de síntesis sobre la esencia de su visita. Se recuerda, en primer lugar, que no aparece por iniciativa propia sino por un designo especial del Altísimo y ese designio que también es Don, se prolonga ya por 28 años y seis meses. Se subraya que ninguno de los tres videntes que continúan teniendo el encuentro diario con la Madre puede afirmar por cuánto tiempo más continuará con ese privilegio. Por lo cual se enfatiza una vez más, que el mensaje más grande de María en Medjugorje es su presencia prolongada. Obsérvese como dice: -"Todo este tiempo en que Dios, de manera especial, me ha permitido estar con ustedes." Entonces, la Madre espera que se aprecie este hecho relevante y que como fin concreto: guía a la humanidad con sus mensajes por el camino que conduce a Jesús y la salvación de cada alma.
Cuando comenzaron las apariciones la Virgen dijo: "quiero estar con ustedes para convertir y reconciliar el mundo entero". Y de esta manera han transcurridos 28 años y medio de apariciones diarias. Recientemente el Cardenal de Sarajevo -recordando que es la Santa Sede quien le corresponde ahora discernir el fenómeno de Medjugorje-, aseveró que se han recibido más de 30,000 mensajes. Pero por otro lado, téngase en cuenta, que no se debe desconocer que el Mensaje más importante es el hecho que María aparece. Y, en el mensaje de este mes, recuerda a todos que la razón de su visita es la salvación de las almas y la iniciativa de aparecer en la tierra proviene de Dios. De lo cual se observa una vez más, que María no viene a anunciarse a sí misma, sino por el contrario -como hizo en Caná de Galilea- muestra a todos el camino para llegar y permanecer en Jesús.
En el mensaje de este mes se aprecia la respuesta que la Madre ofrece a las preguntas que muchos de sus hijos hacen del porqué tantas apariciones, tantos mensajes, tantos signos extraordinarios, y, seguramente, del porqué también, tantas controversias. La respuesta es clara: la Madre está preocupada por la salvación de sus hijos y sabe que la única respuesta está sólo en Jesús.
Medjugorje con sus signos evidentes de lo sobrenatural, no deja de impactar las conciencias racionalistas y materialistas contemporáneas justificadas de progreso y evolución.
Se observa con el mensaje que María aparece para convertir la mayor cantidad de almas posibles a Dios. No viene a ser turismo a la tierra. El único propósito de su venida es que Jesucristo reine en todos y que se le brinde la oportunidad de gobernar el corazón de sus fieles. Préstese atención cómo aparece en este mensaje la espiritualidad cristocéntrica que la Virgen puntualiza en Medjugorie.
La segunda parte del mensaje reza: "Hijitos míos, solamente en Dios pueden encontrar la salvación, y por eso, especialmente en este día de gracia, con el Niño Jesús en brazos, los invito a que permitan a que Jesús nazca en sus corazones." Una vez más aparece la invitación que la Madre ha dejado sentir muchas veces: desea que Su hijo nazca en el corazón de los hombres en ocasión del tiempo litúrgico de la Navidad. Pero, por otro lado, refuerza el concepto que sin la respuesta personal es imposible alcanzar el objetivo por lo que dice: "los invito a que permitan a que Jesús nazca en sus corazones."
Piénsese que cuando Jesús nació en Belén, la Virgen, en lugar de ocultarlo, tuvo la audacia de mostrarlo para que fuera acogido y adorado por los pastores y magos que llegaron al portal. También hoy María, adaptándose a la liturgia de la Iglesia que celebra el nacimiento de Jesús el 25 de diciembre, tiene la intrepidez de volverlo a presentar recién nacido para a fin de provocar su acogida y ser adorado por todos. El mensaje es pues una invitación a vivir el misterio de la Navidad con la mirada y el corazón puestos en la persona de Jesús vivo.
Cuando los Magos llegaron al portal de Belén abrieron sus cofres y le presentaron al Niño sus dones de oro, incienso y mirra. Pero adviértase que aquellos dones no eran sino el símbolo de que los corazones de los magos acogían a Jesús como Rey y Señor. Del mismo modo también hoy María espera que muchos corazones, como los cofres de aquellos magos puedan permanecer abiertos ante Jesús ofreciéndole lo mejor de sí mismo. Se recuerda de tal forma que Medjugorje es un llamado a la conversión a Jesucristo. Todo se resume en eso. Y quien opta por Jesús posee la verdadera vida. Los Magos llevaron sus dones a Jesús pero fue mucho más lo que a su vez recibieron de Él.
María, como la estrella que guió a los Magos hasta Belén, nos está mostrando hoy el camino de la salvación y la Verdad por eso dice: "Solamente con Jesús en el corazón pueden emprender el camino de la salvación y de la vida eterna." Entonces, queda sólo la decisión de acogerlo. Medjugorje es una gran oportunidad para cualquier alma sedienta de Dios y de esperanza. ¡Quien encuentra a Cristo encuentra la Vida en plenitud que se prolonga por la eternidad!
Al finalizar el mensaje, la Madre termina como habitualmente lo hace cada veinticinco: ¡Gracias por haber respondido a mi llamado! ¡Obsérvese la cortesía de este trato familiar que por anticipado agradece la respuesta! Lo que hace pensar que la Madre espera siempre la respuesta efectiva de sus hijos.
Horas más tarde, por medio de la vidente Marija, la Virgen dio el mensaje mensual: "Queridos hijos en este día de alegría los llevo a todos ante Mi Hijo Rey de la Paz, para que Él les dé Su paz y bendición. Hijitos, compartan esa paz y bendición en amor con los demás. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado! " Se podría ver en este segundo mensaje de Navidad como una segunda parte de un único mensaje. Pero antes de reflexionar en él, recuérdese que por Navidad ocurre lo mismo que sucede para el 25 de junio cuando se reciben dos mensajes: uno anual por medio de Ivanka y el mensual que transmite Marija. Lo que indica que en un futuro, cuando cesen las apariciones diarias para Marija, sólo se recibirá un mensaje el 25 de junio y el 25 de diciembre.
En este segundo mensaje de Navidad la Madre recuerda la importancia de la celebración de este día como día de alegría por antonomasia. El adviento de cuatro semanas fue una preparación exhaustiva para la fecha del nacimiento de Cristo. La Virgen cargando al Niño Jesús comparte con sus hijos de la tierra el impacto que produce en la creación ese acontecimiento: ¡ha nacido el Rey de la Paz para transformar la humanidad! Este misterio se debe acoger con profunda alegría. Como los ángeles, los pastores y Magos que fueron a Belén. Y esta alegría que produce el nacimiento del Redentor debe acompañar a los discípulos de Cristo en forma permanente.
La Virgen en el mensaje de este mes expresa su deseo de que los fieles que se acerquen al Redentor reciban de parte suya su paz y bendición. La paz teológicamente no significa ausencia de ruido o de problemas. Tampoco se debe asociar a un puro sentimiento. La paz representa sobre todo la integridad física y espiritual; el bienestar, la salud y la reconciliación. Y es eso lo que precisamente ofrece Jesús en su nacimiento, por medio de su Palabra y los sacramentos. De ello la Virgen es consciente y por eso enfatiza que quien se acerque a Él con fe no saldrá con el corazón vacío: obtendrá la paz y la bendición.
La segunda parte de este mensaje es muy significativa y quizá es la sección más comprometedora: la Madre quiere que sus hijos lleven con su vida la paz y bendición de Jesús -desde la virtud del amor- al prójimo. De por sí no es fácil para quien no está habituado a hacerlo, transmitir la paz y la bendición de Jesús a los de más, y más complicado todavía, hacerlo con amor. Por ende para poner en práctica la segunda parte del mensaje hay que pedir la gracia para hacerlo y retomar con seriedad dos cosas: la conversión -que tanto ha enfatizado la Virgen- y la vida de oración. Aunque en esta ocasión la Madre no lo haya subrayado, todo cristiano sabe que sin oración frecuente es imposible a amar como Jesús enseñó; y lo mismo se puede decir de la conversión.
Antes de concluir la reflexión de este segundo mensaje conviene tener presente que el primero de enero de este año hubo una aparición extraordinaria de la Virgen en la Colina de las apariciones sobre las 22 horas, y por medio de la vidente Marija dio un mensaje a los miles de peregrinos presentes: "Queridos hijos les agradezco. Ustedes son mi esperanza, los bendigo a todos. Ustedes son mi alegría. Continúen convirtiéndose y vivan mis mensajes con alegría." Como se aprecia este mensaje aparece como recapitulación de los anteriores y como corolario. La Madre recuerda que quienes siguen sus mensajes y los ponen en práctica son su esperanza. Sin embargo, el desafío recae en tomar en serio el llamado a la conversión con seriedad. Quien ama a María y quiere dar razón de su fe no puede ignorar este compromiso. Entonces se presenta todo un programa a ejecutar frente al reto de un nuevo año que comienza: trabajar en el corazón para llevar con alegría al prójimo la paz y la bendición de Jesús.
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MENSAJE DE LA VIRGEN MARIA REINA DE LA PAZ 25 DE NOVIEMBRE DE 2009 Y REFLEXION DEL P. FRANCISCO VERAR MEDJUGORIE, BOSNIA HERZEGOVINA
«Queridos hijos: En este tiempo de gracia, los invito a todos a renovar la oración en sus familias. Prepárense con alegría para la venida de Jesús. Hijitos, que sus corazones sean puros y acogedores, para que el amor y el calor comiencen a fluir a través de ustedes, en cada corazón que está lejos de Su amor. Hijitos, sean mis manos extendidas, manos de amor para todos aquellos que se han perdido, que no tienen más fe ni esperanza. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!
Una constante en el corazón de la Madre al presentar sus hermosos mensajes, es recordarle a sus hijos que la Iglesia está viviendo, a través de sus apariciones diarias, un especial «tiempo de gracia». Pero de tal afirmación sería temerario concluir, que al finalizar las mismas, comenzarán las pruebas o los castigos. Porque la Madre ha hecho sentir, en varias ocasiones, a través de sus mensajes, que el futuro de la humanidad aun es incierto y en tal caso, lo que pueda ocurrir, depende de la respuesta.
Por otra parte, adviértase que los videntes no cesan de repetir que —«la Virgen ha pedido oraciones incesantes por un “plan especial” que Dios tiene, a través suyo, para toda la humanidad». Se considera, pues, que si Dios tiene un plan especial para los tiempos actuales, de la respuesta que se le brinde, a la llamada que la Virgen hace, dependerá también el futuro. Entonces, la expresión "tiempo de gracia" no se debe interpretar como un tiempo opuesto a «tiempo de prueba», sino en sentido positivo, el cual busca enfatizar la particular bendición de la presencia prolongada de María con la que Dios en estos momentos socorre, especialmente, a la humanidad. Luego, en este mes, la Madre vuelve a recordar esta gracia: es un don eximio que aun esté con nosotros. Se recuerda, que, aunque por lo general cada mes presenta dos mensajes, las apariciones, sin embargo, son diarias a tres de los seis videntes que desde el inicio la veían. Y ninguno de ellos, puede decir, por cuánto tiempo más continuará viéndola.
Seguramente, cuando muchos devotos de la Virgen se encuentren con el mensaje de este mes, que invita a renovar la oración en familia, al darse cuenta que han abandonado la oración familiar podrán sacar nuevas fuerzas para retomar el empeño. Pero otros —lo más probable—, buscarán las mismas razones de siempre para justificar el por qué su familia no puede responder a esta llamada.
Verdaderamente, es una pena que muchas familias católicas hayan perdido el sentido y el gusto de rezar juntos. Teológicamente son muchas las razones que se podrían argumentar del por qué es necesario orar en familia. No obstante, en la mayoría de los casos de las familias que no oran no es porque no están convencidas de que sea necesario sino porque prevalecen los motivos egoístas que dan paso a sustituir la oración por otras actividades como el estudio, la televisión, el internet, las cenas, el trabajo, las reuniones sociales, las diversiones, el deporte…. ¿Y por qué razones? Sencillamente: porque Dios no ocupa siempre el primer lugar en el hogar. Téngase en cuenta que una cosa es creer en Él o estar convencido que Él es el ser más amado y otra, llegar a expresarle ese amor en familia por medio de la oración.
Por ende, la llamada que la Virgen hace se transforma en un verdadero desafío de donde parece razonable, que sin una verdadera conversión del corazón sería imposible hacer que la oración se transforme en vida y la vida en oración familiar.
Se recuerda, pese a todo, al juzgar por el ejemplo, que el Señor nos dio con sus palabras y su vida, que la oración en familia es insustituible por cualquiera otra actividad, inclusive por la misma participación en Misa. De hecho, la Virgen pudo decir: "los invito a todos a renovar la participación en Misa en sus familias», siendo la Eucaristía más importante. Sin embargo, dijo: "los invito a todos a renovar la oración en sus familias" Y no es, porque una cosa suprima la otra sino porque ambas son necesarias. Difícilmente una familia que ore dejará de asistir a Misa, porque la oración misma los conducirá a todos a la eucaristía, pero fácilmente las familias que no oran pueden dejar de asistir a Misa. «Porque sin oración —ha dicho María en otra ocasión— no se entiende lo que es la Misa".
Además, la oración no debe ser una ocupación paralela a otras actividades, y menos aun, una especie de apéndice de las responsabilidades prioritarias. No. Por el contrario, la oración en familia —no se olvide—: es el fundamento verdadero de la unión de quienes conviven bajo un mismo techo. Es como el aire para los pulmones o la sangre para las venas. Ténganse en cuenta que sin oración no puede existir el verdadero y más puro amor porque el amor verdadero sólo puede ser fruto de la oración. Como también el perdón, la reconciliación, la comprensión, la armonía, la paz, la fe… Considérese, por otra parte, que no tiene el mismo significado ante Dios que cada miembro de una familia ore por cuenta propia, a que, por el contrario, juntos se reúnan para elevar su plegaria a la Santísima Trinidad. Es cierto que el Señor dijo:
"Tu cuando vayas a orar entra en tu cuarto y, después de cerrar la puerta, ora a tu Padre que está allá, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará» Mt 6:6. Pero también enfatizó: «Les aseguro también que si dos de ustedes se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, sea lo que fuere, lo conseguirán de mi Padre que está en los cielos. Por que don están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos". Mt 18:19-20. Por consiguiente, la oración personal no suprime la oración familiar y la oración familiar no suprime la oración individual sino que la supone.
A este punto, conviene recordar, que al inicio de las manifestaciones marianas la Madre mencionó además que «el demonio había comenzado a perder su poder y que, por lo mismo, estaba más agresivo que nunca», mencionó en aquella ocasión: "crea divisiones entre los sacerdotes, divide la familia, crea obsesiones y asesinatos…" y dijo: "ustedes deben protegerse, sobre todo, con la oración comunitaria". Entonces, en el mensaje de este mes, la Madre recuerda lo que al inicio de sus apariciones ya había mencionado: que es necesario orar en familia para recibir la bendición de Dios y ser protegido de la insidias del enemigo que «ronda como león rugiente, buscando a quien devorar» 1 Pe 5:8. Dijo la Madre también en una ocasión: «que el rosario esté siempre en sus manos como signo a satanás de que ustedes me pertenecen".
El mensaje también advierte: "Prepárense con alegría para la venida de Jesús". De donde se deduce, parece obvio, que esta frase del mensaje guarda relación con lo anterior. Es decir, que la Madre espera que la celebración de la Navidad se prepare por medio de la oración en familia. Conviene tener presente, entonces, no ceder a los engaños del materialismo consumista de esta época y reflexionar en que el Adviento que ahora inicia, es tiempo predominantemente de oración. Ideal sería que se aproveche como es debido ante Dios para rezar diariamente en familia el santo rosario y que además juntos, cada domingo del Adviento, se hagan oraciones especiales ante la corona de cirios o bien, junto al pesebre. Que además se guarden días especiales de ayuno, y particularmente, que no se deje de hacer la Novena de Navidad. También se podría incluir en familia la visita al Santísimo Sacramento y realizar alguna peregrinación a algún Santuario donde se lucren indulgencias. Se recuerda, que el Papa Benedicto XVI en conjunto con la penitenciaría Apostólica, dispuso que el Primer Jueves de cada mes, durante el presente Año Sacerdotal, se pueda lucrar la indulgencia plenaria —siempre con las debidas disposiciones— cuando se ora por la santificación de los sacerdotes.
La tercera parte del mensaje también es importante, la Virgen dice: "Hijitos, que sus corazones sean puros y acogedores, para que el amor y el calor comiencen a fluir a través de ustedes, en cada corazón que está lejos de Su amor." La familia que se mantiene en oración será una familia rica en amor. La Madre sabe que el amor crece y madura por la oración. Quien más ora más amor tiene en su corazón y quien menos ora, menos amor tendrá. El amor viene por la oración porque orar es siempre un ejercicio del corazón que sabe centrarse en el amor, se trata siempre de encontrarse cara a cara con el Amor, "porque Dios es Amor" 1Jn 4: 8. María quiere incendiar el mundo con amor y por lo mismo, nos invita frecuentemente a orar. El amor no es algo que se pueda aprender en la escuela, la universidad o por medio de libros o cursos y mucho menos en películas o en la vida diaria… El verdadero amor sólo se puede aprender a los pies de Jesús, en oración contemplativa frente al crucificado que dio su vida por la humanidad: "porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que crea en Él no perezca, sino que tenga vida eterna" Jn 3:16. Entonces se podría afirmar, que la verdadera razón por la que muchos hogares se derrumban es por no haber alimentado como se debió el amor por medio de la oración. El matrimonio no se fundamenta en la atracción física, en las buenas intenciones de los enamorados, los acuerdos galanes o la estabilidad económica sino en Dios. Porque Dios es el autor del amor y es Él quien lo hace crecer y madurar. Recuérdese que "Dios es Amor" 1 Jn 4:8.
María quiere que las familias que se consagran a Ella se identifiquen de las demás por su manera de amar, y no tanto por una especial devoción o pietismo; y sólo hay un medio para lograrlo: la oración con el corazón. Téngase en cuenta que Medjugorie no es un nuevo movimiento sino una llamada seria a la oración; y sobre cuando se hace con el corazón, no a la fuerza ni por hábito. Es la expresión acertada de la oración que puede colmar el corazón de amor. Por eso dice el mensaje: "Hijitos, que sus corazones sean puros y acogedores, para que el amor y el calor comiencen a fluir a través de ustedes, en cada corazón que está lejos de su amor". Obsérvese, que es el que ora como debe, quien es capaz de irradiar amor y acercar a Dios a los que están lejos de Él.
El mensaje de este mes de noviembre, como vemos, también está en estrecha relación con el del mes anterior, cuando la Madre dijo, entre otras cosas: "Oren, ayunen y testimonien alegremente su fe, hijitos y que su corazón esté siempre colmado con la oración".
La cuarta parte del mensaje también es significativa, la Virgen mencionó: "Hijitos, sean mis manos extendidas, manos de amor para todos aquellos que se han perdido, que no tienen más fe ni esperanza." Es sabido que la Virgen incesantemente ha pedido que el día dos de cada mes, se tengan encuentros especiales de oración "por quienes no experimentan el amor de Dios en sus corazones". Pues bien, la última parte del mensaje de noviembre tiene que ver con esta realidad. Nótese, que precisamente en occidente, uno de los actuales «signos de los tiempos» es el afianzamiento y la expansión del ateísmo. Por ejemplo, en el pasado mes de febrero el periódico el País de España escribía: «los no creyentes se organizan para frenar la beligerancia de las religiones y su poder en el Estado. Sus campañas publicitarias reciben generosas donaciones y aumenta la demanda de apostasía». Prueba de ello —subrayaba el cotidiano—, las campañas propagandísticas contra la fe que se han venido desarrollando en algunos países de Europa.Por otra parte, en el pasado mes de mayo también se llegó a publicar en Colombia —nación por siglos predominantemente católica—, el primer manual de ateísmo, escrito por 16 autores que hacen gala de su incredulidad. Anteriormente, se había publicado en Francia (en el 2005) un «Tratado de Ateología», del filósofo Michel Onfray y en el Reino Unido la obra «El espejismo de Dios», del etólogo británico Richard Dawkins. Obras similares estaban circulando en Italia, y otros países de Europa, como: «Por qué no podemos ser cristianos, y menos aún católicos» del matemático italiano Piergiorgio Odifreddi; o «Dios está en el cerebro» de Alper Matthew, uno de los fundadores de la «neuroteología»; o «El fin de la fe» de Sam Harris. Al igual, no deja de llamar la atención, que muchos de los libros que acometen contra la religión, se convierten rápidamente en superventas y en verdaderos best seller, como el Código Da Vinci. Obsérvese, pues que frente a esta sentida realidad, ya María por años nos ha estado previniendo y ha invitado a todos a volver a Dios y pedido oraciones especiales y penitencia "por quienes no han experimentado el amor de Dios en sus corazones"; sin llamarles ateos y sin juzgarlos.
En el mensaje de noviembre, particularmente cuando la Iglesia se dispone a preparar con el Adviento la Solemnidad de la cercanía de Dios a su pueblo, a través del misterio de la Navidad, la Madre nos dice: "sean mis manos extendidas, manos de amor para todos aquellos que se han perdido, que no tienen más fe ni esperanza". En práctica, ello significaría: acercarse a quienes no experimentan al amor de Dios y brindarle amistad, comprensión, calor… para atraerlos por el amor al Amor. Se recuerda que María "quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento pleno de la verdad" 1Tm 2:4. Se debe cooperar con Ella antes que sea demasiado tarde. ¡Sea alabado Jesucristo!
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MENSAJE DE LA VIRGEN MARIA REINA DE LA PAZ 25 DE SEPTIEMBRE DE 2009 Y REFLEXION DEL P. FRANCISCO VERAR MEDJUGORIE, BOSNIA HERZEGOVINA
"¡Queridos hijos, trabajen con alegría y arduamente en su conversión. Ofrezcan todas sus alegrías y tristezas a mi Corazón Inmaculado para que los pueda conducir a todos a mi Hijo bien amado, de modo que en Su Corazón encuentren la alegría. Estoy con ustedes para enseñarles y conducirlos a la eternidad. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!"
Una vez más la Virgen María nos recuerda el propósito de su visita a la tierra en esta hora particular de la historia: conducirnos a todos a la conversión. Se recuerda que la Virgen no viene a promover nuevas formas de culto o crear una nueva advocación, sino a invitarnos a cambiar de vida. Por otra parte, se evidencia que el mensaje de este mes está estrechamente relacionado al del mes anterior que reza : «Hoy los invito nuevamente a la conversión. Hijitos, ustedes no son suficientemente santos y no irradian santidad a los demás, por eso oren, oren, oren y trabajen en la conversión personal para que sean signos del amor de Dios para los demás. Yo estoy con ustedes y los guío hacia la eternidad, que cada corazón debe anhelar».
Obsérvese que por medio de ambos mensajes hay un único llamado. Se debe destacar este dato, porque, por lo general, la Virgen no repite dos meses seguidos una misma exhortación. Sin embargo, ha ocurrido lo inusual: en los meses de agosto y septiembre de 2009, la Madre ha llamado dos veces a la conversión. ¿Y por qué motivos? Se ignora. No obstante, se resalta el hecho que la Gospa ha repetido la misma exhortación dos veces. Entonces, se debe tomar en serio esta llamada. Es decir, considerar que la Madre está reclamando urgentemente la transformación del corazón de sus hijos. Recuérdese que desde que comenzaron las apariciones de Medjugorje, el mensaje más importante para María, siempre fue la conversión . Y ahora, al transcurrir 28 años, el mensaje más urgente sigue siendo la conversión. En lugar de esperar por curiosidad que dice de nuevo cada mes la Virgen, sus devotos deben redoblar sus esfuerzos en vivir con seriedad sus mensajes; sobre todo el de la conversión personal.
Se debe asumir la conversión personal como un acto de amor a María y como un desafío personal en el discipulado de Cristo; como respuesta clara y decidida a la llamada que nos hizo: «Busquen primero el reino de Dios y su justicia, y todo lo demás se les dará por añadidura» Mt 6:33. Convertirse significa, por lo tanto: buscar siempre y, en todo lugar, el Reino de Dios para vivirlo en el corazón y difundirlo en todas partes. Considérese que la Madre está preocupada porque muchos de sus hijos no toman con seriedad esta fundamental llamada. Medjugorje no puede quedarse en una nueva advocación a la Virgen ni un lugar de turismo religioso. Recuérdese que Medjugorje es una llamada seria a la conversión , a vivir la perfección evangélica. María con sus apariciones diarias está actualizando la llamada universal a la santidad, que ya el Espíritu Santo hizo a la Iglesia en el capítulo V de la Constitución conciliar Lumen gentium en 1964, como también por medio de la Carta Apostólica Terzo Millennio Ineunte de Juan Pablo II. La Madre dice a todos: «Uds. no son lo suficientemente santos y no irradian santidad a los demás»; y también: «trabajen con alegría y arduamente en su conversión». La llamada, pues, recae sobre el cambio de vida, a vivir la plenitud de la santidad. Como Teresa de Lisieux que llegó a exclamar: «no quiero ser santa a medias».
Y para responder a la invitación de la Madre, se hace imperativo evaluar con seriedad el progreso de la vida espiritual y descubrir —a la luz de la fe— las razones fundamentales del porqué no se alcanza la santidad. Acto seguido, se deben tomar los cuatro pasos que la Virgen presenta —uniendo los dos mensajes— para vivir en plenitud la conversión.
1. Oración continua. En el mensaje anterior la Virgen recomendaba para vivir la conversión la oración continua, dijo textualmente: «Ustedes no son lo suficientemente santos por eso oren, oren, oren» Se recuerda que el alma que no ora, difícilmente puede convertirse. Por dos razones: a) porque difícilmente descubrirá sus pecados y las imperfecciones que le rodean; b) porque sin oración no se puede recibir de parte de Dios la gracia para cambiar de vida. La conversión —no se olvide—, no sólo es conquista del hombre sino además don de Dios. San Agustín le decía al Señor: «dame lo que me vas a pedir y luego ya me puedes pedir lo que quieras». Por medio de la oración continua Dios nos da la gracia para conocer el pecado, las imperfecciones y nos da la gracia para vencerlos. Por otra parte, sólo la oración nos lleva a experimentar el amor de Dios. Y ya sabemos que la conversión que la Virgen desea de nosotros se resume en la vida del amor. Porque el amor es siempre la vocación universal de todo ser humano: «Al atardecer de nuestra vida seremos examinados todos en el amor» , decía san Juan de la Cruz. El amor es la síntesis del evangelio, el amor es siempre cuanto Dios espera de los seres humanos sus hijos. Luego, si queremos convertimos debemos esforzarnos en amar. La conversión es un camino de ascenso en el amor, de donación de sacrificio, de entrega a Dios y al prójimo. Y ello se alcanza por la oración debido a que hace posible la experiencia del amor de Dios. La Madre espera que sus hijos no descuiden la oración personal y la oración comunitaria. Por eso dice: «oren, oren, oren.»
2. Trabajar la conversión. Por dos meses consecutivos la Virgen ha pedido trabajar la conversión personal. Para comenzar a trabajar en la conversión personal se debería comenzar haciendo un inventario de todas las mociones interiores y del comportamiento exterior: hacia Dios, el prójimo y uno mismo. Se trata de una labor de discernimiento, de examen de conciencia. Para ello es conveniente hacer un alto en las ocupaciones de cada día y sacar el tiempo para una justa introspección, entrar dentro de uno mismo y observar detenidamente lo que no marcha bien a los ojos de Dios. Para lograr este paso es fundamental conocer el evangelio y examinarse desde lo que Jesús ha enseñado y dejar a un lado los criterios del mundo o los razonamientos personales. El Catecismo de la Iglesia Católica recomienda —por ejemplo antes de la confesión—, tomar de referencia Los Diez Mandamientos, los pecados Capitales, el Sermón de la Montaña (Mt 5-7) y las enseñanzas de san Pablo en Romanos 12-15, 1 Corintios 12-13, Gálatas 5 y Efesios 4-6 (cf. CIC 1454). Mucha gente se confiesa indebidamente porque no conocen en profundidad la Palabra de Dios. No puede haber sincera conversión si se desconoce la Sagrada Escritura. Por otra parte, trabajar en la conversión personal también significa: acudir frecuentemente al sacramento de la confesión. La Virgen ha dicho en Medjugorje: «Queridos hijos: no existe en la tierra una sola persona que no tenga necesidad de confesarse, al menos, una vez al mes». También ha dicho: «La confesión mensual será un remedio para la Iglesia de occidente» . Por consiguiente, si queremos sanar nuestra Iglesia debemos ser devotos de la confesión mensual.
3. Alegría e ímpetu en la conversión personal. La Madre en el mensaje de este mes nos ha pedido que trabajemos en la conversión con alegría. Esto significa que no se debe tomar como una carga o en forma desinteresada. Seguramente, desde el cielo la Madre ve que muchos de sus hijos, cuando deciden cambiar de vida, alejarse del pecado para tomar un nuevo camino, no muestran el suficiente interés. O bien, manifiestan insatisfacción al renunciar a lo que antes les causaba placer. Sin embargo, la Virgen acota, ¡que la conversión se debe vivir con alegría! En realidad, nunca debe sentirse como una carga. La conversión nunca se debe sentir como una carga sino como un acto de amor a Jesús y a María. La conversión comporta siempre sacrificio pero el sacrificio, invariablemente, es un acto de amor. Quien ama aprende a sacrificarse y quien se sacrifica aprende a amar. María dijo una vez en Medjugorje que «Jesús hizo de su vida un sacrificio continuo porque amaba», y si amamos también podemos hacer de nuestra vida un sacrificio permanente a Jesús.
4. Ofrecimiento de la afectividad a María. Este elemento es novedoso y por lo mismo, uno de los más importantes para vivir la conversión. La Madre es Trono de la Sabiduría y tal como sabe mejor que nadie que uno de los obstáculos más graves y persistentes para convertirse es la afectividad, sencillamente porque puede estar herida, mal encausada o esclavizada; neurótica o enfermiza. La Madre dice por lo tanto: «Ofrezcan todas sus alegrías y tristezas a mi Corazón Inmaculado». Menciona estos dos sentimientos, quizá, porque ellos resumen bien el conjunto de los demás. Fijémonos que dice: «todas sus alegría y tristezas». En efecto, pareciera que quiere subrayar los polos de los afectos porque entre las alegrías y las tristezas se mesclan otros sentimientos. Por tanto, se destaca en el mensaje, que para lograr la conversión la Madre recomienda ofrecer el mundo afectivo a Su Corazón Inmaculado. Lo que conllevaría un acto de la voluntad, a la donación, a la entrega. de sí. ¿Por qué al Corazón Inmaculado de María? Porque su Corazón Inmaculado representa el ideal de cada corazón humano, del corazón sano. El Corazón Inmaculado de María es el prototipo del corazón nuevo imagen y semejanza del Corazón de Dios. Colocar, entregar, ofrecer nuestra vida afectiva al Corazón Inmaculado de María es tener Su Corazón de ejemplo para vivir sanamente la afectividad. Por otra parte, el Corazón Inmaculado de María es la sede de su amor, de sus emociones, su realidad más profunda, la sede de su persona…En sentido bíblico se recuerda que el corazón es el ser íntimo y único, el centro y la fuente de la vida interior: del entendimiento de la voluntad y del amor… Y desde allí la Madre quiere interceder por todos nosotros ante Su Divino Hijo. Considérese que el Corazón der María sin mancha de pecado, es recurso seguro para la conversión. Se recuerda como, por medio de Lucía de Fátima, la Virgen mencionó: «Jesús quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón; a quien la abrace, prometo la salvación, y esas almas serán queridas de Dios como flores puestas por mí para adornar su Trono.» Entonces, el Corazón Inmaculado de María nos ayuda a la transformación del corazón y de sus afectos, los cuales, mal encausados destruyen la vida espiritual. Un día dijo la Virgen que Ella deseaba que Medjugorie fuera un encuentro de Corazones, deseaba que los peregrinos al acudir a Medjugorje se encontrasen con su Corazón Inmaculado y el Sagrado Corazón de Jesús, de manera que los tres formaran un solo corazón. Poner los sentimientos del corazón en el Corazón Inmaculado de María es comenzar a sanar, por medio de su intercesión, sanar la vida afectiva. ¿Y cómo se alcanza? Por medio de un acto de la voluntad: abriendo cada día el corazón a María para entregarle como Madre, toda la vida afectiva; sin algún tipo de reserva; sin miedos ni egoísmos. Entonces Ella promete conducir todo eficazmente a Su Hijo Jesús. Y Él como don nos otorgará la alegría divina.
Al final del mensaje nos encontramos con una aseveración a modo de conclusión: «Estoy con ustedes para enseñarles y conducirlos a la eternidad». En esta última parte del mensaje la Virgen enfatiza que está con nosotros como Maestra: enseñándonos y exhortándonos. María aparece en Medjugorje como la mejor y más preparada de los maestros actuales del mundo. Basta encender el televisor, echar una mirada a los periódicos o entrar al internet para darnos cuenta de cuantos falsos maestros pululan con sus doctrinas al pueblo de Dios. En tal sentido Medjugorje representa un gran don de Dios para el mundo contemporáneo y la Iglesia. Significa tener a María como garante de la doctrina que la Iglesia transmite por medio de sus legítimos pastores.
Al final del mensaje la Madre dice: «Estoy con ustedes para conducirlos a la eternidad» Nuevamente nos recuerda, como en el mensaje del mes anterior, que estamos en este mundo de paso, que aquí no tenemos una morada permanente. La Madre espera que a la hora de morir, nuestras almas adornen con la virtud que vivimos en el mundo el majestuoso Trono de la Trinidad Santísima. Afirmaba Teresa de Lisieux en un axioma lo que bien resume esta llamada: «quiero pasar mi cielo haciendo el bien en la tierra" |
MENSAJE DE LA VIRGEN MARIA REINA DE LA PAZ 25 DE AGOSTO DE 2009 Y REFLEXION DEL P. FRANCISCO VERAR MEDJUGORIE, BOSNIA HERZEGOVINA
«¡Queridos hijos! Hoy los invito nuevamente a la conversión. Hijitos, ustedes no son suficientemente santos y no irradian santidad a los demás, por eso oren, oren, oren y trabajen en la conversión personal para que sean signos del amor de Dios para los demás. Yo estoy con ustedes y los guío hacia la eternidad que cada corazón debe anhelar. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»
En el mensaje de este mes, la Virgen nuevamente nos invita a la conversión. Recordemos que la conversión es siempre el más urgente y el más importante mensaje que la Virgen nos presenta en Medjugorje, y que, Medjugorje en sí, es un programa de conversión, una pedagogía materna de María que busca transformar la vida de cuantos se abren a la gracia de Dios. Todo se resume en eso. Si se reza el rosario, si se cultiva una especial devoción a la Madre de Dios suscitada por su presencia prolongada en Medjugorje, a razón de estos 28 años, pero se ignora el cambio de vida, no se entiende lo que es Medjugorje; el porqué María se aparece.
La Virgen ha dicho de otra vez: « ¡Queridos hijos! Hoy los invito nuevamente a la conversión». Entonces, cada cual debe pensar cómo responder a ese llamado y si ha tomado en serio la conversión evangélica. Recordemos que sin la conversión evangélica no podemos ser auténticos discípulos de Jesús. La conversión no nos la impone la Virgen, no es algo nuevo. Es el principal llamado que el Señor hizo a sus discípulos. Tengamos en cuenta que cuando Jesús comenzó a predicar, sus primeras palabras fueron una exhortación al cambio de vida: «Conviértanse, porque el Reino de los Cielos ha llegado» Mt 4:17. Y en resumen, también podemos agregar, que la conversión es el fin último de cuanto Jesús enseñó. Entonces, todo el evangelio es un gran llamado a cambiar de vida para abrazar la "novedad" del Reino. Convertirse, pues, es responder a Jesús, abrirse a Él.
Además, podemos tener presente, que la palabra conversión traduce del griego bíblico dos términos: metanoein -que se puede traducir por arrepentimiento- y epistréfein -que se puede traducir por cambio de rumbo, cambio de dirección. La conversión abarca, pues, ambas cosas: arrepentimiento de los pecados y dirigir el corazón hacia Dios, ponerlo a Él en el centro de todo. ¡Eso quiere la Virgen! Quiere que Dios ocupe el primer lugar en nuestro corazón y que reine siempre su voluntad en nosotros; como decimos cada vez que rezamos el Padre nuestro. La Madre quiere que nuestros corazones sean dirigidos por Dios y que apartemos de nuestra vida cuanto le pueda ofender. Y para cumplir con eso hay que examinar debidamente la conciencia cada día y acudir como se debe al sacramento de la Reconciliación. Muchos acuden al sacramento de la confesión sin sacar el debido provecho de él. Y este año especial dedicado a los sacerdotes, es una buena oportunidad para reencontrarse con los beneficios de este sacramento, y tener presente, que, de seguirse las debidas disposiciones el Primer Jueves de cada mes -como ha determinado la Santa Sede-, se puede lucrar la Indulgencia Plenaria. Entonces María, una vez más, nos pide que no descuidemos lo esencial en el seguimiento de Jesús: cambiar de vida, dirigirnos siempre a Dios y renunciar al pecado para ser testigos suyos en el mundo. Por eso la Madre dice: «Hijitos, ustedes no son suficientemente santos y no irradian santidad a los demás». Entonces debemos pensar en el reto de ser santos y llevar con nuestra vida el ejemplo de virtud a los demás. Si la Virgen lo pide es porque Ella sabe que se puede. Podemos calcular a cuantos puede llegar esta exhortación de María. Sin embargo, puede ser muy difícil imaginarnos cuantos responderán con seriedad al llamado a la santidad. Recordemos que la Virgen quiere que cada uno que la escucha sea en realidad santo. Pero sin trabajar en el corazón es imposible la tarea. Ahora, ¿Cómo se puede asumir con seriedad el compromiso a la santidad al que la Virgen nos invita? En el mensaje, Ella puntualiza dos cosas: la oración continua y trabajar en la conversión.
En relación a la oración continua recordemos, que en el mensaje anterior la Madre mencionó: «Queridos hijos que este tiempo sea tiempo de oración». Y, en el mensaje de este mes, dijo algo parecido: «Oren, oren, oren». En el fondo es un mismo llamado con dos expresiones diversas. La Virgen pudo también este mes, decir: «este tiempo es tiempo de oración». Sin embargo, dijo: «Oren, oren, oren». Considérese que es un mismo llamado dicho con expresiones diversas. ¿Por qué? La respuesta es simple: para convencernos de orar. Si no lo asimilamos de un modo podríamos entenderlo de otro. Lo que importa es responder, que se saque el tiempo para estar cada día con Dios y que la oración sea un verdadero diálogo de amor con Él. ¡Lo que puede resultar sorprendente es, que con tantos llamados que la Madre ha hecho al respecto y haberlo escuchado de maneras diversas, aun muchos no quieran asumir el compromiso!
Cuando la Virgen llama a la oración está pidiendo: rezar el rosario (tres partes cada día), la meditación cotidiana de la Palabra de Dios, la adoración a Jesús Sacramentado, la participación en el grupo de oración, la oración en familia, repetir jaculatorias durante la jornada y sobre todo tener el corazón abierto a Dios. Además, se debe considerar, que la oración es siempre un compromiso por cambiar de vida, por ser cada día mejor a fin de irradiar la santidad. Por lo que hay que tomar en serio trabajar en el propio corazón.
En el mensaje hay una parte que también conviene destacar «para que sean signos del amor de Dios para los demás». Y esta frase se puede enlazar con el mensaje del 14 de agosto de este año en la Colina de las Apariciones, cuando mencionó: «Queridos hijos que un río de amor brote de sus corazones» Entonces, la santidad no es otra cosa, que ser testigos del amor de Dios en el mundo sin llegar a ofenderlo con el pecado.
En el mensaje la Madre al final dice: «Yo estoy con ustedes y los guío hacia la eternidad que cada corazón debe anhelar» La presencia a la que se refiere la Virgen es una presencia eclesial en tres dimensiones. Por una parte se debe entender que como Madre de la Iglesia, intercede desde el cielo por cada uno de sus hijos, que está presente en toda la Iglesia universal. Pero, por otra parte, también debe entenderse que debido a sus apariciones diarias en Medjugorje está de una manera privilegiada en esta Hora particular de la historia. Y por último, también debe entenderse que está cerca de quien más la invoque, de quien más la ame, de quien más le rece, de quien más le abra el corazón. Al decirnos la Virgen «Yo estoy con ustedes», nos está invitando también a acogerla y a aceptarla como Madre y Abogada nuestra.
Al final nos recuerda que una de la razones del por qué está con nosotros, es para guiarnos hacia la eternidad. Esa frase es muy específica. También en otros mensajes ha dicho que nos conduce la salvación o hacia la vida eterna. En fin, la Madre quiere que cada uno de sus hijos, al concluir su vida terrena, pase de inmediato a disfrutar la recompensa eterna. Luego, María es un recurso seguro para la salvación. Razón por la cual también se le llama «Puerta del Cielo».
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MENSAJE DE LA VIRGEN MARIA REINA DE LA PAZ 25 DE JULIO DE 2009 Y REFLEXION DEL P. FRANCISCO VERAR MEDJUGORIE, BOSNIA HERZEGOVINA
"Queridos hijos: que este tiempo sea para ustedes un tiempo de oración. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!"
El mensaje de este 25 de mes tiene dos características. Por una parte la Virgen nos recuerda lo que tantas veces nos ha dicho, y que muchas veces sus hijos descuidan. Pero por otra, inusualmente, nos ha hablado brevemente. ¿Por qué razón? No nos lo ha dicho, pero sería temerario sacar nuestras propias conclusiones. Debemos, más bien, concentrarnos en lo que el mensaje dice en sí mismo, en lo que María nos esta pidiendo con todo su Corazón: “oren, oren, oren..”.
Vemos que el mensaje comienza como habitualmente nos habla: “Queridos hijos”. Este es un llamado a prestar atención, y a la vez una exhortación a responder como hijos ante la necesidad de una Madre. Al decirnos: “queridos hijos” nos esta expresando Su amor. Podría decir solo “Hijos”. Pero, sin embargo, nos dice: “queridos hijos”. Nos recuerda cada mes con esas palabras que Ella nunca no deja de amarnos, y que lo que nos pide nos lo pide desde el amor que nos tiene. Y en esa misma medida debemos también responder nosotros. Cuando nos dirigimos a Ella, igualmente debemos decirle: “Querida Madre, aquí estoy... quiero responder a tu llamado. Como tú te diriges a mí yo de igual modo me dirijo a Tu Corazón Inmaculado. Yo también te quiero a ti. Yo también te necesito” Ningún hijo de María debe sentir alejado de Ella porque Ella jamás rechaza a ninguno. María es toda amor, como Su Hijo.
Luego dice el mensaje: “Que este tiempo sea para ustedes tiempo de oración”. Sabemos que la oración siempre ha sido el mensaje más insistente de Nuestra Señora. Aunque está con nosotros por la paz del mundo, por nuestra santidad, por la conversión del mundo... siempre lo que más nos ha pedido es oración. No lo olvidemos. Y en el mensaje de este mes subraya, la expresión “en este tiempo”. Que nos quiere decir: “ahora”, quizás, también nos esta diciendo: “como nunca antes, necesito de la oración de ustedes. Necesito que pasen el mayor tiempo posible con Jesús. Que lo escuchen a El”. Entonces, como hijos de María, debemos tomar en serio esta llamada. La Madre sabe porqué lo pide. Recordemos siempre que el futuro no esta escrito, que todo lo que pueda ocurrir depende de nuestra respuesta como creyentes. Juan Pablo II en el acto de Consagración del Nuevo Milenio al Corazón Inmaculado de María, delante de la imagen de la Virgen de Fátima, dijo lo que María en Medjugorie siempre ha dicho con otras palabras: “La humanidad se encuentra frente a un encrucijada: podrá hacer del futuro un jardín o el futuro perecerá en un cúmulo de escombros”.
Maria necesita nuestras oraciones para que triunfe su Corazón Inmaculado, para que triunfe la voluntad de Dios siempre; en nuestras vidas, en la Iglesia y en el mundo. Por eso nos llama una vez más a la oración. Entonces, cada uno deberá pensar en como responder a esta llamada. Por una parte podemos responder rezando las tres partes del Rosario cada día, leyendo y meditando la Biblia, pero por otra, hay que reservar espacios también para la oración en recogimiento interior en silencio, preferiblemente delante de Jesús Sacramentado. La personas que solo rezan el rosario se les puede hacer muy difícil escuchar a Dios, porque a Dios se le escucha en el silencio, en el recogimiento, sin prisas y con el corazón abierto de par en par. Estando a solas con El. Jesús dice: “Tu cuando vayas a orar, entra en tu habitación, cierra la puerta y tu Padre que escucha en lo secreto te recompensara”. Orar es siempre un dialogo. Hay una diferencia esencial entre rezar y orar. La oración es interacción de dos personas: Dios y nosotros. No un monologo. La Virgen dice: “oren en este tiempo”, es decir, “dialoguen con Dios, escúchenlo a El”. “Denle espacio a El en sus vidas”.
Mucha gente tiene dificultad para orar porque oran muy poco. Porque se aprende a orar orando. No hay cursos que enseñen a orar. La oración se aprende orando. La Virgen ha dicho que “La oración no es algo que se pueda aprender con libros, que sólo se aprende cuando cada uno se decide hacerla, siempre cada día un poco más”. “Como poner cada día una gota de agua en una flor que tienen en casa.” Debemos entender que por medio de la oración misma es que se aprende a orar, porque por medio del desarrollo de la oración es que Dios nos da la gracia para orar más y gustar de ella. Una persona que poco ora no debe esperar que de la noche a la mañana ore mucho y tenga de inmediato mucho deseo de orar. Recordemos que el gusto por la oración Dios lo da por medio de la oración misma. Lo mismo que ocurre con un deporte, alguna diversión inclusive, con la cierto tipo de alimentos. La persona desarrolla el gusto por ello en la medida que lo frecuenta. Pero recordemos que no hay una “diversión” mayor que estar con Dios, que enamorarse de El. Y no hay mejor alimento para el alma y para el cuerpo que la oración misma. María lo sabe. Muchos cristianos no.
¿Cómo responder a la invitación de este mes? Pienso que lo primero es decidirse por Dios. Darle a Dios el primer lugar en el corazón, como nos lo pedía la Virgen en el mensaje anterior. Lo segundo: sacar el tiempo para El. Cuando una persona ama a otra busca siempre el tiempo para estar con esa persona. La gente saca poco tiempo para estar con Dios porque poco le ama. La Virgen con el llamado de este mes nos esta también diciendo: “amen más a Su Padre, a Su Salvador Jesús, a Su Espíritu Santo...Ocúpense de aquello que ante Dios es primero. Tercero: perseverar. No se trata de hacerlo de vez en cuando, cuando tengo deseos, cuando no tengo ocupaciones mayores. Y peor, cuando tengo alguna necesidad grave. Se trata de sacar tiempo todos los días tiempo exclusivo para estar con Dios. Como lo harían dos enamorados. La oración no debe ser un apéndice de la jornada. La oración no se debe hacer cuando estamos cansados, o por cumplir, o a la carrera. La oración se hace como un intercambio de amor hacia Alguien que mi corazón ama. Intercambio de amor hcia Alquilen que yo sé que nunca me ha fallado, ni me va a fallar, que yo sé que para El soy importante. Cuarto: Siempre que se ora se debe orar con amor, con el corazón. Debemos permitir que en cada oración que hacemos el Espíritu Santo fluya como un Rió de paz, de alegría y nos colme cada día más con Su amor. Quinto: llevar a la práctica en el acontecer de cada día lo que Dios nos ha dicho, sirviendo al prójimo. Porque la oración cristiana no es un acto egoísta, es un desafió de servicio al prójimo. En la medida que uno sirve al prójimo, en esa misma medida se debe orar para no ser un trabajador social. Y en la medida que uno ora hay que servir para no caer en la indiferencia ante las necesidades de los demás y no pensar exclusivamente en la salvación personal.
Entonces, aunque el menaje de este mes ha sido uno de los más cortos de la Virgen desde 1984 cuando comenzó a dar los mensajes a la parroquia y al mundo, es uno de los más profundos. Y al final, una vez más, nos dice, “¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”. Como diciéndonos: “Gracias porque yo se que ustedes responderán, que no me defraudarán”.
¡Sean alabados los Sagrados Corazones de Jesús y de María Reina de la Paz! |
MENSAJE DE LA VIRGEN MARIA POR MEDIO DE MIRJANAY REFLEXION DEL P. FRANCISCO VERAR DEL 2 DE JULIO DE 2009, MEDJUGORIE, BOSNIA HERZEGOVINA
"¡Queridos hijos!: Yo los invito porque los necesito. Necesito corazones dispuestos al amor inconmensurable. Corazones que no estén apesadumbrados con lo vano. Corazones que estén dispuestos a amar como ha amado mi Hijo, que estén dispuestos a sacrificarse como se ha sacrificado mi Hijo. ¡Los necesito! Para venir conmigo, perdónense ustedes mismos, perdonen a los demás y póstrense ante mi Hijo. Adoren por los que no lo han conocido, que no lo aman. Por eso los necesito, por eso los llamo. ¡Les doy las gracias!"
Este dos de julio, una vez más, la Virgen nos recuerda que nos necesita. Muchos peregrinos vienen a Medjugorie buscando una intercesión especial de María en sus vidas porque tienen necesidades especiales. Recordemos que la Virgen también tiene necesidad de nosotros, como nos lo recuerda en este precioso mensaje. Y una cosa no suprime la otra. La necesidad que podamos tener de María no cancela la necesidad que Ella tenga de nosotros y viceversa. Ahora, podemos preguntarnos: ¿Cómo podemos ayudar a la Madre? Ella nos dice una vez mas: "Necesito corazones dispuestos al amor inconmensurable. Corazones que no estén apesadumbrados con lo vano. Corazones que estén dispuestos a amar como a amado mi Hijo, que estén dispuestos a sacrificarse como se ha sacrificado mi Hijo."
Veamos.
La Madre necesita de nosotros cuatro cosas: 1. Corazones dispuestos a amar sin medida. 2. Corazones que no estén apesadumbrados por las cosas vanas del mundo. 3. Corazones dispuestos a amar como Jesús ha amado. 4. Corazones dispuestos a sacrificarse como Jesús. Este es un bello programa. No para un mes, sino para toda la vida. El amor que la Virgen espera de nosotros no tiene medida, no se deja arrastrar por las cosas vanas que el mundo de hoy ofrece, y tiene, el amor de Jesús, como el único modelo digno de asumir por medio de la entrega y el sacrificio.
El mensaje de este 2 de mes es un nuevo llamado al amor, pero al amor cristiano que no busca su propio interés sino el de los demás y el interés de Dios. Y la escuela, es el sacrificio. Podríamos considerar que para el 28º Aniversario, la Virgen cito a los peregrinos a la Colonia de las apariciones a las 10 de la noche, y no paro de llover desde las 5 de la tarde. A pesar de la lluvia, subió un mar de gente a la Colina. La Virgen apareció a Iván con una alegría indescriptible, oró por todos y dio un mensaje. Luego dijo: «Vayan en paz queridos hijos míos». Dios pudo detener la lluvia, pero no lo hizo, porque le agradaba más el sacrificio que pudiéramos ofrecer todos los peregrinos. El sacrificio cuando es hecho con amor no tiene precio. Como el sacrificio de Jesús en la cruz. Dos días después del Aniversario, 27 de junio, un grupo de 24 coreanos subieron de rodillas el Križevac. Les tomo más de cinco horas subir con un sol intenso y después les llovió. Entre el grupo habían cuatro hombres. Uno era el párroco y un chico de unos catorce anos. El resto eran mujeres. Las mujeres llevaban las rodillas y manos vendadas, los hombres no. Todos subieron gateando el Monte de la Cruz hasta la cumbre. Cuando le preguntamos que porqué lo hacían contestaron: «Por la paz». Ellos han entendido el mensaje de la Virgen, el valor del sacrificio. En Corea se construyen bombas atómicas mientras un grupo sube de rodillas el Križevac. Ellos quieren cambiar los corazones de sus políticos con su sacrificio. Debemos aprender de ellos. Pare mí es el signo más bello que he visto en Medjugorie en 23 años.
Ahora, ¿qué estas dispuesto hacer tú por la conversión de los políticos de tu país, por aquellos que aprueban el aborto, el matrimonio de homosexuales, la eutanasia, que promueven la política antinatalista, la esterilización, los contraceptivos...la opresión ante los pobres y marginados? La Virgen necesita más que nunca corazones dispuestos a hacer sacrificio. Recordemos que la Virgen nos pide dos días de ayuno a pan y agua los miércoles y viernes de cada semana y renunciar a los apegos. Cada uno sabe a que puede renunciar por amor.
Luego, dice: «Para venir conmigo, perdónense ustedes mismos, perdonen a los demás y póstrense ante mi Hijo. Adoren por los que no lo han conocido, que no lo aman. Por eso los necesito, por eso los llamo.» Esta es la otra parte del programa de vida: Para ir con Maria, para caminar con Ella se requieren básicamente dos cosas: perdonar y adorar.
Veamos.
La Virgen dice: Debemos perdonar en las dos dimensiones del perdón: La primera dimensión es el perdón hacia uno mismo. Esto es muy importante porque mucha gente vive resentida y no tiene la capacidad de amar al prójimo, sin medida, porque primero no han sido capaces de perdonarse a sí mismos. ¿Cómo podemos saber si nos hemos perdonado a nosotros mismos nuestros errores? ¿Si me acepto como soy, si me amo como soy, si tengo una autoestima alta, si me aprecio a mi mismo? Esto es muy importante: la persona que no se ama a sí misma, tendrá un gran obstáculo para amar a los demás. Si una persona vive en un hogar donde por años se le ha hecho ver todos sus errores, esta persona crecerá, obviamente, con un resentimiento hacia sí misma. Si por el contrario, una persona se educa en un hogar donde se le hace ver continuamente todos sus valores y todos sus talentos, se aceptará y se amará sin dificultad. Pero lo mismo que puede hacer un padre de familia lo podemos estar haciendo nosotros inconscientemente. Podemos autocastigarnos, podemos evaluarnos negativamente, inclusive, podemos hasta castigarnos. Cuando la Virgen nos dice Perdónense ustedes mismos nos esta diciendo: acaben ya con todo eso. Acaben con el rencor y el rechazo hacia ustedes mismos. Acaben también con el rencor y el rechazo hacia el prójimo que los ha herido. Decídanse por el amor. Solo así podrán perdonar.
Mucha gente lee los mensajes de la Virgen todos los meses pero siguen siendo los mismos. No se deciden por amar. La Virgen dijo en la aparición del 25 de Junio en la noche «Vivan mis mensajes».
La segunda parte también es importante. La Virgen dice: «Póstrense ante mi Hijo» Quizás es lo más importante, porque para poder acabar con el rencor, los resentimientos, la baja auto estima personal y hacia los demás, hay que postrarse ante Jesús. Sin decirlo, la Virgen, es obvio, que se está refiriendo a la Eucaristía. Ella quiere que adoremos a su Hijo Jesús presente en el Sagrario y durante la consagración en la Santa Misa. Debemos adorar a Jesús primero, para que nos enseñe luego a amar y perdonar. Después, podríamos adorarlo, «por los que no lo han conocido, que no lo aman.»
La Virgen en este mensaje, como en ningún otro, nos ha dicho cuatro veces «los necesito» podemos entender esto como una llamada urgente a colaborar por las intensiones de la Reina de la Paz. En la medida en que nosotros dejamos a un lado nuestras necesidades para interceder por las necesidades de María, en esa misma medida Ella también nos ayudará.
Sean alabados los Sagrados Corazones de Jesús y de María. |
Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 2 de junio de 2007 y reflexión del P. Francisco Ángel Verar
“Queridos hijos, mi amor busca, el amor total e incondicional de ustedes que no los dejará idénticos sino que los cambiará y les enseñará la confianza en Mi Hijo. Hijos míos, con mi amor yo los salvo y los hago verdaderos testimonios de la bondad de Mi Hijo. Por lo tanto, hijos míos, no tengan miedo de testimoniar el amor del Nombre de Mi Hijo. ¡Les agradezco!”
Mientras la Virgen se marchaba Mirjana vio una cruz y al centro de la cruz un corazón con una corona de espinas alrededor de Él. La Virgen no estaba triste.
El mensaje de este 2 de junio, día de oración por quienes no experimentan el amor de Dios en sus corazones, es una invitación a la celebración del 28º Aniversario de la primera aparición de la Virgen en Medjugorie. Recordemos que el próximo 25 de junio celebraremos 28 años de este gran don y la Virgen quiere que nosotros celebremos con Ella este gran acontecimiento.
La Virgen dice: “Queridos hijos, mi amor busca el amor total e incondicional de ustedes que no los dejará idénticos sino que los cambiará y les enseñará la confianza en Mi Hijo.” Esta frase resume todos los mensajes de la Virgen, todo lo que Ella ha estado diciendo a lo largo de estos 28 años y lo que espera de nosotros: su proyecto de amor. Lo que María espera de sus hijos es que amen y que amen en plenitud e incondicionalmente. Y esta tarea le ha llevado a Ella 28 años. Todo discípulo de María, que ha ido a Medjugorie, que escucha sus mensajes, que los sigue de cerca… debe preguntarse si ha crecido en el amor. Por su puesto que es importante rezar el rosario cada día, como también asistir a Misa, Confesarse cada mes, ayunar dos veces por semana a pan y agua… pero mucho más importante es amar. No debemos olvidar esto. Tengamos presente que el pasaporte para la eternidad es el amor. María está con nosotros para enseñarnos amar en plenitud y amar incondicionalmente. Todas las obras de piedad deben ser encaminadas a eso, al amor. No rezar el rosario por cumplir, no ayunar por cumplir, no asistir a Misa por cumplir, sino para crecer en el amor y hacerlo todo por amor. El amor es la regla de oro. El amor resume el evangelio y toda la Biblia. Recordemos que todo está en función del amor. Yo lo escribió san Pablo … “Aunque hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como bronce que suena o címbalo que retiñe” (1 Cor 13, 1).
Cuando comenzaron las apariciones de la Virgen dijo una vez, “Yo soy la Maestra del amor y he venido a la tierra para enseñarles a amar” Y ahora después de 28 años nos lo vuelve a recordar. No debemos preguntarnos “— ¿cuándo comenzarán a realizarse los “secretos” que la Virgen ha confiado a los videntes?” o preguntarnos —“¿hasta cuándo durarán las apariciones diarias, cuando el Vaticano reconocerá Medjugorie? Debemos preguntarnos más bien: —“¿He crecido en el amor? ¿Estoy dispuesto a amar en plenitud e incondicionalmente a mi cónyuge, a mis hijos, a mis padres, a mi prójimo, sin exclusión de nadie? Para María eso es lo importante. Y nos dice además que cuando uno se decide por la Vida del Amor, el ser cambia, ya uno no puede ser igual. Porque el amor transforma. Uno nunca debe esperar tener la capacidad de amar para amar. Uno no debe esperar que al amor llegue mágicamente al corazón para luego perdonar, hacer las paces, servir, ser cortes, amable… La Virgen nos dice que las cosas son diferentes. La Virgen nos dice que es cada quien que debe decidirse por el amor y cuando se decide por el amor entonces su vida cambiará; y no al revés. No debo primero cambiar para poder amar, debo amar incondicionalmente y entonces cambiaré. La decisión de amar va primero y el fruto del amor es la transformación del corazón.
El tiempo que precede la preparación a la primera aparición debe ser un tiempo marcado por el amor. Todo nuestro esfuerzo, nuestras oraciones y ayunos deben ser encaminados a ello. Muchos no saben lo que es el verdadero amor porque lo circunscriben a una relación de pareja, y desde luego que también sobre eso hay que empeñarse. Sin embargo, el llamado de la Virgen, que es el llamando de Jesús en el evangelio, va más allá. Todo hombre tiene la capacidad de amar más que lo que puede amar a su familia, a sus hijos a su cónyuge. La vida del cristiano es siempre una vida de amor. Y en el mensaje también la Virgen nos dice que quien ama en plenitud e incondicionalmente, recobra la confianza en Jesús. Luego para tener fe en Jesús el camino es el amor. De donde se deduce que los ateos, los agnósticos no tienen confianza en Jesús, no creen en Dios, sencillamente porque tienen problemas con el amor. Recordemos que Dios es amor y quien ama ha conocido a Dios porque Él es amor. Los ateos, los agnósticos... en el fondo no tienen problema con Dios sino con el amor.
La Virgen en el mensaje también dice: “Hijos míos, con mi amor yo los salvo y los hago verdaderos testimonios de la bondad de Mi Hijo”. Esta parte del mensaje también es importante. La Virgen nos recuerda que está preocupada por la salvación de cada uno de sus hijos. La Virgen quiere que todos, absolutamente, se salven, que descubran el camino de la salvación por el amor y es por el amor como podemos dar testimonio de su Hijo. Dos cosas matiza la Virgen en el mensaje: la urgencia de la salvación del alma por medio del amor y la urgencia de ser testimonio, ante los demás, a través del amor.
Por último la Virgen nos dice: “Por lo tanto, hijos míos, no tengan miedo de testimoniar el amor del Nombre de Mi Hijo. ¡Les agradezco!” La última parte del mensaje también es clave. Quizá la más importante, porque la gran barrera para que en muchas almas se viva el amor en plenitud e incondicionalmente es el miedo y la Virgen una vez más nos dice: “echen de una vez para siempre el miedo para que puedan amar en libertad, quien confía en Dios no tiene nada por qué temer” Ningún hombre debe tener miedo al amor, si conocemos el evangelio debiera ocurrir lo contrario: se debería tener miedo a no amar ya que por eso seremos juzgados. El amor es la asignatura del examen final ante el Trono de Dios. Esto será lo que nos pregunte: ¿Cuánto amaste y cuánto dejaste de amar? Y por supuesto para poder amar al estilo de Dios hay que tener la mirada siempre fija en la Cruz, en la Sangre que Cristo derramó por nuestros pecados.
Para terminar, debemos también considerar la visión que hoy tuvo Mirjana: La cruz luminosa con un corazón al centro cercado de espinas. La cruz es el signo del amor, del amor por excelencia, del amor pleno e incondicional. Al centro está representado el Sagrado Corazón de Jesús, cuya solemnidad se celebra este año el 19 de junio, día de la Jornada por la Santificación de los Sacerdotes y día de la apertura del año especial dedicado a los Sacerdotes. Es obvio que la Virgen se une a ambos acontecimientos sin decirlo con palabras. El sacerdote como ministro, es el mayor signo del amor incondicional y pleno. La corona de espinas representa la indiferencia de las almas al amor de Cristo y cuanto sufren María y Jesús por esta indiferencia. Recordemos que la visión de Mirjana en el mes de junio está relacionada con la visión del Sagrado Corazón de Jesús rodeado de espinas a Santa Margarita María de Alacoque. Entonces, con nuestras oraciones y sacrificios de este mes, hagamos reparación por la indiferencia de tantas almas al amor de los Sagrados Corazones de Jesús y de María
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MENSAJE DE LA VIRGEN MARÍA REINA DE LA PAZ DEL MES DE FEBRERO DE 2008 Y REFLEXIÓN DEL P. FRANCISCO Á. VERAR - MEDJUGORIE-BOSNIA HERZEGOVINA
Febrero 25, 2008
“Queridos hijos: En este tiempo de gracia, los invito nuevamente a la oración y a la renuncia. Que su día esté hilvanado de pequeñas y fervientes oraciones, por todos aquellos que no han conocido el amor de Dios. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”
El mensaje en esta ocasión debemos verlo como una continuación del anterior 25 de enero cuando la Virgen nos invitaba a entrar en la cuaresma como tiempo de gracia. En aquella ocasión dijo: “Queridos hijos: Con el tiempo cuaresmal, ustedes se acercan a un tiempo de gracia. Su corazón es como una tierra labrada y está pronto a recibir el fruto que germinará en bien. Ustedes, hijitos, son libres de elegir el bien o el mal. Por eso los invito: oren y ayunen. Siembren alegría, y en sus corazones, el fruto de la alegría crecerá por vuestro bien, y otros lo verán y lo recibirán a través de su vida. Renuncien al pecado y elijan la vida eterna. Yo estoy con ustedes e intercedo por ustedes ante mi Hijo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!” Ahora nos dice: “Queridos hijos, en este tiempo de gracia los invito nuevamente a la oración y a la renuncia.” La Madre no quiere que subestimemos este tiempo de gracia. Por el contrario, espera que nuestros corazones estén completamente abiertos a Dios y a su gracia y los medios por excelencia para lograrlo, son la oración y la renuncia. ¡Ambas cosas!
La oración comporta siempre un diálogo de amor con Dios en la soledad, el grupo de oración, la oración litúrgica, la adoración a Jesús sacramentado… pero, desde el recogimiento del corazón. En la oración hay que saber escuchar a Dios; no sólo hablarle y decirle lo que ya sabe. ¡También hay que saber escucharle! La oración es siempre un coloquio de amor, de puro amor y de amor puro. Y para ello, también es importante la renuncia. Si no sabemos renunciar a nuestra voluntad tendremos dificultad para saber escuchar a Dios. El problema no consiste solamente en que la gente no encuentra tiempo para orar, sino además, en que cuando lo encuentra no sabe como hacerlo. Por eso la Madre nos invita también a la renuncia. Si la oración no va acompañada de la renuncia nos podríamos transformar en una especie de teléfono que sólo recibe y transmite información pero que no es conciente de su existencia. Lo mismo puede ocurrir con la oración. La gente puede orar sin experimentar nada. Recordemos, por otra parte, que cuando Jesús nos invitó a seguirlo, su primera condición fue la renuncia y no que aprendiéramos el catecismo o que desarrolláramos vida de oración: “El que quiera venir en pos de mi, niéguese a sí mismo, cargue con su cruz y sígame” cf Lc. 9:23. Entonces, sin la renuncia no puede haber auténtico seguimiento del Señor y tampoco se puede orar correctamente; —de hecho el new age y algunas religiones orientales, separan la oración de la renuncia.
Entonces, en esta cuaresma, particularmente, consideremos la importancia que tienen las renuncias comenzando por aquella interior de la cual ya nos puso en evidencia la Virgen en la Cuaresma de 2006, en la aparición anual a Mirjana el 18 de marzo: “¡Queridos hijos! En este tiempo cuaresmal los invito a la renuncia interior. El camino que los conduce a ello, pasa a través del amor, el ayuno, la oración y las buenas obras. Solamente con una total renuncia interior, ustedes reconocerán el amor de Dios y los signos del tiempo en que viven. Serán testigos de esos signos y comenzarán a hablar de ellos. Hacia eso deseo conducirlos. ¡Gracias por haberme respondido! ”
Para que no nos confundamos, la renuncia interior es la decisión de corazón de rechazar algo que después se concreta en lo exterior y en lo material. Sin la renuncia interior no hay desapego efectivo y afectivo. Todo comienza, entonces, en el corazón. De dentro hacia fuera. Y no lo contrario. Entonces, se puede renunciar a actividades, cosas, personas, placeres… pero sobre todo, hay que renunciar al pecado y a las cosas que dañan la vida espiritual para que Dios reine en el corazón.
También en el mensaje de este 25 la Gospa nos pide que “el día entero esté hilvanado de pequeñas y fervientes oraciones por todos aquellos que no han conocido el amor de Dios”. Cuando hacemos esto, no sólo cooperamos para que la gracia de Dios llegue a muchas almas que no conocen el amor de Dios, sino que nos hacemos un favor a nosotros mismos, ya que muchas veces dejamos de experimentar el amor de Dios en la oración. Luego, la Virgen nos pide que oremos también por nosotros mismos.
Sabemos, que por 20 años, la Madre tiene un encuentro especial de oración con Mirjana el día 2 de cada mes, para orar por esta intención. Y eventualmente, da un mensaje relacionado. Lo interesante, sin embargo, del mensaje de este 25 de mes, es que la Virgen nos pide ahora, que durante todo un mes, oremos en todo momento por este propósito. Es una hermosa tarea, pero nada fácil para quienes no han desarrollado el hábito de la oración continua. Porque no se trata de orar de vez en cuando por quienes no conocen el amor de Dios, sino TODOS LOS DÍAS y TODO EL DÍA con jaculatorias fervientes. Entonces, se podría comenzar el día —como todo hijo de María— con la oración del santo rosario, la Liturgia de las Horas, la santa Misa… y luego: repetir durante toda la jornada, jaculatorias fervientes por quienes no conocen el amor de Dios. Recordemos, como lo dijo la Virgen, que “son ellos quienes ponen en peligro la paz del mundo”, por eso al presente nos invita orar de continuo por esta intención. ¿Estaremos cerca de la realización de los secretos?
Caridad ilimitada: De Aristóteles a Jesucristo - El arma sorprendente de la caridad
Aristóteles en su gran búsqueda de la sabiduría, llegó a la conclusión de que «la virtud está en el medio». No se debe pecar ni por exceso ni por defecto. Así, el hombre valeroso no debe ser cobarde, pero tampoco temerario. Si se quiere ser virtuoso, hay que colocarse a la mitad.
Sin embargo, Cristo trajo ciertas modificaciones a la teoría aristotélica; modificaciones que, además, parecen ser contradicciones: morir para vivir, servir para ser el más importante, entre otras. Todas, claro está, vividas hasta el extremo, sin medianías. Quizá la más incomprensible de estas contradicciones sea: «haced el bien a quienes os hacen el mal y orad por vuestros enemigos». ¿De verdad es posible cumplir esto?
El 29 de enero de 2006 se realizaron en Samarra (Irak) unos ataques contra dos iglesias cristianas, muriendo varios fieles. Semanas más tarde, se realizó un atentado por parte de grupos radicales musulmanes contra una mezquita chií en Samarra. De la mezquita sólo quedaron ruinas. La respuesta de los fieles católicos sorprendió al mundo: comenzaron una campaña de recolección de fondos para ayudar a la reconstrucción de la mezquita.
Mons. Paul Hinder, vicario apostólico de Arabia, celebró una misa durante su visita pastoral a Mascate, Arabia Saudita. Durante la oración de los fieles se hizo una plegaria por el sultán Kaboos. Estos cristianos rezan por alguien no cristiano cuando sólo a pocos kilómetros de Mascate, cruzando la frontera, llevar un crucifijo podría significar pena de muerte debido a las leyes islámicas.
¿No se está exagerando según la doctrina aristotélica? Según la doctrina aristotélica, sí; pero según la doctrina de Cristo, no. Parece una locura lo que hacen estos cristianos. Puede ser que lo sea pero, en todo caso, es una locura de caridad. Porque lo que lleva a estas “locuras” no es, de ninguna manera, un motivo social, político o económico. Es únicamente la caridad de Cristo que vive y se realiza en los corazones de todos estos cristianos. Es el ejemplo de su Maestro el que les da fuerza. Tienen grabadas a fuego en el corazón las palabras de Jesús: «en esto sabrán que sois mis discípulos».
Hace dos mil años un puñado de pescadores cambió un imperio romano que nadaba en intrigas y asesinatos. La gente escuchaba que los cristianos eran enemigos del Estado porque eran criminales. Pero cuando los veían, sólo se podía decir de ellos: « ¡Mirad cómo se aman!». La caridad era su única arma y con ella vencieron todo un imperio que tenía legiones en todas sus fronteras.
Hoy debemos conquistar un nuevo imperio. Un imperio regido por el egoísmo, la indiferencia, el odio, las guerras, la avaricia. Y nuestra arma no será distinta; será, una vez más, la caridad. El Papa ha lanzado un primer batallón de choque con su encíclica «Deus caritas est». Nosotros debemos comenzar la lucha cuerpo a cuerpo con quienes nos rodean. Sonreír a quien nos critica, saludar a quien nos guarda rencor, ayudar a quien nos pone trabas, perdonar a quien nos ofende. Éstas son las armas que debemos usar para vivir nuestra única consigna: «amaos como yo os he amado». La victoria en esta batalla depende de nuestra acción, de mi acción. ¿Qué voy a hacer hoy para vivir la caridad con quien está a mi lado? |
MENSAJE DE LA VIRGEN MARÍA REINA DE LA PAZ DEL MES DE ENERO DE 2008 Y REFLEXIÓN DEL P. FRANCISCO Á. VERAR - MEDJUGORIE-BOSNIA HERZEGOVINA
“Queridos hijos: Con el tiempo cuaresmal, ustedes se acercan a un tiempo de gracia. Su corazón es como una tierra labrada y está pronto a recibir el fruto que germinará en bien. Ustedes, hijitos, son libres de elegir el bien o el mal. Por eso los invito: oren y ayunen. Siembren alegría, y en sus corazones, el fruto de la alegría crecerá por vuestro bien, y otros lo verán y lo recibirán a través de su vida. Renuncien al pecado y elijan la vida eterna. Yo estoy con ustedes e intercedo por ustedes ante mi Hijo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”
Una vez más la Reina de la Paz cumple con su cita habitual, al darnos su hermoso mensaje mensual. Y en esta ocasión, nos está invitando a prepararnos para entrar de lleno en la próxima cuaresma. Sabemos que una característica de los mensajes de la Virgen, es que los mismos se adaptan al tiempo litúrgico. La Madre, desde el cielo, vive con sus hijos de la tierra la santificación del tiempo. El mensaje de este mes, pues, es una invitación a vivir con fuerza la próxima cuaresma. Y la Madre nos ha recordado que la Cuaresma, ante todo, es un tiempo de gracia para dedicarlo a la oración, el ayuno y la alegría.
El mensaje comienza diciendo que nuestro corazón es “como una tierra labrada y está pronto para recibir el fruto que germinará en bien”. Para María Madre, no existe el corazón “no labrado”. Todos tenemos, en cierta manera, algo de “tierra fértil”; de la que Jesús habla en el evangelio (cf. Mt 13:1-23) cuando el sembrador sale a sembrar: una parte de la semilla cae en el camino, otra entre piedras, otras entre espinos y por fin… otra en terreno fértil. Jesús en esa parábola no quiere establecer diferencias entre sus oyentes, sino por el contrario, invita a todos a tomar partido de la “tierra fértil”. Nos recuerda que todos poseemos la “tierra fértil” y que, por consiguiente, no debemos permitir al Maligno arrancar lo que el Hijo del hombre siembra. Ni debemos permitir que las preocupaciones de la vida o el afán por las riquezas, ahoguen Su Palabra. La Virgen en el mensaje de este 25 se hace eco de la parábola del sembrador que escucharemos los próximos días, en la liturgia cotidiana de la Iglesia.
Para Jesús y María todos somos “tierra fértil”, todos somos “tierra labrada”. No pensemos que Jesús y María intentan subirnos la autoestima. Se trata más bien, de aceptar una realidad teológica existencial: todo hombre ha sido creado a imagen y semejanza de Dios; ha sido coronado de gloria y dignidad, creado un poco inferior a los ángeles (cf. Sal 8) San Ireneo llegó a decir: “el hombre viviente es la Gloria de Dios”. Todos, pues, por el mismo Dios, somos “tierra labrada”. Ha sido Dios quien ha preparado Su tierra para sembrar Su gracia. Sin embargo, siempre habrá alrededor lobos rapaces que intentarán sofocar lo que Dios ha labrado (cf. Mt 13:24-ss). Es el sentido del mensaje de María de este mes. Aunque el Maligno y otros enemigos del alma sofoquen el Espíritu, como hijos de Dios, insistamos que somos “tierra labrada”; y el corazón está pronto para recibir “el fruto”. Fijémonos bien que la Virgen no habla de recibir la semilla, sino “el fruto”, porque la semilla trae por si misma “el fruto”. Dios no siembra semillas que no germinan, siembra, más bien, frutos que de por si contienen las semillas. O dicho de otra manera: siembra semillas que germinan en fruto. El Maligno, por el contrario, hace lo opuesto: siembra la cizaña, y todos sabemos que la cizaña no da fruto. Es fácil ver de esta manera lo que viene del Maligno: lo que no prospera en bien, lo que no da fruto. En dos mil años de cristianismo no se conoce un solo fruto que hay dado Satanás al mundo. Sin embargo, son innumerables los del Espíritu Santo. Entonces, es fácil discernir lo que siembra Dios en el corazón y lo que viene del Maligno: por los frutos se conoce el árbol. “Un árbol bueno no puede dar frutos malos como tampoco un árbol malo no puede dar frutos buenos” (Mt 7:17).
La segunda parte del mensaje es la invitación a dar fruto, la Virgen dice: “son libres de elegir entre el bien y el mal”. Si elegimos el bien, la “tierra labrada” que somos producirá fruto, si elegimos el mal, la tierra labrada que poseemos germinará en mal. Los frutos que podamos dar no dependen de la tierra, porque siempre es buena, depende más bien lo que cada uno siembre en ella. Y la Madre nos invita ha cosechar el “bien” sembrando tres semillas en Cuaresma: la oración, el ayuno y la alegría.
La primera semilla, es la oración y la oración siempre es un coloquio de amor con Dios. No se trata de repetir con los labios, fórmulas mecánicamente. Si no más bien abrir el corazón. Cuando se ora y no se abre el corazón, no puede haber experiencia de Dios. Se pierde el tiempo y en cierta manera, se lo hacemos perder a Dios. Porque si no le abrimos el corazón a Dios en la oración, Él no puede trabajar como quisiera. Entonces, hay que orar con el corazón abierto. Como cuando se siembran las semillas en tierra: si la tierra no tiene surcos no produce fruto. Lo mismo ocurre con el corazón del hombre: si el corazón no tiene surcos, no puede recibir el agua viva del Espíritu Santo, que riega la semilla de la gracia que Dios deposita en él. Entonces, hay que orar con el corazón abierto de par en par; sin algún tipo de reservas. Sin miedo a lo que Dios pueda pedir. La Virgen ha dicho: “Quien confía en Dios no tiene nada porque temer, todo será para su bien”. Además, la Virgen nos ha pedido que recemos cada día, al menos, tres partes del santo rosario; que además tengamos un grupo de oración; que adoremos a Jesús sacramentado; que oremos utilizando la Biblia; que adoremos a Dios en el silencio del corazón… pero, sobre todo, que oremos con el corazón.
La segunda semilla, es el ayuno a pan y agua. Y sabemos que la Virgen ha pedido este ayuno los miércoles y viernes; no solo durante la cuaresma, sino durante todo el año; a excepción de las solemnidades. No hay que tenerle miedo al ayuno, sino a las gracias que podríamos perder de no ayunar. Hay gracias que sólo nos vienen a través del ayuno. Los Padres de la Iglesia enseñaron que lo que es la oración para el alma lo es el ayuno para el cuerpo. Diríamos además, que quien espera dar abundante fruto en la Iglesia no puede prescindir del ayuno. Recordemos las palabras de Jesús: “Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que tu ayuno lo note, no la gente, sino tu Padre, que está en lo escondido; y tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensará”(Mt 6:16). Jesús habla claramente de una recompensa que el Padre otorga a quienes ayunan “en privado”. Luego ayunar es positivo para la vida espiritual. Recordemos que la Cuaresma comienza con un día general de ayuno el miércoles de ceniza, y termina con otro: el del Viernes Santo. Entonces, la Cuaresma tiene como marco referencial la práctica del ayuno.
La tercera semilla que la Madre nos pide sembrar es la virtud de “la alegría”. Curiosamente, la Virgen pudo hablar de la limosna o de la caridad, como, efectivamente, lo ha hecho en otros mensajes. Pero esta vez, unido a la oración y al ayuno, menciona “la alegría”. Y nos dice que por su medio, crece “el bien”. Esta parte del mensaje es muy importante. María habla del “fruto de la alegría que crece y germina en bien”. O sea, que debemos cultivar la alegría para producir el bien; como fruto. Veamos un ejemplo. Un día un niño le preguntó a un sacerdote un consejo sabio para ser santo, y el padre le respondió, “que no había un medio para más eficaz, inclusive que las mismas penitencias, que vivir en la alegría cumpliendo siempre el deber de estado”. El niño al morir a temprana edad fue declarado santo, se llamaba Domingo Savio, y el sacerdote que le aconsejó se llamaba Don Bosco. El consejo que lo santificó fue: “vivir siempre alegre”. Domingo escribió, que hasta ese día “no sabía que permanecer siempre alegre, en medio de las pruebas, era un medio eficaz para adquirir la santidad.” San Francisco de Sales llegó a escribir también: “un santo triste es un “triste santo””. La Cuaresma no es un tiempo triste, sino de alegría, porque Jesús con su muerte nos abrió las puertas del Paraíso. Si la Virgen nos pide, que cultivemos la virtud de alegría seguramente, nos lo pide porque se da cuenta que muchos de sus hijos, dejándose llevar por los problemas, cotidiano, dan un mal testimonio a los demás.
Por último la Madre dice en el mensaje de este mes: “renuncien al pecado y elija la vida eterna”. No es la primera vez que la Madre habla de esto. No basta, para producir fruto ejercitarse en la oración, el ayuno y vivir siempre alegre. Cada cual debe examinar su conciencia también y preguntarse: si no se vive, por caso, una vida doble. Una vez, con profundo halago, Jesús se refirió de un hombre que acababa de conocer de esta manera: “ahí tienen a un verdadero israelita en quien no hay doblez (Jn 1:47)”. Es decir, “ahí tienen a un hombre cabal con sus principios; en quien no hay engaño, en quien no persiste un corazón dividido”. Ese hombre se llamaba Natanael, y llegó a ser un Apóstol de Jesús. Natanael había toma en serio la conversión y por ello Jesús lo llamó para que lo siguiera. Natanael había renunciado para siempre al pecado. La Virgen no quiere que haya doblez en el corazón de sus hijos, espera, por el contrario, que todos seamos coherente con nuestra fe. ¡Sea alabado Jesucristo! |
Mensaje de la Virgen María en Medjugorie del 2 de enero de 2008
“Queridos hijos: los amo con todas las fuerzas de mi corazón y me entrego a ustedes. Como una madre lucha por sus propios hijos, yo les exhorto y lucho por ustedes. Y a ustedes les pido que no teman y que se abran de tal modo que puedan amar y entregarse con todo el corazón a los demás. Cuanto más actúen de esta manera tanto más recibirán y comprenderán mejor a Mi Hijo y el don que les hace. Por medio del amor a Mi Hijo y a mí es como los reconocerán. Les agradezco”
Comentó luego Mirjana: “La Virgen durante la aparición, bendijo a todos los presentes y los objetos religiosos. Pidió también oración y ayuno por nuestros pastores”.
Reflexión P. Francisco Ángel Verar Hernández
Desde hace 20 años, la Virgen tiene un encuentro especial de oración con los peregrinos que están en Medjugorie, a través de Mirjana, el 2 de cada mes. Se reúnen para este encuentro miles de peregrinos. Este año, había en Medjugorie, más de 60 mil que se dieron cita para recibir el año Nuevo del Señor.
El encuentro con la Virgen, se da en la Comunidad Cenáculo (a elección de Mirjana) en las primeras horas de la mañana. Después del rezo del rosario, la Virgen dio este hermoso mensaje.
Una vez más, la Madre nos hace tomar conciencia de su inmenso amor por toda la humanidad. Cuando la Madre dice: “Los amo con todas las fuerzas de mi corazón”, no le está hablando a los videntes o a los habitantes de Bosnia; ni siquiera a la Iglesia. Le habla más bien, a toda la humanidad. Recordemos que María es madre de todos los hombres, sin excepción. El 1 de enero de cada año, está consagrado en la Iglesia a la memoria de la maternidad divina de María. El año civil comienza en la Iglesia con María, invitándonos a confiar en Ella, invitándonos a imitar sus virtudes. Recordemos que María fue el medio que Dios utilizó para venir a este mundo. Y por consiguiente, también es el mejor medio, por el cual nosotros podemos llegar a Él.
La Madre nos ha dicho al inicio de este Nuevo Año: “Los amo con todas las fuerzas de mi corazón y me entrego a ustedes”. Empezamos el año, con palabras llenas del amor de María. La Madre sabe, que el ser humano necesita afecto, que el ser humano busca afecto en sus padres, en una relación interpersonal, en la amistad… pero sabe además, que muchos pasan por alto, el inmenso amor que Ella nos tiene. En estos 26 años y 6 meses que la Madre aparece en Medjugorie, ha dicho muchas veces: “queridos hijos si ustes supieran cuanto los amo llorarían de alegría”. En un mundo donde continuamente se promueve la sensualidad, mensajes románticos por la mass media, no podemos pasar por alto, el gran amor que la Madre tiene por cada uno de sus hijos. El amor de María por nosotros, es incomparable a cualquier otro amor humano, y el Nuevo Año es la ocasión propicia para poder experimentarlo en plenitud. Es lo que Ella desea. Entonces, podríamos preguntarnos: ¿Qué podemos hacer para experimentar este amor celestial? La misma Madre nos da la respuesta, y nos pide que hagamos dos cosas: Abrir el corazón y no tener miedo.
Abrir el corazón en el lenguaje espiritual, es sinónimo de entrega, abandono, confianza, acto de fe… sin el recogimiento interior no se puede experimentar el amor de María, ni el inmenso amor de Dios. Y el amor que podamos experimentar de la Madre, no es exclusivista. Por el contrario, quien experimenta el amor de María, no tendrá dificultad para abrirse y decidirse por el amor al prójimo. El amor a María no es una cuestión optativa en el cristianismo, sino, parte integral de nuestra identidad y dignidad como hijos de Dios y discípulos de Cristo. En la Iglesia de Jesús, no puede haber cristianos marianos y cristianos que rechacen a María, que no la conozcan, que no la amen o que sean indiferentes. No podemos hablar de Iglesia, si en Ella no está María. La verdadera Iglesia de Cristo, honra y acepta a Su madre. Ama a Su Madre, se abre al amor de Su Madre. Seguimos el ejemplo del mismo Dios, Quien fue el primero en abrirle el corazón. De otra manera no hubiese nacido por medio suyo.
El amor de María por nosotros, es incondicional, puro, limpio, perfecto, santo… y de este modo debemos corresponderle. La Madre nos pide que abramos el corazón a Su amor. Un día dijo la Virgen: “…entréguenme sus corazones, permítanme entrar en ellos para que yo los cambie.”. ¡Qué triste que muchos en el mundo, experimenten tantos amores y sean tardos para experimentar el amor de María, la Madre de Jesús y la Madre de toda la humanidad!
En el mensaje también dice: “Como una madre lucha por sus propios hijos, yo les exhorto y lucho por ustedes.” Como diciéndonos, “no hay diferencia alguna entre las madres de la tierra y la relación que tengo con ustedes”.” No se dan cuenta de todo lo que estoy haciendo por ustedes, por su salvación…” Y agrega: “Yo me entrego a ustedes, yo lucho por ustedes, yo los exhorto…” Medjugorie es una extraordinaria oportunidad, para que toda la Iglesia y toda la humanidad conozcan más a María. Ya había profetizado Luis María G. de Monfort, que antes de la segunda venida de Cristo, el nombre de María sería dado a conocer a la humanidad como nunca antes en toda la historia, y Medjugorie es la realización de esa profecía. Pero debemos aclarar, que la Virgen no aparece en Medjugorie buscando su gloria, sino exclusivamente la de la Santísima Trinidad y la extensión del Reino de Cristo.
También en el mensaje de este inicio de año, la Virgen nos pide que nos entreguemos y amemos con todo el corazón al prójimo. Sabemos que estas palabras, resumen cuanto Jesús nos enseñó sobre el amor al prójimo, y son muy propicias para el inicio de un nuevo año. María nos está dando las coordenadas principales, de cuanto debemos vivir a lo largo del 2008. Si nos fijamos bien, esas coordenadas se resumen en el amor: Amor a Jesús y a María, y amor al prójimo; sin barreras, sin exclusivismos, sin distinciones… Ese amor evangélico, que no hace acepción de personas ni conoce límites. Y en la medida que ese amor hacia el prójimo va acrecentando, vamos conociendo y comprendiendo más a Jesús y a Su Madre, Nuestra Madre.
Feliz y venturoso Año Santo del Señor 2008. |
LA VIRGEN MARÍA NARRA LA NAVIDAD EN MEDJUGORIE
Por Padre Francisco Á. Verar Hernández
La diaria presencia de la Virgen María en Medjugorie, por más de 26 años, es la más grande intervención de Dios, después de Pentecostés, en la historia de la humanidad. Y una vez reconocida la sobrenaturalidad del fenómeno por parte del Magisterio: será el acontecimiento eclesial que más realce dará a la figura de María en la historia. Recordemos que en Medjugorie, la Virgen María, le narró durante dieciocho meses su vida a los videntes. Y a Vicka, le pidió que lo pusiera todo por escrito. Vicka llegó a escribir tres cuadernos y espera la indicación de la Virgen para que “esta vida” se publicada. Según Vicka, la Virgen le narró su vida desde su nacimiento hasta su Asunción a los cielos. Esta narración termino en Pentecostés de 1983.
Otro dato interesante, es que los videntes afirman que la Virgen les dijo, mientras corría el año 1984, que el día del Bimilenario de su nacimiento era el 5 de agosto. Aquel mismo año, una de las videntes, Jelena tuvo la siguiente visión de la Navidad, el 25 de diciembre. Esta visión aparece el libro “Oren Juntos con el Corazón Alegre”, del Padre Slalvko, quien fuera Padre Espiritual de los videntes.
—“La Virgen me había prometido el 22 de diciembre, que el 25 me iba a mostrar como vivió la Navidad; y tuve la siguiente visión:
—Al inicio vi un ángel, que luego desapareció. De inmediato todo se volvió oscuridad y de la oscuridad, poco a poco, apareció un cielo estrellado. En el horizonte vi a alguien que se acercaba. Era san José con un bastón en la mano. Caminaba sobre una calle empedrada y en el fondo, hacia donde se dirigía, vi varias casitas iluminadas. Al lado suyo, vi un mulo, y sobre él, vi a la Virgen muy triste, mientras le decía José: “Estoy muy cansada. Mucho desearía que alguien nos hospedara esta noche”. Y José contesto: “Allí hay casas. Pediremos allí”. Al acercarse a la primera casa, José llamó a la puerta. Alguien le abrió, pero a penas vio a José y María, cerró inmediatamente la puerta. Esta escena se repitió varias veces. Y en algún caso, para incitarle a María y a José que no llamaran a las puertas mientras se dirigían hacia sus casas, llegaron hasta a apagar las luces interiores. Ambos estaban muy tristes, y José particularmente estaba muy adolorido, confundido y turbado por todos estos rechazos. María en medio de su tristeza lo animó diciéndole: “¡José: conserva la paz!, ¡el día de la alegría ha llegado! Sin embargo, ahora deseo orar contigo porque hay mucha gente que no le permite a Jesús nacer!”.
“Después de haber orado, María dijo: “¡José, mira: allá abajo hay un establo! En verdad allí no duerme ninguno. Seguramente está abandonado”. Y de esta manera se dirigieron hacia allá. Adentro hay un mulo y llevan también el suyo delante del pesebre. Entonces, José recoge un poco de leña para encender el fuego. Luego coloca un poco de paja; pero el fuego se apaga inmediatamente, porque tanto la leña como la paja estaban sumamente húmedas. Mientras tanto, María, busca como calentarse cerca de los mulos.
Sucesivamente, se me presentó una segunda escena. El establo, que hasta ahora estaba poco iluminado, de pronto se iluminó como si fuera de día. Y de momento, cerca de María, vi al Niño Jesús recién nacido, mover las manitas y los piecesitos. Tiene un rostro sumamente dulce; parece que ya sonríe. El cielo, por otra parte, se llena de muchas estrellas luminosas. Arriba del establo vi dos ángeles que llevaban en la mano algo parecido a una bandera grande, sobre la cual estaba escrito “¡Te glorificamos, oh Señor!”. Sobre estos dos ángeles, había un enorme ejército celestial que cantaba y glorificaba a Dios. Luego, algo distante del establo, vi un grupo de pastores que cuidaba su rebaño. Están cansados y algunos ya dormían. Y he aquí que un ángel se les acerca y les dice: “Pastores escuchen la buena nueva: ¡Hoy Dios ha nacido en medio de ustedes! Lo encontrarán recostado en el pesebre de aquel establo. Sepan que lo que les digo es cierto”. De inmediato los pastores se dirigieron hacia el establo y, habiendo encontrado a Jesús, se arrodillaron y le ofrecieron sencillos dones. María les agradece con dulzura y agrega: “Les agradezco por todo, sin embargo, ahora quisiera orar con ustedes porque muchos no quisieron acoger a Jesús que estaba por nacer”.
Después de esto, desapareció instantáneamente esta segunda escena y apareció la tercera. Vi en Jerusalén los Magos que preguntaban por Jesús, pero nadie sabía darles información al respecto; hasta que vieron levantarse de nuevo la estrella cometa que los guiaba hasta el establo de Belén. Extasiados y conmovidos, observan al Niño Jesús, se inclinan rostro en tierra para adorarlo profundamente y luego le ofrecen dones preciosos. María les agradece y les dijo luego: “Ahora deseo orar con ustedes porque muchos hombres no quisieron adorar a Jesús”.
Hasta aquí la narración de la Navidad según Jelena. Agregamos que ese mismo año, el 15 de diciembre, la Virgen sugirió los siguientes temas de meditación para los días de la Novena de la Navidad.
1. Habrán sus corazones, porque Jesús quiere habitar en ellos después de Navidad.
2. Acojan la Navidad con alegría.
3. Purifíquense para la Navidad.
4. De ahora en adelante, permitan que Jesús ocupe el primer lugar en sus corazones.
5. Permitan que sólo Jesús los colme de alegría.
6. Permitan que el amor esté presente en cada una de sus palabras.
7. Nace el Hombre – Dios que desea el mundo unido.
8. Vivan en Jesús.
9. No se aparten de la Navidad.
A continuación, algunos mensajes de aquel mismo año sobre la Navidad
16 de diciembre: “¡Queridos hijos: procuren que de la iglesia emane la fragancia de Navidad! ¡Y que la Navidad esté ya en los peldaños de su casa! Purifiquen sus corazones, de manera que estén listos para recibir a Jesús en Navidad. ¡No permitan que las cosas materiales tomen la delantera sobre la Navidad de Jesús! Queridos hijos, Jesús nace: ¡recíbanlo con un corazón alegre!”.
18 de diciembre: “Queridos hijos: deseo que cada uno de ustedes prepare en su corazón el pesebre para Jesús”.
21 de diciembre: “Queridos hijos: deseo que ustedes sean como una flor que florece en Navidad para Jesús; una flor que no se marchitará, y que nunca cesará de florecer aún cuando la Navidad halla pasado. Deseo que sus corazones sean como los pastores de Belén delante del pesebre de Jesús”.
25 de diciembre: “¡Deseo que esta sea para ustedes una Navidad luminosa!”.
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Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz del 25 de diciembre de 2007 y reflexión del P. Francisco Ángel Verar Hernández
El primer mensaje nos vino por medio de Jakov. Como sabemos, Jakov tuvo su última aparición diaria el 12 de septiembre de 1998. En aquella ocasión, la Virgen le reveló el 10° secreto y le manifestó, que a partir de entonces, tendría la aparición sólo una vez al año, hasta el término de su vida en la tierra, en ocasión de la Navidad. Desde entonces, Jakov ve a la Virgen con el Niño Jesús recién nacido en sus brazos, cada 25 de diciembre. Este año, la aparición fue a las 14:29 y duró 6 minutos. En este especial encuentro, la Virgen le transmitió el siguiente mensaje:
“Queridos hijos: Hoy los invito de manera especial a abrirse a Dios, y que hoy, cada uno de sus corazones, se convierta en el lugar del Nacimiento de Jesús. Hijitos, deseo conducirlos a las alegrías de vuestra vida, todo este tiempo en que Dios permite que esté con ustedes. Hijitos, la única alegría verdadera de su vida es Dios. Por eso, queridos hijos, no busquen la felicidad en las cosas terrenales, sino abran sus corazones y acepten a Dios. Hijitos, todo pasa, sólo Dios permanece en vuestro corazón. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”
Recordemos que en el mensaje, la Virgen no se dirige únicamente a Jakov, sino a todos sus hijos. Es una exhortación a la conversión y una invitación a poner a Dios en el primer lugar del corazón. La Virgen dice: “Queridos hijos: Hoy los invito de manera especial a abrirse a Dios, y que hoy, cada uno de sus corazones, se convierta en el lugar del Nacimiento de Jesús.” La Madre espera que el corazón del creyente, sea hoy el pesebre viviente, donde Ella pueda recostar a Su Hijo. Entonces, para María, la Navidad no es otra cosa que darle la oportunidad a Jesús de hacerse presente en el corazón. ¿Cómo? Abriéndole las puertas sin ningún tipo de reserva. Y a mayor disposición, mayores gracias se reciben. María sabe que sus hijos no reciben mayores gracias porque no abren suficientemente el corazón. Y aunque parezca paradójico, muchos cristianos no saben cómo hacer para abrir más su corazón a Jesús. Lo cual hace pensar, que para muchos, Jesús es un gran desconocido. La Navidad, es por lo tanto, la fiesta del doble Nacimiento de Jesús: por un lado su Nacimiento en Belén hace 2007 años y a su vez, su nacimiento hoy en nuestros corazones. La Virgen está con nosotros, para ayudarnos a que esto se haga realidad.
También nos dice: …“Hijitos, deseo conducirlos a las alegrías de vuestra vida, todo este tiempo en que Dios permite que esté con ustedes”. Ésta parte del mensaje es muy importante, ya que resume lo que Nuestra Madre nos viene diciendo desde hace 26 años y 6 meses. Seguramente, para María y para el resto del cielo, esta es la aparición más importante de todas, no sólo porque ha sido la más larga, sino también porque es una de las últimas que recibiremos. Y a su vez, María pone énfasis a uno de los objetivos de su prolongada presencia: conducirnos a la alegría de nuestra vida. Pero no hacia cualquier alegría, sino hacia la verdadera, aquella que sólo Dios da con su presencia en el corazón del justo.
También nos dice: “Por eso, queridos hijos, no busquen la felicidad en las cosas terrenales, sino abran sus corazones y acepten a Dios.” Nuestra Señora nos recuerda, que sólo en Dios está la plenitud de la vida. Esta parte del mensaje, contrasta con la manera materialista en que muchos celebraban la Navidad. La sociedad contemporánea tiende a hacer de las cosas terrenas el objeto de su felicidad. Pero para poder encontrar a Dios como fuente y meta de la verdadera alegría, hay que abrirle el corazón. Creo que lo que la Virgen pide no es difícil. Lo difícil, es creer en sus palabras. Aceptarlas. Son palabras parecidas a las que el mismo Cristo hizo referencia cuando dijo: “busquen el Reino de Dios y todo lo demás les vendrá por añadidura”. El Reino de Dios no es algo relativo o subordinado a los bienes terrenales. El Reino de Dios, es la plenitud de la Vida. Es el Tesoro escondido, la Perla de gran valor.
El mensaje de la Virgen de este mes es un nuevo reto. No tanto a morir a lo que el mundo nos ofrece, sino a redescubrir el Reino de Dios entre nosotros; dentro de nosotros. Esto es posible cuando se le abre el corazón a Dios. Y el medio por excelencia para hacerlo, es a través de la oración, aunque la Virgen no la haya mencionado expresamente en esta ocasión, pero lo supone. Porque ha repetido insistentemente por 26 años: “oren, oren, oren”.
En el mensaje, la Virgen dice “acepten a Dios”. Da a pensar que muchos corazones lo rechazan o no se atreven a acogerlo. El verbo aceptar, indica también admitir, acoger…La Virgen quiere que Dios no sea un concepto más, sino una realidad viva, existencial, que lo admitamos, que lo acojamos en el corazón, que le permitamos entrar. Recordemos que la Madre tiene un encuentro de oración mensual con Mirjana, para orar por esta intención: por quienes no conocen el amor de Dios. Medjugorie es una invitación para la humanidad a la conversión a Dios. Cuando la Virgen comenzó a aparecerse dijo: “He venido para decirles que Dios existe, que en Él está la plenitud de la vida”. También mencionó que el mayor pecado del hombre moderno es la indiferencia a Dios. Y ahora, después de 26 años y medio nos vuelve a repetir: “acepten a Dios”, y en el otro mensaje: “Dediquen tiempo al Creador”.
La última parte del mensaje es interesante. La Virgen dice: “…todo pasa, sólo Dios permanece en vuestro corazón.” Es una invitación a pensar en la vida eterna y a la vez recuerda que la vida eterna no es algo ajeno a este mundo. No importa cuánto hagamos, quiénes seamos o dónde estemos, todos podríamos “permanecer en Dios”. Una vez dijo la Virgen que todos podíamos comenzar a vivir la vida del Paraíso desde la tierra, y en esta Navidad nos lo recuerda cuando dice: “…todo pasa, sólo Dios permanece en vuestro corazón.” Es decir: sólo la presencia de Dios es la que se puede cultivar, todo lo demás es pasajero.
Tres horas después, la Madre profundizó las palabras de este mensaje, en su aparición cotidiana a la vidente Marija, diciéndonos: “Queridos hijos: con gran alegría les traigo al Rey de la Paz para que Él los bendiga con su bendición. Adórenlo y dediquen tiempo al Creador, quien su corazón anhela. No olviden que están de paso en esta tierra y que las cosas les pueden dar pequeñas alegrías, en cambio, por medio de mi Hijo, se les regala la vida eterna. Por eso estoy con ustedes, para conducirlos hacia lo que su corazón anhela. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”
Mientras la Virgen hablaba, volvió a aparecerse con el Niño Jesús recién nacido, exhortándonos a recibir Su bendición. No es que Jesús traiga una bendición diferente a la de Su Madre, sino que Ella espera que Jesús sea el centro de nuestra vida y que la Navidad sea la Fiesta de Jesús.
Con este mensaje, nos invita a adorar y a dedicarle tiempo a Jesús. Sin hacer referencia a ello, sabemos que a Jesús se le puede adorar de muchas maneras: en el pesebre, en el corazón… pero la forma más adecuada, es en la eucaristía. También, la Virgen vuelve a recordarnos que la Navidad es la Fiesta de adoración por excelencia. Recordemos que cuando los pastores llegaron al Pesebre, adoraron a Jesús y lo mismo hicieron los magos que venían de oriente. También María y José le adoraron, acompañados de una legión de ángeles. Busquemos a Jesús, pues, en la eucaristía en estos días y adorémosle con el corazón. Con un corazón puro y limpio, como el de aquellos que se hicieron presente en el establo de Belén. Jesús busca esos corazones hoy. Y por medio de la adoración, nos colma de felicidad de todo cuanto el corazón anhela. No permitamos que la Madre vuelva a llorar porque muchos corazones permanecen cerrados a Su Hijo. Seamos más bien como los pastores de Belén, que encontraron en Jesús la respuesta a todas sus aspiraciones y expectativas. ¡Sea alabado Jesucristo!
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Mensaje de la Virgen María Reina de la Paz
Desde Medjugorie; Bosnia-Herzegovina 2 de Noviembre de 2007 y reflexión del P. Francisco Á. Verar
“Queridos hijos: Hoy los invito a abrir su corazón al Espíritu Santo; permítanle que los transforme. Hijos míos, Dios es el Bien Supremo y por eso, como Madre, les pido: oren, oren, oren, ayunen y esperen. Este bien es posible alcanzarlo ya que de él nace el Amor. El Espíritu Santo reforzará este amor en ustedes y podrán llamar a Dios su Padre. Por medio de este amor supremo amarán sinceramente a todas las personas y las considerarán en Dios hermanos y hermanas. ¡Gracias!”Durante su bendición, la Virgen dijo: “Por el camino que los conduzco a mi Hijo, caminan junto a Mi, quienes lo representan”, es decir: “los sacerdotes”. N. r.
Desde hace 20 años, la Virgen tiene una cita con Mirjana el día 2 de cada mes, para orar “por quienes no experimentan el amor de Dios en sus corazones”. Mirjana no sabe por cuánto tiempo más, la Virgen continuará visitándola, ya que nada ha dicho al respecto. Esta gracia podría continuar por muchos años más o podría terminar el próximo mes de diciembre. O bien, podría durar hasta la realización del primero de los 10 “secretos”. Y en relación a los mismos, conviene que tengamos presente, que la Virgen dijo a los videntes: “…las apariciones diarias continuarán hasta cuando quede el signo visible para toda la humanidad en la Colina de las apariciones”; es decir, hasta la realización del tercer “secreto”. Y recordemos, que cuando comiencen los mismos, sólo uno de los tres videntes que aún la ven diariamente, tendrá el don de continuar las visitas celestiales. Este dato es importante, ya que podríamos seguir recibiendo mensajes y apariciones de la Virgen por varios años más; aun cuando comiencen a verificarse los hechos anunciados por Nuestra Señora. Los demás “secretos”, están relacionados con los videntes y otros acontecimientos que se verificarán en la Iglesia y en el mundo. Recordamos esto, para que consideremos que la Virgen no viene a perder su tiempo a la tierra, y que en Medjugorie se está decidiendo parte del futuro de la humanidad. En el mensaje del 2 de noviembre, la Virgen nuevamente nos invita a que abramos el corazón al Espíritu Santo, porque sólo Él puede transformar el corazón del hombre. Esto es muy significativo. Por una parte, debemos recordar que la conversión es un esfuerzo del hombre y por otra, que es una gracia del Espíritu Santo. Sin Él, no puede haber conversión. No hay cambio de vida. La gente que tiene problemas con su conversión personal, en el fondo, tienen problemas con el Espíritu Santo. No lo invocan suficientemente, no lo buscan como deben, no se dejan conducir por Él… Entonces, sería importante, en el proceso del cambio interior: contar sobre todo con Él, ya que sólo Él tiene el poder de transformar al hombre. ¡Y cuán necesaria no será su presencia en el alma del justo, que hasta el mismo Jesús necesitó una nueva efusión suya, antes de iniciar su ministerio público! Por lo tanto, no podemos esperar un verdadero cambio interior sin Él; sin invocarlo las veces que sea necesario, a fin de que con su divina unción, transforme todo cuanto hay de negativo en él, en positivo. Nuestra Señora desea, que frente al nuevo tiempo de Adviento que estamos por celebrar, de cara a la próxima solemnidad de Jesucristo Rey del universo, y las especiales Fiestas de María que están a las puertas —su Presentación en el Templo (21 de nov.), la Medalla Milagrosa (27 de nov.), su Inmaculada Concepción (8 de dic.) y su aparición en el Tepeyac (12 de dic. fiesta patronal de América)— vivamos en plenitud, la conversión. La Virgen no se cansa de invitarnos a la conversión, y por ende, no debemos cansarnos de responder.En el mensaje, también la Madre dice: “Hijos míos, Dios es el Bien Supremo y por eso, como Madre, les pido: oren, oren, oren, ayunen y esperen”. Ella espera que cada uno de sus hijos, alcance el Bien Supremo, que es, sólo Dios. Pareciera que esto lo ha olvidado gran parte de la sociedad en la que vivimos, permitiendo que otros valores vayan invadiendo el terreno que sólo le compete a Dios. La Virgen como madre, está preocupa por la salvación de sus hijos y por ello en este mensaje nos advierte y nos recuerda, que el Bien Supremo es sólo Dios. En el mismo mensaje, vuelve a insistirnos “oren, oren, oren”, siendo una invitación a la oración continua, inclusive, llenando hasta los espacios más pequeños de la jornada, con las oraciones más pequeñas, es decir; las jaculatorias, tan queridas por la Virgen. La triple exhortación de María a la oración, es una invitación a la oración perseverante y con el corazón. Un día dijo la Virgen: “…no oren sin saber lo que dicen. No oren solamente con palabras. La oración es un encuentro personal con Dios y con mi Hijo Jesús.” Entonces, la oración no es sólo proferir palabras, sino abrir el corazón; un continuo ejercicio de amor porque Dios es amor. Y quien ora como debe, experimenta puro amor. En el mensaje también nos invita al ayuno. Y ya sabemos que este ayuno es a pan y agua dos veces por semana. Y de esto no se hacen bromas. La Virgen ha pedido, desde el inicio, el ayuno dos veces por semana a pan y agua, y también en preparación a las grandes solemnidades. Además, la Madre pidió que se hicieran novenas de ayuno por alguna intención. Y a aquellos que su salud no se lo permite, podrían sustituirlo por otros sacrificios y ofrecer generosas limosnas a la iglesia. Entonces, en el mensaje de este mes, la Madre nos pide orar continuamente y ayunar, a fin de alcanzar en el corazón el Bien Supremo que es Dios. Así, será posible amar al prójimo. Porque quien tiene dificultad para amar, perdonar las ofensas, actuar con generosidad frente al hermano, en el fondo, tiene dificultad con Dios. El corazón se libera del egoísmo frente al prójimo, cuando encuentra a Dios primero. La Madre sabe que muchos de sus hijos tienen una piedad superficial. Por eso nos invita a todos, a orar continuamente con el corazón y a ayunar, para así encaminarnos al amor hacia el prójimo; con el corazón abierto de par en par: sin barreras, celos, favoritismos, rencores… Asimismo, la “Gospa” también nos invita a la esperanza. Es decir: a poner toda nuestra confianza en Dios y no tanto en nuestras propias fuerzas y capacidades. Lo cual no indica negligencia, sino abandono, ya que Dios provee a sus hijos de cuanto necesitan. Recordemos que una de las dimensiones fundamentales de la espiritualidad de Medjugorie es la virtud de la esperanza. La Virgen ha dicho que el futuro depende de nosotros, que cuanto pueda ocurrir en el futuro depende de nuestra respuesta a sus mensajes. En el mismo mensaje la esperanza, está vinculada a la oración continua y al ayuno. Entonces, quien sabe orar y ayunar, también sabe, esperar. Más aun, podríamos decir: que la virtud de la esperanza es consecuencia de la oración. Hoy día la gente poco espera en Dios porque poco ora. Y la esperanza también es el tema de la próxima encíclica del Papa. Quizá la Virgen en el mensaje, indirectamente, nos esté invitando a leerla y a meditarla. El mismo espíritu nos habla por medio de María y nos hable a través del Papa. Igual como ocurría con Juan Pablo II.La Virgen también dice en su mensaje: “Este bien es posible alcanzarlo ya que de él nace el Amor. El Espíritu Santo reforzará este amor en ustedes y podrán llamar a Dios su Padre.” Consideramos que ésta es la parte más importante del mismo, ya que se destaca una vez más la virtud fundamental del cristiano: la del Amor. La Virgen dice: “este bien es posible alcanzarlo ya que de él nace el Amor”. Como diciéndonos: “no olviden que el amor es su principal regla de vida y a que a él deben aspirar; es el amor en lo que debe crecer.” Benedicto XVI en su primera encíclica nos decía: “el Himno a la Caridad de San Pablo en 1Cor 13, debe ser la Carta Magna de todo el servicio eclesial”. Porque “podría repartir en limosnas todo lo que tengo y aun dejarme quemar vivo; si no tengo amor, de nada me sirve (v.3), cf DCE 33. Y ahora, una vez, más la Virgen nos lo recuerda. Y además, nos dice que por el Espíritu Santo se refuerza la capacidad de amar. También en el mensaje del mes pasado había mencionado: —“Hijitos, mediten y oren para que su corazón se abra al amor de Dios.” Luego, el mensaje de este mes es una continuación de aquel del 25 de septiembre.Al final, del mensaje, la Virgen menciona: “Por medio de este amor supremo amarán sinceramente a todas las personas y las considerarán en Dios hermanos y hermanas”. Como hemos mencionado, el amor a Dios nos lleva necesariamente al amor hacia los hermanos. No obstante, conviene subrayar, que la Virgen destaca, que por medio de este Amor Supremo, amaremos sinceramente a todas las personas considerándolas hermanos y hermanas en Dios. Fijémonos en estos cuatro elementos que aparecen como coordenadas de este amor supremo. El primero, la exclusividad, porque es “supremo”. Es decir: no hay otro amor que se pueda comparar al amor de Dios; su amor está por encima de cualquier otro amor; es amor por excelencia, amor en plenitud, único. El segundo, la sinceridad. Sólo el amor verdadero de Dios hace posible que se ame con transparencia, sin hipocresía, sin apariencias, ni falsedad. El tercero, la universalidad; el amor del Bien Supremo que es Dios va dirigido siempre a todo hombre, no hace exclusión de personas; no existen los favoritismos o partidismos. Quien se inclina por el amor supremo ama al estilo Jesús: a todos por igual. Y ello se refleja además en la expresión: considerarán en Dios a los hermanos y hermanas.Al concluir la aparición, Mirjana comentó que, mientras la “Gospa” bendecía, volvió a referirse a los sacerdotes diciendo: “Por el camino que los conduzco a mi Hijo, caminan junto a Mi, quienes lo representan”. En realidad, es una expresión bellísima. La Virgen a los sacerdotes, nos hace tomar conciencia, de cuán cerca estamos de Su Corazón Inmaculado. Ya sabemos que la Virgen durante este encuentro del día 2, tiene casi 2 años de hablar siempre sobre los sacerdotes; y siempre en tono positivo. Me viene a la memoria un episodio que viví durante una aparición en casa de Iván, a principios de junio. Estábamos presentes sólo unos cincuenta sacerdotes. Al finalizar la aparición, el vidente nos comentó, que la Virgen ese día apareció llorando de la emoción, al ver tantos sacerdotes allí presentes. Y que de inmediato extendió sus brazos sobre todos y oró en su lengua materna Y desde luego, para todos fue una sorpresa. Uno de los sacerdotes asistentes me dijo al final: “Yo pensé que la Virgen nos iba a regañar”. Yo le dije: “Se te olvidó que la Virgen ante todo es Madre”. Lo cierto es que para todos fue muy emocionante que la Virgen llorara de alegría por nosotros y que además orara al Padre en arameo antiguo. Creo que un verdadero hijo de María no tendría problema en hacer suyos los sentimientos de amor de María hacia los sacerdotes. Es esencial, además de la espiritualidad de Medjugorie, el amor tan especial que María demuestra por los sacerdotes.
¡Sea alabado Jesucristo!
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MENSAJE DE MARÍA REINA DE LA PAZ Y REFLEXIÓN DEL MENSAJE DEL 2 DE NOVIEMBRE DEL PADRE
FRANCISCO VERAR
“Queridos hijos: Hoy los invito a abrir su corazón al Espíritu Santo; permítanle que los transforme. Hijos míos, Dios es el Bien Supremo y por eso, como Madre, les pido: oren, oren, oren, ayunen y esperen. Este bien es posible alcanzarlo ya que de él nace el Amor. El Espíritu Santo reforzará este amor en ustedes y podrán llamar a Dios su Padre. Por medio de este amor supremo amarán sinceramente a todas las personas y las considerarán en Dios hermanos y hermanas. ¡Gracias!”
Durante su bendición, la Virgen dijo: “Por el camino que los conduzco a mi Hijo, caminan junto a Mi, quienes lo representan”, es decir: “los sacerdotes”. N. r.
Desde hace 20 años, la Virgen tiene una cita con Mirjana el día 2 de cada mes, para orar “por quienes no experimentan el amor de Dios en sus corazones”. Mirjana no sabe por cuánto tiempo más, la Virgen continuará visitándola, ya que nada ha dicho al respecto. Esta gracia podría continuar por muchos años más o podría terminar el próximo mes de diciembre. O bien, podría durar hasta la realización del primero de los 10 “secretos”. Y en relación a los mismos, conviene que tengamos presente, que la Virgen dijo a los videntes: “…las apariciones diarias continuarán hasta cuando quede el signo visible para toda la humanidad en la Colina de las apariciones”; es decir, hasta la realización del tercer “secreto”. Y recordemos, que cuando comiencen los mismos, sólo uno de los tres videntes que aún la ven diariamente, tendrá el don de continuar las visitas celestiales.
Este dato es importante, ya que podríamos seguir recibiendo mensajes y apariciones de la Virgen por varios años más; aún cuando comiencen a verificarse los hechos anunciados por Nuestra Señora. Los demás “secretos”, están relacionados con los videntes y otros acontecimientos que se verificarán en la Iglesia y en el mundo. Recordamos esto, para que consideremos que la Virgen no viene a perder su tiempo a la tierra, y que en Medjugorie se está decidiendo parte del futuro de la humanidad.
En el mensaje del 2 de noviembre, la Virgen nuevamente nos invita a que abramos el corazón al Espíritu Santo, porque sólo Él puede transformar el corazón del hombre. Esto es muy significativo. Por una parte, debemos recordar que la conversión es un esfuerzo del hombre y por otra, que es una gracia del Espíritu Santo. Sin Él, no puede haber conversión. No hay cambio de vida. La gente que tiene problemas con su conversión personal, en el fondo, tienen problemas con el Espíritu Santo. No lo invocan suficientemente, no lo buscan como deben, no se dejan conducir por Él… Entonces, sería importante, en el proceso del cambio interior: contar sobre todo con Él, ya que sólo Él tiene el poder de transformar al hombre. ¡Y cuán necesaria no será su presencia en el alma del justo, que hasta el mismo Jesús necesitó una nueva efusión suya, antes de iniciar su ministerio público! Por lo tanto, no podemos esperar un verdadero cambio interior sin Él; sin invocarlo las veces que sea necesario, a fin de que con su divina unción, transforme todo cuánto hay de negativo en él, en positivo. Nuestra Señora desea, que frente al nuevo tiempo de Adviento que estamos por celebrar, de cara a la próxima solemnidad de Jesucristo Rey del universo, y las especiales Fiestas de María que están a las puertas —su Presentación en el Templo (21 de nov.), la Medalla Milagrosa (27 de nov.), su Inmaculada Concepción (8 de dic.) y su aparición en el Tepeyac (12 de dic. fiesta patronal de América)— vivamos en plenitud, la conversión. La Virgen no se cansa de invitarnos a la conversión, y por ende, no debemos cansarnos de responder.
En el mensaje, también la Madre dice: “Hijos míos, Dios es el Bien Supremo y por eso, como Madre, les pido: oren, oren, oren, ayunen y esperen”. Ella espera que cada uno de sus hijos, alcance el Bien Supremo, que es, sólo Dios. Pareciera que esto lo ha olvidado gran parte de la sociedad en la que vivimos, permitiendo que otros valores vayan invadiendo el terreno que sólo le compete a Dios. La Virgen como madre, está preocupa por la salvación de sus hijos y por ello en este mensaje nos advierte y nos recuerda, que el Bien Supremo es sólo Dios.
En el mismo mensaje, vuelve a insistirnos “oren, oren, oren”, siendo una invitación a la oración continua, inclusive, llenando hasta los espacios más pequeños de la jornada, con las oraciones más pequeñas, es decir; las jaculatorias, tan queridas por la Virgen. La triple exhortación de María a la oración, es una invitación a la oración perseverante y con el corazón. Un día dijo la Virgen: “…no oren sin saber lo que dicen. No oren solamente con palabras. La oración es un encuentro personal con Dios y con mi Hijo Jesús.” Entonces, la oración no es sólo proferir palabras, sino abrir el corazón; un continuo ejercicio de amor porque Dios es amor. Y quien ora como debe, experimenta puro amor.
En el mensaje también nos invita al ayuno. Y ya sabemos que este ayuno es a pan y agua dos veces por semana. Y de esto no se hace bromas. La Virgen ha pedido, desde el inicio, el ayuno dos veces por semana a pan y agua, y también en preparación a las grandes solemnidades. Asimismo, la Madre pidió que también se hicieran novenas de ayuno por alguna intención. Y a aquellos que su salud no se lo permite, podrían sustituir el ayuno por otros sacrificios y ofrecer generosas limosnas a la Iglesia.
Entonces, en el mensaje de este mes, la Madre nos pide orar continuamente y ayunar, a fin de alcanzar en el corazón el Bien Supremo que es Dios. Luego, será posible amar al prójimo. Porque quien tiene dificultad para amar, perdonar las ofensas, actuar con generosidad frente al hermano, en el fondo, tiene dificultad con Dios. El corazón se libera del egoísmo frente al prójimo, cuando encuentra a Dios primero. La Madre sabe que muchos de sus hijos tienen una piedad superficial. Por eso nos invita a todos, a orar continuamente con el corazón y a ayunar, para así encaminarnos al amor hacia el prójimo; con el corazón abierto de par en par: sin barreras, celos, favoritismos, rencores…
Asimismo, la “Gospa” también nos invita a la esperanza. Es decir: a poner toda nuestra confianza en Dios y no tanto en nuestras propias fuerzas y capacidades. Lo cual no indica negligencia, sino abandono, ya que Dios provee a sus hijos de cuanto necesitan. Recordemos que una de las dimensiones fundamentales de la espiritualidad de Medjugorie es la virtud de la esperanza. La Virgen ha dicho que el futuro depende de nosotros, que cuanto pueda ocurrir en el futuro depende de nuestra respuesta a sus mensajes. En el mismo mensaje la esperanza, está vinculada a la oración continua y al ayuno. Entonces, quien sabe orar y ayunar, también sabe, esperar. Más aún, podríamos decir: que la virtud de la esperanza es consecuencia de la oración. Hoy día la gente poco espera en Dios porque poco ora. Y la esperanza también es el tema de la próxima encíclica del Papa. Quizá la Virgen en el mensaje, indirectamente, nos esté invitando a leerla y a meditarla. El mismo espíritu nos habla por medio de María y nos hable a través del Papa. Igual como ocurría con Juan Pablo II.
La Virgen también dice en su mensaje: “Este bien es posible alcanzarlo ya que de él nace el Amor. El Espíritu Santo reforzará este amor en ustedes y podrán llamar a Dios su Padre.” Consideramos que ésta es la parte más importante del mismo, ya que se destaca una vez más la virtud fundamental del cristiano: la del Amor. La Virgen dice: “este bien es posible alcanzarlo ya que de él nace el Amor”. Como diciéndonos: “no olviden que el amor es su principal regla de vida y a que a él deben aspirar; es el amor en lo que debe crecer.” Benedicto XVI en su primera encíclica nos decía: “el Himno a la Caridad de San Pablo en 1Cor 13, debe ser la Carta Magna de todo el servicio eclesial”. Porque “podría repartir en limosnas todo lo que tengo y aun dejarme quemar vivo; si no tengo amor, de nada me sirve (v.3), cf DCE 33. Y ahora, una vez, más la Virgen nos lo recuerda. Y además, nos dice que por el Espíritu Santo se refuerza la capacidad de amar.
También en el mensaje del mes pasado había mencionado: —“Hijitos, mediten y oren para que su corazón se abra al amor de Dios.” Luego, el mensaje de este mes es una continuación de aquel del 25 de septiembre.
Al final, del mensaje, la Virgen menciona: “Por medio de este amor supremo amarán sinceramente a todas las personas y las considerarán en Dios hermanos y hermanas”. Como hemos mencionado, el amor a Dios nos lleva necesariamente al amor hacia los hermanos. No obstante, conviene subrayar, que la Virgen destaca, que por medio de este Amor Supremo, amaremos sinceramente a todas las personas considerándolas hermanos y hermanas en Dios. Fijémonos en estos cuatro elementos que aparecen como coordenadas de este amor supremo. El primero, la exclusividad, porque es “supremo”. Es decir: no hay otro amor que se pueda comparar al amor de Dios; su amor está por encima de cualquier otro amor; es amor por excelencia, amor en plenitud, único. El segundo, la sinceridad. Sólo el amor verdadero de Dios hace posible que se ame con transparencia, sin hipocresía, sin apariencias, ni falsedad. El tercero, la universalidad; el amor del Bien Supremo que es Dios va dirigido siempre a todo hombre, no hace exclusión de personas; no existen los favoritismos o partidismos. Quien se inclina por el amor supremo ama al estilo Jesús: a todos por igual. Y ello se refleja además en la expresión: considerarán en Dios a los hermanos y hermanas.
Al concluir la aparición, Mirjana comentó que, mientras la “Gospa” bendecía, volvió a referirse a los sacerdotes diciendo: “Por el camino que los conduzco a mi Hijo, caminan junto a Mi, quienes lo representan”. En realidad, es una expresión bellísima. La Virgen a los sacerdotes, nos hace tomar conciencia, de cuán cerca estamos de Su Corazón Inmaculado. Ya sabemos que la Virgen durante este encuentro del día 2, tiene casi 2 años de hablar siempre sobre los sacerdotes; y siempre en tono positivo. Me viene a la memoria un episodio que viví durante una aparición en casa de Iván, a principios de junio. Estábamos presentes sólo unos cincuenta sacerdotes. Al finalizar la aparición, el vidente nos comentó, que la Virgen ese día apareció llorando de la emoción, al ver tantos sacerdotes allí presentes. Y que de inmediato extendió sus brazos sobre todos y oró en su lengua materna Y desde luego, para todos fue una sorpresa. Uno de los sacerdotes asistentes me dijo al final: “Yo pensé que la Virgen nos iba a regañar”. Yo le dije: “Se te olvidó que la Virgen ante todo es Madre”. Lo cierto es que para todos fue muy emocionante que la Virgen llorara de alegría por nosotros y que además orara al Padre en arameo antiguo. Creo que un verdadero hijo de María no tendría problema en hacer suyos los sentimientos de amor de María hacia los sacerdotes. Es esencial, además de la espiritualidad de Medjugorie, el amor tan especial que María demuestra por los sacerdotes.
¡Sea alabado Jesucristo!
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MENSAJE DE MARÍA REINA DE LA PAZ Y REFLEXIÓN DEL MENSAJE DEL 25 DE ABRIL DEL PADRE
FRANCISCO VERAR
“Queridos hijos: También hoy los invito de nuevo a la conversión. ¡Abran sus corazones! Mientras estoy con ustedes, este es un tiempo de gracia; aprovéchenlo. Digan: “este es el tiempo para mi alma”. Yo estoy con ustedes y los amo con un amor inconmensurable. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”
Una vez más la Reina de la Paz nos invita a la conversión. Ningún hijo de la Virgen debe olvidar que la razón por la que la “Gospa” permanece aun con nosotros, es la conversión. La Virgen quiere que consideremos este llamado como el corazón de todos los demás mensajes; la razón de su venida a la tierra.
La conversión resume todas las llamadas de María en Medjugorie. Entonces reflexionemos una vez más este llamado.
Si damos una mirada al evangelio, la conversión también es el corazón de cuanto predicó Jesús. Sin embargo, muchos cristianos tienen otras prioridades. Y la prioridad para María —como para Jesús en el evangelio en cada uno de nosotros— es la conversión. La conversión es siempre un cambio de vida desde el reconocimiento del amor de Dios; un cambio de dirección. No se trata solamente de dejar el pecado, los vicios, de ir a la Iglesia… sino de poner a Dios en el centro del corazón y permitirle a Él que tome las decisiones en nuestra vida. No se trata tanto de poner todo en sus manos, sino de descubrir cada día que es lo que Él desea de nosotros. La persona que no le ha entregado toda su voluntad a Dios para que Él disponga de todo, debe reconocer que aun debe trabajar en la conversión. Y aunque le haya entregado el corazón, ello es obra de cada día y de cada momento de la jornada.
La conversión también es la vida en el Espíritu. A nuestro parecer los Apóstoles comenzaron a vivir la plenitud de la conversión sólo después de Pentecostés; cuando el Espíritu tomó plena posesión de sus almas. Jesús había dicho en una ocasión a Nicodemo: “lo que nace de la carne es carne y lo que nace del Espíritu es espíritu”. Quien toma la conversión seriamente, transforma todo lo que es “carne” en espíritu. Es lo que ocurrió en los Apóstoles en Pentecostés. Jesús comenzó a reinar en sus vidas sólo a partir de ese día. Si un cristiano no se abre hoy al Espíritu Santo, Jesús no puede reinar en Él.
La Virgen en el mensaje de este mes, al invitarnos a la conversión, no nos dice: “abandonen el pecado”, sino “abran sus corazones”. Entonces, para convertirse lo primero es: abrir el corazón al Espíritu Santo, porque la conversión es un don suyo. Lo más importante que debemos pedirle a Dios es el don de la conversión; antes que cualquiera cosa material, o la salud, trabajo, etc. Y el Espíritu Santo es quien realiza esa operación; como ocurrió en san Pablo camino a Damasco o a Cornelio después de escuchar predicar a Pedro. Entonces, hay que abrirse y hay que invocar al Espíritu Santo para que sea Él quien nos de la gracia de alejar para siempre todo lo que pueda ofender a Dios y nuestra dignidad de hijos suyos.
Entonces, la clave para renunciar al mal, alejarse del pecado es abrirse a Dios, a Su Espíritu. Sólo de esa manera Jesús podrá reinar en el corazón. Y esto muchos no lo hacen por miedo a sus intereses, otros por sus egoísmos, otros porque no creen como debieran en Dios y otros, por falta de evangelización. Sin embargo, la Virgen nos llama a responder a todos: creyentes y no creyentes.
La Virgen también nos hace tomar conciencia de la urgencia de esta invitación. Como si nos dijera: “No hay tiempo que perder”, “decídanse hoy mismo”. Porque en el mensaje de este mes, mes de la Pascua de su Hijo, dice: “Mientras estoy con ustedes, este es un tiempo de gracia; aprovéchenlo”. María espera que ningún hijo suyo deje para luego lo que puede hacer ya.
Quien sigue la espiritualidad de María en Medjugorie, sabe desde cuando la Madre se está apareciendo en Bosnia Herzegovina —país predominantemente musulmán. Pero nadie sabe —ni aun los videntes— por cuanto tiempo más continuará este vaso de gracia. Y el día de la última aparición podría estar lejos o podría estar cerca. ¡Nadie lo sabe! Sin embargo, debemos recordar que el próximo mes de junio, se cumplirán 26 años de encuentros diarios, de signos extraordinarios, de llamadas insistentes, etc. Todo ello hay que verlo como: “tiempo de gracia”, “tiempo de bendición”. Luego, hay que aprovecharlo; y la Virgen nos dice como: tomando su llamada a la conversión en serio.
La Virgen este mes, también nos regala una jaculatoria en función de nuestra conversión. Quiere que digamos durante este mes, como una oración “flecha” —con la debida disposición de apertura del corazón—: “este es el tiempo para mi alma”. Esa expresión va dirigida, en primer lugar, a nosotros mismos. La Virgen quiere que todos reconozcamos la importancia de la salvación del alma y que reconozcamos que su visita a la tierra está en función de ello. Un día dijo la Virgen que quería “conducir el mayor número de almas al cielo”. Quien piensa en su alma, piensa en su último destino. Recordemos que en este mundo estamos sólo de paso. Y no hay tiempo que perder en relación a la salvación del alma. Por ello, frente al culto desenfrenado al cuerpo humano que promueve la sociedad de consumo, la Virgen enfatiza la primacía del alma. Y los padres y madres de familia deben tomar nota de ello.
En segundo lugar, la frase, “este es el tiempo para mi alma” también va dirigida a Dios. Una aplicación práctica, en respuesta al mensaje de este mes, podría ser: que tomemos la corona del rosario y de ves en cuando —en lugar de las Ave Marías tradicionales— después del Padre Nuestro digamos: “este es el tiempo para mi alma”. No se trataría de iniciar una nueva devoción, sino de repetir unas 50 veces lo que la Virgen nos pide que digamos, a fin de tomar conciencia de la prioridad de la conversión. De esta manera, con su gracia, el mismo Dios, nos ayudará a convertirnos. Porque, no lo olvidemos: la conversión también es una gracia.
Al final del mensaje, la Virgen termina con unas palabras bellísimas pronunciadas otras veces: “Yo estoy con ustedes y los amo con un amor inconmensurable”. Esas palabras significan: “no están solos”, “yo los acompaño”, “soy su Madre”, "estoy aquí para ayudarles”, “no tengan miedo”, “permítanme que los transforme”, “acepten mi amor”, ábranse a él”. Entonces acojamos a María y tomemos la conversión en serio.
¡Sea alabado Jesucristo! |
MENSAJE DE MARÍA REINA DE LA PAZ Y REFLEXIÓN DEL MENSAJE DEL 25 DE ENERO DEL PADRE FRANCISCO VERAR
« ¡Queridos hijos!: Pongan la Sagrada Escritura en un lugar visible en su familia y léanla. Así conocerán la oración con el corazón y sus pensamientos estarán en Dios. No olviden que son pasajeros: como una flor de campo, que se ve de lejos, pero desaparece en un instante. Hijitos, dondequiera que vayan, dejen un signo de bondad y amor, y Dios los bendecirá con la abundancia de su bendición. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado! ».
A diferencia de otros mensajes, en el de este mes, la Virgen comienza su exhortación con un verbo en presente con valor de mandato: « Pongan ». No dice, como en otras ocasiones: « Queridos hijos: hoy los invito…» Si no: « Pongan », sinónimo, en este caso, de « coloquen ». Es un imperativo determinante. Como si dijera « obedézcanme de una ves por todas »; « ¡se los he dicho otras veces y no han hecho caso! »; « ¿¡por cuánto tiempo más lo voy ha repetir!? », «Pongan la Sagrada Escritura en un lugar visible en su familia y léanla. »
No hay duda, con el mensaje de este mes, que la Virgen quiere que la Biblia ocupe un puesto central en la casa y una vez más, nos hace la invitación de construir el «altar bíblico familiar». Por la fuerza de las palabras con que la Virgen comienza el mensaje de este mes, es obvio, que la Madre está amonestando a sus hijos y les advierte a no descuidar el uso de la Biblia. Porque podría darse el caso, inclusive, que algún hijo suyo, en lugar de leer la Biblia todos los días, piense que bastaría con solo leer y meditar los mensajes de la Madre. Consideremos, entonces, a partir de este mensaje, que la Virgen quiere que la Biblia esté siempre por delante de nuestros pensamientos e inclusive, de sus propios mensajes. Y no al revés. Una cosa es cierta, en la espiritualidad de Medjugorie, la Biblia ocupa un lugar central y los mensajes de la Gospa están subordinados a ellas. Un día dijo la Virgen, después que le hicieran tantas preguntas: «No pregunten más: abran la Biblia y allí encontrarán las respuestas a sus interrogantes».
La Virgen quiere, entonces, que sus hijos vivan en la tierra como Ella vivió: con la Palabra de Dios en su pensamiento y en su corazón. Dice la Biblia que María «conservaba cuidadosamente todas las cosas en su Corazón» Lc 2:51.
Los hogares de los discípulos de la Virgen, deben distinguirse por el puesto relevante que en ellos ocupa la Palabra de Dios. La Biblia no debe replegarse a una biblioteca personal, ni mucho menos, a un rincón de la casa, sino que debe ser ubicada, en un puesto preferencial; en « su altar ». En muchos hogares, a simple vista, se puede ver que el uso de la Biblia ha desaparecido. Lamentablemente, muchos niños crecen viendo el mal ejemplo de sus padres que no son asiduos en el uso de la Escritura, que no la estudian, que no acuden ha ella para resolver los problemas familiares, que no la usan para orar. La Virgen quiere que la Biblia presida la convivencia familiar; que sea la Biblia el indicador de dirección.
Muchos hogares se han perdido por que el televisor, la Internet, las diversiones, los deportes, el trabajo, el dinero… ocupan el lugar que Dios debe ocupar en el hogar. Si la Biblia no la colocamos en un lugar central, Dios no podrá jamás reinar en la familia.
Un detalle interesante en el mensaje de la Virgen de este mes —que nos puede servir para estimar más la Palabra de Dios— es que no utiliza la palabra croata « Biblija » para referirse a los libros santos, sino la expresión « Sveto pismo », que traducida literalmente al español significa: «Sagrada Escritura». Y es porque, María con esta denominación, desea destacar ante todo la sacralidad de la Bendita Palabra de Dios; y de esta forma nos invita a venerarla: « Pongan la Sagrada Escritura en un lugar visible en su familia y léanla ».
Con este mensaje, al inicio de un Nuevo Año, bien pudiéramos considerar el 2007, como el Año de la Biblia, para estudiarla y conocerla mejor. Para orar con ella como nos pide la Madre. Decía San Jerónimo: « Desconocer la Biblia es desconocer a Cristo » y San Agustín decía: « hablamos con Cristo cuando oramos y lo escuchamos cuando se lee la Palabra de Dios ». Si la Biblia no ocupa un puesto central en nuestras vidas, jamás nuestro corazón le pertenecerá a Dios debidamente.
Quien no posee un altar familiar y sigue los mensajes de Medjugorie, deberá decidirse hoy mismo en confeccionarlo. Y recordar que la Virgen quiere que se lea y se medite cada día la Palabra de Dios. El Espíritu Santo en la Iglesia nos está invitando por medio de María ha descubrir los tesoros de la Biblia. Y el mismo Espíritu nos habló también por medio de Benedicto XVI horas antes que la Virgen diera este hermoso mensaje; precisamente cuando sostuvo la primera reunión con los purpurados responsables en preparar el próximo Sínodo sobre la Biblia en octubre próximo. El Papa dijo: « La acción espiritual, que expresa y alimenta la vida y la misión de la Iglesia, se fundamenta necesariamente en la Palabra de Dios ». También dijo que esperaba que el próximo sínodo « ayude a redescubrir la importancia de la Palabra de Dios en la vida de todo cristiano », así como « el dinamismo misionero que es intrínseco a la Palabra de Dios ».
Entonces, el Espíritu Santo nos habló de lo mismo dos veces el mismo día. No hay peor sordo que aquel que no quiere oír. El mensaje de la Madre de Dios y de Benedicto XVI es el mismo. Acojamos la doble invitación.
En el mensaje de este 25, día de la conversión de San Pablo, el más grande escritor de la Biblia, la Virgen también dijo: « Así conocerán la oración con el corazón y sus pensamientos estarán en Dios ». O sea, que por medio de la lectura de la Biblia aprenderemos a orar « con el corazón ». Sin utilizar la palabra técnica que tenemos en la Iglesia para hablar de ello que es Lectio Divina, la Madre nos invita a practicar la « lectura orante de la Biblia ». Se trata de una lectura atenta, pausada (sin prisa), con la cual el alma experimenta a Dios por medio de la meditación del texto sagrado. Para María, en este mensaje, es claro que « la oración con el corazón » tiene su fundamento en la Biblia. Y de esta manera, podemos comprender, además, como con el rezo del rosario también podríamos tener una lectura atenta de algunos textos de la Sagrada Escritura. En otras palabras, sólo cuando la mente permanece en los textos sagrados mientras rezamos las avemarías, podemos decir que estamos rezando el rosario «con el corazón». Recordemos que con el rosario tenemos 20 pasajes de la revelación para meditar.
Que sepamos, es la primera vez que en un mensaje, la Virgen nos dice, que es por medio de la lectura de la Biblia (entiéndase meditación) como podemos «orar con el corazón». Porque dice: «Pongan la Sagrada Escritura en un lugar visible en su familia y léanla. Así conocerán la oración con el corazón», dando entender, que si no se lee la Biblia no se puede orar con el corazón. Entonces, para quienes quieren saber en que consiste la oración con el corazón, este mensaje les da la respuesta: Se ora con el corazón cuando se lee la Biblia y desde el texto leído se hace meditación, de manera, que los pensamientos permanecen en Dios durante la jornada.
También en el mensaje la Madre dice: «No olviden que son pasajeros, como una flor de campo, que se ve de lejos pero desaparece en un instante.» Como en otras ocasiones, la Virgen nos recuerda la eternidad y lo breve de esta vida comparada a la futura. Pero en este mensaje vincula la lectura de la Biblia como preparación a la eternidad. Es decir, la lectura de la Sagrada Escritura, nos dispone a las moradas eternas.
La tercera parte del mensaje también es importante y está ligado al testimonio de la vida cristiana, dice: « Hijitos, dondequiera que vayan, dejen un signo de bondad y amor, y Dios los bendecirá con la abundancia de su bendición.» Pareciera que María en estos dos conceptos de bondad y amor resume cuanto Dios espera de nosotros. Lo difícil es dejar la huella de bondad y amor en todas partes; en cada lugar por donde pasemos. Por que no dice, «en algunos lugares a donde vayan», sino «dondequiera que vayan». Sin restricciones. Quiere decir, que si voy al trabajo, a la calle, a la escuela, al cine, de compras…, siempre debo dejar un signo de bondad y amor. Ello nos recuerda como algunos santos, convencidos que estos dos conceptos resumen todo el evangelio llegaron hacer el voto de amor. Hermosa tarea nos da la Gospa, al inicio de un Nuevo Año. Y la Virgen nos especifica que en la medida que vivamos estas virtudes de bondad y amor así el mismo Dios retribuirá abundantemente su bendición en el alma del justo.
¡Sea alabado Jesucristo!
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CARTA A LOS AMIGOS DE MARÍA REINA DE LA PAZ 18 Y MENSAJE DEL 2 DE ENERO DEL PADRE FRANCISCO VERAR
- La celebración del Día de la Navidad transcurrió, en la tierra bendita de la Virgen, en un clima de especial oración y recogimiento. Desde tempranas horas del 24 de diciembre largas colas de penitentes buscaban el sacramento de la Penitencia.
- Además del programa vespertino de oración habitual (dos partes del rosario, Misa y otra tercera parte del rosario de acción de gracias) se tuvo la representación en vivo del Nacimiento del Señor por los jóvenes del Cenáculo en la parte trasera de la Iglesia parroquial. Seguidamente a las 22:00, se dio inicio a la adoración del Santísimo hasta Media Noche, cuando iniciamos la celebración de la Santa Misa.
- Desde el 27 de diciembre comenzaron a llegar peregrinos de todas partes del mundo, a fin de pasar el inicio del Nuevo Año en Medjugorie. Notoria, como todos los años, la presencia de los jóvenes.
- Un río de gente participó de la Misa de Media noche del 31 de enero y, como en Navidad, la celebración fue precedida de dos horas de adoración a Jesús Sacramentado. La adoración, debido a tantos peregrinos, se realizó simultáneamente, dentro y fuera de la Iglesia, mientras otros tantos fieles se confesaban. El Confesionario de Medjugorie estaba repleto; como para el aniversario de las apariciones.
- A Media Noche (en punto) iniciamos la celebración ecucarística, concelebrada por más de 120 sacerdotes, con el canto festivo “Vive Jesús” (en español). La alegría de los participantes era notoria. La homilía, hecha por el celebrante principal (párroco Ivan Sesar) fue traducida simultáneamente en cuatro lenguas. Al concluir la celebración hubo un nutrido aplauso de alegría, y, batiendo palmas la multitud siguió festejando el inicio del Nuevo Año del Señor 2007.
- El encuentro por los no creyentes (del dos de enero del ‘07) en la Comunidad Cenáculo —el primero del Nuevo Año— fue muy especial. Nos congregamos desde las seis de la mañana e iniciamos el encuentro con cantos y una introducción a todos los fieles hecha por este servidor. Presentes más de 10,000 peregrinos. Rezamos dos partes del rosario: los misterios gozosos y luminosos intercalados por cantos animados por jóvenes del Cenáculo. Luego rezamos con Mirjana 20 Padre nuestros y avemarías en la espera de la aparición, y a las 9:10 interrumpimos la oración para vivir en recogimiento la llegada de la Madre de Dios
- Al terminar la aparición que duró unos 10 minutos Mirjana escribió el desarrollo del encuentro. He aquí sus palabras escritas textualmente:
—«El rostro de la Virgen durante todo el tiempo de la aparición estaba doloroso y triste. La Virgen me habló de cosas, de las cuales aun no puedo hablar. La Virgen bendijo a todos y los objetos religiosos. La Virgen, en modo particular, tuvo una expresión seria mientras destacaba la bendición sacerdotal. La Virgen pidió oración y ayuno por los sacerdotes. Y dio este mensaje:
—«Queridos hijos: en este tiempo santo de muchas gracias de Dios, y de su amor que me envía a ustedes, yo les pido: que no tengan un corazón de piedra ¡Que el ayuno y la oración sean sus instrumentos para que se acerquen y conozcan a Jesús, Mi Hijo! Síganme, sigan mi ejemplo luminoso, los ayudaré. Estoy con ustedes, les agradezco.»
Reflexión del P. Francisco Á. Verar Hernández
La Virgen nos sorprendió a todos en el encuentro de oración de esta mañana por los no creyentes, al permanecer adolorida y triste, mientras le hablaba a Mirjana de los secretos y le confiaba el mensaje del dos de mes. Porque por lo general aparece contenta.
También hemos subrayado anteriormente, que desde hace meses, en los encuentros por los no creyentes, la Virgen está hablando de los sacerdotes, y, en especial, de la Bendición que impartimos. En esta ocasión, pidió oración y ayuno por los sacerdotes, volvió a destacar la bendición que impartimos.
En el mensaje de este dos de mes comienza hablando de de el «tiempo santo» que vivimos y de las «gracias que Dios concede». Este «tiempo santo», que obviamente tiene resonancia con la Navidad e inicio del Año, se refiere al tiempo que Dios le permite estar con nosotros en forma especial. Por eso dice: «y de su amor que me envía entre ustedes». Recordemos que Medjugorie es siempre un tiempo santo de gracias especiales de Dios por medio de María. María está con nosotros evangelizándonos de una manera especial, como nunca en la historia de la humanidad; y merece ser escuchada. Hoy nuevamente nos lo menciona.
Luego, al inicio de este Nuevo Año, nos hace una petición especial: que no tengamos un «corazón de piedra». Es la primera vez que la Virgen utiliza esta expresión. En la Biblia el «corazón de piedra» es el corazón que no ama, el corazón enfermo, el corazón esclavo del pecado. Sin embargo, en este mensaje «el corazón de piedra» es el corazón que permanece indiferente a la venida de María y que, por lo mismo, no quiere poner en práctica sus mensajes; que, dicho sea de paso, son para la salvación de nuestras almas. La primera petición de este mensaje, pues, es abrirse a María. No ser indiferente a su persona y a lo que nos dice. A lo que Dios le permite comunicarnos. La Virgen no viene a la tierra por iniciativa suya sino porque Dios la envía entre nosotros. Recordemos que Medjugorie es la gracia extraordinaria más grande que la Iglesia Católica posee en estos tiempos. Esa gracia es María en persona que aparece por 25 años y siete meses todos los días.
Luego, en el mensaje, la Virgen pide ayuno y oración por una intención específica: para que nos acerquemos y conozcamos a Jesús, Su Hijo. La Virgen quiere que comencemos el Nuevo Año con ayuno y oración. Entonces: basta de bebidas y comidas del tiempo de la Navidad y Año Nuevo y comencemos a ayunar y orar como la Madre nos pide. Nada de flojeras. Y tampoco nadie lo debe hacer a fin de perder peso, sino por amor. Hay que ayunar y orar por los sacerdotes y para que estemos más cerca de Jesús y para que lo conozcamos más. El ayuno y la oración fueron siempre los instrumentos que utilizaron los santos y los instrumentos de la Biblia por excelencia para la conversión. Entre más una persona ayuna y ora más cerca estará de Jesús y de María y más cerca estará también del prójimo. Y la Virgen ha dicho que el mejor ayuno es el ayuno a pan y agua los miércoles y viernes de todo el año. Ella, como en Fátima, pide especiales ayunos y oraciones para que se realice un plan especial que Dios le ha confiado ha realizarse en estos tiempos. Pero ese plan comienza por cada uno: cuando cada corazón se acerca a Jesús, triunfa el Corazón Inmaculado de Maria en el mundo.
Luego la Virgen dice: «Síganme, sigan mi ejemplo luminoso, los ayudaré. Estoy con ustedes, les agradezco.» El, «síganme» de María significa: que pongamos en práctica lo que nos dice, que no sirvamos a dos señores, al mundo o a Ella. Que le demos espacio en nuestro corazón a los que nos dice, que vayamos tras ella como un discípulo sigue a su maestro. Y cuando dice: «sigan mi ejemplo luminoso», se refiere a que sigamos a Jesús cómo ella en la tierra los siguió.
La vida de María en la tierra es ejemplo para toda la humanidad. Sabremos más de ello cuando la Virgen le mande a Vicka publicar su vida. Pero por ahora, con lo que ya sabemos de los evangelios, es suficiente para aprender de su ejemplo: Jesús fue el centro del Corazón Inmaculado de María en la tierra y quiere que también lo sea del nuestro.
También nos dice, «los ayudaré». En la tarea de cristificación de nuestra vida, no estamos solos; María como Madre nos ayuda intercediendo con sus oraciones. Por eso nos dice: «yo estoy con ustedes». Al final nos dice: «les agradezco», como buena Madre que llena de optimismo la respuesta de sus hijos.
Recordemos, pues, lo que la Gospa nos pide al inicio del Año: ayuno, oración por los sacerdotes y por nosotros mismos, y no cerrar el corazón a sus llamadas. Entonces, que Jesús sea el centro de nuestra vida como lo fue de María en la tierra. Con la Madre seamos constructores de un mundo nuevo.
¡Sea alabado Jesucristo y Feliz y Año del Señor 2007!
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COMENTARIO DEL MENSAJE DEL 25 DE DICIEMBRE 2006 DEL PADRE FRANCISCO VERAR
"Queridos hijos: también hoy les traigo en brazos a Jesús recién nacido. Él, que es el Rey del cielo y de la tierra, es su paz. Nadie, hijitos, puede dar la paz como Él, que es el Rey de la Paz. Por eso adórenlo en sus corazones, elíjanlo y tendrán la alegría en Él. Él los bendecirá con su bendición de la paz. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!"
Cuando la Virgen comenzó a aparecer en Medjugorie el 24 de junio de 1981, apareció con el niño Jesús recién nacido en sus brazos, y, desde entonces, cada 25 de diciembre los videntes la siguen viendo igual. Por otro lado, a Jakov quien tiene la aparición sólo una vez al año cada 25 de diciembre, la Virgen le ha prometido que continuará con este don, hasta el fin de su vida en la tierra. Es decir, que el icono por excelencia de María en Medjugorie, representa al niño Jesús recién nacido en brazos. Si en Lourdes la Virgen apareció con un rosario entre sus manos y en Fátima con su Corazón Inmaculado, en Medjugorie aparece con el niño Jesús. Es decir, que la Virgen orienta la espiritualidad de sus hijos en Medjugorie, en este momento, hacia Jesús. Jesús es el centro de cuanto ocurre en Medjugorie. Quien viene a Medjugorie sabe que todo gira en torno suyo. La Virgen no viene a anunciarse a sí misma, sino a conducir nuestros corazones a Cristo. Ella sabe que nosotros no la podemos ver, y por eso nos dice: —«hoy les traigo en brazos a Jesús recién nacido». Como diciéndonos: «estoy aquí en función de él. Él es la razón de mi venida. Él es quien me envía…» Luego, la Madre quiere, que por medio de este mensaje, fijemos nuestra atención en Jesús. Por eso también nos dice: —«El, que es el Rey del cielo y la tierra, es su paz».
Medjugorie es pues, el púlpito de María. Una evangelización permanente de la Reina de la Paz al mundo y a la Iglesia, y este «tiempo de gracia», seguramente, algún día terminará.
Entonces, lo que María busca, desde hace 25 años y seis meses, es que Jesús reine en todos los corazones. La Virgen no está cansada de venir del cielo a la tierra todos los días y ningún discípulo de Cristo se puede cansar de escuchar a la Madre de todos los corazones. La Virgen viene para que Jesús triunfe en el mundo de hoy. El triunfo del Corazón Inmaculado de María es la antesala del Triunfo del Sagrado Corazón de Jesús. No estamos en Fátima a principios de siglos XX. Estamos en Medjugorie al inicio del siglo XXI, en la antesala del Triunfo de los Sagrados Corazones. Lo que la Virgen inició en Fátima lo viene a plenificar a Medjugorie. María quiere, que, en cada uno de nuestros corazones, reine Jesús de una vez para siempre. Luego, el mensaje mensual de este mes, es abrir más las puertas del corazón a Cristo por medio de María.
En el mensaje, también dice la Reina del Cielo: —«Nadie, hijitos, puede dar la paz como Él, que es el Rey de la Paz». María quiere que la Navidad sea la ocasión, para que muchos corazones atribulados, encuentren la paz. Cuando Jesús nació en Belén, los Ángeles anunciaron la paz a los pastores que custodiaban el rebaño. Esos pastores representaban hoy la jerarquía de la Iglesia. A nosotros nos corresponde velar por el rebaño día y noche, sabiendo que hay muchos “lobos” que intentan “devorar” al rebaño y que al mundo le hace falta la verdadera paz; que muchos corderos y ovejas del rebaño no tienen paz. Es entonces cuando la Madre, como la estrella que guió a los Magos, nos dice a todos donde encontrarla: sólo en Jesús. Quien le abre el corazón a Jesús, encuentra la paz verdadera. Y a quienes lo encontramos nos toca llevar a los demás. Por consiguiente, Navidad es también tiempo de evangelización. Como lo hicieron los ángeles en Belén y hoy lo hace la Reina de la Paz.
Jesús es la terapia que todos los corazones necesitan. Sólo cuando Él está presente puede reinar la verdadera paz.
Por último, fijemos la atención en el centro del mensaje que la Reina de la Paz da para este mes: —«Por eso adórenlo en sus corazones, elíjanlo y tendrán la alegría en Él. Él los bendecirá con su bendición de la paz.» Esta parte del mensaje es muy significativa. Esta vez la Virgen no ha dicho que adoremos a Jesús en el Sagrario, sino en el corazón; haciéndonos tomar conciencia que nuestro corazón también es pesebre viviente de Jesús; que cada uno también es santuario de Cristo vivo. «Adorar a Jesús en el corazón» es una expresión que por primera vez utiliza la Reina de la Paz. Mientras traducíamos esta parte del mensaje, buscábamos en mensajes anteriores, para ver si antes la Virgen había hablado de esto, y no lo encontramos. Entonces, esta expresión es clave. Porque el cristiano está habituado a buscar a Jesús siempre en el Sagrario, y eso es cien por ciento correcto. Y de esto ha hablado mucho María en Medjugorie. Sin embargo, no debemos olvidar, que Jesús también está presente en el corazón. San Agustín dijo un día, después de haber descubierto a Cristo dentro de sí: —«Tu estabas más dentro de mí que yo de mí mismo» Y San Pablo escribió: “ya no soy yo quien vive sino es Cristo quien vive en mi”.
La Virgen con el mensaje de este mes, no pretende subestimar la presencia de Jesús en el Sagrario, sino que, además, nos quiere ayudar ha descubrirlo en el propio corazón. Y esta tarea no es fácil. Para algunos puede ser mucho más fácil ir al Sagrario cada día para encontrarse con Jesús, que encontrarlo vivo dentro de él.
Cuando María visitó a Santa Isabel, Isabel percibió que Jesús estaba dentro de ella; en su vientre. Pero mucho antes, la Virgen lo sabía. Muchos cristianos no descubren a Jesús en su alma; en su vida. Celebrar la Navidad es descubrir a Jesús dentro de uno mismo. No sólo en los “nacimientos” que se ven por las calles en estos días.
La Virgen nos recuerda que todos los cristianos somos “Belenes” vivos. Que cada uno se puede encontrar con Jesús por dentro. Y luego, habrá que “adorarlo”. Y la adoración, dice el Catecismo de la Iglesia Católica, es la primera de las cinco formas de la oración cristiana, es «la prosternación del alma delante de Dios», su “humillación”, reconocer su nada, su pequeñez, su minoridad ante el Creador. Esto es hermoso: Ser pequeño delante de Dios dentro de uno mismo.
Para quienes piensan que la Virgen sólo repite sus mensajes, en el mensaje de este 25 de mes encontrarán algo diferente: adorar a Jesús dentro de uno. Y esta “adoración” no es algo de un momento sino de todo el día. La Virgen quiere que cada jornada nuestra transcurra en adoración. Somos pues, santuarios vivientes de Jesús.
MENSAJE DE LA VIRGEN MARÍA REINA DE LA PAZ 25 DE DICIEMBRE DE 2006 POR MEDIO DE JAKOV ?OLO
«¡Queridos hijos!: Hoy es el gran día de la alegría y de la paz. ¡Alégrense conmigo! Hijitos, de manera especial, los invito a la santidad en sus familias. Deseo, hijitos, que cada una de sus familias sea santa, y que la alegría y la paz de Dios, que Dios hoy les envía de manera especial, reinen y moren en sus familias. Hijitos, abran hoy sus corazones en este día de gracia; decídanse por Dios y pónganlo en el primer lugar en sus familias. Yo soy su Madre. Los amo y les doy mi bendición maternal»
En el mensaje anual que la Virgen dio por medio de Jakov, comienza hablando del «gran día» de la Navidad. En una ocasión cuando le preguntaron a la Gospa sobre el purgatorio respondió: —«No es el día de Todos los Santos cuando el mayor número de almas dejan el purgatorio, sino en Navidad»10.1.83. Y ahora habla de la Navidad, como del «gran día de la alegría y de la paz». Creo que sólo en el cielo sabremos en profundidad lo que es la Navidad, porque de lo contrario podríamos morir de amor. Diría además, que si en algo podríamos comparar en la tierra la condición de las almas del Paraíso, sería con una Navidad eterna. El Paraíso es la realización eterna de la Navidad, porque la Navidad es el nacimiento de Jesús y en el Paraíso Jesús vive resucitado en el alma de todos los justos. Celebrar la Navidad, es, pues, darle a Jesús la oportunidad de nacer en el corazón. Nunca se vive tanto la Navidad, como cuando se le abre el corazón a Jesús para que nazca en él.
La Virgen además, en este mensaje, pide cuatro cosas que veremos una a una. La primera: alegrarnos con Ella; dice textualmente: —«¡Alégrense conmigo!». Y esta es una petición. Lo mismo que cuando dice: —«Oren, oren, oren», o bien, «ayunen», o «vayan a Misa», etc. Y responder a la invitación a la «alegría» no es fácil. A veces, es más fácil rezar tres partes del rosario, que alegrar el corazón como se debe. Porque hay gente “adicta” a la tristeza. La tristeza en algunos, puede ser una “dependencia”, y María quiere, por el contrario, que seamos independientes de ella y propensos a la alegría. Pero no de cualquiera alegría, sino de la que viene de Dios. Porque hay diferencia entre una y otra. La alegría que viene de Dios es de origen divino, tiene a Dios como a su fuente y tiende a Él como a su fin. La alegría humana, por el contrario, es diversa. Los intereses vienen del hombre y lo tienen a él como origen. Hay gente que piensa que Dios no puede hacer feliz un corazón y la Virgen en este mensaje cambia las cosas. Por eso dice: —«¡alégrense conmigo!», porque su alegría viene del cielo, no de la tierra; y se origina en Dios y tiende a Él como a su plenitud.
Lo segundo que la Virgen pide en este mensaje es la santidad. Dice: —«Hijitos, de manera especial, los invito a la santidad en sus familias. Deseo, hijitos, que cada una de sus familias sea santa, y que la alegría y la paz de Dios, que Dios hoy les envía de manera especial, reinen y moren en sus familias». Un día dijo la Virgen: «Medjugorie es una invitación a la santidad» y en esta Navidad nos lo vuelve a recordar. La misión de María en Medjugorie es la de suscitar una escuela de santidad. Entonces, debemos en ella y preguntarnos: ¿Qué es la santidad? ¿Qué es lo que Dios espera de nosotros? Y la respuesta sencilla sería: abandonar el pecado y tener a Dios siempre, en el primer lugar del corazón.
Esto es lo que espera María: que Jesús reine en las familias. En dicho sentido, la Navidad es un reto para ambas cosas: para renunciar al pecado y para colocar a Jesús al centro de todo.
La tercera cosa que la Virgen nos pide en esta Navidad es la paz. Dijo: —«Que la alegría y la paz reinen y moren en sus familias.» Reinar es una cosa y morar otra. Estos dos conceptos están relacionados pero son diferentes. Cuando se habla de reino se habla de dominio, de jurisdicción… y cuando se habla de morada se habla de una residencia. La palabra croata, que la Virgen utilizó (“nastani”) también se puede traducir por “habitar” o por “domicilio”. Entonces, la Virgen quiere que la alegría y la paz, dominen, tomen posesión, residan… de una vez para siempre en las familias. Y ya sabemos que la clave de todo comienza con la voluntad; no con la oración. La voluntad precede la oración. Por eso la Virgen en el mensaje anual de Navidad dice: —«decídanse por Dios y pónganlo en el primer lugar en sus familias».
Entonces, la alegría y la paz, son frutos de la gracia de Dios. De muchos hogares han desaparecido los Nacimientos porque Jesús ha desaparecido. Ahora es la ocasión de permitirle a Cristo entrar en el hogar con su alegría y la paz. En Medjugorie, existe la antigua tradición de hacer bendecir las casas por el sacerdote en ocasión de la Navidad; como signo de que Jesús vuelve a entrar en las familias; que él es el centro de todo.
La cuarta invitación que la Virgen nos da para esta Navidad, es abrir el corazón a Dios. Abrir el corazón es sinónimo de entrega, de abandono, de someter la propia voluntad a Dios, de donación de la persona. Esto es lo que quiere María: que seamos todos de Dios. Que le permitamos a Él presidir nuestras vidas. Que Él lo sea todo en el Nuevo Año que ya está a las puertas.
Al final del mensaje, la Virgen termina con unas palabras muy hermosas, nos recuerda que es nuestra Madre y que nos ama con amor especial. Todos sabemos que la Virgen ha dicho en Medjugorie: —«queridos hijos: si ustedes supieran cuánto los amo, llorarían de alegría», y ahora nos dice: —«soy su Madre y los amo». Esta última parte está en conexión con la Solemnidad litúrgica que la Iglesia celebrará al inicio del Nuevo Año: la Maternidad divina de María, la Madre de Dios y la Madre de todos los hombres.
¡Feliz Navidad y Bienaventurado Año del Señor 2007! |
COMENTARIO DEL MENSAJE DEL 2 DE NOVIEMBRE 2006 DEL PADRE FRANCISCO VERAR
«Queridos hijos: mi venida a ustedes, hijos míos, es el amor de Dios. Dios me envía para advertirles y hacerles ver el camino verdadero. No cierren los ojos ante la verdad, hijos míos. Su tiempo es breve. No permitan que en ustedes reinen los engaños. El camino al cual deseo conducirles es el camino de la paz y del amor. Es éste el camino que los conduce a Mi Hijo, Su Dios. Entréguenme sus corazones de manera que en ellos pueda colocar a mi Hijo y haga de ustedes mis apóstoles; apóstoles de paz y de a! mor. ¡Les agradezco!
No olviden en sus oraciones a sus pastores.»
La Virgen comienza su mensaje, en ocasión del encuentro de oración «por quienes no experimentan el amor de Dios en sus corazones», recordando que su venida es parte del amor de Dios hacia nosotros: —«Queridos hijos: mi venida a ustedes, hijos míos, es el amor de Dios. Dios me envía para advertirles y hacerles ver el camino verdadero».
Una de las características de las apariciones de Medjugorie, es el perfil evangelizador de la Madre. Nunca antes en la historia, Dios Padre le había permitido a María santísima instruir por tanto tiempo a sus hijos. Y de seguro, nunca más volverá a ocurrir. Porque la Virgen ha dicho que éstas apariciones —las de Medjugorie— son las últimas para la humanidad. Lo ha dicho varias veces. Los videntes siempre lo repiten.
Medjugorie, representa, para los tiempos que vivimos, una “cátedra” especial de María, un “púlpito” autorizado, una “sede magisterial”. Y María no trae un evangelio nuevo, sino más bien, se limita a actualizarlo. Porque es el evangelio de Jesucristo la única verdad, el único camino de salvación posible para la humanidad. ¡Desde Medjugorie María habla todos los días al mundo con su presencia prolongada! En el mensaje de este dos de mes, nos recuerda que viene a causa del amor de Dios: para advertirnos y hacernos ver el camino verdadero. Y ya sabemos que ese camino verdadero es Jesús. Entonces, quien acepta a María acepta a Cristo y quien acepta a Cristo debe aceptar a Su Madre. La presencia de María en Medjugorie es una presencia evangelizadora.
La Virgen —«quiere que todos lo hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad» 1Tm2:4-5. ¡Consideremos que la Madre no aparece en Medjugorie porque está cansada de permanecer en el cielo y viene cada día a la tierra a hacer turismo en Bosnia! Viene más bien, porque como Madre: está preocupada por la salvación de las almas. Ella está más preocupada por cada de cada uno de nosotros de lo preocupado que podamos estar de nuestra salvación personal. La Virgen también dice: —«No cierren los ojos ante la verdad, hijos míos. Su tiempo es breve.» Como diciéndonos: —“no hay más tiempo que perder: abran en este momento sus corazones a mi Hijo y pónganlo al centro de todo. No hay otra verdad en el mundo fuera de Él. No pierdan más el tiempo.” Cabe destacar que los mensajes que recibe Mirjana el día dos de cada mes están relacionados a los «diez secretos» que los videntes han recibido. Como también, el encuentro de oración que la Madre suscita para ese día. Efectivamente, Ella desea que el día ! dos de cada mes se realicen oraciones especiales —«por quienes no experimentan el amor de Dios en sus corazones.» Mirjana ha dicho que nos encontramos cerca de los acontecimientos predichos por la Virgen.
Todos los videntes —no sólo Mirjana— conocen el contenido de los «secretos». Los chicos serán testigos de esos acontecimientos y los mismos serán una confirmación de la sobrenaturalidad de cuanto ocurre en Medjugorie. Pero no debemos esperar que ocurran los mismos para convertirnos y responder a la invitación d! e la Virgen, porque —«será demasiado tarde»; ha dicho la Virgen. La Madre quiere que comencemos hoy mismo. No hay tiempo que perder.
La Virgen está con nosotros para alejar las guerras e impedir cualquier calamidad, pero necesita de nuestra respuesta. Por eso continúa invitándonos a la conversión; que es el mensaje más urgente de Medjugorie. Y en ese sentido debemos entender también el porqué del encuentro de oración el dí! ;a dos de cada mes: se trata de orar por la conversión al amor, de quienes no experimentan el amor de Dios en el corazón. Son ellos quienes ponen en peligro la seguridad social. Y cuando la Virgen dice: —«SU TIEMPO ES BREVE», quiere que la ayudemos; que no perdamos más tiempo; que nos decidamos todos a trabajar por la paz, trabajando primero en nuestro propio corazón, y luego, que la ayudemos con nuestras oraciones y sacrificios, para que más corazones encuentren la única verdad. Porque el tiempo es «breve», el tiempo de cada uno de los hijo! s de María en la tierra y el tiempo que falta para que ! comience n a realizarse los «secretos».
En el mensaje también dice la «Gospa»: —«No permitan que en ustedes reinen los engaños. El camino al cual deseo conducirles es el camino de la paz y del amor. Es éste el camino que los conduce a Mi Hijo, Su Dios.» La Madre sabe que muchos de sus hijos se dejan conducir por doctrinas llamativas y ajenas a la doctrina verdadera de la Iglesia de Cristo. Pensemos por un momento ¿Cuántos pensamientos oscuros al cristianismo se difunden diariamente por los medio de comunicación social? ¿Cuántos engaños difunden las sectas? ¿Cuántos errores doctrinales se enseñan a “nombre” de la “verdad” negándose al mismo tiempo la única y permanente verdad de Jesucristo? ¡Pensemos, no más, en los más de treinta millones de lectores de los libros heréticos de Dan Brown, y de tantos otros autores que difaman al cristianismo y a la Iglesia fundada por Cristo…! Esto es parte de la realidad que vive el mundo occidental. ¡Y ni hablar del imperio musulmán de oriente! Entonces, debemos ayudar a la Virgen para que se realice ese plan especial que Dios le ha confiado para los tiempos que vivimos. Debemos acelerar el triunfo de Su Corazón Inmaculado frente a tantos desaciertos de la humanidad.
La Virgen en el mensaje este dos de mes, nos recuerda que hay una sola verdad: la de Su Hijo Jesucristo; la que transmite la Iglesia católica desde hace dos mil años y que continuará transmitiendo hasta la Segunda venida Suya. La Madre nos recuerda que Jesucristo es el único camino de salvación. Más aun: es el Dios encarnado. Afirma que Jesús es nuestro Dios. IGUAL EN DIGNIDAD AL PADRE; como enseña el Catecismo de la Iglesia Católica. La cristología de María en Medjugorie es la misma cristología que el Magisterio de la Iglesia Católica ha enseñado en XX siglos. Una prueba más que el Espíritu Santo la guía y la asiste. María enseña —frente a tantos grupos religiosos y no religiosos que enseñan que Jesús nos es Dios y lo presentan como un profeta, como un hombre cualquiera— que Jesús es Dios: —«No cierren los ojos ante la verdad, hijos míos. Su tiempo es breve. No permitan que en ustedes reinen los engaños».
La ultima parte del mensaje es hermosísima: —«Entréguenme sus corazones de manera que en ellos pueda colocar a mi Hijo y haga de ustedes mis apóstoles; apóstoles de paz y de amor. ¡Les agradezco!» La Virgen nos hace ver que su relación con nosotros es la de ser «puente»; la de conducirnos a Jesús. Entregarle el corazón a María en nada le resta mérito o gloria a Cristo; en realidad ocurre lo contrario. Porque María es la pedagoga por excelencia. En el sentido literal del término. Porque en el griego antiguo el «pedagogo» era quien conducía de la mano a los pequeños a la escuela. Y es eso lo que hace María con nosotros: Nos conduce a Jesús. Entregándole el corazón a Ella, más cerca estaremos de Su Hijo. El lenguaje de la Virgen es un lenguaje bíblico y místico. ¿Por qué la Madre habla de entregarle el corazón? Porque el corazón es la sede de las emociones, de la realidad profunda de cada individuo. Sede del pensamiento y de la voluntad; según la Biblia. Quien le entrega a la Virgen el corazón le está entregando su vida, le entrega todo. No hay que tener miedo en entregarle el corazón a María. La Virgen no puede equivo! carse en lo que pide. Ella mejor que nadie sabe lo que nos con! viene. L a Madre espera que le entreguemos el corazón para llenarlo de Su Hijo Jesús.
Nada más para eso. Ella sabe hacerlo mejor que nosotros. Cuando los pastores llegaron a la Gruta de Belén encontraron al Niño acostado en un pesebre. La Virgen lo había recostado. ¡Nadie mejor que ella para ese oficio! Y del mismo modo lo quiere recostar ahora en el corazón de sus hijos. María quiere que tu corazón y el mío sean pesebres vivientes. La mejor forma de preparar el Adviento y la Navidad será: abriendo las puertas del corazón de par en par a María para que nos coloque a Jesús. No hay ! tener miedo. Solo hay que actuar. La Virgen nos espera. Cada uno es su casa, en su familia, en su parroquia, en su comunidad… debe permitirle a María entrar en su corazón; como lo hizo la familia de Caná de Galilea cuando Jesús realizó su primer milagro.
Hay muchos que por miedo a lo que la Madre le pueda pedir, no le abren verdaderamente el corazón, y de esa manera pierden las gracias que tiene reservada para sus hijos. En la última parte del mensaje, la Virgen nuevamente habla de los ministros de la Iglesia. Esta vez, no especificó algún mensaje dirigido a los sacerdotes sino que sólo se remiti! ó a pedir oraciones por los «pastores»; en ! general. Entonces, hay que orar durante todo este mes por los diáconos, presbíteros y Obispos. También por el Papa, particularmente ahora que se dispone a visitar Turquía; un país donde el 99% de la población es musulmán. María está con nosotros como una aurora de esperanza cierta, conduciendo a sus hijos sabiamente por el camino seguro del evangelio de Jesucristo. Desaprovechar esta gracia sería desaprovechar una gran oportunidad de renovación de la fe para toda la Iglesia y el mundo. Acojamos a la Madre para que todos seamos trasformados en auténticos «apóstoles de paz y de amor.» ! ¡Sea alabado Jesucristo!
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COMENTARIO DEL MENSAJE DEL 25 DE OCTUBRE 2006 DEL PADRE FRANCISCO VERAR
"Queridos hijos: Hoy el Señor me ha permitido que les diga nuevamente que viven en un tiempo de gracia. No están conscientes, hijitos, de que Dios les da una gran oportunidad para que se conviertan y vivan en paz y amor. Ustedes están demasiados ciegos y atados a las cosas terrenales, y piensan en la vida terrenal. Dios me ha enviado para que los conduzca hacia la vida eterna. Yo, hijitos, no estoy cansada, aunque veo sus corazones apesadumbrados y cansados para todo lo que es gracia y don. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!"
En el mensaje de este mes, una vez más, la Virgen nos invita a pensar más en lo eterno que en lo perecedero. Recordemos que el hecho que la Madre de Dios aparece todos los días, desde el 24 de junio de 1981, es una llamada continua a la eternidad que Dios Padre nos hace. Si María aparece por tanto tiempo, es porque Dios la envía entre nosotros. Su presencia prolongada en Medjugorie por tanto tiempo, es en sí un llamado a la eternidad. El Cielo se abre diariamente en Medjugorie cuando María aparece y como cristianos no podemos permanecer indiferentes ante esta realidad.
Medjugorie es el más grande milagro que se verifica en la Iglesia en estos tiempos. En un regalo de Dios para la humanidad.
En el mensaje de este 25 de mes mes del Rosario y de las misiones, y en preparación a la Solemnidad de Todos Santos que la Virgen siempre ha destacado comienza diciéndonos: "Hoy el Señor me ha permitido que les diga nuevamente que viven en un tiempo de gracia". Esta expresión es muy concreta. Y como en otras ocasiones, ya sabemos que "tiempo de gracia" especifica: el tiempo que transcurre mientras la Madre se aparece diariamente. Porque ha dicho: "este tiempo mientras estoy con ustedes, es un tiempo de gracia." Por consiguiente, debemos tomar más conciencia en la Iglesia de lo que representa esta "venida" de María y continuar orando para que Dios le siga permitiendo aparecerse por muchos años más. Medjugorie es el evangelio actualizado por María para los tiempos que vivimos. Ella nos vuelve a decir: "este es un tiempo de gracia". Como diciéndonos: "aprovechen el tiempo de mi visita"; "dense cuenta de este don que Dios les concede". Entonces, debemos abrir el corazón a este extraordinario don.
"Tiempo de gracia" significa: no hay que perder más el tiempo y convertirse; hay que responder hoy a la invitación de la Madre. Hay que abrirle el corazón a su persona y a cada uno de sus mensajes. Hay que decidirse por la paz.
También ha dicho: "No están conscientes, hijitos, de que Dios les da una gran oportunidad para que se conviertan y vivan en paz y amor". Lo dice porque como Madre sabe que un gran número de almas no ha respondido a su llamada como lo espera. Los videntes siempre han dicho que la Madre les ha hecho saber que sólo una mínima parte responde a sus llamadas. Desde hace 25 años la Virgen llama al rezo diario de tres partes del rosario, al ayuno a pan y agua todos los miércoles y viernes, a la oración en familia, a la lectura diaria de la Biblia, a la Misa cotidiana... y muchos no responden. Por eso una vez más la Madre vuelve a llamar a sus hijos: "No están conscientes, hijitos, de que Dios les da una gran oportunidad para que se conviertan y vivan en paz y amor". Eso significa: "despierten, dense cuenta que Dios me envía entre ustedes para ayudarlos". "Quiero conquistar el mayor número de almas posible para el Paraíso; el tiempo se agota."
La Madre ha dicho en el mensaje de este mes: "Ustedes están demasiados ciegos y atados a las cosas terrenales, y piensan en la vida terrenal". Ella sabe que el gran obstáculo para responder a su invitación es la ceguera debido al apego a las cosas terrenales. No es que no las podamos tener, sino que como cristianos no podemos permitir que el corazón se apegue a las cosas terrenales. La Virgen quiere, como Su Hijo ya nos lo enseñó, que valoremos más la vida espiritual. Jesús dijo: "Las palabras que yo les he dicho son Espíritu y vida, la carne no sirve para nada". Mientras la sociedad de consumo nos presenta lo terreno para lograr la felicidad, la Madre nos recuerda que la verdadera felicidad se encuentra sólo en Dios. Ella espera que el corazón de sus hijos permanezca libre de las ataduras impuestas del materialismo. No se puede seguir la espiritualidad de Medjugorie con el corazón apegado a lo que el mundo materialista ofrece: "Dios es Espíritu y quienes lo adoran lo deben adoran en Espíritu y en verdad" enseñó Jesús.
También en el mensaje la Virgen dice: "Dios me ha enviado para que los conduzca hacia la vida eterna" La Madre nos recuerda la razón de su visita a la tierra: conducir a sus hijos a la eternidad. Aquí la eternidad es sinónimo del Paraíso, porque también el infierno es eterno y hay muchos que voluntariamente lo han elegido. La Madre quiere que le ayudemos a salvar nuestras almas y que muchas más conquisten el Paraíso. Ella espera encontrar "hijos" generosos que se ofrezcan como víctimas en expiación por la salvación de tantos que han tomado la vía del error. Que van rumbo al infierno o a un "tiempo" largo de purificación en el Purgatorio. La Virgen quiere que le ayudemos, primero, con nuestra propia conversión a Dios. ¡Que ninguno de sus hijos lleve una vida doble! ¡Que todos sus hijos tengan a Dios en primer lugar en sus corazones! De esa forma ayudamos a nuestra Madre. Y luego con nuestras oraciones y sacrificios permanentes por nuestros pecados y los del mundo entero. El alma que no se abre a Dios, que no lo coloca en primer lugar en su vida, no se salva. El alma que no ora, que no repara el mal que ha podido hacer en esta vida, no entrará en el Paraíso a la hora de su muerte. Mucha gente aun no entiende que la Virgen está preocupada por la salvación de sus hijos. Por eso nos sigue hablando, por eso sigue apareciendo. Ella no viene del Cielo a la tierra a promover una nueva devoción sino a abrirnos las puertas del Cielo. Debemos acoger a María y poner en práctica su invitación. Esta es una gran oportunidad para la humanidad: La Hora de María. Ella dijo al principio de las apariciones: "He venido por última ves a invitarlos a la conversión, ha decirles que Dios existe, que en Él está la plenitud de la vida. Si me escuchan a mí se salvarán, de lo contrario se autodestruirán." Este "tiempo de gracia" es tiempo de conversión, de oración y sacrificios. No hay que perder tiempo. Hay que doblar rodillas, visitar permanentemente a Jesús sacramentado, acudir a la iglesia, poner el alma en paz con Dios. Y por supuesto, evangelizar con María para que la mayor cantidad de almas lleguen al Paraíso.
También la Madre ha dicho: "Yo, hijitos, no estoy cansada, aunque veo sus corazones apesadumbrados y cansados para todo lo que es gracia y don." Esta parte del mensaje es muy importante. No obstante los 25 años que han transcurridos de apariciones diarias y tantos mensajes, la Virgen nos recuerda que no está cansada. En el Cielo no hay cabida al agotamiento. Es otra realidad. Sin embargo, en la tierra, la persona que no ora como debe, que no cuida su vida espiritual y física si se cansa. Lo paradójico de esto, como evidencia la "Gospa" en este mensaje, que muchos de sus hijos se "cansan" y se "agobian" de cuanto es "gracia y don" . La Madre ve desde el Cielo que muchos de sus hijos están viviendo una especie de "cansancio" de lo que ante Dios es lo primero. Y a nuestro parecer, esto ocurre cuando no se ora con el corazón. Cuando se descuida la oración y se le da la prioridad a lo terrenal.
María está con nosotros suscitando con su presencia un nuevo Pentecostés. Ella espera que sus hijos, en lugar de dirigir el corazón hacia lo material y terreno, entren a su Cenáculo espiritual de Medjugorie. María quiere que valoremos más la vida espiritual. Que no nos dejemos engañar de los falsos placeres del mundo. Que le permitamos a su Hijo triunfar en nuestro corazón. Que vivamos primero para Él y que vivamos unidos en la Iglesia. Que Su Inmaculado Corazón triunfe en nuestras vidas y le ayudemos a salvar el mayor número de almas. Hay mucho aun por hacer, con María adelantemos el triunfo de Su Inmaculado Corazón.
¡Sea alabado Jesucristo!
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COMENTARIO
DEL MENSAJE DEL 2 DE OCTUBRE 2006 DEL PADRE
FRANCISCO VERAR
"Queridos
hijos: vengo a ustedes en este tiempo suyo,
para hacerles un llamado a la eternidad:
¡este es un llamado de amor! Los invito
a amar porque, solamente a través
del amor, podrán conocer el amor
de Dios. Muchos de ustedes piensan que tienen
fe en Dios y que conocen sus leyes, procuran
vivir según ellas, pero no hacen
lo más importante: no lo aman a Él.
Queridos hijos: oren y ayunen, porque este
es el camino que los ayudará a abrirse
al amor. Solamente a través del amor
de Dios se obtiene la eternidad. Yo estoy
con ustedes y los voy a conducir con mi
amor maternal. ¡Gracias por haber
respondido!" "¡Queridos
hijos: los sacerdotes tienen las manos benditas
de mi Hijo! ¡Respétenlos!"
La presencia de la santísima Virgen
María en Medjugorie, es un gran don
de Dios para la Iglesia de estos tiempos
y aun muchos no lo asimilan. La Virgen está
aquí para ayudar a la Iglesia: para
que realice mejor su vocación de
cara a los tiempos difíciles que
vivimos. No es que la Iglesia necesite de
apariciones de María para cumplir
su cometido, sino que Ella aparece para
ayudarla; a razón de ser Su Madre.
Recordemos que la presencia de la Virgen
en Medjugorie, esencialmente: es una presencia
evangelizadora. Nunca en la historia María
había evangelizado como lo hace desde
el 24 de junio del 81, y seguramente,
nunca más lo volverá hacer.
Entonces, no nos queda más que escucharla.
¡Hay que abrirse a sus mensajes! ¡Hay
que abrirle el corazón a la "Estrella
de la Evangelización"!
Recordemos, que este año, además
de los mensajes que la Virgen dio en la
Colina y en la Cruz Azul de mayo hasta
septiembre, aun continúa con
sus catequesis dos veces al mes: los días
2 y los 25. Sin embargo, conviene recordar,
que el gran "mensaje" que la "Gospa"
nos da, es siempre su presencia en este
lugar. Por consiguiente, antes de abrirnos
a sus palabras, tenemos que abrirnos a su
persona. Si la acogemos primero a Ella,
no tendremos dificultad en vivir sus mensajes.
De lo contrario sus palabras se la llevará
el viento.
Este 2 de octubre, en el que tradicionalmente
la Iglesia celebra la Memoria de los Ángeles
Custodios, tuvimos nuevamente el encuentro
de oración "por los no creyentes".
Reunidos en el Cenáculo desde tempranas
horas de la mañana, nos congregamos
unas 10,000 personas. Después del
rezo de dos partes del santo rosario, intercalando
los misterios con mensajes de la Virgen
y muchos cantos, se dio la aparición
a eso de las 9:10 de la mañana; y
duró aproximadamente 5 minutos; que
para todos fueron de gran bendición.
La Virgen ha dicho, que quienes abren el
corazón en el momento en que Ella
aparece aunque no la puedan ver
reciben la gracia que los videntes tienen
en ese momento ¡Y la presencia de
María efectivamente se
experimenta!
Recordemos que es la presencia
prolongada de María, el gran mensaje
de Medjugorie. Por 25 años María
permite que sus hijos estén presentes
cuando Ella aparece. En cada encuentro da
su bendición maternal a los presentes,
bendice los objetos religiosos y muchas
veces da un hermoso mensaje.
En el mensaje de este mes, la Madre nos
recuerda de nuevo que meditar sobre la vida
eterna es esencial en la vida de los cristianos.
Recordemos que la Virgen ha venido para
ayudarnos a entrar en la eternidad. De hecho,
al ser creados, fuimos introducidos en la
eternidad porque Dios infundió en
nosotros desde el primer momento de
la concepción un alma inmortal.
El alma no se puede destruir y no termina
con la muerte, sólo cambia de estado.
Sin embargo, el hombre moderno, afanado
en su preocupación materialista y
saturado por el activismo, parece haber
olvidado su dimensión eterna. Entonces,
la Madre, que nos conoce perfectamente y
se inquieta por la salvación de sus
hijos nos viene advertir: "Queridos
hijos: vengo a ustedes en este tiempo suyo,
para hacerles un llamado a la eternidad:
¡este es un llamado de amor! Los invito
a amar, porque, solamente a través
del amor, podrán conocer el amor
de Dios."
Cuando se piensa en la eternidad se debe
pensar en el amor porque es el amor evangélicamente
hablando el camino hacia la eternidad.
No lo dice solamente la Virgen, sino Su
Hijo. Como ya nos previno en el evangelio:
que, fundamentalmente, la puerta de entrada
al Paraíso es el amor. Luego, quien
piensa en la eternidad, forzosamente debe
pensar en el amor y quien ama será
el amor mismo quien preparará su
alma al Paraíso.
El Paraíso es un estado de
amor eterno. ¡No lo olvidemos! En
el cielo no haremos mayor cosa que amar.
Cuando la Virgen dijo que "no
se debe esperar morir para comenzar a experimentar
lo que se vive en el Paraíso",
nos invitaba a hacer la opción en
la tierra por el amor. Y ahora, una vez
más, nos invita al amor. Vivir en
el amor es nuestra vocación esencial,
aunque cueste. La Madre Teresa de Calcuta
decía: "Ama hasta que
te duela. Si te duele es buena señal."
Y cuando la Virgen nos invita a hacer la
opción por el amor, nos invita también
al dolor, porque no se puede amar si no
se acepta el dolor, el sufrimiento. El ejemplo
lo tenemos en el mismo Jesús que
Su amor por nosotros lo llevó al
madero de la inmolación. Entonces,
amar no es fácil, pero tampoco es
imposible. Ni Dios ni la Virgen nos piden
imposibles. Todo está al alcance.
Para amar como Dios lo desea basta la firme
voluntad. Y el amor conlleva, fundamentalmente,
dos actitudes: el sentimiento afectivo y
el servicio desinteresado a Dios y al prójimo.
Si queremos saber qué es amar, nuestras
miradas deben permanecer fijas en Jesús
crucificado por nuestros pecados. Jesús
es nuestra medida de amor y el amor mismo
hecho hombre. El problema es que en el mundo
en el que vivimos hay muchos maestros y
no es Jesús quien educa en el amor.
No se pueda amar con la mirada puesta en
el dinero, en los negocios, en los estudios,
en el televisor, en el Internet, en el trabajo
primero hay contemplar a Cristo crucificado
y sabremos lo que es amor. Nuestro corazón
debe vivir injerto en Su cruz. La vida de
cada cristiano es una rama injertada por
el bautismo en el árbol de la Cruz
de Jesús. La rama que permanece unida
al tronco, es la que da fruto. La rama que
se separa, se quema para que arda.
También la Virgen dice:
"solamente amando se descubre
el amor de Dios". Esta frase es maravillosa
y paradigmática: se descubre a Dios
por el amor y no por la oración,
el ayuno u otros ejercicios de piedad. No
es que estos estén errados, sino
que al ejercitarlos se debe abrir el corazón
al amor. Los ejercicios de piedad, por si
mismos, separados del amor, carecen de valor
ante Dios, porque Dios es amor. Cuanto hagamos
por Él y para Él debe hacerse
en el amor. El cristianismo es la escuela
del amor y Jesús es el gran Maestro
del amor; más aun: es el Amor encarnado.
Cuanto hagamos desde el amor y para el amor,
será correcto ante los ojos de Dios,
porque quien ama cumple toda Su Ley. De
los dos mandamientos del amor: "penden
toda la Ley y los profetas" (Mt 22,
40). Quien tiene su corazón atrofiado
en el amor tendrá problemas para
vivir con Dios por la eternidad. Recordemos
las palabras sabias del Apóstol Juan
en su primera Carta. "Queridos hermanos:
Amémonos unos a otros, ya que el
amor es de Dios, y todo el que ama ha nacido
de Dios y conoce a Dios. Quien no ama no
ha conocido a Dios, porque Dios es amor."
(1Jn 4:7). La Virgen entonces, nos quiere
conducir a Dios por medio de la opción
de amor. No la defraudemos. Amar es nuestra
vocación esencial. San Juan de la
Cruz escribió: "al atardecer
de nuestra vida seremos examinados en el
amor".
También la Virgen dijo: "Muchos
de ustedes piensan que tienen fe en Dios
y que conocen sus leyes, procuran vivir
según ellas, pero no hacen lo más
importante: no lo aman a Él."
El amor al prójimo es inseparable
del amor a Dios y viceversa. Si amando al
prójimo nos acercamos a Dios también
amando a Dios nos acercamos al prójimo.
Antes que cumplir sus Leyes, no hay que
olvidar nuestro afecto hacia Dios. La Virgen
en este mensaje nos recuerda el Primer Mandamiento
de la Ley de Dios: "Amarás
al Señor tu Dios con todo tu corazón,
con toda tu alma y con toda tu mente (Mt
22, 37; cf. Lc 10, 27: ...y con todas tus
fuerzas" Sin al afecto del corazón
hacia Dios no se cumple con lo esencial
de Su Ley.
Cumplir los mandamientos de Dios es importante
pero más importante es amarlo. Quien
sigue los mensajes que la Virgen da a Mirjana
el día dos de cada mes, sabe que
estos mensajes están siempre relacionados
con el amor a Dios. Es un mensaje continuo
que lleva por años. Ella insistente
en que oremos "por quienes no experimentan
el amor de Dios" y nos pide cada mes
que ejerzamos la voluntad de amarlo sobre
todas las cosas. La Virgen espera que vivamos
enamorados de la Trinidad Santísima.
Quizá son muy pocos en el mundo quienes
hoy se consideran verdaderamente enamorados
de Dios. Es fácil amar a una persona
que cae bien, que es agradable, que promete
un buen futuro, que físicamente es
atractiva
. y más, cuando
se ven posibilidades de hacer una familia
con esa persona. Pero a Dios, ¿quién
le ama?. En realidad son muy pocos quienes
se dejan "seducir" por Él.
No obstante, que la historia de la Iglesia
está colmada de insignes testigos
enamorados de Dios. ¡Ojalá!
Cada segundo de mes, hagamos nuestras las
palabras de San Francisco de Asís:
"¡El amor no es amado!"
Recordemos que cuando comenzaron las
apariciones uno de los primeros mensajes
de la Virgen fue: "he venido
a decirles que Dios existe, que en Él
está la plenitud de la vida."
Y ahora, 25 años más tarde,
lo repetir con palabras similares: "Muchos
de ustedes piensan que tienen fe en Dios
y que conocen sus leyes, procuran vivir
según ellas, pero no hacen lo más
importante: no lo aman a Él"
Entonces, hay que decidirse por amar
a Dios, no con el pensamiento o los meros
deseos, sino con el corazón. Como
se puede amar a una persona viva de carne
y hueso. El amor hacia Dios es una decisión.
Es un acto de la voluntad.
En el mensaje de este dos también
la Virgen dice: "Queridos hijos: oren
y ayunen, porque este es el camino que los
ayudará a abrirse al amor."
También la Madre en este mensaje
nos invita a la oración y al ayuno.
No menciona qué oraciones específicas
se pueden hacer. Solo aconseja la oración
dejando a sus hijos la libertad de escoger
el método. Sin embargo, como estamos
en el mes del rosario y hemos escuchado
al Papa que ha invitado a las familias a
rezar durante este mes el rosario
bien podríamos responder a la invitación
de la Virgen, con el rosario en mano pidiéndole
a Dios el don de poderlo amar a Él
y al prójimo con todo el corazón.
También en el mensaje la Virgen
nos invita al ayuno. Y ya sabemos que el
ayuno que la Virgen recomienda es a "pan
y agua." Es decir, sustituir las tres
comidas habituales por sólo "pan
y agua"; aunque en la mañana
para evitar la disminución de la
presión arterial se pueda acompañar
el pan y agua con algo de café o
similar. Recordemos que el ayuno es medicina
para el amor. Quien desea a amar debe
ejercer el ayuno. El ayuno como la oración
nos abre al amor. No hay que tener miedo
al ayuno, más bien se le debe tener
temor a no ayunar, porque el ayuno dispone
mejor nuestra voluntad a la de Dios.
Además la "Gospa" dice:
"Solamente a través del
amor de Dios se obtiene la eternidad. Yo
estoy con ustedes y los voy a conducir con
mi amor maternal." En el mensaje de
este dos, la Virgen también establece
la diferencia entre el amor divino y el
amor humano. No es cualquier amor el que
conduce a la eternidad, sino el que viene
de Dios. Y hay una diferencia substancial
entre ambos. Los dos coinciden en el afecto,
pero también son diferentes. El amor
de Dios afectivamente hablando
es mucho más intenso que el humano,
lo corroboran los éxtasis de los
místicos, sus toques divinos, sus
arrobamientos, sus incendios de amor, etc.
Y también en lo que respecta al sentimiento,
también es distinto. El sentimiento
del amor de Dios no se puede describir,
con palabras, como tampoco el sentimiento
del amor humano. Pero, el sentimiento del
amor divino, tiene características
muy particulares que no posee el amor humano:
no esclaviza, no es dependiente a una persona,
ni siquiera de Dios mismo. Es libre y completamente
puro, casto y universal. No tiene límites
y es eterno. Es desinteresado, generoso
y tiene como origen, sólo el "corazón"
de Dios, viene de lo "alto". El
hombre por sí mismo no lo puede provocar.
Su única fuente está sólo
en Dios. Y la Madre con sus oraciones y
sus mensajes nos ayuda para que sea ese
el amor que domine en nuestro corazón.
Por eso aun permanece entre nosotros.
Al final del mensaje hay una
frase especial que merece un comentario
esclarecedor: "¡Queridos
hijos: los sacerdotes tienen las manos benditas
de mi Hijo! ¡Respétenlos!"
Este mensaje la Virgen lo dio en forma separada
del primero. Conviene recordar que es la
quinta vez que la Virgen habla de los sacerdotes
en la aparición mensual a Mirjana.
En los meses precedentes había enfatizado
la importancia de la bendición de
los sacerdotes. Había dicho que "los
fieles no deben subestimar la bendición
de los sacerdotes", y también,
que "cuando el sacerdote bendice es
Jesús quien lo hace por medio suyo."
Pero ahora menciona que "los sacerdotes
tienen las manos benditas de Su Hijo!".
Y añade: "¡Respétenlos!".
En realidad, no sabemos si los sacerdotes
tenemos algo más que ver a
parte de lo que es obvio a razón
de nuestro ministerio, con el mensaje
de "quienes no experimentan el amor
de Dios en sus corazones". Pero lo
cierto es que los últimos meses,
la Virgen ha hablado de los sacerdotes en
este encuentro mensual de oración.
En ocasiones estamos presentes más
de 100 sacerdotes, pero, seguramente, el
mensaje de la Virgen, va más allá
de nuestra sola presencia en el Cenáculo.
Probablemente aprovecha su aparición
para renovar nuestro ministerio por medio
de lo esencial que es el amor. El sacerdote
fundamentalmente hablando, es un ministro
del amor divino. Somos ordenados para amar
y por un gesto del amor de Dios. Teológicamente,
somos la más perfecta manifestación
sacramental del amor de Dios, que actualiza
el "hoy" del ministerio público
de Jesús y de su inmolación
de amor por nuestros pecados. Por medio
del sacerdocio ordenado, Jesús sigue
manifestando su amor a su pueblo como rector,
maestro de la fe y liturgo de la nueva economía
de la salvación.
La Madre también desea, que los fieles
vean en los sacerdotes a Su Hijo. Nos recuerda
que los sacerdotes tenemos las manos benditas.
Es decir, ungidas por el Espíritu.
Nuestras manos son santas. Manos que bendicen,
manos que oran, manos que consagran el preciosísimo
Cuerpo y Sangre de Jesús, manos que
perdonan los pecados, manos que sanan. Por
eso el puesto que los sacerdotes ocupamos
en el mundo es insustituible, y como ministros
de Cristo, merecemos todo el respeto, estima
y amor que el ministerio de amor exige.
El santo cura de Ars llegó a decir
que "el sacerdote es el amor
del corazón de Jesús"
también: "el sacerdote
es algo inmenso, que si él mismo
lo comprendiera, se moriría, no de
espanto sino de amor"
¡Sea alabado Jesucristo!
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COMENTARIO
DEL MENSAJE DEL 25 DE SEPTIEMBRE 2006 DEL
PADRE FRANCISCO VERAR
Los invito a todos a una conversión
total...
María Santísima es la más
pura, la más buena y la más
dulce de todas las Madres... y como toda madre
que ama entrañablemente a sus hijos,
ella solo quiere lo mejor para nosotros...
Si nos fijamos, veremos que durante toda la
historia de la humanidad nunca se habían
visto tantas apariciones de la Virgen como
en este último siglo... en especial,
en Medjugorje, donde la Santísima Virgen
María lleva más de 25 años
apareciéndose diariamente para hacernos
un llamado urgente a la conversión...
Dios permite estas apariciones de la Virgen
para hacernos crear conciencia de la situación
del mundo en que estamos viviendo... San Pablo
afirma: donde abundó el pecado,
sobreabundó más la gracia (Romanos
5, 20)... y María es la gracia
de Dios para estos tiempos...
Es el mismo Jesús quien nos está
llamando a la conversión a través
de su Santísima Madre... pero María
sabe que el llamado a la santidad que Jesús
nos hace no es una tarea fácil... ella
también sabe que el mundo, la carne
y el maligno no descansan... sino que siempre
están conspirando contra nosotros para
que no nos salvemos... Es por esto que ella
nos señala cuales son las herramientas
que necesitamos para poder perseverar en este
camino hacia Jesús: el sacramento de
la Confesión, la Santa Eucaristía,
la Oración (especialmente el Santo
Rosario), la lectura frecuente de la Biblia
y el Ayuno...
Es curioso, pero cuando hablamos de "conversión"algunas
personas piensan que es simplemente creer
en la existencia de Dios... sin embargo, el
apóstol Santiago nos dice: También
los demonios lo creen y tiemblan (Santiago
2, 19)... La verdadera conversión requiere
mucho más que "creer"...
eso no es suficiente... la conversión
auténtica no está en creer en
Dios, sino decidirse por Dios...
Y ese "decidirse por Dios"tiene
que nacer del corazón... tiene que
ser una decisión completa... total...
no podemos convertirnos a medias... o nos
convertimos, o no nos convertimos... Por eso,
si nos convertimos" y seguimos
pecando con la lengua (hablando de otros)...
o seguimos pecando con los oídos (escuchando
chismes y habladurías de la gente)...
o seguimos pecando con los ojos (mirando lo
que no tenemos que mirar)... entonces nuestra
conversión no es genuina...
La conversión tiene que incluir la
mente, el cuerpo y el corazón... es
entregarle todo a Jesús para que Él
tome el control de todo nuestro ser... y la
conversión, cuando es verdadera, es
un proceso que no termina nunca... que dura
toda la vida... acercándonos cada día
un poco más a la meta de la santidad...
y allí, sumergidos en el Corazón
amantísimo de Dios, es donde puede
encontrase la verdadera Paz...
Tomemos por ejemplo a María... todo
en ella giraba entorno a Jesús... todo
en ella es ejemplo de una vida de entrega
a Dios... En la Anunciación, el ángel
la llamó "Llena de Gracia"
(Lucas 1, 28) porque María es la
"elegida del Padre, la madre del Hijo
y la esposa del Espíritu Santo"...
sin embargo, ella no se vanagloria por haber
"encontrado favor delante de Dios"...
al contrario, se empequeñece para convertirse
en la sierva de todos... es ahí, en
su humildad y su obediencia donde se encuentra
su grandeza...
Un día, mientras Jesús predicaba,
se le acercó una mujer y le dijo: ¡Dichoso
el vientre que te llevó y los pechos
que te criaron! Jesús le respondió:
Dichosos más bien los que oyen la Palabra
de Dios y la guardan (Lucas 11, 27-28)...
Toda la vida de María ha sido eso,
un escuchar la Palabra de Dios y guardarla...
Nos dice San Lucas: María guardaba
todas estas cosas, meditándolas en
su corazón (Lucas 2, 19)... La
grandiosidad de María no está
en su maternidad divina, sino en haberse abandonado
incondicionalmente en las manos de Dios como
la más humilde de sus siervas...
Muchos santos han comprendido esto y han imitado
las virtudes de María... San Pío
de Pietrelcina y Santa Teresa de Calcuta son
dos ejemplos modernos de una vida transformada
por el amor a Jesús a través
de María... al igual que nuestro querido
Juan Pablo II, que pronto los seguirá
en los altares...
Hoy debemos sentirnos gozosos y esperanzados...
¡María todavía sigue con
nosotros!... y seguirá hasta que Dios
Altísimo se lo permita... para guiarnos...
consolarnos... fortalecernos... y mostrarnos
el camino de hacía Jesús...
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CARTA
Y COMENTARIO DEL MENSAJE DEL 12 DE AGOSTO
A IVAN.
CARTA A LOS AMIGOS DE MARÍA REINA DE
LA PAZ 12 MEDJUGORIE 15 DE AGOSTO ASUNCIÓN
DE LA SS. VIRGEN MARÍA
Durante esta última semana la celebración
de la eucaristía y las adoraciones
se han realizado fuera de la iglesia debido
al flujo de peregrinos. Cada día la
concelebración de la eucaristía
oscila entre 40 a 50 sacerdotes.
La capilla de la adoración permanece
repleta de fieles en horas de la tarde, como
también la subida a los montes.
El viernes pasado hubo una aparición
extraordinaria en la Colina de las apariciones.
La cita de la «Gospa" fue a las
21:00 horas. He aquí las palabras de
Iván inmediatamente finalizada la aparición:
«La Virgen apareció contenta,
apenas llegó saludó como de
costumbre a todos los presentes con su saludo
materno: Sea alabado Jesús, queridos
hijos míos; luego oró
un tiempo bastante largo por la paz y después
dio el siguiente mensaje?.. [ver reflexión]
Después del mensaje la Virgen oró
por todos los presentes con las manos extendidas
y bendijo a todos. Le recomendé las
intenciones de los presentes y con la Virgen
rezamos el Padre nuestro y el Gloria al Padre.
Al final se marchó en el signo de la
cruz luminosa.
Anoche (lunes 14 vigilia de la Asunción)
hubo un aparición en la Cruz Azul.
La Virgen no dio mensaje sin embargo estuvo
orando por la paz y por todos los enfermos
presentes.
Recordamos que el 14 de julio del 84,
la Virgen dio uno de los mensajes más
importantes a la Parroquia de Medjugorie:"¡Quisiera
que la gente en estos días ore conmigo;
y que oren lo más posible! Que además
ayunen los miércoles y los viernes;
que cada día reciten, al menos: los
misterios gozosos, dolorosos y gloriosos"
Luego los videntes agregaron que la Virgen
pidió que se tomara este mensaje con
firme voluntad.
Y hablando la Gospa sobre su Asunción
en la aparición del 15 de agosto de
1981 dijo: "Me preguntan sobre mi Asunción:
sepan que Subí al Cielo antes de mi
muerte"
MENSAJE Y REFLEXIÓN DEL 12 DE AGOSTO
DE 2006 EN LA COLINA DE LAS APARICIONES
«Queridos hijos: también hoy
los invito a orar por la paz, ¡oren
por la paz en el mundo, oren por la paz en
sus familias! Gracias, queridos hijos, porque
han respondido a mi llamado"
La Virgen tiene dos meses de estar invitando
a sus hijos a la oración por la paz.
Creo que nunca la Virgen ha insistido tanto
en este tema como ha ocurrido en las últimas
semanas. Lo que nos hace tomar conciencia
de lo delicada que puede ser la situación
actualmente. No pide específicamente
que se ore por la paz en oriente. Pide más
bien que se ore por la paz del mundo. Por
que es la seguridad del mundo la que está
en peligro. Sabemos que la paz, desde que
comenzaron las apariciones ha sido una prioridad
para María. Y ahora después
de 25 años continúa hablando
de la paz.
En la reflexión anterior hablábamos
de que cuando la Virgen nos pide que oremos
por la paz, Ella espera que primero haya paz
en el corazón y en las familias y con
esa paz se ore por la paz del mundo. Sabido
esto, la Madre vuelve a pedirnos que intercedamos
por la paz. Podemos corresponder esta invitación
materna pediéndole al Señor
cada vez que rezamos el rosario, cuando rezamos
la Liturgia de las Horas, en los grupos de
oración y en las eucaristías
que le conceda el don de la paz al mundo que
tanto la necesita en estos momentos. Seguramente,
los secretos que la Virgen les ha confiado
a los videntes están relacionados con
la paz. Pero la Madre ha dicho que no debemos
esperar que ellos sucedan porque será
demasiado tarde. Si la Virgen nos invita entonces,
a orar por la paz ahora, es porque con nuestras
oraciones podemos intervenir en los corazones
de los hombres que odian y ponen en peligro
la paz social de la humanidad.
En el mensaje también nos ha pedido
que oremos por la paz en las familias, particularmente
ha dicho: "Oren por la paz en sus familias"
Es una manera de decir, "no descuiden
su familia, no desatiendan su familia".
Esta parte del mensaje es esencial porque
pocas familias oran por su propia paz. Y conviene
que nos preguntemos ¿Qué puede
significar la paz en una familia?
La paz en el sentido bíblico es algo
más profundo que la ausencia de violencia,
o la ausencia de ruido o de problemas. La
paz en la Biblia significa más que
todo: integridad física y espiritual,
bienestar social, salud, reconciliación,
conjunto de bienes espirituales y materiales
en suma, plenitud de vida. Cuando Jesús
mencionó: "Yo he venido para que
ustedes tengan vida y la tengan en abundancia",
los judíos entendieron que había
venido por la paz verdadera. Cuando la Virgen
nos pide que oremos por la «paz en nuestras
familias", nos está pidiendo que
oremos por todo, porque quien tiene la paz,
lo tiene todo. La paz es plenitud de vida.
La Madre va a lo esencial. Quiere que obtengamos
de Dios todas las bendiciones con una sola
palabra; orando por una sola cosa. Luego,
orando por la paz en nuestras familias oramos
por todo lo demás.
Como respuesta a este mensaje de la Gospa,
en todas nuestras oraciones incluyamos la
familia que cada uno pueda tener, pidiéndole
ala Reina de la Paz que también interceda
por ella.
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MENSAJE
DEL 25 DE JULIO DE 2006 Y REFLEXIÓN
DEL P. FRANCISCO ÁNGEL VERAR HERNÁNDEZ
Medjugorje
"Queridos hijos: En este tiempo
no piensen sólo en el descanso
de su cuerpo, sino, hijitos, busquen
también tiempo para el alma.
Que en el silencio el Espíritu
Santo les hable; permítanle
que los convierta y los cambie.
Yo estoy con ustedes y delante de
Dios intercedo por cada uno. ¡Gracias
por haber respondido a mi llamado!"
Una vez más, la Reina de
la Paz, cumple con su cita mensual
y por medio de la vidente Marija
(pronúnciese Mária)
nos da su hermoso mensaje; que en
esta ocasión coincide con
la Fiesta Patronal de Medjugorie.
Nuestra Señora, en el mensaje
de este mes ?tomando en consideración
que la gran mayoría de quienes
siguen sus mensajes en occidente
están de «vacaciones"?
no ahorra palabras para invitarles
a seguir trabajado en su vida interior;
no obstante el descanso anual necesario
en que la mayoría se encuentra.
Como cristianos, sabemos que es
necesario el descanso del cuerpo
y del alma: es una pausa al activismo
que tanto arruina la vida interior.
Y frente al descanso, se suelen
cometer dos actitudes equivocadas:
o se descansa muy poco o se descansa
más de lo que se debe descansar.
Cuando afirmamos que el descanso
es necesario, decimos que se debe
descansar lo justo: ni más
ni menos. Una persona que se la
pase descansando siempre, puede
ser indicio de enfermedad mental
o de pereza, que siempre es pecado.
Y una persona que no descanse, igualmente,
puede ser indicio de enfermedad
mental o espiritual: de un activismo
exagerado que también arruina
la vida interior. La Virgen no se
opone al descanso merecido, si no
que aconseja cómo se debe
realizar; subrayando una cosa importante:
el descanso no debe ser motivo para
dejar a un lado el «tiempo"
para el alma y el Espíritu,
ni muchos menos, para alejarse de
la «conversión y cambio
de vida". Veamos lo primero,
para luego detenernos en la «conversión"
en el tiempo de vacaciones y de
la guerra que se libra en estos
momentos en oriente.
La Virgen habla en el mensaje de
este mes, que no sólo se
debe pensar en el descanso del cuerpo
sino buscar además tiempo
para el alma, mientras se descansa.
Son dos cosas distintas, pero que
deben estar relacionadas. Una persona
puede pensar en descansar sin pensar
en el «tiempo para el alma".
Y hay files que al pensar en el
descanso piensan además en
el «tiempo para el alma".
Sé por ejemplo, de personas
que al tomar vacaciones, incluyen
siempre: la participación
frecuente en Misa, inclusive diaria;
en su lectura cotidiana de la Biblia
y el rezo del rosario; en los ayunos,
de miércoles y viernes; porque
cuando la Virgen pidió ayuno
miércoles y viernes, incluía
también el mes de descanso.
No hay nada que se oponga al ayuno
mientras se descansa. Al contrario,
ayunar significa además:
descanso para los órganos
internos, ya que ellos trabajan
todos los días para digerir
los alimentos. Descansar, entonces,
no suprime la penitencia y la vida
de oración. Eso equivaldría
también en sacar «tiempo
para el alma". Recordamos,
que mientras muchos pueden darle
«vacaciones" a la vida
interior, satanás por su
parte, nunca toma vacaciones: trabaja
365 días al año, 24
horas al día y siete días
a la semana. La Virgen nos advierte
que el descanso merecido no debe
descuidar la vida espiritual. Y
sobre la guerra que se libra en
oriente ya nos dijo: "Oren
por la paz del mundo junto a su
Madre".
La Virgen en el mensaje de este
mes también ha dicho: "Que
en el silencio el Espíritu
Santo les hable; permítanle
que los convierta y los cambie".
El "silencio" al que la
Virgen se refiere, puede tener un
doble origen: o lo buscamos porque
forma parte del descanso, o bien,
porque lo debemos buscar a propósito
de la vida interior. Sea lo que
fuere, la Virgen nos recomienda
el «silencio" para escuchar
la voz del Espíritu Santo.
Y esto es sumamente significativo.
Hacer «silencio" no es
fácil, porque el «silencio"
en la vida interior: es algo más
que ausencia de ruido o tranquilidad
del alma, en ausencia de problemas
o estrés. El «silencio"
es, además, un encuentro
vivo con Dios, porque según
la Biblia, el verdadero «silencio
interior" se logra a través
del encuentro del alma con Dios;
como Jesús en el desierto
o mientras oraba en descampado.
El «silencio interior"
es sinónimo de paz, de amor,
de confianza, de salud, de gozo
con lo que Dios recompensa el alma.
Por eso dirá la Virgen: "Que
en el silencio el Espíritu
Santo les hable" Por consiguiente,
una persona sabrá que ha
alcanzado el «silencio interior"
cuando no tiene dificultad para
«escuchar" al Espíritu
Santo que le transmite gozo, salud,
fe, paz, amor... De esta manera,
también la Virgen diferencia
el «silencio interior"
cristiano, de las técnicas
de meditaciones orientales, que
también pueden aportar «silencio
interior" al alma, pero no
favorecen escuchar al Espíritu
Santo, porque la meditación
oriental no está centrada
en la persona de Cristo resucitado
y la meditación cristina,
al contrario, si. Y por consiguiente,
la meditación oriental, jamás
aportará lo que sólo
es conquista del Espíritu
Santo.
Hay mucha gente que ha aprendido
fielmente como descansar el cuerpo.
Ejemplo de ello: las playas y montañas
en este tiempo de vacaciones están
atestadas de gente en Europa. Sin
embargo, pocos aprenden como descansar
el alma por medio del «silencio
interior". Y en el mensaje
de este mes la «Gospa"
nos invita a encontrar el justo
descaso del alma, sacando también
«tiempo" para ella; mientras
el cuerpo descansa. Por tanto, cuando
se descansa: no se deja de orar,
practicar los pequeños sacrificios,
el asistir a Misa, practicar la
Confesión, etc.
También la Virgen ha dicho:
"[Permítanle al Espíritu
Santo] que los convierta y los cambie".
Aun en tiempo de vacaciones: hay
que reservarle espacio al Espíritu
para que actué en nuestras
vidas. El Espíritu no debe
tomar vacaciones; igualmente debe
actuar en el descanso del cuerpo,
y quizá, es el mejor momento
para actuar. ¿Cuántas
almas, precisamente, en período
de descanso, aprovechan ese tiempo
para ordenar su vida delante de
Dios y emprender un nuevo camino
virtuoso, porque no tienen el estrés
habitual del trabajo o los estudios?
Precisamente es eso lo que la Virgen
busca: que mientras se descansa
se aproveche el tiempo para la conversión
y el cambio de vida. Y eso en nada
afecta las merecidas vacaciones.
Al contrario: es aprovecharlas al
máximo.
Ahora diremos una palabra sobre
la guerra.
A más de uno le podrá
sorprender que la Virgen en este
mensaje mensual, en lugar de decir
algo sobre la guerra en oriente
hable más que todo de «aprovechar
el tiempo del descanso del cuerpo
para el alma y la conversión"
Pero juzgamos, que una cosa no resta
importancia a la otra. Veamos. La
falta de conversión es lo
que le hace a la gente desconectarse
de los problemas de los demás.
El alma que toma en serio la conversión,
escuchando la voz del Espíritu
Santo en su interior, no puede permanecer
indiferente ante la urgencia de
oración y sacrificios por
la paz del Líbano y de Israel.
Es como si la Virgen dijera: "Escuchando
al Espíritu Santo ?sacando
el debido tiempo para sus almas?,
la conversión y cambio de
vida, los llevará a interceder
por la paz". Por ello, cuando
escuchamos un nuevo mensaje de la
Virgen, siempre hay que tomar en
consideración el anterior,
porque todos los mensajes están
conectados. Y cuando empezó
la guerra, la Virgen de inmediato
pidió oraciones especiales.
Y Ella sabe que solamente quien
toma la conversión en serio
se decide a orar por los demás.
Sólo el alma que sabe «escuchar"
al Espíritu Santo en su interior
y no se pierde en las distracciones
y el merecido descanso. Quien escucha
la voz de Dios en su corazón
le enseñará a sacrificarse
por los demás.
Ayudemos a María en este
tiempo y abramos por medio del descanso
del alma, la puerta d nuestro corazón
al Espíritu Santo. No permitamos
que alguna distracción, por
muy importante que sea, nos separe
de lo que ante Dios siempre es lo
fundamental: la conversión
personal.
¡Sea Alabado Jesucristo!
|
Carta
a los amigos de María Reina de la Paz
9
25 de julio de 2006
Santiago Apóstol, patrono de los peregrinos.
Fiesta Patronal (tradicional) de Medjugorie
P. Francisco Verar
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PADRE VERAR |
MENSAJE DEL VIERNES
7 DE JULIO Y REFLEXIÓN SEMANAL
Queridos
Hijos: También hoy los invito,
especialmente durante este tiempo,
a orar en sus familias. Queridos
hijos, lleven de nuevo la oración
a sus familias, oren junto con sus
hijos. Queridos hijos, que cada
familia crezca de esta manera en
la santidad. ¡Gracias por
haber respondido a mi llamado!
Esta semana en la aparición
extraordinaria en la Colina, el
viernes a las 10 de la noche, la
Virgen volvió a hablar de
la oración familiar. Sabemos
que una de las opciones pastorales
de la Virgen, desde el inicio de
las apariciones, es la familia.
Más aun, nunca en otras apariciones
la Virgen ha hablado tanto de la
familia como ocurre en Medjugorie.
Y la Madre no se pierde en retórica
hablando de los diversos aspectos
de la moral familiar: para Ella,
la prioridad de la iglesia doméstica
es la oración.
En el mensaje de esta semana, dirigido
en primer lugar a los peregrinos
presentes en el momento de la aparición,
la Virgen pidió que se volviera
a la oración en familia,
lo cual no suprime la oración
individual. La oración personal
y la familiar son dos expresiones
de un mismo diálogo con Dios.
Y diría aun más: que
para poder llevar a la famila a
la oración, primero hay que
desarrollar la oración personal.
La gente que tiene dificultad para
enseñar a otros a orar es
porque ellos mismos tienen dificultad
en su oración personal. Además,
la oración personal intercede
por quienes no oran ayudándoles
a abrir el corazón a Dios
con las gracias que seguramnete
recibirán por orar por ellos.
Entonces, la oración familiar
depende siempre de la oración
personal. Si alguno quiere que su
familia ore unida, primero debe
adquirir vida de oración
personal porque es por medio de
la oración personal que Dios
mismo le hará ver como llevar
a los demás a la oración.
A mi modo de ver, cuando la Virgen
nos pide que oremos en familia,
supone la oración personal
porque de lo contrario, ¿cómo
se podría tener la iniciativa
de llevar a los demás a la
oración?. Además,
debemos recordar, que sólo
quienes oran sienten el deseo de
hacer lo mimo con otras personas.
Cuando la Madre nos pide que se
ore en familia, está pidiendo
que se construya el hogar sobre
su principal fundamento que
es Dios. Lamentablemente, porque
se ha descuidado la oración
en familia, otros intereses vienen
a ocupar el puesto que sólo
le corresponde a Dios. La Virgen
quiere que se construya la familia
dándole a Dios el primer
lugar. Por eso ha dicho: "Queridos
hijos, lleven de nuevo la oración
a sus familias, oren junto con sus
hijos". Y cuando dice "lleven
de nuevo la oración a sus
familias..."eso puede suponer
que en el pasado muchas familias
oraban unidas y por algún
motivo se perdió la tradición,
o bien, se refiere a que muchas
familias católicas habían
emprendido el camino de la oración
familiar y ahora, la han abandonado.
Y por ello dirá "vuelvan
de nuevo a la oración familiar".
Sin embargo, lo que debemos subrayar
siempre es, que si no se ora en
familia como ha dicho la Virgen
difícilmente se crece
en la santidad. Porque es por medio
de la oración que se adquiere
y desarrolla la virtud. Ninguna
técnica humana, ninguna diversión,
ni el dinero, ni siquiera las buenas
relaciones interpersonales,
suple la oración.
Seguramente, la mayoría de
los padres de familia quieren que
sus hijos vayan siempre por buenos
caminos y que a la hora de la muerte
sus almas lleguen al paraíso.
Sin embargo, pocos padres le enseñan
a sus hijos a orar orando con
ellos. Entonces, por muy buenos
consejos que reciban sus almas estarán
siempre en peligro porque el evangelio
y la virtud que todos debemos adquirir
se aprende "a los pies de
Cristo". Recordemos que
es por medio de la oración
como Dios puede guiar personalmente
la vida de sus hijos. Quien no aprende
a orar no sabrá escuchar
la voz de Dios en su corazón
y lo peor: ni siquiera le interesará
escucharla. Cuando salío
el libro blasfemo de Dan Brown y
el supuesto "evangelio Gnóstico
de Judas"muchos se interesaron
por curiosidad en leerlos y sin
embargo, la Virgen aparece todos
los días en Medjugorie y
la gente y los mass media no muestran
el mismo interés por el más
grande milagro que Dios está
haciando en estos tiempos en la
Iglesia. Y ¿detrás
de esto que ocurre?. La respuesta
es sencilla: el hombre ya no ora,
y si no ora no se puede interesar
por las cosas de Dios.
La Virgen quiere suscitar el deseo
de Dios en el corazón por
medio de la oración. Quien
toma licor, tendrá deseo
de seguir tomando. Quien consume
la droga tenbdrá deseo de
seguir consumiendo. Quien acumula
bienes en la tierra codiciosamente
pensará en continuar acumulando.
Hay gente que nunca termina de estudiar,
de trabajar, etc. Cualquiera cosa
puede crear adicción. Sin
embargo, pocas almas oran y ayunan.
Curiosamente, la oración
y el ayuno no crean adicciones.
Al contrario: quitan las adicciones.
Si la oración creara adicción
la Virgen no hablara tanto de ella.
El punto es este: Para tener deseo
de orar hay que considerar que la
oración no siempre nos da
deseo de hacerlo, aunque se ore
mucho. Más aun, muchas almas
por medio de la oración pueden
sentir que están perdiendo
el tiempo, que eso no conduce a
nada concreto, que es algo muy "irreal",
etc. Entonces hay que considerar
que en la oración siempre
hay un combate y siempre hay que
luchar frente a otros intereses.
Por eso la Madre no se cansa en
invitarnos a la oración.
Y en esta ocasión a que los
padres oren juntos a sus hijos.
Hay que pensar en rezar con ellos
el santo rosario, leerles y explicarles
la Biblia, acompañarlos a
la adoración del Santísimo,
enseñarles a orar antes y
después de las comidas y
de la santa Misa, que vean que en
su casa hay un altar familar y que
ese espacio reservado es el lugar
principal de la casa. No el televisor,
el internet, ni el bar o el área
de juego, etc.
Entonces, tomemos en serio la vida
de oración en famila y permitámosle
a Dios conducir personalmente la
vida de todos. Sea alabado
Jesucristo!
|
COMENTARIO
DEL PADRE FRANCISCO VERAR SOBRE EL MENSAJE
25 JUNIO DE 2006
Mensaje mensual del 25 de junio,
XXV aniversario: "Queridos
hijos: con gran gozo en mi Corazón
quiero agradecerles todas las oraciones
que han ofrecido en estos días
por mis intenciones. Sepan hijitos
que no se arrepentirán, ni
ustedes ni sus hijos. Dios les recompensará
con grandes gracias y merecerán
la vida eterna. Yo les estoy cerca
y agradezco a todos los que durante
estos años han aceptado mis
mensajes, los han transformado en
vida y han decidido por la santidad
y la paz. ¡Gracias por haber
respondido a mi llamado!"
REFLEXIÓN DEL 25°
ANIVERSARIO
Medjugorie es el mayor prodigio
que en estos momentos se está
verificando en la Iglesia Católica
y en el mundo. No es el Códico
da Vinci, ni el falso evangelio
de Judas, ni el mundial del Fútbol,
ni los planes terroristas de Al
Qaeda, ni las amenazas de Irán,
Israel o de Bush. Es la aparición
prolongada de María la mayor
bendición que el Cielo nos
da en estos momentos. Y ante ello,
ningún cristiano católico
puede permanecer indiferente. La
Madre de Dios aparece en este sitio
todos los días, y aun los
jóvenes que continuan teniendo
la aparición diaria, no saben
por cuanto tiempo más continuarán
con esta gracia. Recordamos que
la mayor bendición de Medjugorie
no son los mensajes, sino el Don
de la presencia de María
en este lugar. Aunque no hayan mensajes
diariamente, la Virgen sigue aquí
todos los días y tres jóvnes
la ven. Este es el Don más
bello y más importante de
Medjugorie. Y cuando María
aparece delante de los peregrinos
en la Colina ora por todos con sus
manos extendidas, bendice y ora
de manera especial por los enfermos.
También bendice los objetos
religiosos que se le presentan y
acoge las intenciones de los presentes.
Es importamte considerar esto. María
está en este lugar todos
los días en forma extraordinaria.
Los videntes la ven como ven a todas
la demás personas: en tres
dimensiones. La pueden tocar.
Después de 25 años
la Virgen continúa igual:
exactamente como la vieron el primer
día: entre 18 y 20 años.
No más. Ojos azules, cabellos
negros (algo ondulados) hasta la
cintura. Un velo blanco que le llega
hasta los pies. Un vestido gris
plata. Tez blanca, pómulos
y lábios (delgados) rosados.
Rostro algo ovalado, estatura alta.
Nunca se le han visto los pies porque
aparece siempre sobre una pequeña
nube y lleva alrededor de su cabeza
una corona de 12 estrellas. Este
es el don más hermoso de
Medjugorie: María entre nosotros.
Exactamente gloriosa como está
en el cielo. Y para ayudarnos a
la fe, y para que se realice un
especial plan que Dios ha puesto
en sus manos, en este época
particular de la historia, nos da
eventualmente algunos mensajes.
El primero en orden al tiempo de
la Novena jubilar fue: "Queridos
Hijos: También hoy la Madre
los invita con alegría. Hoy
les traigo la paz; lleven esta paz
a los demás. Sean, queridos
hijos, portadores de paz. Les traigo
el amor: lleven este amor a los
demás. También hoy
los invito, queridos hijos, durante
este tiempo a que renueven mis mensajes,
vivan mis mensajes. ¡Gracias,
queridos hijos, por haber respondido
a mi llamado!"
Iniciando la Novena la Virgen habló
de la Paz. Dijo concretamente: "Les
traigo la paz, lleven esta paz a
los demás, sean portadores
de paz". Y lo mismo del amor.
Pareciera que esas dos palabras
condensan todo lo que la Virgen
espera de sus "queridos hijos"después
de estos 25 años. La Virgen
quiere que seamos para los demás
paz y amor. Porque es eso, precisamente,
lo que Ella nos nos trae, Medjugorie,
a la Iglesia y al mundo: Paz y amor.
Un verdadero hijo de María
se debe caracterizar por la viviencia
de esas dos principales virtudes.
Recordemos que la Virgen, desde
que comenzó aparecer en Medjugorie,
habló de la paz, y en 25
años, no ha dejado de hacerlo.
También nos ha dado el "secreto"para
la paz: todo comienza en el corazón.
Para que la paz sea una realidad
en el mundo, primero debe ser una
realidad en el corazón. Y
lo mismo el amor. El verdader hijo
de María no es el que más
viene a Medjugorie, ni el que más
rosarios reza, etc. sino quien tiene
más paz y amor en su corazón
para ofrecerle a Dios y al prójimo.
La Virgen quiere que todos sus "queridos
hijos"se identifiquen con su
Madre por la paz y el amor del corazón.
Es ese el verdadero signo del discípulo
de la Reina de la Paz.
Luego, en este primer mensaje de
la Novena, la Virgen pidió
que se renovara la vivencia de sus
mensajes. De todos. No de algunos,
o los más fáciles
de poner en práctica. Y dijo:"durante
este tiempo". Refiriéndose
al tiempo de su Novena. Esto es
importante destacarlo, porque para
María la Novena es un tiempo
de renovación de la vivencia
de sus mensajes. Por eso el viernes
23 volvió a decir: "Renueven
mis mensajes y vivan mis mensajes".
Y en el mensaje del 25 mencionó:
"Yo les estoy cerca y agradezco
a todos los que durante estos años
han aceptado mis mensajes, los han
transformado en vida y han decidido
por la santidad y la paz."Es
significativo el hecho que en tres
mensajes la Virgen a hecho referencia
a la viviencia de sus mensajes.
O sea, que debemos ver la ocasión
de la celebración de los
25 años de apariciones diarias,
como un nuevo llamado, un nuevo
compromiso a vivir de corazón
cuanto la Madre de Dios nos está
pidiendo a lo largo de este tiempo,
desde que aparece aquí. Esto
es muy importante evidenciarlo,
porque muchos se han quedado en
una mera "devoción"a
la Virgen de Medjugorie y no están
viviendo los mensajes como la Madre
quiere. A la Virgen lo que más
le interesa es la conversión
del corazón y que todas las
fuerzas interiores sean encausadas
a ello. Por eso hay que rezar con
el corazón (no con lo labios),
al menos tres partes de rosario
cada día, el ayuno a pan
y agua los miércoles y viernes,
la adoración silenciosa a
Jesús Sacramentado, la lectura
diaria de la Biblia, el grupo de
oración semanal, la Misa
diaria y la Confesión mensual.
Quizá el más práctico
de todos estos mensajes ?porque
ha sido el más descuidado
en la Iglesia católica? es
el del ayuno.
Luego la Virgen habló de
nuevo el viernes 23 y dijo: «Queridos
hijos, la Madre se alegra con ustedes.
He venido aquí y me he presentado
como la "Reina de la Paz",
por eso los invito: oren por la
paz. Renueven mis mensajes y vivan
mis mensajes; queridos hijos. Oren,
oren, oren. ¡Gracias porque
han respondido!". Este mensaje
recuerda una de las razones del
porqué aparece tanto la Virgen
en estos tiempos en Medjugorie:
la paz mundial está siendo
amenazada. Ella se ha presentado
como embajadora de la Paz y quiere
que la paz triunfe en el mundo lo
más pronto posible. Y sabemos
también, cómo está
siendo amenazada: el aborto (la
mayor amenaza a la paz), el terrorismo,
la eutanasia, el suicidio y el homicidio,
la carrera del armamentismo nuclear
de Corea, Irán, Paquistán,
Estados Unidos, etc. , el conflicto
en medio oriente, en Israel... tenemos
que ayudar a la Virgen. No podemos
quedarnos de brazos cruzados. Cuando
comiencen los"secretos"que
la Virgen les ha confiado a los
videntes, será demasiado
tarde. Por esos María se
ha quedado en Medjugorie: para ayudarnos
a construir la paz, pero si desantendemos
su llamado la tragedia será
lamentable para todos.
Juan Pablo II el día de la
Consagración del Nuevo Milenio
al Corazón Inmaculado de
María (8 de octubre de 2000)
en el marco de la celebración
del gran Jubileo, decía de
rodillas frente a la imagen de la
Virgen de Fátima: Ahora
nos encontramos en una encrucijada:
o hacemos del futuro un jardín
o el futuro perecerá en un
cúmulo de escombros".
Recordemos que las aparciones de
María se dan durante el tiempo
de la encrucijada". Todo
depende de la respuesta que le demos
a la Gospa ahora. Todos somos responsables
del futuro, pero más, quienes
siguen de cerca los acontecimientos
de Medjugorie. Porque saben la gravedad
de la situación y la importancia
de la visita de María en
estos tiempos.
La Virgen 25 años después
de la primera aparición ha
repetido las mismas palabras en
el mismo lugar: "Paz, paz ,
paz". Sólo con con cuatro
horas de diferencia. Convendría
preguntarnos si ¿con todos
estos años de apariciones
diarias y tantos mensajes se ha
logrado algo? Yo creo que sí,
porque de lo contrario la Virgen
hubiese dejado de aparecerse. Sin
embargo, la respuesta, no ha sido
como la Madre esperaba, ya que sólo
una mínima parte ha respondido
a su invitación. Así
le ha dicho a los videntes. Y en
atención a esa mínima
parte, que ha respondido, sigue
dando sus mensajes frecuentemente.
Porque son quienes la están
ayudando como Ella espera. Por eso
en el mensaje del 25 de junio dijo:
Yo les estoy cerca y agradezco
a todos los que durante estos años
han aceptado mis mensajes, los han
transformado en vida y han decidido
por la santidad y la paz.
A diferencia de todos los demás
mensajes, el de este mes es distinto.
Este mes la Virgen no pidió
algo concreto. Sólo se limitó
a agradecer a aquellos que han puesto
en práctrica sus mensajes
y los han hecho vida. Eso quiere
decir, que también, a diferencia
de los demás mensajes, en
este sólo habla a quienes
han aceptado sus mensajes para hacerlos
vida. María agradece a quienes
se comprometen con Ella. No a quienes
la oyen o le rezan. Si no a quienes
hacen vida sus mensajes y optan
por la santidad y la paz.
Estas dos últimas palabras
resumen el llamado de María
y la razón de su venida a
la tierra: la santidad de sus hijos
y la paz del mundo. Quien no ha
tomado en serio la santidad y quien
no trabaja con el corazón
por la paz aun no ha comprendido
Medjugorie.
Con frecuencia los peregrinos me
preguntan: ¿Qué se
le puede decir a la gnete cuando
nos dicen que en nuestras parroquias
y comunidades están todas
las gracias que necesitamos, que
también está María
y que, por lo mismo, no es necesario
ir a Medjugorie? La respuesta es
sencilla y corta: aquí Dios
le permite a María aparecer
por más de 25 años
todos los días y en otros
lugares no. Esto es una gracia especial
que sólo ocurre en este lugar.
La Reina de la Paz aparece aquí
para el mundo y para la Iglesia.
Los ojos de los videntes son los
ojos de la Iglesia, y sus oídos
son los oídos de la Iglesia.
Como en su tiempo lo fueron los
pastorcitos de Fátima.
La Virgen aparareció en Fátima
no para los niños, ni para
Portugal. Ni siquiera para Europa,
sino para la Iglesia y el mundo.
Y Medjugorie es la cotinuación
de Fátima y la últimas
apariciones para la humanidad. La
Virgen ha dicho que es la última
vez que viene a la tierra.
Que "hay que tomar en serio
sus mensajes", "Que el
mayor pecado actual en el mundo
es la indiferencia a Dios".
Que: "el hombre vive como si
Dios no existiera". Dios en
lugar de castigar al hombre por
sus crímenes e infidelidades
nos ha enviado a María para
ayudarnos. Si desatendemos su llamado
las consecuencias serán funestas
y dolorosas. Cuando la Virgen comenzó
ha aparecerse 25 años atrás
dijo: "Queda poco tiempo para
convertirse". Imaginémonos
lo que falta ahora, antes de que
comiencen los "secretos"que
la Virgen les ha confiado a los
videntes.
El llamado de la Gospa es, pues,
decidirse por la santidad y trabajar
unidos a Ella por la paz. Por el
triunfo de su Corazón Inmaculado.
Y esto sólo se puede lograr
por medio de la oración continua.
Por eso la Virgen en el mensaje
anual por medio de Ivanka, mencionó
lo mismo que dijo el viernes 23:"Oren,
oren, oren."Medjugorie es,
entonces, un llamado a la oración.
¡Feliz aniversario! Y de inmediato
comencemos la preparación
para el XXVI aniversario de las
apariciones de la "Gospa".
¡
Sea alabado Jesucristo!
|
COMENTARIO
DEL PADRE FRANCISCO VERAR SOBRE EL MENSAJE
25 MAYO DE 2006
"Queridos hijos: también
hoy los invito a poner en práctica
y a vivir los mensajes que les doy.
Decídanse por la santidad,
hijitos, y piensen en el Paraíso.
Sólo así tendrán
la paz en sus corazones que ninguno
podrá destruir. La paz es
un don que Dios da en la oración.
Hijitos, busquen y trabajen con
todas las fuerzas, para que la paz
venza en sus corazones y en el mundo.
¡Gracias por haber respondido
a mi llamado!"
Reflexión al mensaje
Mientras nos preparamos para el
gran jubileo de las apariciones,
la Madre nos invita nuevamente a
poner en práctica sus mensajes.
Recuerdo, como en días pasados
en la Colina de las apariciones,
nos pidió a todos los presentes
que viviéramos sus mensajes.
Y en el mensaje de este mes nos
vuelve a renovar la misma petición.
Y esta invitación la debemos
tomar en preparación al gran
Jubileo del 25° aniversario
de la primera aparición de
Nuestra Señora.
Han transcurrido 25 años
desde que la Gospa apareció
aquí por primera vez, y aun
continúa apareciéndose
todos los días. Por otra
parte, conviene subrayar, que ninguno
de los tres videntes que aun continuan
viendo a la Madre todos los días,
no saben por cuanto tiempo más
seguirán con esta gracia.
El Obispo Pavel Hnilica recientemente
mencionó en una entrevista
que "Medjugorie era la más
grande intervención de Dios
en la historia de la humanidad"(cf.
Medjugorie, un invito alla preghiera,
76, p.11.). Obviamente, después
de la Encarnación de Nuestro
Señor Jesucristo. Porque
nunca antes en la historia de la
humanidad se había dado algo
así, y seguramente nunca
más volverá a ocurrir
si recordamos que la Virgen ha dicho
que «estas son mis últimas
apariciones para la humanidad".
El mensaje de este mes es una renovación
de cuanto la Madre ha enseñado
en estos 25 años; ya que
nos acercamos al primer Jubileo
de Medjugorie. Y seguramente en
ocasión del mismo la Virgen
otorgará gracias especiales.
Si la Virgen nos pide poner en práctica
y vivir sus mensajes, es porque
sabe como Madre que muchos de sus
hijos están desatendiendo
su llamado. Recordemos en fidelidad
a la invitación de este mes,
que esos mensajes esenciales son:
al menos tres partes del santo rosario
cada día, asistir a Misa
diariamente, la adoración
al Santísimo y la participación
en un grupo de oración, el
ayuno a pan y agua todos los miércoles
y viernes, la confesión mensual,
portar objetos religiosos benditos
y sobre todo, lo más importante,
trabajar en la conversión
personal, familiar y comunitaria
cada día. Por otra parte,
debemos recordar que la Virgen también
ha hablado del amor al prójimo,
de las obras de caridad a los pobres
y necesitados, de la evangelización,
de trabajar por los jóvenes
y la familia, de los pequeños
sacrificios, etc. Y menciono estos
mensajes además, porque cuando
la Madre nos pide que pongamos en
práctica sus mensajes, no
está hablando sólo
de los principales mensajes sino
de cuanto ha dicho. Por lo tanto,
en preparación al gran Jubileo
de la Madre, conviene leer, meditar
y recordar, "para tener en
cuenta" cuanto nuestra Madre
por 25 años nos ha dicho.
Cualquier buen hijo sabe que todas
la palabras que su madre de la tierra
le dirije es importante, y no solo
las principales. Por eso cuando
nos habla la Madre del cielo, igualmente
debemos tomar es serio todas sus
palabras. Todas y cada una en particular.
Luego, en el mensaje dice algo muy
importamte: "Decídanse
por la santidad, hijitos, y piensen
en el Paraíso. Sólo
así tendrán la paz
en sus corazones que ninguno podrá
destruir"Este llamado a la
santidad, sin duda, resume cuanto
la Madre espera de sus hijos. Ella
quiere que cada uno sea santo. Es
parte del propósito de su
venida a la tierra. Yo creo que
si la Virgen hoy nos invita a la
santidad es para recordarnos que
la razón del porqué
nos da tantos mensajes es para que
seamos santos. Si se viven sus mensajes
y se descuida la virtud se defrauda
a María. La virtud es simpre
más importante que la misma
oración, el ayuno, las obras
de piedad, inclusive la vida sacramental,
porque sin santidad nadie verá
al Señor. Como ya dijo el
Apostol Pablo. Luego, recordemos
que la Virgen quiere que cada uno
de su hijos sea santo y llegue,
a la hora de su muerte, al Paraíso.
Esa es nuestra meta. Aquí
en la tierra estamos sólo
de paso. Sabemos que con la muerte
del P. Slavko en el año 2000,
la Virgen dio un gran mensaje de
lo pasajera que es esta vida y de
la recompensa que Dios tiene preparada
para quienes le son fieles. La muerte
es ganancia, es entrar en la verdadera
vida. La Madre no quiere que nos
distraigamos pensando sólo
en las cosas materiales, en los
problemas que podamos tener, en
las noticias de cada día,
etc. Quiere que pensemos más
allá: en la vida eterna y
de esta forma todos sus hijos se
preparen, desde ahora, para las
Moradas beatíficas. La misma
aparición de María
en Medjugorie es una invitación
a pensar en el Cielo. Recuerdo un
ejemplo que los videntes han referido
muchas veces. Cuentan que cuando
la Virgen comenzó a aparecer
todos ellos eran más jóvenes
de como veían a la Madre.
Ahora después de 25 años
se dan cuenta que todos son mayores
que ella. Porque, no obstante los
25 años transcurridos, la
Virgen no ha cambiado su figura.
Sigue aparentando entre 18 y 20
años. Entonces Medjugorje
es también una invitación
a pensar en el Paraíso. La
Virgen ha dicho que: «en el
Cielo no hay nadie que tenga más
edad de la edad de Cristo en la
tierra». Ivanka, quien ve
a la Virgen sólo el 25 de
Junio cada año, junto a los
otros videntes, vió en el
Cielo a su madre difunta 5 veces.
La Virgen se la mostró para
que aceptara de una vez para siempre,
que estaba con Ella en el Paraíso.
Iván, vio junto a la Virgen,
pocas horas después de su
fallecimiento, al Papa Juan Pablo
II de unos 20 años, que le
sonrió. Tenía una
capa y un solideo dorado y la Virgen
mostrándoselo le dijo: "Éste
es mi hijo". También
la Virgen ha prometido dejar un
signo visible del Paraiso al concluir
sus apariciones en la Colina. Y
afirmamos del Paraíso, porque
la Virgen ha dicho que a través
de ese signo todos sabrán
que estuvo aquí. El signo
será permanente e indestructible.
Se podrá tocar y será
muy bello. Todo esto es una invitación
al Paraíso. La Virgen quiere
que pensemos en él. No le
tangamos miedo al Paraíso,
la Virgen ha dicho que «quien
en esta vida renuncia al pecado
y vive en la voluntad de Dios a
la hora de su muerte le espera una
gran recompensa». Y en el
mensaje de este mes, dice además
algo muy importante: que quien hace
la opción por la santidad
y piensa en el Paraíso optine
la paz en su corazón que
ninguno puede destruir. Entonces,
lo que destruye la paz del corazón
son dos cosas: vivir en Pecado y
los pecados frágiles de cada
día y el apego a cuanto el
mundo nos ofrece. Por lo tanto,
la Virgen dice: "Piensen en
el Paraíso".
También dice: "La paz
es un don que Dios da en la oración.
Hijitos, busquen y trabajen con
todas las fuerzas, para que la paz
venza en sus corazones y en el mundo".
La tercera recomendación
que la Virgen da para optener la
paz del corazón y que todo
el mundo desea es la oración.
Si orar no fuera tan difícil
la Virgen hace rato ya hubiera dejado
de hablar de ella. Orar cuesta y
por esta razón, es que hoy
la gente no ora. La gente encuentra
más razones para no orar,
que razones para hacerlo. A pesar
de tantos mensajes que la Virgen
da al respecto, a pesar de la escuela
de santidad que nos han dejado los
santos por su vida de oración...
con todo, la mayoría de la
gente no ora. Y si lo hacen lo hacen
en forma equivocada. No hay duda
que hoy día hace falta en
la Iglesia una debida pastoral de
la oración. Que se le enseñe
a orar a la gente según los
grandes Maestros de la vida interior
y el Catecismo de la Iglesia Católica.
Creo que Mejugorie en esto aporta
una reconocida corriente de espiritualidad
que viene a llenar un gran vacío.
Porque en medio de tanto activismo,
materialismo ( de corte socialista
y capitalista) y de negación
de la verdad (nihilismo) la fuente
de agua viva para la humanidad que
posee la Iglesia católica,
corre el grande peligro de secarse.
Y la Madre preocupa por ello viene
a traeernos con sus mensajes como
un "Nuevo Pentecostés".
La Virgen quiere entonces, que se
conquiste la paz, pensando en el
Paraíso, optando por la santidad
y en oración continua. Y
también dice: «busquen
y trabajen con todas las fuerzas,
para que la paz venza en sus corazones
y en el mundo.."Eso quiere
decir que la primacía en
la vida, no es la profesión
que se posee, los estudios, el deporte,
la familia, los estudios...sino
la vida interior que jamás
se puede descuidar. Quizá
alguno hubiere querido que este
mes la Virgen hubiese hablado del
Código Da Vinci, del "evangelio"de
Judas, por citar sólo dos
hechos que los enemigos de la Iglesia
han preparado "después
del éxito fílmico
de la Pasión de Mel Gibson
y del Magisterio de Juan Pablo II";
para atacar a la Iglesia. Pero la
Virgen va más allá
invitándonos a la santidad
y trabajar con todas la fuerzas
por la paz del corazón, porque
sabe que ante su Hijo eso es siempre
lo primero y no hacer caso a cuanto
de cuanto el demonio pueda valerse
para perturbar la Iglesia. Mucho
más importante de lo que
el demonio pueda hacer hoy en el
mundo es cuanto Dios está
haciendo a través de María
y el Magisterio de la Iglesia y
el extraordinario Papa que el Espíritu
Santo nos ha regalado para los tiempo
que vivimos. Otro predilecto de
María. Luego, tomemos con
seriedad el llamado a la santidad
y trabajemos con todas las fuerzas
para que el Reino de Cristo triunfe
primero en nuestro propio corazón.
Comentarios:
Durante el verano continuan las
apariciones de la Virgen en la Colina
los lunes y viernes según
indicación de Nuestra Señora.
El lunes pasado eramos más
de tres mil personas. Y luego de
las oraciones habituales que la
Virgen hizo con sus manos extendidas
por todos los peregrinos, pidió
que se orara en manera especial
con ella por las vocaciones consagradas
en la Iglesia.
Hay un gran flujo de peregrinos
conforme nos acercamos al Aniversario.
Pronto comenzarán las misas
fuera de la Iglesia parroquial.
De muchos paises están llegando:
de Rusia, Líbano, México,
Italia, Colombia, Argentina, Francia,
Korea, Estados Unidos, España,
etc.
Esta semana hubo muchos sacerdotes
de habla hispana y un Obispo emérito
de Argentina, Lujan, quien presidió
algunas misas de lengua española.
Este domingo éramos 12 sacerdotes
concelebrando es español
en la capilla del Santísimo.
Iván sigue invitando a los
sacerdotes a su casa a la aparición
los días jueves. Y al menos
tres veces a la semana da conferencias
a los peregrinos.
Vicka salió bien de su operación
y continúa recuperándose
en Roma.
La Parroquia de Medjugorie a introducido
la costumbre de la Adoración
eucarística todos los 25
de mes, inmediatamente después
de misa (a las 20:00 horas), hasta
las 7 de la mañana del día
siguiente. Excelente iniciativa.
Sea alabado Jesucristo!
Dentro de poco podrán encontrar
las reflexiones de este servidor,
en la página Web: www.mariamagnificat.org
Les bendice, P. Francisco Ángel
Verar Hernández
|
COMENTARIO
DEL PADRE FRANCISCO VERAR SOBRE EL MENSAJE
25 ABRIL DE 2006
"¡Queridos
hijos!: También hoy los invito
a tener más confianza en
mí y en mi Hijo. Él
ha vencido con su muerte y resurrección
y los invita, para que a través
de mí, ustedes sean parte
de su alegría. Hijitos, ustedes
no ven a Dios, pero si oran sentirán
su cercanía. Yo estoy con
ustedes e intercedo ante Dios por
cada uno de ustedes. ¡Gracias
por haber respondido a mi llamado!"
En el mensaje de este mes, la Virgen
nuevamente adaptándose a
la liturgia, nos invita a vivir
fervorosamente el tiempo litúrgico
presente. Nos estuvimos preparando
durante la cuaresma para vivir a
plenitud la pascua y como expresión
de la misma, también la Fiesta
de la Misericordia Divina. Y propio,
dos días después de
celebrarse ésta, la Virgen
enfatizó lo esencial de la
Misericordia Divina en su mensaje
mensual: "¡Queridos
hijos!: También hoy los invito
a tener más confianza en
mí y en mi Hijo". Es como si la Madre de Dios quisiera
recordarnos la importancia del mensaje
de Jesús misericordioso,
tan necesario al hombre moderno,
que muchas veces no suele encontrar
en medio de sus faenas espacio y
tiempo para Dios. Y por ende, pierde
frecuentemente la confianza en el
Creador.
La Madre de Dios quiere que este
mes crezcamos en la «confianza» hacia Ella y hacia Su Hijo Jesús.
La etimología de la palabra
«confianza» viene del
latín «fiducia»,
que a la vez viene de «fidere», que traducido al español
sería: «tener fe»,
que también se puede traducir
con los verbos «creer»
y «esperar». En
otras palabras, cuando la Virgen
nos dice que «hoy nos invita
a tener más confianza en
Ella y en Su Hijo» nos
está diciendo que debemos
tener más fe en Ella y en
Su Hijo. Que debemos creer y esperar
más de ambos. Y este mensaje
es muy importante, sobre todo cuando
la gente se desanima en la oración;
cuando piensan, ?bajo la sola razón
humana? que Dios no les «escucha»;
que Dios se ha «olvidado»
de ellos. Entonces, el mensaje es
una llamada a perseverar en la fe
y a redescubrir el poder de la oración,
a redescubrir además, la
intercesión permanente de
Jesús y de María en
nuestras vidas. El mensaje es una
invitación a la fe. Particularmente
ahora, cuando en la liturgia profundizamos
y celebramos con gozo, la resurrección
Jesús.
La Virgen quiere que tengamos bien
presente que Su Hijo está
vivo; que para Dios no hay nada
imposible; que la oración
y la perseverancia en la fe lo conquistan
todo.
Por otra parte, mucha gente se desanima
ante las pruebas, los problemas
y las dificultades comunes y extraordinarias
de la vida. Por eso María
en el mensaje nos dice: «Mi
Hijo ha vencido con su muerte y
resurrección y los invita,
para que a través de mí,
ustedes sean parte de su alegría».
Es como si digiera: «no
se dejen llevar por la sola razón:
aquí estamos mi Hijo y Yo
para ayudarles. A pesar de sus pruebas
pueden ser felices si confían
en nosotros». Entonces,
si nos abrimos al mensaje de la
Virgen encontraremos la solución
para las aflicciones, los problemas,
las dificultades, etc.
Conviene destacar además
que la Virgen no nos soluciona los
problemas, sino, más bien,
nos enseña a encontrar nosotros
la solución. Y la solución
comienza por medio de la fe. Todo
es posible para quien cree y espera.
Para quien se fía de Dios.
Cuando la Virgen les propuso a los
jóvenes organizar el primer
grupo de oración en Medjugorie
según sus indicaciones, lo
primero que recomendó, en
las primeras reuniones, fue: que
se meditara durante varias semanas
las palabras de Jesús tomadas
del evangelio de Mateo que rezan: «Nadie puede servir a dos
señores, porque aborrecerá
a uno y amará al otro; o
bien se entregará a uno y
despreciará al otro. No pueden
servir a Dios y al Dinero. Por eso
les digo: No anden preocupados por
su vida, que comerán, ni
por su propio cuerpo, con qué
se vestirán» (Mt 6:24-34) El pasaje es bien conocido, y en
él Jesús, al inicio
de su ministerio público,
invita a todos sus discípulos
a la confianza absoluta en la providencia
divina. Si la Virgen recomendaba
que se meditara este texto era porque
quería, que desde el inicio,
que todos los miembros del grupo
de oración crecieran en la
escuela del abandono, en la confianza
en Dios. De lo contrario, tendrían
problemas para orar. Y lo mismo
puede ocurrir en otros cristianos:
cuando no hay confianza en Dios,
no se puede orar como se debe. La
confianza en Dios precede la oración
y no viceversa. Para orar con el
corazón hay que creer, hay
que esperar, hay que tener fe. La
oración se apoya en la fe,
en la esperanza, en el abandono.
Por eso la Virgen en el mensaje
de este mes no nos dice al inicio: oren y tendrán confianza
en mí. Si no más
bien: hoy los invito a tener
más confianza en mí
y en mi Hijo. Y luego nos dice:
oren y sentirán la cercanía
de nosotros. Entonces: si no hay
confianza en Dios, no puede haber
oración. La confianza es
requisito indispensable para la
oración.
En el mensaje también dice: «Él ha vencido con
su muerte y resurrección
y los invita, para que a través
de mí, ustedes sean parte
de su alegría». Cuando la Virgen dice que Jesús
ha vencido con su muerte y resurrección, no sólo proclama la fuerza
salvadora del misterio pascual de
Su Hijo, sino también, nos
recuerda que sólo por medio
de ella, tendremos la fuerza necesaria
para vencer todas las pruebas y
dificultades sufridas en la vida.
Se trata entonces, de renovar siempre
la fe por medio del misterio de
la muerte y resurrección
de Jesús. A ejemplo de
los santos. Ya san Pablo había
escrito: «Estoy crucificado
con Cristo; y ya no vivo yo, sino
que es Cristo quien vive en mí.
Esta vida en la carne, la vivo en
la fe del Hijo de Dios que me amó
y se entregó a sí
mismo por mi» Gál
2:20. Entonces, si no asumimos en
nuestra vida la pasión,
muerte y resurrección de
Jesús, si no nos configuramos
concientemente a su misterio pascual,
vana es nuestra fe. No hay victoria.
Porque el poder de Dios se manifestó
y se continuará manifestándose
en todas las criaturas hasta la
consumación de los siglos
por medio de la muerte y resurrección
de Jesús. Ese es nuestro
trofeo, nuestro escudo, nuestra
bandera, nuestra identidad.
La Virgen nos está orientando
?precisamente en estos tiempos en
que la Iglesia de Cristo está
siendo atacada como nunca por la
prensa, el cine y la televisión?
a que el centro de nuestra atención,
meditación y recogimiento
sea Jesús muerto y resucitado
por nuestros pecados y que igualmente
alegremos Su Corazón. Esta
parte del mensaje es muy importante:
darle alegría a Jesús.
Como cristianos sabemos que ello
significaría acoger su evangelio,
renunciar al pecado y reparar las
heridas de Su corazón por
medio de la oración y penitencias
frecuentes.
También hemos recibido el
mensaje que la Virgen da en ocasión
de su «Jornada mensual de
oración por los no creyentes».
El mensaje a través de Mirjana
Soldo de este 2 de mayo de 2006
fue: «Queridos hijos: vengo
a ustedes como Madre; vengo con
el corazón colmado de amor
hacia ustedes. Purifiquen su corazón
de todo aquello que les impide recibirme
y, de esta manera, podrán
conocer mi amor y el de mi Hijo.
Mi Corazón desea vencer y
triunfar por medio de ustedes. Los
invito a esto»
En el mensaje, como otras tantas
veces, la Virgen nos recuerda cuanto
nos ama: «Queridos hijos:
vengo a ustedes como Madre; vengo
con el corazón colmado de
amor hacia ustedes». Es
otra forma de invitarnos a tener
más confianza en Ella, tomando
conciencia de Su amor y que Su Corazón
siempre está rebozando de
afecto tierno materno para cada
uno de sus hijos.
En el mensaje no dice, que ama más
a quienes se comportan mejor o a
quienes practican más su
fe. Dice sencillamente: «vengo
a ustedes como Madre y vengo con
el corazón colmado de amor
hacia ustedes». La Madre
no hace acepción de sus hijos.
No exageraríamos al decir
que la Virgen en cierta manera está
enamorada de nosotros, porque ha
dicho que: Su Corazón
está colmado de amor hacia
nosotros y sabemos que sólo
cuando el corazón está
enamorado, es cuando rebosa de amor.
Sin embargo, hay que evidenciar,
que el amor que la Virgen nos tiene,
aún es más intenso
y más puro que el amor que
cualquiera de sus hijos haya experimentado
en la tierra. La Virgen nos ama
con un amor de Madre que viene y
vive en el cielo, precisamente donde
se vive la plenitud del amor santo
de Dios. Y recordemos que sólo
cuando se le dedica tiempo y calidad
a la oración como se debe,
en esa medida de experimenta ese
bello y santo amor.
En el mensaje también dice: «Purifiquen su corazón
de todo aquello que les impide recibirme». Creo que estas palabras siempre
hay que tenerlas bien presente:
la necesidad de la purificación
del corazón para recibir
a Jesús y a María
en nuestros corazones. Sabemos que
esa purificación significa
dos formas de liberación:
la liberación del pecado, y la liberación del activismo que fácilmente hace caer
en la aridez y tibieza espiritual.
La Virgen no nos está presentando
«condiciones» para que
la podamos experimentar a Ella sino
más bien nos advierte de
los peligros a los que estamos sujetos
y que pueden afectar nuestra vida
interior. Cuando nos dice: purifiquen
su corazón, nos exhorta
a cultivar la debida custodia
de los sentidos y a limpiar
lo que obstaculiza la experiencia
de la fe. No se puede estar en dos
aguas. O somos de Dios o somos del
mundo.
Entonces: ¿Cómo purificar
el corazón?. El remedio es
primero el arrepentimiento de nuestros
pecados por medio de un atento examen
de conciencia. Buscar al sacerdote
con el propósito de no volver
a pecar más. Hacer una buena
confesión, reparar y comenzar
una vivir vida nueva. Sin embargo,
esto sólo, no basta porque
pueden haber otros «obstáculos»
además del pecado, que merecen
una debida atenta purificación
del corazón. Como hemos mencionado,
se trata también de limpiar
el corazón del "mundo"
del activismo. Cuando, Dios no es
el centro de todo lo que hacemos,
también merece una purificación
el corazón. En este caso,
también hay que hacer un
examen de conciencia para renunciar
a tantas cosas superfluas que separan
el corazón de Dios. Se trata
de purificar la mente, los sentimientos,
acciones, etc. donde Dios no es
al centro. A mi modo de ver, comporta
la renuncia interior como
la Virgen lo pedía en el
mensaje del mes pasado. Renunciar
a todo lo que no viene de Dios y
optar por darle Él el primer
lugar en nuestras vidas. Sin miedo,
sin prejuicios, etc. Y eso no es
algo sólo de un momento si
no de todos los días. Se trata de tomar en serio el combate
espiritual para salir vencedores.
La Virgen dice que cuando se purifica
el corazón podemos experimentar
Su amor y el de Su Hijo. La Virgen
quiere la fe en nosotros venza y
triunfe frente a todas la batallas.
Se trata entonces de una decisión
personal.
Eso sí con la ayuda
de María y del Espíritu
Santo. Sea alabado Jesucristo!
|
COMENTARIO
DEL PADRE FRANCISCO VERAR SOBRE EL MENSAJE
MARZO/ABRIL DE 2006
Nos
estamos preparando para el gran
jubileo de las apariciones de la
santísima Virgen María
en Medjugorie y Ella misma con sus
mensajes, quiere llevar a sus hijos
a una viviencia más íntima
de su espiritualidad. El primer
mensaje que nos vino, después
del 25 del mes pasado, fue en ocasión
de la aparición anual a Mirjana.
Mirjana, Jakov e Ivanka, tienen
una aparición anual y la
Virgen les prometió (a los
tres) que continuarán con
este don hasta el fin de sus vidas
en la tierra. Ivanka recibe su aparición
anual el 25 de junio, aniversario
de la primera aparición.
Jakov el 25 de diciembre, en ocasión
de la Navidad, y Mirjana, el día
de su cumpleaños: 18 de marzo.
Mirjana, ha aclarado, sin embargo,
que la Virgen escogío tal
fecha para la aparición anual,
no porque sea el día de su
nacimiento, si no porque esa fecha
guarda relación a los secretos
que la Virgen les ha confiado a
los videntes y que en su momento
serán anunciados al mundo.
Mirjana asegura además, que
desde 1987 tiene un encuentro especial
con la Virgen para orar por los
no creyentes, a quienes la Virgen
llama: «aquellos que no
experimentan el amor de Dios en
sus corazones». Ese encuentro
se da siempre el día dos
de cada mes y, ocasionalmente,
también ese día, la
Virgen da algún mensaje.
Por otra parte: Iván, Vicka
y Marija siguen teniendo sus apariciones
diarias. Cuando Iván está
en Medjugorie tiene la aparición
con los peregrinos en la Colina
de las Apariciones los lunes y los
viernes. Los demás días,
como Vicka, en forma privada en
su casa. Marija, que reside en Milán,
continúa teniendo la aparicón
diaria y através de ella
el 25 de cada mes nos viene el mensaje.
Ahora veamos los últimos
mensajes.
El mensaje que recibió Mirjana
el 18 de marzo fue:
«Queridos Hijos: En este
tiempo cuaresmal, los invito a la
renuncia interior. El camino que
los conduce (a esta renuncia) pasa
a través del amor, el ayuno,
la oración y las buenas obras.
Sólo con una total renuncia
interior, reconocerán el
amor de Dios y los signos del tiempo
en que viven. Con la renuncia interior
serán testigos de estos signos
y comenzarán hablar de ellos.
A esto deseo conducirlos. Gracias
por responderme».
Como vemos, el mensaje fue una preparación
espiritual para la Cuaresma, pero
además, está en relación
a la visita de María a la
tierra. Esta visita, es uno de los
signos de los tiempos presentes.
Es un gran don. Las aparicions de
la Virgen en Medjugorie iniciaron
dos años después del
inicio del pontificado de Juan Pablo
II, el Papa de la tercera parte
del secreto de Fátima. El
Papa mariano por excelencia ya nos
dejó, pero la Virgen continua
apareciéndose. Hasta la fecha,
ninguno de los videntes sabe por
cuanto tiempo más continuará
esta gracia. A nosotros nos toca
recibirla y responder a los mensajes.
Recordemos, por otra parte, que
la Virgen ha dicho que «éstas
son sus últimas apariciones
para la humanidad». Ella
quiere llevarnos a la santidad y
sabe, que para alcanzar la perfección
evangélica, la renuncia interior
es la clave. No se puede desapegar
el corazón físicamente
de las cosas y de las personas,
si primero el hombre no renuncia
interiormente a lo que está
apegado. Este mensaje va en paralelo
con el evangelio, cuando Jesús
dice: « no es lo que entra
en el hombre lo que lo hace impuro
si no lo que sale de él,
y del corazón del hombre
salen las malas intenciones »,
etc. Las renuncias hay que hacerlas
primero, en el corazón. Los
mensajes de la Virgen son un pequeño
examen de conciencia hacia la santidad.
Y en esta ocasión claramente,
nos invita a la renuncia interior.
Por que de seguro que es la mejor
manera para lograr la santidad plena.Y
nos da una fórmula sencilla
para lograrla: el amor, el ayuno,
la oración y las buenas obras.
Estas cuatro prácticas de
piedad van siempre unidas y el evagelio
siempre las presenta relacionadas.
Cuando está por terminar
la Cuaresma muchos pueden pensar
que ya no habrá que ayunar
tanto, que las buenas obras terminan
y que tomamos un descanso en las
oraciones. Sin embargo, si repasamos
los mensajes de la Virgen de los
años precedentes nos daremos
cuenta, que también en tiempo
pascual, ha pedido el ayuno y siempre
ha invitado a la oración
frecuente como también a
las buenas obras. La Virgen sabe
que la oración y el ayuno
pueden detener las guerras y cualquier
mal que amenaza la humanidad. También
las guerras de nuestra incredulidad
y de nuestras tribulaciones.
La Virgen dice: «Sólo
con una total renuncia interior,
reconocerán el amor de Dios
y los signos del tiempo».
Pareciera que el mensaje fuera demasiado
exigente, pero la Virgen conoce
mejor el corazón de cada
uno y Ella sabe que sin la renuncia
interior el corazón del hombre
no puede experimentar el amor de
Dios como debe. Por consiguiente,
el mensaje no es sólo para
la cuaresma. Cada uno debe reconocer
la renuncia interior que puede ofrecer
para ayudarse a si mismo y luego
para interceder por los demás.
Para María, la mayor urgencia
es siempre trabajar en el propio
corazón. El mensaje a través
de Mirljana es un nuevo llamado
a la conversión para experimentar
la belleza del amor de Dios. Paraciera
que la Virgen nos dijese que si
no experimentamos el amor de Dios,
es porque el corazón está
apegado a muchas cosas que nos son
elementales en la vida y que lo
que realmente vale para Dios, lo
dejamos a un lado: Su amor. Por
lo tanto, la Virgen nos dice: si
ustedes se preocupan en amar, orar,
ayunar y apracticar las buenas obras...liberarán
el corazón de las ataduras
y les será fácil experiemntar
el amor de Dios y comprenderán
los signos del tiempo en el que
viven.
Luego el 25 de marzo mencionó:
«¡Ánimo hijitos!»:
He decidido guiarlos por el camino
de la santidad. Renuncien al pecado
y colóquense en el camino
de la salvación, el que ha
escogido mi Hijo. Por medio de sus
tribulaciones y sufrimientos Dios
encontrará en ustedes el
camino del gozo. Por lo tanto hijitos:
¡Oren!. Nosotros les estamos
cerca con nuestro amor. ¡Gracias
por haber respondido a mi llamado!».
A diferencia de los mensajes del
25, en este mes, la Virgen inicia
esta vez invitándonos al
entusiamo. Nos dice «¡Ánimo
hijitos!», como si dijera:
«no se dejen llevar por las
tribulaciones, los problemas porque
yo estoy con ustedes». Antes
de solicitarnos algo en particular,
nos incita al optimismo.
Nos motiva a continuar por el camino
que conduce a la salvación
y luego nos recuerda el propósito
de su venida y del porqué
tantos mensajes: nos quiere conducir
a la santidad. Todos los mensajes
de la Virgen se pueden resumir en
uno solo: ser santos. Todos
los mensajes tienen como meta la
santidad de los fieles. Acoger
a María como Madre en Medjugorie
es decidirse por la santidad.
Esa es la razón del porqué
tantos mensajes y del porqué
aun aparece: quiere que cada
uno de sus hijos sea santo.
La Madre sabe, que, pese a las dificultades
que todos confrontamos en la tierra,
la santidad es posible, y Ella vine
para ayudarnos. De poco valdría
que se ore, que se practique la
confesión, el ayuno, la meditación
diaria de la Biblia y que se vaya
a la Iglesia... si el hombre pierde
el deseo de la santidad. Recordemos
que todas las obras que hacemos
como cristianos están encausadas
a la santificación de los
fieles. La Virgen sabe que la santidad
de sus hijos es posible, y como
Madre, con una bella pedagogía
materna, nos hace continuar el camino.
Luego nos dice: «Renuncien
al pecado y colóquense en
el camino de la salvación,
el que ha escogido mi Hijo»
La santidad pasa a través
de las renuncias, sobre todo, a
través de la peor de todas
que es la del pecado. Para ser santo
hay que vencer al pecado. Sin embargo,
lo que vemos en la realidad es lo
contrario. La mayoría se
deja vencer por el pecado sabiendo
que destruye el alma y que, de hecho,
puede ser causa de condenación
enterna. Recordemos que María
como Madre, está preocupada
por la salvación de todos
sus hijos y como tal, nos recuerda
que para la salvación del
alma es necesario renunciar al pecado,
renunciar a todo lo que ofende a
Dios. Uno de los grandes problemas
que confronta la Iglesia hoy, es
la pérdida del sentido del
pecado y la pérdida del temor
de Dios. El hombre vive como si
Dios no existiera. Decía
la Virgen al inicio de las apariciones:
«He venido al mundo a decirles
que Dios existe: que en Él
está la plenitud de la vida».
Satanás le ha hecho pensar
a la gente que la felicidad está
en el dinero, el prestigio, la fama,
el poder, la familia, las relaciones
sentimentales, las diversiones,
etc. Estamos viviendo, de seguro,
los tiempos del Anticristo, cuando
vemos que el demonio arrastra por
la vía del error, del engaño
quizá como nunca antes
a un inmeso número de almas.
No por caso, cuando la Virgen comenzó
a aparecer en Medjugorie, dijo:
«que este siglo estaba
en manos de satanás».
Y nosotros somo hijos de la luz
no de las tinieblas. Pertenecemos
al Reino que Cristo rescató
con el precio de su Sangre preciosa.
María a venido a poner fin
al reino de satanás y por
eso, como nunca, necesita de nuestras
oraciones, sacrificios y ayunos;
y sobre todo, de nuestra vida virtuosa:
la santidad.
En el mensaje también dice:
«Por medio de sus tribulaciones
y sufrimientos Dios encontrará
en ustedes el camino del gozo».
Esta parte del mensaje es muy importante
porque de las tribulaciones y
sufrimientos muchos tienen una
imagen muy negativa y la Virgen
nos recuerda el poder que tiene
Dios de hacer de ellas una virtud
esencial de la vida humana y del
testimonio cristiano: el gozo.
Quien se decide por el camino de
la santidad y de lucha por el pecado,
debe saber que ello no lo exime
de las tribulaciones y de los
sufrimientos. Más aun,
a veces se pueden hasta multiplicar
y eso no significaría, en
manera alguna, que Dios a dejado
de estar presente en sus hijos.
Las tribulaciones y sufrimientos
tienen un propósito en la
vida espiritual que debemos recordar
en este mensaje. Ellas nos purifican,
nos acercan más a Dios. Disponen
el alma a la fe, a la búsqueda
de Dios. Nos hacen ser más
humildes, sencillos y más
abiertos a la gracia de Dios. Por
otra parte, las tribulaciones
y sufrimientos Dios las permite
para asociar algo de nuestra débil
humanidad a los sufrimientos y tribulaciones
que experimentó el Hijo de
Dios. Dios quiere que de alguna
manera, algo vivamos de lo que ya
vivió Su Hijo y que con Él
ayudemos a salvar las almas. Recordemos
como la Virgen les pregiuntó
desde el inicio de sus apariciones
en Fátima a los pastorcitos:
si estaban «dispuestos
a aceptar todas las tribulaciones
y sufrimientos que Dios quisiera
enviarles, para que por ese medio
se salvarán muchas almas».
Y los niños respondieron
afirmativamente. Entonces, los sufrimientos
y las tribulaciones para un
cristiano no son trágicos,
no son negativos, hay que subrayarlo:
son un Apostolado. El apostolado
de la cruz, tan abandonado y menospreciado
en el mundo moderno.
También en el mensaje la
Virgen dice que «Dios encontrará
por medio de las tribulaciones y
sufrimientos, el camino del gozo».
En que sentido debemos entender
esto. No en el sentido que Dios
producirá placer por medio
del dolor. Ya que de tal forma estaría
hablando de masoquismo. Cuando la
Virgen habla que Dios «encontrará
por medio de las tribulaciones y
sufrimientos, el camino del gozo»
nos quiere hacer entender dos cosas.
Por una parte, que en medio de las
tribulaciones y sufrimientos
hay que tener paciencia y esperar
que Dios encuentre las soluciones
pertinentes. Y por otra, que luego
de ellas, por medio de la perseverancia
en le fe, del mismo modo Dios
sabrá retribuir en gozo,
mucho más de lo que el alma
a sufrido. Recordemos la historia
de Job. Entonces hay que esperar
y dar por hecho que la recompensa
de los que sufren será inmensa.
Dice san Pablo y hay que dar
crédico a sus palabras si
somos cristianos: «Ningún
ojo ha visto, ningún oído
ha escuchado, ninguna mente humana
ha concebido lo que Dios ha preparado
para quienes lo aman»
(1? a los Corintios 2:9). Entonces,
nadie debe rechazar la cruz si sabe
esto. La cruz de Cristo tiene la
peculiaridad de transformarse en
gozo. Dios busca el medio que sea
para ello sea así. No produciendo
gozo a través del dolor,
sino que el dolor, prepara el alma
para la verdadera felicidad que
no tiene comparación con
nada de lo que el mundo ofrece.
Y por lo mismo, la Virgen continua
en el mensaje, llamándonos
una vez más a la oración.
Es la oración en único
medio por el cual entendemos estas
cosas. La persona que no ora con
un pequeño problema siente
que se ahoga. Quien ora, por el
contrario, en medio de un gran nubarrón,
sabe que detrás se esconde
un sol radiante.
Al final, la Virgen termina con
una bello mensaje que nos hace una
vez más tomar cociencia de
su intercesión continua:
«Nosotros les estamos cerca
con nuestro amor». Se
refiere a la presencia de la Santísima
Trinidad y suya en nuestras almas.
La persona que no ora como debe,
no se da cuenta de ello. Piensa
que Dios y María están
lejos de su vida. Al igual quien
vive en el pecado y no hace nada
para reconciliarse con Dios. Se
siente sólo, vacío
y luego busca lo que el mundo le
ofrece para sentirse mejor. Por
consiguiente, el camino para experimentar
siempre la presecia de Dios es la
oarción.
Para terminar, quisiera mencionar
otros dos mensajes de la
Virgen del dos de abril pasado.
En Milán se tuvo un gran
encuentro de oración de más
de 10 horas, con la participación
de más de 20,000 personas.
A él asistieron el P.
Jozo y el vidente Iván.
Al final del mismo, coincidiendo
con la hora habitual de la aparición,
la Virgen apareció a Iván
y le dió este mensaje:
«Queridos hijos: También
hoy la Madre intercederá
delante de su Hijo por todos ustedes
y también hoy los invito,
queridos hijos, a que vivan mis
mensajes. Oren, oren, oren, queridos
hijos. ¡Gracias por haber
respondido a mi llamado!».
Luego, mencionó Iván
la Virgen oró de una manera
especial por los sacerdotes que
estaban presentes. La Madre no desaprovechó
la ocasión para recordar
tres cosas: siempre está
disponible para interceder por nosotros,
la urgencia de vivir los mensajes
que está dando al mundo desde
Medjugorie y reitera el llamado
a la oración. Aunque María
pueda aparecer en otros lugares,
hay que reconocer que Medjugorie
es algo especial para María,
para la Iglesia y el mundo. La mejor
respuesta que podamos darle a la
Virgen, en estos tiempos, es perseverar
en la oración continua, la
penitencia, la vida sacramental,
las buenas obras y la santidad.
La Virgen nos quiere a los pies
de su Hijo. No es que no podamos
hacer otras cosas sino que lo primero,
frente a los tiempos que vivimos
es la oración. Por eso, una
vez más a repetido su tradicional:
Oren, Oren, Oren. Por lo tanto,
son días de oración
contiua.
También el dos de abril,
en ocasión del encuentro
que en Medjugorie tiene Mirjana
con la Virgen para orar por los
no creyentes, nos dio el siguiente
mensaje:
«Queridos hijos: vengo
a ustedes porque deseo con mi ejemplo,
mostrarles la importancia de la
oración por quienes no han
conocido el amor de Dios. Ustedes
pregúntense: ¿Me siguen?.
Hijos mios: ¿Porqué
no reconocen los signos del tiempo?
¿Porqué no hablan
de ellos? Vengan conmigo que como
Madre los llamo. ¡Gracias
por haber respondido a mi llamado!»
Através de Mirjana la Virgen
nos invita a orar siempre «por
quienes no experimentan el amor
de Dios en sus corazones»
y quiere que de una manera especial,
oremos por ellos el día dos
de cada mes. ¿Porqué
el dos de cada mes? Mirjana
ha dicho que también eso
pertenece a los secretos
que la Virgen les ha confiado. No
obstante, lo importante es obedecer
las recomendaciones que la Virgen
da, a tal punto que sería
óptimo que se organizaran
grupos de oración y se ofrecieran
Misas por esa intención el
día dos de cada mes.
Quienes practicamos la fe y seguimos
de cerca las apariciones de la Virgen
tenemos una gran responsabilidad
frente a los signos del tiempo
presente. Nos encontramos como
mencionó Juan Pablo II el
8 de octubre de 2000 en el acto
de consagración del nuevo
Milenio al Corazón Inmaculado
de María: «frente
una encrucijada: o hacemos del futuro
un jardín, o el futuro perecerá
en un cúmulo de escombros».
Antes que dejarnos llevar por la
curiosidad sobre los acontecimientos
que están por ocurrir, debemos
considerar que el Mensaje de Medjugorie
es siempre una esperanza: el destino
no está escrito, el destino
depende de nosotros. Si la Virgen
continua apareciéndose es
para ayudarnos a construir un futuro
esperanzador y no trágico.
Todo depende de la respuesta del
hombre.
En el mensaje dado a Mirjana la
Virgen quiere que se ore siempre
por los no creyentes porque de ellos
depende, en gran parte, el futuro
de la humanidad; y con nuestras
oraciones y penitencias, podemos
cambiar sus corazones. No olvidemos
que detrás de los males que
hoy laceran la humanidad, como:
el aborto, la drogadicción,
alcoholismo, el divorcio, el homosexsualismo
desenfrenado, la eutanasia, las
leyes que van en contra de la moral
cristiana, los ataques a la Iglesia
católica, etc, lo que hay,
es una clara perdida del sentido
de la fe en Dios. Decía
la Virgen al inicio de sus aparicones
que «el mayor pecado del
hombre moderno consiste en la indiferencia
a Dios. El hombre vive como si Dios
no existiera». Entonces,
los no creyentes, quienes no experimentan
el amor de Dios en sus corazones,
pertenecen a los signos de los
tiempos. La Virgen nos pide
que hablemos de ellos, pero que
también les ayudemos con
nuestras oraciones. Nuestras oraciones
y penitencias pueden transformar
su vidas. Es obvio que para la Virgen,
el apostolado más urgenta,
de cara a los tiempos que vivimos,
es la oración por sus
intenciones.
«Señor llena nuestro
corazón de fe. También
muchas veces nos comportamos como
no creyentes porque muchas veces
dejamos de experimentar tu amor
en nuestros corazones. Nos abrimos
ahora a Tu amor: Quiero que tu Espíritu
Santo inunde mi alma. Quiero interceder
por quienes no te conoces. Ven primero
a mi corazón y luego acepta
mis oraciones y sacrificios por
quienes no te aman. Son ellos en
realidad quienes ponen en peligro
el destino de las naciones y en
general, el mundo en el que vivimos.
Acepta el ofrecimiento de mi vida
por quienes no te aman y dejan las
iglesias vacias. María Reina
de la Paz, gracias por tu visita,
no solamente a Medjugorie, sino
también a mi corazón.
Te recibo a ti una vez más
como mi Madre y la Reina de mi corazón».
|
COMENTARIO
DEL PADRE FRANCISCO VERAR SOBRE EL MENSAJE
DEL 25 DE FEBRERO DE 2006
"¡Queridos
hijos!: En este tiempo cuaresmal de
gracia, los invito a abrir sus corazones
a los dones que Dios desea darles.
No se cierren: más bien con
la oración y la renuncia digan
sí a Dios y Él les dará
en abundancia. Así como en
la primavera la tierra se abre a la
semilla y da como fruto el ciento
por uno, así también
el Padre Celestial les dará
en abundancia. Hijitos, yo estoy con
ustedes y los amo con amor tierno.
¡Gracias por haber respondido
a mi llamado!"
Mientras nos quedan unos cuatro meses
para la celebración del XXV
aniversario de la primera aparición
de la Virgen en Medjugorie, la Madre
nos invita ?como al inicio de sus
apariciones? a abrir el corazón
a los dones que Dios tiene para nosotros.
Esto es importante subrayarlo, porque
hoy son muchos, lamentablemente, los
que piensan que Dios no tiene dones
reservados para sus hijos y que los
dones que poseen, son, más
bien, fruto del esfuerzo propio. En
tal caso, la Virgen nos invita a dos
cosas: por un lado a reconocer que
Dios ya ha tomado la iniciativa al
darnos sus dones especiales, y, por
otro, a que nos abramos para recibir
nuevos dones.
La sociedad en la que nos toca vivir,
está marcada por el narcisismo
y el materialismo. Y por lo mismo,
serían pocos quienes reconocen
la acción de Dios en su vida
cotidiana. Si el hombre vive centrado
en sí mismo y en lo material,
seguramente, no reconocerá
que lo que posee son dones de Dios.
El hombre con frecuencia desplaza
a Dios de su vida y coloca al centro
de su ser sus propios intereses egoístas.
Por consiguiente, poco admitirá
que cuanto de virtud posee proviene
de Dios.
La Virgen nos dice en el mensaje de
este mes: «¡Queridos hijos!:
En este tiempo cuaresmal de gracia,
los invito a abrir sus corazones a
los dones que Dios desea darles...
» La Cuaresma es siempre un
tiempo de gracia y, como tiempo de
gracia, es tiempo propicio para renovarse
en el Espíritu. Y cuando el
Espíritu se manifiesta siempre
trae sus frutos, sus dones y sus carismas.
Entonces, cabria preguntarse: ¿Cómo
abrirse para recibir esos dones? A
mi modo de ver, todo depende de la
decisión personal. Nadie puede
abrir el corazón en lugar de
otro. Muchos esperan que un amigo
se convierta, que un familiar se convierta,
que un compañero de trabajo
se convierta, que un vecino se convierta,
etc. y nunca se dan cuenta que quienes
primero se deben convertir son ellos
mismos. La conversión es siempre
lo más difícil de la
vida espiritual, porque para avanzar
en la conversión hay que ser
humilde, y muchos piensan serlo cuando
en realidad no lo son; y esto ocurre
?en mucho casos? por la poca auto
estima que se posee. Porque para comenzar
a cambiar hay que amarse uno mismo;
hay que aspirar al paraíso.
Poco puede cambiar quien poco se ama;
quien poco acepta los dones que posee.
Mucho puede cambiar quien se ama a
sí mismo. Amarse uno mismo
no es pecado. Forma parte de un mandamiento.
No amarse uno sí es pecado.
Quien no quiere cambiar a la vida
de la gracia, obviamente, no le interesa
la salvación de su alma. Es
sí una falta de amor.
Cuando alguien no ve la necesidad
de cambiar puede ser también
por orgullo. El orgullo impide a muchos
a acercase a Dios. Si San Pablo viviera
en estos tiempos, quizá, en
lugar de decir que «nuestra
lucha no es contra la carne y la sangre,
sino contra los principados, contra
las potestades, contra los dominadores
de este mundo tenebroso, contra los
espíritus del mal que están
en las alturas» Ef 6:12, diría,
más bien: que «ahora
los espíritus que están
en las alturas ya no tienen que trabajar
porque la carne y la sangre
de los humanos es quien les domina».
Es decir su propio orgullo. Y porqué
lo decimos: porque si una persona
no quiere cambiar, la culpa no es
de los «espíritus»
infernales que «están
en las alturas» que le acosan,
que le atentan... sino por la falta
de decisión personal gravada
por el orgullo: del «¿Dios
para qué?». Cabe recordar
que el mismo Satanás no tendría
nada que hacer en una persona que
no quiere cambiar y que no hace nada
para dejar el pecado. Satanás
actúa, mas bien, en quienes
más se acercan a Dios. En tal
caso, la lucha «cuerpo a cuerpo»
contra Satanás se da en aquel
que más busca a Dios. Y en
ese sentido fue que san Pablo habló.
Cuando una persona toma la decisión
radical por Dios, entonces comienza
el combate contra los «espíritus
infernales» que «están
en las alturas». Satanás
no pierde su tiempo con quien ya está
de su lado. Muchos están tan
heridos por los pecados que han cometido,
que como consecuencia de ello, el
orgullo les impide cambiar. La herida
mayor que deja el pecado es siempre
cerrar el corazón a Dios. Y
lo mismo ocurre con los dones que
podemos recibir de Él. Quien
por el orgullo se deja llevar apartándose
cada vez más de Dios, pocos
dones recibirá de su Creador.
Por que los dones no son otra cosa
que los frutos de la conversión.
Hay quienes se dan cuenta que les
falta aun mucho para recibir las gracias
que los santos obtuvieron de Dios,
pero no les interesa morir sin haber
recibido esos dones; prefieren la
vida frívola. A mi modo de
ver, esto ocurre cuando hay una dicotomía
entre la fe y la vida. La gente cree
en Dios, busca a Dios, espera recibir
mucho de Él, pero su vida ?en
la práctica? es otra cosa diferente.
Dios no es el centro del corazón.
Entonces, ¿Cómo abrirse
a los nuevos dones que el Señor
tenga para con sus hijos si el corazón
está lejos de su Padre? La
respuesta es siempre la misma: todo
es cuestión de decisión
por la verdadera conversión.
Por eso la Virgen en el mensaje de
este mes dice: «digan sí
a Dios». No se trata, entonces,
de reconocer las propias miserias,
pecados, y tener la decisión
de cambiar... porque queremos recibir
dones de Dios. Se trata más
que bien, de tomar la decisión
de darle a Dios el primer lugar en
la vida. Del resto se ocupará
Él. Los dones vendrán
por sí solos. Se trata de morir
al egoísmo, al materialismo,
a todo tipo de vida disipada para
que sea el Espíritu quien siempre
tome la delantera en el corazón.
Un buen termómetro para saber
si se avanza o no en la vida espiritual
es reconocer los nuevos dones que
van a pareciendo y si no los hay es
porque no hay verdadera conversión.
Ya lo dijo Jesús: «Por
sus frutos los conocerán».
No por sus oraciones, ayunos, devociones
privadas, etc. El termómetro
su los frutos. Los santos, no obstante
la miseria que siempre reconocieron
de sus propias debilidades, se daban
cuenta de las gracias nuevas que iban
recibiendo.
La Virgen ha venido a traer un nuevo
Pentecostés a la Iglesia y
muchos aun no lo han percibido; aun
aceptando, defendiendo y promoviendo
sus apariciones. Hay mucha gente que
cree en las apariciones de la Virgen
pero no viven sus mensajes como deben
vivirlo. Una muestra de ello es que
muchos hijos de María Reina
de la Paz, no quieren ayunar a pan
y agua los miércoles y los
viernes de cada semana. Muchos han
sustituido la vivencia de los mensajes
de la Virgen por una devoción
personal a la «Virgen de Medjugorie».
Y eso a los ojos de la «Gospa»
no es correcto. La Madre quiere que
sus hijos rebosen de dones pero encuentra
que muchos corazones permanecen cerrados
?aun después de 24 años
y medio de manifestaciones diarias
de su amor. Hay quienes darían
la vida por defender que María
aparece en Medjugorie, más,
sin embargo, en la práctica,
no viven sus mensajes. Si María
aparece hoy por tanto tiempo no es
porque no encuentre que hacer en el
cielo, si no porque está preocupada
por el destino de la humanidad.
La invitación de este mes cuaresmal
es: Abrir el corazón a los
dones que Dios tiene reservado a sus
hijos y la conversión, es en
sí, el mayor don que podamos
recibir de Dios.
La Virgen también dice: «No
se cierren: más bien con la
oración y la renuncia digan
sí a Dios y Él les dará
en abundancia» Nuevamente la
Madre nos menciona las armas que tenemos
a disposición para vencer el
egoísmo, el orgullo y todo
obstáculo que se anteponga
a los planes que Dios tiene para nosotros:
la Oración y la Renuncia. Ya
cuando comenzamos la Cuaresma, el
evangelio nos proponía tres
armas eficaces para vivir este tiempo
fuerte como un «gran retiro
de cuarenta días»: la
caridad, al oración y el ayuno.
La Virgen lo resume en dos palabras.
Pero en el fondo es lo mismo: Para
comenzar a cambiar hay que decidirse
por la oración y las renuncias.
La oración es siempre un diálogo
con Dios. Muchos creen orar porque
profieren muchas palabras. Y eso,
desde luego, eso forma parte de la
oración: Articular palabras
con los labios, con el pensamiento
y el corazón. Sean palabras
espontáneas o fórmulas
aprobadas por la Iglesia. Pero allí
no termina todo. Faltaría la
otra parte que en sí es más
importante: saber escuchar a Dios
en el corazón por medio del
lenguaje del amor. La oración
está en crisis no sólo
porque no se ora, sino porque se ora
mal. La gente no sabe orar y pierden
las dones que Dios tiene reservado
para sus hijos. La Virgen cuando nos
pide orar, nos pide que sepamos también
escuchar a Dios. Así como le
hablamos a Dios con los labios y el
pensamiento, del mismo modo hay que
saber escucharle en el amor. Más
aun, en la oración es más
importante escuchar a Dios que decirle
cuanto ya Él sabe.
Y en relación a la renuncia,
consideremos que es siempre una acción
contraria hacia algo que nos cause
placer. En este mensaje la Virgen
no precisa, por ejemplo, que hagamos
ayuno. Sin embargo, en la renuncia
estaría comprendido el ayuno
y muchas cosas más. La practica
de piedad de la renuncia «por
amor al reino de los cielos»
va más allá que sólo
ayunar.
Cuando la Virgen habla de renuncia,
a solas, como práctica de piedad
unida a la oración ?para recibir
los dones que Dios tiene reservados
para sus hijos? nos invita a una privación
voluntaria como muestra nuestra amor
a Dios. Veámoslo de la siguiente
manera: Cuando una persona está
enamorada de otra, no piensa dos veces
en demostrarle su amor renunciando
o sacrificando cualquier cosa por
el sujeto amado. Y sacrificándose
le demuestra su amor. Y lo mismo ocurre
entre Dios y nosotros. Dios nos demostró
su amor sacrificando a su propio Hijo
por nuestros pecados. Porque no amaba.
Al igual: si amamos a Dios, para nosotros
no debe ser difícil renunciar
a lo que sea por Él. Entonces,
todo depende del amor.
Entonces, el problema no son las renuncias
en sí sino el poco amor que
puede haber en el corazón hacia
Dios. Cuando verdaderamente estamos
enamorados de Él, no es difícil
renunciar a cualquier cosa. Por ende
el primer paso sería enamorarse
de Dios para luego saber renunciar
a los apegos. Cuando se ama, espontáneamente,
vienen las renuncias por si solas.
No es necesario si quiera recordarlas.
Son exigencias del amor mismo. A mi
modo de pensar lo primero es amar,
no renunciar. Por ello la Virgen dirá
al principio del mensaje «no
se cierren». Es lo mismo que
decir: «déjense amar
por Dios y luego amarán»..
Porque cuando el corazón está
abierto a Dios, lo que se experimenta
es puro amor. Y precisamente, el 2
de marzo pasado, en la aparición
mensual de la Virgen a Mirjana, cuando
aparece para orar por los no creyentes,
mencionó triste con lágrimas
en sus ojos por tres veces: «Dios
es amor».
Conviene destacar, que la Virgen puso
primero en la mente de su nuevo Papa,
el mensaje del amor de Dios, para
luego mencionarlo ella. Estamos en
los tiempos del amor de Dios. El Espírtu
Santo nos da el mismo mensaje por
medio de las dos columnas de la Iglesia
Católica; igual como ocurría
con Juan Pablo II.
En el mensaje también dice:
«Así como en la primavera
la tierra se abre a la semilla y da
como fruto el ciento por uno, así
también el Padre Celestial
les dará en abundancia».
Dios que creó el universo y
sabe asistir con su gracia la tierra
para que en primavera y verano abunden
las cosechas, de igual modo, nos asiste
a todos con su Espíritu, para
que los frutos se multipliquen por
doquier. La Virgen en Medjugorie es
una gran fuerza «motivadora»
de la existencia cristiana. Sus palabras
son como dardos de fuego que penetran
hasta el fondo del alma invitando
continuamente al creyente a una verdadera
renovación espiritual. Quien
está abierto a los mensajes
de la Virgen no debería dejarse
llevar por los problemas, las aflicciones,
las preocupaciones, etc. porque la
Madre cada mas viene a renovar el
corazón de sus hijos con el
de su amor. María en Medjugorie
es una extraordinaria fuerza de amor
que Dios nos regala de cara a los
tiempos que estamos viviendo. Medjugorie
forma parte de la pastoral universal
de la Iglesia, de la renovación
que aspiraba el Concilio Vaticano
II. Es una respuesta de Dios a los
grandes retos pastorales del tercer
milenio.
Al final del mensaje, como en otros
anteriores, la Madre nos dice: «Hijitos,
yo estoy con ustedes y los amo con
amor tierno». Frente a estas
palabras hay que considerar dos cosas:
la presencia de María en nuestras
vidas personales y, segundo, el amor
tierno que tiene para cada uno de
sus hijos. Por el hecho que la Virgen
aparezca todos los días en
Medjugorie, nadie debe pensar, que
solo yendo a Medjugorie es como la
puede experimentar. En realidad, eso
dependería de la apertura del
corazón a María. Es
decir: quien más le abre el
corazón, más la experimenta.
Quien menos cree en Ella, menos percibe
su amor. Un ejemplo de ello el caso
de muchos protestantes, o integrantes
de otras religiones. Para muchos,
María es una desconocida y
no ven la importancia de su amor en
sus corazones. Incluso algunos católicos.
No obstante, la Madre siempre los
amará igual: «Hijitos,
yo estoy con ustedes y los amo con
amor tierno». Esa frase es para
todos. No solo para los que viven
en Medjugorie o para los videntes
sino para toda la humanidad. Sin embargo,
sólo quienes les abren el corazón
a María la perciben. No es
errado abrirle el corazón a
María. Al contrario, no hacerlo
es desperdiciar un gran instrumento
de gracia. Y para abrir el corazón
a María el camino también
es la oración. La oración
nos permite experimentar también
el amor tierno de María.
Oración:
"Señor te damos gracias
por la presencia de María.
Gracias porque aun está con
nosotros. Nos abrimos a sus mensajes,
a su amor. Sabemos que a través
de Ella, estamos también contigo.
Gracias por invitarnos a recibir tus
dones. Abrimos de par en par nuestro
corazón a los dones que tienes
reservados para nosotros a través
de Ella. La acojo una ves más
en mi corazón como mi Madre,
Señora y Maestra. Gracias porque
a través suyo renuevas nuestras
vidas. Manifiesta Señor tu
Espíritu en mi corazón
en esta Cuaresma para que la próxima
Pascua sea, por la experiencia de
la resurrección, un nuevo Pentecostés
en mi vida personal. Llena mi corazón
de tu amor, de tu paz, de tu unción.
Concédeme el don de orar con
el corazón y ofrecerte pequeñas
renuncias cada día por las
necesidades más urgentes del
mundo de hoy. Gracias Señor
por tu amor".
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COMENTARIO
DEL PADRE FRANCISCO VERAR SOBRE EL MENSAJE
DEL 25 DE ENERO DE 2006
Queridos
hijos: también hoy los invito a ser
portadores del Evangelio en sus familias.
No olviden, hijitos, leer la Sagrada Escritura.
Pónganla, en un lugar visible y testimonien
con su vida que ustedes creen y viven la
Palabra de Dios. Yo les estoy cerca con
mi amor e intercedo delante de mi Hijo por
cada uno de ustedes. ¡Gracias por
haber respondido a mi llamado!
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En el primer mensaje del día 25 de
mes, la Virgen nos exhorta a la centralidad
de la Palabra de Dios en la vida espiritual
de cada uno de su hijos. Recordemos que
este mensaje lo recibimos, cuando la Iglesia,
por otra parte, celebra la fiesta de la
conversión de San Pablo, el más
grande escritor de la Sacrada Escritura.
Aquien le debemos el mayor número
de libros de la Biblia y que seguramente,
por lo mismo, después de Jesús,
se ha constituido en el más grande
evangelizador de todos los tiempos.
La Virgen también quiere que cada
uno de sus hijos se transforme en evangelizadores
con el testimonio de su propia vida a ejemplo
de san Pablo. Por otra parte, debemos considerar
que María santísima, después
de Jesús, se ha hecho en la historia
lo que Jesús espera de cada
uno de sus discípulos- evangelio
viviente. Consideremos, que cuando la Virgen
dio este mensaje de invitación a
ser evangelios vivientes, el Papa Benedicto
XVI publica su primera encíclica
y en Ella se expresa de María en
los siguientes términos: El
Magníficat un retrato de su
alma, por decirlo así- está
completamente tejido por los hilos tomados
de la Sagrada Escritura, de la Palabra de
Dios. Así se pone de relieve que
la Palabra de Dios es verdaderamente su
propia casa, de la cual sale y entra con
toda naturalidad. Habla y piensa con la
Palabra de Dios; la Palabra de Dios se convierte
en palabra suya, y su palabra nace de la
Palabra de Dios. Así se pone de manifiesto,
además, que sus pensamientos están
en sintonía con el pensamiento de
Dios, que su querer es un querer de Dios.
Al estar íntimamente penetrada por
la Palabra de Di os, puede convertirse en
madre de la Palabra encarnada DCE
41. Entonces, María es el mejor espejo
de nuestra encarnación de la Palabra
de Dios.
En el mensaje de este mes la Virgen dice:
Queridos hijos: también hoy
los invito a ser portadores del Evangelio
en sus familias. En realidad
es un reto: después de tantos años
de apariciones diarias y tantos mensajes,
la Madre espera que sus palabras den fruto
en sus discípulos. Portar el
Evangelio con la vida no es fácil
pero tampoco imposible. Cuando la Madre
nos pide que llevemos el evangelio a casa,
no nos está pidiendo que compremos
varios ejemplares del Nuevo Testamento para
que l os distribuyamos en la familia, sino
para que la vida de cada uno de los que
siguen sus mensajes, se haga evangelio viviente.
Entonces, la pregunta que acontinuación
pudiera venir sería: ¿Cómo
llegar a encarnar la Palabra de Dios de
manera que los que vivan en una misma casa
lean el testimonio de vida?. A nuestro modo
de ver ese es el reto de la conversión.
Sin ella es imposible ser testigo de Cristo
en el mundo, y el mayor obstáculo
que la gente podrá tener para su
conversión es pensar que ya están
convertidos. Pienso que no puede haber una
verdadera respuesta de conversión
sin la gracia de Dios, pero tampoco sin
la decisión del hombre.
Hay gente que piensa que todo lo hace es
correcto. Que no tienen grandes ni pequeños
pecados y que en tal caso, las inperfecciones
que cometen son comunes a los demás
fieles que practican la fe cristiana. En
tal caso, la conversión es imposible.
Si no hay humildad jamás se encontrará
el pecado. Creo que cuando alguien piensa
que no tiene pecado y lo mismo, cuando no
saben hacer el debido examen de conciencia
antes de confesarse, debería preguntarle
a los que conviven con él cuales
son sus pecados e imperfecciones y
seguramente encontrará bastante de
que pedirle perdón a Dios.
El pecado es una realidad que pocos quieren
confrontar. De un lado están algunos
que piensan que no tienen pecado porque
hacen lo que la mayoría hace,
no obstante su estado de ofensa a Dios,
y por otra, están los que piensan
que no tienen pe cado porque no hacen
lo que la mayoría. Es decir:
van a la iglesia, oran, ofrecen sacrificios,
hacen obras de caridad, ejercen algún
apostolado en la Iglesia, no roban, no tienen
rencor en su corazón, no tienen problemas
de adulterio, drogas, alcholismo, etc. Sin
embargo, nunca se preguntan si amam
a los demás como Jesús lo
hizo; si son tan humildes como
Jesús; si en todo cumplen
la voluntad de Dios como Jesús lo
hizo, al punto de perder su propia vida
para que los demás la tengan en abundancia.
Yo pienso que si el hombre no encuentra
el pecado para combatirlo, si no es conciente
de las propias tentaciones de satanás
que tiene y de cómo lo tienta el
mundo, jamás podrá llevar
el evangelioa su familia. Por algo la Virgen,
cu ando comenzó a aparecer en Medjugorie
dijo: que el mensaje más importante
que Ella traía era la conversión.
Creo que un verdadero hijo de María
no se conoce por que reza muchos rosarios,
por que ayuna, porque va a Mendjugorie...
sino por que vence en sí mismo el
pecado. La Virgen quiere que todos seamos
evangelio viviente y esa decisión
personal comienza y se desarrolla en uno
mismo: al interno. María quiere que
trabajemos de adentro hacia afuera.
Que comencemos en el corazón. La
conversión en el sentido Bíblico
en un cambio de vida, de costumbres, de
hábitos, de sentimientos, de actitudes...
pero sobre todo, es dirigir el corazón
hacia Dios en Jesucristo por el Espíritu
Santo. Y todo comienza por la decisión
personal. Portar el evengelio a las
familias es una invitación a la conversión.
La Virgen quiere que quien vea a sus hijos
vea a Su Hijo vivo. Y esto se inicia en
el hogar. Ya lo dijo Jesús: Ustedes
son la luz del mundo. No puede ocultarse
una ciudad situada en la cima de un monte.
Ni tampoco se enciende una lámpara
y se pone debajo del celemín, sino
sobre el candelero, para que alumbre a todos
los que están en la casa. Brille
así su luz delante de los hombres,
para que vean su buenas obras y glorifiquen
a su Padre que está en los cielos,
Mt 5:14-16.
Seguramente, el hecho que la Virgen este
mes haya invitado a llevar el evangelio
a casa, obedece a que muchos de sus hijos
han descuidado este aspecto de la pastoral
familiar: de ir primero ad intra
antes que ad extra. En suma
: todo comienza en la familia.
Muchos seguramente oran para que cambien
algunos de la familia: maridos, hijos, esposas,
padres
pero pasan por alto que quienes
deben cambiar primero son ellos mismos.
Jesús dirá: Cómo
es que ves la paja que hay en el ojo de
tu hermano, y no reparas en la viga que
hay en tu ojo? ¿O cómo vas
a decir a tu hermano: "Deja que te
saque la paja del ojo", teniendo una
viga en el tuyo? Hipócrita, saca
primero la viga de tu ojo, y entonces podrás
ver para sacar la paja del ojo de tu hermano,
Mt 7:3-5 y también: ¿Podrá
un ciego gui ar a otro ciego? ¿No
caerán los dos en el mismo hoyo?
No está el discípulo por encima
del maestro. Todo el que esté bien
formado, será como su maestro,
Lc 6:39. Entonces, no defraudemos a María
y tomemos en serio la decisión por
la conversión.
En el mensaje la Virgen también dice:
No olviden, hijitos, leer la Sagrada
Escritura. Obviamente, del mensaje
se deduce que algunos de sus hijos han descuidado
la lectura de la Biblia. Recordemos que
todo lo que la Virgen pide en Medjugorie
se resume en 5 o 6 mensajes fundamentales,
los cuales van siempre unidos: Quien ora,
también procura ir a Misa, si es
posible todo los días y se confiensa
una vez al mes; ayuna a pan y agua miércoles
y viernes, participa de algún grupo
de oración y lee diariamente, para
hacerla vida, la Palabra de Dios. No se
puede tomar lo que a juicio personal comporta
menos sacrificio o lo que es menos complicado
hacer. Se deben poner en práctica
todos los mensajes de la Virgen.
En cuanto a la lectura la Biblia cada día,
ella en sí comporta una escuela de
santidad insustuible. Cuando la Virgen nos
pide que leamos la Biblia está pensando
en nuestra santidad. En cada página
de la Biblia Dios nos habla y a través
de ese mensaje, igualmente, podemos hablarle.
La Virgen nos ha recomendado muchas veces
leer la Palabra de Dios. Ahora nuevamente
nos lo pide. Recordemos que su mensaje se
practica en tres dimens iones: debemos leer
la Biblia personalmente cada día
para orar con ella y a través de
ella; debemos además leer la Biblia
en el grupo de oración y debemos
acoger la Palabra cuando se proclama en
la celebración de la eucaristía.
Leer la Sagrada Escritura para un cristiano
no es una obligación ni siquiera
un deber. Es aceptar y vivir el lenguaje
del amor del Dios que nos ha dado la vida,
nos ha salvado y nos redimido. Una persona
que ama a otra desea escuchar su palabra,
escuchar su voz, conocer sus sentimientos
por medio de su palabra. Cuando el corazón
ama a Dios igualmente anhela escuchar su
Palabra, escuchar su voz. San Francisco
de Asís decía que la Biblia
es la Boca de Dios y san Agustín
que desconocer la Biblia es desconocer a
Dios. Luego, la Virgen no quiere que seamos
ignorantes sino entendidos en la voluntad
de Dios.
En el mensaje también dice: Pónganla,
en un lugar visible y testimonien con su
vida que ustedes creen y viven la Palabra
de Dios. La Madre quiere que cada
familia confeccione su altar familiar. Muchas
familias cristianas reservan un espacio
del hogar para un bar, para la computadora,
para la televisión, etc. Y se ignora
que el lugar más importante y sagrado
es el ángulo donde la familia se
pueda reunir, al menos, un día a
la semana para orar juntos. La Virgen quiere
que los padres oren juntos con sus hijos
y que le den buenos consejos. Que sean ejemplo
de virtud. Ella ha dicho que si los padres
no oran con sus hijos fácilmente
se encaminarán hacia el ateísmo.
Entonces, no basta que reciban los sacramentos,
que asistan a colegios católicos,
que debes en cuando vayan a Misa. La fe
crece y se fortalece con la oraci ón
y la lectura de la Palabra de Dios en el
hogar. El altar familiar debe estar al centro
de todo para que estimule a la familia a
orar. Luego, la misma lectura de la Biblia
y la oración hará que cada
miembro del hogar testimonie con su vida
la fe en Cristo vivo. La Virgen dice: Testimonien
que ustedes creen y viven la Palabra de
Dios. Sin una meditación asidua
de la Escritura este testimonio no será
posible. Medjugorie es una invitación
también, a descubrir los tesoros
escondidos de la Palabra de Dios.
Al final la Virgen dice: Yo les estoy
cerca con mi amor e intercedo delante de
mi Hijo por cada uno de ustedes. Palabras
similares las ha dicho muchas veces. Seguramente
porque sabe que sus hijos necesitan esc
ucharlas porque se desaniman antes las pruebas,
dificultades y sufrimientos. Mucha gente
piensa que ni María ni Jesús
les escuchan cuando oran porque no ven respuesta
a sus problemas y peticiones. Entonces,
como Madre, Ella ahora aclara las cosas
y nos hace ver que la realidad es otra.
Una buena madre jamás se ausenta
de sus hijos y siempre se presenta solícita
a las necesidades de sus allegados. María
nos recuerda una vez más que ninguna
Madre en el mundo es como Ella. En efecto,
¿Qué madre está siempre
cerca de sus hijos con todo su amor aunque
sus hijos le fallen, le desobedezcan, le
sean infieles? ¿Qué madre
en el mundo intercede ante el trono de Dios,
como efectivamente lo hace María?.
Como Ella no hay dos. María además
de ser madre de Cristo es madre de toda
la humanidad. Así lo quizo Dios.
Por eso los antiguos la llamaron la Omnipotencia
suplicante. Sus oraciones, sus súplicas
por sus hijos son únicas. ¿Qué
nos queda? Sólo arrojarnos a sus
brazos para recibir todo su am or y agradecer
su intercesión. ¡Sea alabado
Jesucristo!
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COMENTARIO
DEL PADRE FRANCISCO VERAR SOBRE EL MENSAJE
DE NAVIDAD
DE 2005
"Queridos
Hijos: Tambièn hoy les traigo
entre mis brazos al Nino Jesùs,
Rey de la Paz, que los bendice con su
paz. Hijitos, hoy los invito, en modo
especial, a ser mis portadores de paz
en este mundo sin paz. Dios los bendecirà.
Hijitos, no lo olviden: Yo soy su Madre.
Con el Nino Jesùs entre mis brazos,
les bendigo a todos con una bendiciòn
especial. Gracias por haber respondido
a mi llamado!"
Tambièn este ano, segùn
el testimonio de los videntes Marìa
y Jacov, el 25 de diciembre la Virgen
apareciò con el Nino Jesùs
entre sus brazos. Definitivamente, este
es el icono que mejor ilustra las apariciones
de Medjugorie; ya que de esta manera
vieron los videntes a la Virgen el primer
dìa (24 de junio de 1981) en
la Colina de las Apariciones, y asì
la continuan viendo en cada Navidad.
En el mensaje de este mes la Virgen
dice: "Queridos Hijos: Tambièn
hoy les traigo entre mis brazos al Nino
Jesùs, Rey de la Paz, que los
bendice con su paz."Una vez màs
la Madre nos recuerda que Ella no hace
otra cosa que traernos a nuestras vidas
a Cristo. Marìa es la primera
evangelizadora. Fue la primera evangelizada
por el Arcàngel Gabriel y de
inmediato, se contituyò en la
primera evangelizadora llevando a Cristo
a su pariente Isabel. Tambièn
hoy, a nosotros, Marìa nos evangeliza.
Por ser Medjugorie las apariciones màs
prolongadas de Marìa, ha venido
a ser su mayor centro de evangelizaciòn.
Desde su gloriosa Asunciòn a
los cielos, María no habìa
evangelizado tanto a los hombres como,
sin màs, ocurre hoy en Medjugorie.
Han pasado 24 anos y seis meses de apariciones
continuas e inumerables mensajes. Desde
esta forma Dios Padre ha permitido que
su Madre, antes de la venida de Su Hijo,
se constituya en la Reina de la Evangelizaciòn.
Y nos podemos preguntar: Cuàl
es la misiòn de la Virgen en
Medjugorie? : mostrarnos a Jesùs.
Conducir, cuantos màs corazones
sea posible a Cristo. Marìa quiere
que la Navidad sea una verdadera conversiòn
a su Hijo y una verdadera experiencia
de fe. Por eso viene con el Nino Jesùs
entre su brazos. Entonces, si queremos
vivir la Navidad como se debe, debemos,
con los ojos de Marìa, contemplar
a Su Hijo que nace pobre, indefenso,
humilde entre los animales y reconocido
por los pequenos pastores que cuidaban
al ras sus rebanos.
En el Mensaje la Virgen dice: "Hijitos,
hoy los invito, en modo especial, a
ser mis portadores de paz en este mundo
sin paz. "Quien le abre las puertas
de su corazòn a Jesùs,
no tendrà dificultad en ser portador
de paz. En dicho sentido, debemos recordar
que Marìa y san Josè,
fueron los primeros portadores de paz
porque primero le habìan abierto
sus corazones a Cristo. Para ellos era
fàcil superar las pruebas y dificultades
de la vida, no tanto porque Jesùs
estaba con ellos, sino porque le habìan
abierto sus corazones. Jesùs
puede estar en muchas parroquias, sagrarios,
santuarios, etc pero si la gente no
le abre el corazòn, la paz no
podrà llegar a las almas. Creo
que no existe un solo hombre en la tierra
que no desee la paz en su corazòn,
pero pocos, seguramente, la conquistan.
La Virgen sabe que no es fàcil
ser portador de paz y que, para llevarla
a los demàs, la experiencia comienza
y se desarrolla en el corazòn;
porque, precisamente allì, es
donde residen los recuerdos dolorosos
y las heridas màs profundas.
Pero paradòjicamente, es sòlamente
allì donde se puede dar tambièn
la experiencia del amor de Dios y donde
se experimenta la salvaciòn otorgada
por Cristo.
La Virgen nos muestra a Cristo, Rey
de la Paz, para que nuestros corazones
sean interpelados por El. Sean sanados
por El. Sean purificados por El. Sean
transformados por El. Entonces, sòlo
de esta menera, se puede llevar la paz
a los demàs. El mundo agoniza
de paz, no porque estè en guerra
sino porque no posee a Cristo como debe.
Por eso dice la Gospa: Los invito
a ser mis portadores de paz en mundo
sin paz. Entonces, vayamos a Jesùs
que El nos darà la paz para llevarla
a los demàs.
En el mensaje de este mes tambièn
dice la Gospa: Dios los bendecirà.
Hijitos, no lo olviden: Yo soy su Madre.
Recordemos que cuando nos hacemos portadores
de paz, Dios bendice nuestra labor.
Siempre un verdadero misionero de Jesùs
y de Marìa, sale gratificado.
Recordemos como Jesùs mismo dijo
a sus discìpulos: "En la
casa en que entren, digan primero: "Paz
a esta casa" y se hubiere allì
un hijo de paz, la paz de ustedes reposarà
sobre èl; si no, se volverà
a ustedes¨Lc 10:5. Entonces, llevar
paz a los demàs tambièn
significa recibirla. Dios bendice toda
labor que se haga en beneficio de las
almas. El misionero simpre es asistido
por la gracia de Dios y recompesado
por El mismo. La Virgen nos muestra,
puès, un camino seguro para recir
bendiciones especiales de Dios. Aunque,
de cara al anuncio de paz, muchos corazones
permanezcan cerrados. Recordemos, que
lo que ha nosotros corresponde, no obstante,
es siempre evangelizar. Aprender de
la Virgen, que, como Madre, no se cansa
de repertirnos las mismas cosas; a pesar
de que muchos corazones escuchàndola,
no le abren el corazòn.
En el mensaje, tambièn nos recuerda
que es nuestra Madre. De manera especial
quiere que la tengamos siempre presente
porque nos dice: "no lo olviden"
Seguro porque como Madre sabe que muchos
de sus hijos, a pesar de amarla, admirarla,
venerarla... , con frecuencia se olvidan
de ella. En realidad no veo como un
hijo pueda olvidarse de su madre. Pero
sucede. Hay hijos ingratos e hijos fieles.
Y lo que ocurre en el plano humano,
tambièn sucede en el espiritual.
Lamentablemente, no todos los cristianos
aman a Marìa como debieran y
no todos le rezan frecuentemente. Inclusive:
hay quienes se oponen a la devociòn
a Marìa pensando que esta le
resta mèrito a Cristo. Por eso
las palabras de la Virgen son atinadas
una vez màs:"Hijitos, no
lo olviden: Yo soy su Madre". Como
diciendo, no olviden que siempre
estoy cerca de ustedes, que cuando lo
deseen pueden venir a mi con confianza,
que estoy aquì para ayudarlos.
No me tengan miedo. La relaciòn
que tuve con Jesùs en la tierra
es la misma que tambièn tengo
con ustedes ahora". Pensemos, entonces,
que la Navidad tambièn es el
tiempo propicio para encontrarnos con
Marìa como Madre. Por otra parte,
este mensaje nos està preparando
para la pròxima solemnidad de
Marìa Madre de Dios del primer
dìa del ano; cuando la Iglesia
celebra en un mismo dìa, la Jornada
Mundial por la Paz y la Martenidad Divina
de Marìa. Segùn el Papa
PabloVI en la Marialis Cultus, dìa
propicio para invocar a Marìa
Reina de la Paz".
Al finalizar el mensaje la Virgen dice:
"Con el Nino Jesùs entre
mis brazos, les bendigo a todos con
una bendiciòn especial. Gracias
por haber respondido a mi llamado!
La bendiciòn que trae Marìa
no es sòlo para quien reside
en Medjugorie, sino para toda la Iglesia
y para toda la humanidad. Marìa
desde el cielo nos bendice a todos en
un dìa tan especial como la Navidad.
En el origen de la palabra "bendecir"de"bene"
"dictio", se entiende: el
deseo, por la palabra que opera, hacer
el bien al otro. Es decir, por la bendiciòn
de Marìa recibimos el bienestar.
En el sentido bìblico hebreo,
la bendiciòn tambièn otorga
paz, amor, salud, integridad fìsica
y espiritual, etc. Todo ello lo podemos
reibir de Marìa con el Nino Jesùs
en su brazos maternales.
Ahora pasamos al mensaje que recibiò
Jacov.
Tambièn este ano Jacov tuvo su
apariciòn anual. Sucediò
a las 2:45 de la tarde y durò
7 minutos. La Virgen apareciò
momentos antes de la Hora de la Divina
Misericordia. Su Mensaje fue: "Queridos
Hijos: Hoy con Jesùs en mis brazos,
de manera particular, los invito a la
conversiòn. Hijos, durante todo
este tiempo, que Dios me ha permitido
estar con ustedes, incesantemente les
he estado invitando a la conversiòn.
Muchos de sus corazones han permanecido
cerrados. Hijitos, Jesùs es paz,
amor y gozo. Por lo tanto, decìdanse
ahora por Jesùs. Comiencen a
orar. Hijitos, sòlo a travès
de Jesùs pueden optener la paz,
el gozo y el corazòn colmado
de amor. Hijitos yo los amo. Yo soy
su Madre y les doy mi bendicòn
materna"
En el mensaje anual por medio de Jacov,
la Virgen nos recuerda que el mensaje
màs importante que Ella trae
desde Medjugorie a la Iglesia, es la
Conversiòn. En ello se resume
todo. La Conversiòn como sabemos,
es decidirse por Dios. Es deciderse
tambièn por la salud del alma,
porque las mayores heridas del alma
son causadas por la ausencia de Dios
en el corazòn. Por consiguiente,
decirse por la Conversiòn es
decidirse por Dios. Decidirse por la
salud, por el bienestar, por la paz,
por el gozo. Cuando el hombre se convierte,
todo ello le viene por anadidura. Celebrar
la Navidad es decidirse por cambiar
uno mismo. La Virgen lamenta, que, apareciendo
por tantos anos, aun muchos corazones
permanezcan cerrados. Indiferentes.
Por eso una vez màs, como Madre,
a todos nos hace la invitaciòn
a la Conversiòn.
Recordemos que para Marìa, al
igual que para Jesùs en el evangelio,
la conversiòn es un proceso dinàmico
que involucra toda la vida. No es algo
de un momento sino de una batalla por
conquistar la santidad. Pero en el tono
que la Virgen lo dice en esta Navidad,
hace referencia al inicio de un camino
serio de conversiòn que las almas
deben tomar. Es decir, seguramente la
Virgen se da cuenta que muchos corazones
siguen sus mensajes, van a Medjugorie,
van a Misa, hasta se confiesan y siguen
ofendiendo a Dios con pecados graves,
inperfeciones continuas y apegos del
corazòn. Para Marìa, las
cosas comienzan a cambiar, si el hombre
se decide a vivir como se debe la Coversiòn.
Y para Ella convertirse significa poner
la oraciòn en primer lugar. Por
lo tanto, es sencillo darnos cuenta,
a la luz del Inmaculado Corazòn
de Marìa, quien està viviendo
la conversiòn que Ella desea
y quien no. No es el que peca o el que
no peca, sino el que verdaderamente
se decide por la oraciòn. Porque
por lo general, quien no ora como debe,
tampoco siente la gravedad del pecado
y su vida frìvola. Cuando uno
se decide por la oraciòn, por
el contrario, sùbitamente se
encuentra tambièn con su miseria,
sus debilidades y sus falquezas. Y tambièn,
como fruto de la oraciòn misma,
simultaneamente, se abre a la salvaciòn
que sòlo la otorga la infinita
misericordia de Dios. Entonces, no es
el ladròn, el usurero, el toxicodependiente,
alcohòlico, etc, quienes necesitan
la conversiòn, sino todos. El
termòmetro para saber si caminamos
o no con la Virgen, no es llevar sus
insignias, rezar todos los dìas
el rosario o frecuentar sus santuarios,
sino poniendo siempre la oraciòn
en primer lugar. Entonces, decidirse
por la conversiòn es decidirse
por la oraciòn. Pero en el mensaje,
el camino a la oraciòn lo da
en primer lugar, la experienciencia
con Jesùs resucitado. Y de hecho,
quien no se encuentra con El cara a
cara, dificilmente podrà poner
la oraciòn en primer lugar. Por
eso la Virgen dice: "Hijitos, Jesùs
es paz, amor y gozo. Por lo tanto, decìdanse
ahora por Jesùs. Comiencen a
orar. Hijitos, sòlo a travès
de Jesùs pueden optener la paz,
el gozo y el corazòn colmado
de amor. Hijitos yo los amo. Yo soy
su Madre y les doy mi bendiciòn
materna"
En realidad, nadie deberìa tener
temor de acercarse a Cristo porque en
realidad, no nos busca para quitarnos
libertad, ni complicarnos la vida, sino
para brindarnos la vida abundante. La
Virgen nos recuerda que todo aquello
que el corazòn del hombre busca
es, precisamente, lo que Jesùs,
que es todo amor, ofrece a las almas.
Por lo tanto, deciderse por la conversiòn,
es decidirse por la verdadera vida,
por la paz y por el amor. Que Jesùs
haga posible la decisiòn de poner
la oraciòn en primer lugar.
Feliz Navidad y las màs ricas
bendiciones del Senor en el Nuevo Ano
que està a las puertas!
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COMENTARIO
DEL PADRE FRANCISCO VERAR SOBRE EL MENSAJE
DEL 25 DE NOVIEMBRE
DE 2005
"Queridos hijos: También hoy
los invito: oren, oren, oren hasta que
la oración se convierta en vida.
Hijitos, en este tiempo, de manera especial,
yo oro ante Dios para que les dé
el don de la fe. Sólo en la fe
descubrirán el gozo del don de
la vida que Dios les ha regalado; su corazón
estará gozoso pensando en la eternidad.
Yo estoy con ustedes y los amo con tierno
amor. ¡Gracias por haber respondido
a mi llamado!"
Cuando estamos por finalizar un año
civil, y al inicio del tiempo litúrgico
del Adviento, la Virgen santísima
nuevamente nos ha invitado a la oración.
Creo que es importante considerar, antes
de reflexionar sobre el último
mensaje, que el mensaje más bello
de Medjugorie es siempre la presencia
de María. Ella, por otra parte,
ha asegurado a los videntes que tienen
la aparición anual (Ivanka, Jacov
y Mirjana) que continuarán con
este don hasta el fin de sus vidas en
la tierra. Podríamos pensar entonces,
que al terminar las apariciones cotidianas
para Vicka, Iván y Marija, que
aun la siguen viendo todos los días
donde estén, que la Virgen continuará
apareciéndose, al menos, cada dos
meses. Entonces, el gran regalo de Dios
para la Iglesia y el mundo, desde Medjugorie,
es la presencia de María. ¡Que
bello regalo nos da el Señor en
un mundo tan secularizado y de cara a
la imposición del relativismo contemporaneo!
Creo que con Medjugorie, la Iglesia y
el mundo están viviendo una gran
oportunidad de renovación espiritual.
Tengamos presente que María fue
la primera carismática y es Esposa
del Espíritu Santo por excelencia.
Abrirse a María hoy es abrirse
a la renovación de la Iglesia por
medio del Espíritu. El Espíritu
Santo y María preparan la venida
de Jesús. Con palabras del Apocalipsis
podríamos rezar: "El Espíritu
y la Novia dicen: "¡Ven!"
cf. Ap 22:17
En el mensaje de este mes, nuevamente
la Madre nos ha hecho su llamado habitual
a la oración. No es la primera
vez que oímos de sus labios: "Oren,
oren, oren"pero si puede ser para
muchos, el inicio de una seria decisión
por la oración continua, que es
lo que busca María con este llamado.
El mensaje de este mes podría ser
la continuación del mes pasado
cuando dijo: "Crean, oren y amen
para que estén cerca de Dios".
Ahora nos dice: "Oren, oren, oren,
hasta que la oración se convierta
en vida". En el fondo, ambos mensajes
son lo mismo: La Virgen lo que desea es
que nuestros corazones estén siempre
cerca de Dios por medio de la oración
incesante.
El tiempo de Adviento que comenzamos a
celebrar como preparación a la
Navidad, es tiempo propicio para acercar,
cuanto más sea posible, el corazón
a Dios. Sin embargo, la realidad que vive
mucha gente es distinta. En muchos países
cuando llegan las fiestas de fin de año,
en lo que menos se piensa es en la oración,
la eucaristía diaria, la Confesión,
la adoración silenciosa del santísimo,
etc. La Virgen sabe que muchos de sus
hijos están inmersos en una sociedad
que sofoca el espíritu penitencial
del Adviento, y que intenta separarlos
del verdadero misterio de la Navidad,
con el comercio y trinar de fiestas con
sabor neopagano. Por eso, desde ahora,
la Madre convoca a sus hijos con la oración
incesante. Precisamente, para que por
medio de ella nuestros corazones se orienten,
como se debe: hacia el misterio de la
Encarnación del Hijo de Dios y
su nacimiento entre nosotros.
El tiempo de Adviento que la Iglesia celebra
ahora, es un tiempo fuerte de oración
y ayuno. Basta recordar el testimonio
de santa Clara de Asís y de san
Francisco, para quienes este tiempo significaba
un ayuno prolongado de cuarenta días
a pan y agua. Sin embargo, la sociedad
de consumo en la que estamos, sugiere
cosas diversas.
La Virgen no quiere que en este tiempo
dejemos las iglesias y los grupos de oración
vacíos, si no que pensemos en lo
que ahora cuenta más para Dios:
la oración. En efecto, Ella no
ha dicho: compren, compren, compren
hasta que las compras se transformen en
vida, sino: oren, oren, oren
hasta que la oración se convierta
en vida. Entonces, lo más
importante no es dar vueltas por la calle
para ver que compro para la Navidad sino
orar. Habrá algunos que no vean
las cosas de esta manera pero la Virgen
sabe lo que más nos conviene: Orar,
orar, y orar hasta que la oración
llegue hacer vida. La Virgen quiere que
recuperemos el sentido verdadero del Adviento
y de la Navidad a través de la
oración incesante.
Por otra parte, debemos recordar que en
la aparición del dos de noviembre
pasado, cuando la Virgen apareció
a Mirjana para orar por los no creyentes
apareció bastante triste y acongojada.
Dijo Mirjana después de la aparición,
le preguntó: "cómo
podríamos ayudarla a reparar sus
lágrimas", y la Virgen no
dio respuesta alguna. Ahora sabemos lo
que podemos hacer: Orar, orar, y orar.
A mi modo de ver, la mejor manera de vivir
este mensaje hasta los próximos
dos que nos dará en ocasión
de la Navidad, es permitiéndole
a Dios que, en este tiempo de Adviento,
sea Él quien ocupe el primer lugar
en nuestras vidas; y no los compromisos
sociales que pudiésemos tener.
Hay que recordar que estamos frente a
una de las fiestas más solemnes
e importantes de todo el año: la
del nacimiento de Jesús. La Navidad
no es la fiesta de las familias, ni la
de los niños, aunque podría
tener estas matizaciones. Sino la del
cumpleaños de Jesús, nuestro
salvador. Tan fuerte ha penetrado la sociedad
de consumo en occidente que en muchas
parroquias y comunidades cristianas ya
no se celebra la Misa de nochebuena a
media noche, como lo manda el misal romano.
Sería bueno recordar a este tenor,
que en una ocasión le preguntaron
a la Virgen si la misa de Navidad en la
parroquia de Medjugorie se podría
adelantar a una hora más temprana
y Ella respondió: "Que sea
celebrada a media noche"; y en Medjugorie
desde hace muchos años, antes de
la misa de medianoche, se hacen, con todos
lo peregrinos presentes, dos horas seguidas
de adoración eucarística.
Tengamos presente, que la Navidad no es
para pasarla en casa comiendo manjares
suculentos, ingiriendo bebidas alcohólicas,
bailando, etc., sino para pasarla en la
Iglesia adorando a Jesús que nace
en cada eucaristía de manos del
sacerdote. Probablemente, la Virgen, desde
ahora, quiere conducir nuestros corazones
hacia la correcta espiritualidad de la
Navidad: la de la adoración, cuando
dice: "oren, oren, oren hasta que
la oración se convierta en vida".
Y por supuesto, que quienes vivieron esa
espiritualidad primero, fueron Ella misma
y san José. La Virgen le comentó
a Jelena de Medjugorie hablándole
en una ocasión acerca del misterio
de la Navidad, que la noche en que Jesús
nació en Belén, después
del alumbramiento, Ella y san José
pasaron toda la noche en adoración
del niño recién nacido.
Entonces, será imposible pasar
la Navidad en adoración, si nuestro
corazón desde ahora, no se orienta
a Jesús por medio de la oración
incesante.
La Virgen ha dicho que hay que orar "hasta
que la oración se convierta en
vida". Esto quiere decir, a mi modo
de ver, dos cosas esenciales. Por una
parte, que la oración debe hacerse
siempre con el corazón y por otra,
que el hombre está llamado ha transformarse
en oración misma; al estilo Francisco
y P. Pío, que eran hombres hechos
oración u oración hecha
hombres. Entonces, no se trata solamente
de orar. Si no de orar con el corazón,
de lo contrario, la oración no
puede transformarse en vida. La oración
puede ser para muchos algo mecánico.
Recordemos que muchos, a pesar que oran
aparentemente lo "suficiente",
siguen siendo dominados por la tristeza,
los miedos, los desánimos, traumas
severos, sentimientos de culpas, etc.
Y en tal caso, podríamos decir,
la oración no se ha transformado
en vida. Sin embargo, cuando se ora con
el corazón y se persevera en ella,
la oración misma se hace vida.
Es cuando se cumplen las palabras de Jesús
en el evangelio:"Yo he venido para
que ustedes tengan vida y la tengan en
abundancia"Jn 10:10. La Virgen sabe
que mucha gente no tiene deseos de vivir,
se sienten desalentados, desanimados,
tristes"y por consiguiente, Ella
aspira a que todos conquisten la vida
verdadera por medio de la oración.
Pero, habría que precisar, además,
que para María, la oración
que debemos hacer, no es sólo para
salir de nuestras propias situaciones
de muerte, sino que para que también
le ayudemos, a realizar su plan de paz
y de reconciliación entre los hombres.
Cuando dice: "Oren, oren, oren, hasta
que la oración se transforme en
vida"debemos entender, también,
que con nuestras oraciones podamos transformar
la vida de los demás.
Y en cuanto a que la misma oración
se hace vida, bastaría con precisar
que según el evangelio, la oración
es siempre un manantial de vida. Quien
ora como debe experimenta ese manantial
y logra que ese manantial llegue a los
demás. A mi modo de ver, el llamado
que la Virgen hace para este mes, está
en función también de las
muchas formas incorrectas de la oración,
porque de lo contrario no diría
hasta que la oración se convierta
en vida. Muchos oran para pedir
algo y no precisamente porque se sientan
enamorados de Dios. Y otros, cuando lo
hacen, no saben cómo orar. Ahora,
frente a ambas actitudes y otras similares,
la Virgen, cómo Maestra de vida
interior, sin hacer alusión a las
diversas formas de orar o sus diversas
expresiones, sencillamente dice, que "hay
que orar, hasta que la oración
se haga vida en nosotros". Por lo
tanto, el termómetro para saber
que hemos orado correctamente, es cuando
la oración ha venido a ser parte
de nosotros mismos. Algo esencial a nuestra
"anatomía".
En el mensaje también dice: "Hijitos,
en este tiempo, de manera especial, yo
oro ante Dios para que les dé el
don de la fe. Sólo en la fe descubrirán
el gozo del don de la vida que Dios les
ha regalado; su corazón estará
gozoso pensando en la eternidad".
Nuevamente vemos la referencia al mensaje
del mes pasado, cuando dijo: "Crean"para
que estén cerca de Dios".
Sabemos que desde el principio de las
apariciones la fe ha sido uno de los mensajes
más importantes de la Virgen. Cabe
destacar, que en estos tiempos de Adviento,
la Madre está orando para que tengamos
más fe y por medio suyo, descubramos
el gozo del don de la vida que Dios nos
ha dado. Yo pienso que si María
ora por esta intención, nosotros
no podemos hacer menos.
A cerca de la fe de la que nos habla la
Virgen, habría que precisar igualmente,
dos cosas: La fe es un don que Dios nos
ha regalado en el bautismo y ésta
se fortalece y aumenta con nuestras oraciones.
Sin fe, podríamos decir, tampoco
podríamos vivir el misterio de
la Navidad como se debe. El hecho de que
María ore para que tengamos fe,
no significa en manera alguna que no la
tengamos, sino que sus oraciones nos ayudarán
para que la tengamos más firme
y aumente más. Ello nos hace comprender
cuan importante es la fe para María
y para nosotros de cara al Misterio de
la Navidad ya cerca.
La Virgen para celebrar el misterio de
la primera Navidad creyó en las
palabras del Arcángel Gabriel y
por eso la felicitó Isabel: "Dichosa
tú que has creído por que
lo que te ha dicho el Señor se
cumplirá"Lc 1:45. Cristo se
hizo hombre, encarnándose en el
vientre de María por medio de su
fe, y del mismo modo, para que Jesús
se encarne hoy en nosotros, es imprescindible
tener una fe firme. Luego la recta que
la Madre nos trae para este Adviento son
dos: la oración continua hasta
que llegue a ser vida y la fe firme. Por
otra parte, nos recuerda que está
intercediendo por nosotros por este fin.
Gracias Señor Jesús por
el don de tu Madre entre nosotros. La
Reina de la Paz y del Amor nos enseña
a vivir la Navidad como Ella la vivió:
en oración y con fe firme en Tu
venida a la tierra.
Haznos comprender Jesús que sin
oración continua y sin fe firme
en tu persona, en tus palabras, no podremos
celebrar la Navidad como tu Madre lo espera.
Desde ahora nos abrimos a Ti para que
renueves nuestra fe en la próxima
Navidad. No permitas que el espíritu
de consumo nos aparte de lo esencial que
debemos vivir estos días.
Oh ven Espíritu Santo y llena nuestros
corazones de Ti, como en el primer Pentecostés
de Nazaret cuando descendiste en María
para engendrar al Hijo de Dios. Ven y
desciende en nosotros hoy y dispón
nuestro corazón a la llegad de
Jesús en esta Navidad.
María Tu eres la Estrella que nos
guía a Jesús. Permite que
nuestro corazón hoy permanezca
abierto a Él y a Ti por medio de
nuestra oración incesante, amén.
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COMENTARIO
DEL PADRE FRANCISCO VERAR SOBRE EL MENSAJE
DEL 25 DE OCTUBRE
DE 2005
Hijitos: Crean, oren y amen y Dios
estará cerca de ustedes; Él
les dará las gracias que ustedes
buscan. Yo soy un Don para ustedes porque
Dios me permite día a día
estar con ustedes y amarlos a cada uno con
amor infinito. Por eso, hijitos, en oración
y humildad, abran sus corazones y sean testigos
de mi presencia. ¡Gracias por haber
respondido a mi llamado!
Ante todo, debemos precisar que la Virgen
inicia el mensaje de este mes en forma diferente.
Habitualmente nos dice: Queridos hijos:
Hoy.... Y en esta ocasión,
sin embargo, comienza con la expresión
hijitos. Lo cual evoca más
ternura y dulzura. Quizá es también
una advertencia ya que cambia el tono de
dirigirse a nosotros. Seguramente, de esta
manera, quiere llamar la atención
a sus hijos. Luego, en lugar de decir hoy
los invito... pasa de inmediato al
mensaje. Y esto también es indicativo.
Porque nos hace pensar que el mensaje nos
es solamente para el mes. En tal caso, podría
resumir los anteriores, presentándonos
además, un hermoso programa espiritual
en forma de síntesis.
Recordemos, por otra parte, que este mensaje
se da en ocasión del mes del rosario
y cuando con un esperanzador sínodo,
la Iglesia concluye el Año de la
Eucaristía en el día mundial
de la misiones.
La Virgen dice: Hijitos: Crean, oren
y amen y Dios estará cerca de ustedes.
En realidad, para que Dios esté cerca
de nosotros, no debemos ni creer, ni orar,
ni amar. Porque Dios es un buen Padre y
para estar cerca de nosotros no son necesarios
estos actos de piedad. Dios es amor y es
omnipresente. Está en todas partes
y siempre pendiente de cada una de nuestras
necesidades. Seguramente, ¡mucho más
de lo que la gente se imagina! Un buen padre,
que vela por sus hijos, no espera que sus
hijos le invoquen y acudan a Él para
ayudarles. En tal caso, Él proveerá
de forma anticipada y nunca dejará
de acompañarlos providentemente.
Entonces, el mensaje de la Virgen, no vendría
ha contradecir lo que ya Su Hijo nos enseñó
en el evangelio cuando dice, efectivamente,
que el Padre del cielo sabe de que
cosas tenemos necesidad. Entonces:
¿En qué sentido la Virgen
nos puede decir: Hijitos: Crean, oren
y amen y Dios estará cerca de ustedes?
A mi modo de ver: es a partir del afecto
que el corazón del hombre experimenta,
acerca de la presencia de Dios, cuando ejercita
esos tres actos de piedad. Es decir, si
el hombre se abre a la fe, cree, ora y ama,
el corazón, indudablemente, se sentirá
más cerca de Dios. El hombre que
más cree, más ora y más
ama, más experimenta a Dios. Y el
que menos cree, menos ora y menos ama, menos
lo experimenta. No porque la presencia de
Dios en el hombre esté condicionada
de la fe, la oración y el amor, sino,
porque el corazón se siente cerca
de Dios cuando cree cuando ora y cuando
ama. Y la Virgen quiere que sus hijos se
sientan siempre cerca de su Padre. Es como
cuando un enamorado quiere que su pareja
se sienta cerca de él,
aunque físicamente no lo esté.
Dios está muy cerca de nosotros y
muchos no lo sienten cercano porque no oran,
no aman y no creen.
Lo que la Virgen desea, es que el creyente
experimente lo que ante Dios es siempre
una realidad: Que Dios siempre está
cerca de sus hijos. Entonces, el sentimiento
de la presencia de Dios en el corazón
depende del ejercicio de la fe. El hombre
es lo que vive, lo que hace. Ya había
escrito san Pablo casi dos mil años
atrás: que el hombre que vive
en la carne desea lo carnal y quien vive
en el Espíritu desea lo espiritual.
Y Jesús dijo que la carne no
sirve de nada. Y que: mis palabras
son espíritu y son vida. Quien
escoge el mundo deseará lo que el
mundo le ofrece y quien elija a Dios, y
le dé, como dice la Virgen el primer
lugar en su vida deseará lo
que Dios le ofrece. El hombre es lo que
vive. Por eso dice María: Hijitos:
Crean, oren y amen, y Dios estará
cerca de ustedes. Es como si dijera:
de esta manera lo sentirán,
se darán cuenta que vive en ustedes.
Hay gente que quiere experimentar a Dios
y no oran lo suficiente. No aman. No tienen
fe. La Virgen como madre sabe lo agitado
que está el mundo en el que vivimos
y es conciente del activismo en el que han
caído muchos de sus hijos. Cuando
una buena madre se da cuenta de los errores
de sus hijos les habla con ternura y le
advierte donde están las faltas.
Eso es lo que hace María con nosotros.
Además, este mensaje, es como una
síntesis de los anteriores. Viene
como conclusión de un ciclo de llamados.
Propio cuando concluye el Año
de la Eucaristía. Veamos en
él las proposiciones
de la Virgen para vivir cuanto la Iglesia
nos ha enseñado en este Año:
Creer, orar y amar para vivir la eucaristía.
Es todo un programa de vida. Es un secreto
espiritual para que muchos recuperen el
primer amor con el Señor.
Para que renueven el fuego de la presencia
viva de Dios en sus almas. Los tres verbos
son inseparables y vienen a ser como las
coordenadas principales de la vida espiritual
de un hijo de María. Las tres coordenadas,
por lo demás, que la misma Biblia
subraya de la vida espiritual de María
en la tierra: mujer por antonomasia de fe,
de oración y de amor.
La Virgen también dice en el mensaje:
Él les dará las gracias
que ustedes buscan. Esta parte del
mensaje también es muy importante.
Porque Dios es justo y sabe recompensar
a quien más se esfuerza en buscarle.
La vida de los santos lo corroboran. Si
no fuera si, no tendría algún
mérito esforzarse en la vida espiritual
y no tendría sentido lo que ya Jesús
afirmó cuando dijo: que el
reino de los cielos lo arrebatan los valientes.
Y que la puerta que conduce a la salvación
es angosta y son pocos los que entran por
ella.
Muchos quieren recibir gracias especiales
pero no quieren moverse. En la historia
de la Iglesia hay casos de santos que llegaron
hasta resucitar muertos, como san Antonio
de Padua y san Martín de Porres.
Y lo hicieron porque eran almas que oraban
mucho, hacían penitencia, tenían
una gran fe sobre todo, amaban a Dios y
al prójimo.
La Virgen dijo en un mensaje: ustedes
quieren recibir gracias pero no quieren
orar y por lo tanto, aunque quisiera, no
los puedo ayudar porque no quieren moverse.
Entonces, es sencillo: más gracias
recibe quien más cree, más
ora y más ama. El problema es que
estamos en un mundo materializado y el hombre
se transforma, sin darse cuenta, en lo que
el mundo le ofrece; aunque tenga sus convicciones
cristianas. Por eso la presencia de la Virgen
es un gran Don. Viene a corregir las cosas.
En efecto, Ella ha dicho: Yo soy un
Don para ustedes porque Dios me permite
día a día estar con ustedes
y a amarlos a cada uno con amor infinito.
María reconoce en el cielo que el
amor que Ella tiene para nosotros es un
don que ha recibido de Dios para nosotros.
Creo que también nosotros debemos
reconocerlo.
Con María apareciéndose todos
los días en Medjugorje por 24 años
y 4 meses, la Iglesia tiene una gran oportunidad
para renovarse. Para evitar los males que
el mismo hombre ha preparado con su indiferencia
hacia Dios. Por otra parte, en el mensaje
de este mes, la Virgen vuelve a utilizar
una expresión hermosísima
que en mensajes anteriores ya había
puntualizado: Yo los amo a cada uno
con un amor infinito. A mi modo de
ver, esto significa dos cosas: que el amor
del paraíso que Ella tiene para nosotros
es infinito. La eternidad no termina. Las
almas que gozan de la visión beatífica
de Dios aman por la eternidad. Como Él.
Por otra parte, la Virgen espera que sus
hijos no se conformen pensando que ya han
experimentado todo Su amor. En otras palabras,
nos está invitando a acercarnos más
a Ella. Recordemos como en un mensaje dijo:
Queridos hijos: ¡si ustedes
supieran cuanto los amo llorarían
de alegría!
Por último dice: Por eso, hijitos,
en oración y humildad abran sus corazones
y sean testigos de mi presencia. Esta
última parte, también es importante.
Es un envío. A no quedarnos
solamente en la devoción piadosa
de María, sin ser sus testigos en
el mundo. La Virgen quiere que la ayudemos
a salvar almas. Ella dijo en una ocasión:
No pido nada para mi misma sino por
la salvación de ustedes. Luego,
ayudemos a María ayudándonos
a nosotros mismos. Cuando en oración
y humildad abrimos el corazón
a Dios y a su amor. Sólo de esta
manera podremos ser verdaderos testigos
del plan que María trae al mundo.
La evangelización comienza
por uno mismo.
Hoy día con facilidad los jóvenes
aprenden a utilizar un nuevo programa de
computadoras. Los niños aprenden
los juegos de video. Muchos profesionales
se esmeran en adquirir más títulos...
y sin embargo, podríamos decir, el
hombre se aleja cada vez más de Dios.
Basta ver las leyes que está haciendo
en perjuicio de la humanidad cuando legaliza
el aborto, con el divorcio express, el matrimonio
de homosexuales, etc. Como ha dicho la Virgen:
el hombre vive como si Dios no existiera.
Y en el fondo, porque no ha aprendido a
abrirle el corazón a Dios. Muchos
no saben mandar en su corazón.
Una vez leí que cuando uno de los
tres astronautas norteamericanos fueron
a la luna, uno de ellos cuando se vio en
el espacio, comentó irónicamente
que no había visto el cielo.
Y por consiguiente, Dios no existía.
Yo reflexione de inmediato y pensé:
a veces puede ser más fácil
aprender a conducir una nave al espacio
y llegar hasta luna, que a prender a dirigir
el corazón hacia Dios. El punto
está, que para el hombre moderno,
aprender a manejar un cohete espacial tendría
más mérito que experimentar
a Dios en el corazón. Pero para Dios
no es así.
¡Qué difícil,
dijo Jesús, es que un rico
entre al reino de los cielos! No por
ser rico, seguramente, porque Jesús
tenía amigos ricos, sino por no abrir
el corazón a Dios a causa de las
riquezas. Y eso se aplicaría además
hoy: a causa del trabajo, a causa de los
estudios, a causa de las diversiones, etc.
Entonces, pensemos en lo que más
cuenta para Dios y busquemos primero Su
reino y todas las demás cosas nos
vendrán por añadidura.
¡Sea alabado Jesucristo!
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COMENTARIO
DEL PADRE FRANCISCO VERAR SOBRE EL MENSAJE
DEL 25 DE JULIO
DE 2005
Queridos
hijos: También hoy los invito a
llenar su jornada diaria con pequeñas
y fervorosas oraciones. Cuando oran su
corazón está abierto y Dios
los ama con amor particular y les regala
gracias especiales. Por lo tanto, utilicen
este tiempo de gracia y dedíquenlo
a Dios; ¡ahora más que nunca!
Hagan novenas de ayuno y de renuncias
para que Satanás se aleje de ustedes
y la gracia permanecerá alrededor
de ustedes. Yo les estoy cerca e intercedo
por cada uno de ustedes. ¡Gracias
por haber respondido a mi llamado!
Luego de las celebraciones del 24? aniversario
de la primera aparición de la santísima
Virgen en Medjugorie, nos viene este hermoso
mensaje con el cual podríamos ver,
como el inicio del tiempo de preparación
del próximo aniversario, cuando
cumpliremos las bodas de plata de este
gran evento mariano. La Virgen dice: Queridos
hijos: También hoy los invito a
llenar su jornada diaria con pequeñas
y fervorosas oraciones. Todos conocemos
en la tradición de la Iglesia la
importancia que tienen las jaculatorias.
Son pequeñas oraciones fervorosas
que nos ayudan a vivir durante el día
en la presencia de Dios repitiéndolas
mentalmente; las denominadas oraciones
de flecha o lanza dirigidas
a Dios. De ahí su significado etimológico
en latín.
La Virgen desde el principio de sus apariciones,
además de pedirnos rezar cada día,
al menos, tres partes del Rosario, recomendó
también, llenar los espacios
pequeños de la jornada cotidiana
con pequeñas y fervorosas oraciones,
y más adelante dijo: Queridos
hijos: que la oración sea la vida
de ustedes.
En la Iglesia conocemos muchas de esas
jaculatorias que la Virgen nos pide rezar
durante el día. Algunas de ellas
están tomadas de los Salmos, de
la Biblia en general o del mismo Evangelio.
Otras, en cambio, las conocemos a razón
de revelaciones privadas como en el caso
da la Medalla Milagrosa (¡oh María
sin pecado concebida
!) del Sagrado
Corazón de Jesús o de la
Divina Misericordia (¡Jesús
en ti confío!). Lo importante es
considerar que en este mes, la Madre nos
pide que llenemos los espacios de nuestra
jornada diaria con jaculatorias; además
de los momentos principales de la oración
cotidiana: media hora en la mañana
y media hora en la tarde.
En relación a las jaculatorias
que podemos rezar durante el día,
recordemos que la Virgen no impone alguna
en particular. Sólo nos recomienda
que se llene la jornada diaria con
pequeñas y fervorosas oraciones,
lo que supone, que conocemos muchas de
ellas como prolongación o preparación
de la celebración de la santa Misa
y para llenar los espacios de la jornada
cotidiana. Cada cual, pues, buscará
las jaculatorias de su preferencia para
rezarlas durante el día. La Virgen
lo que desea es que nuestro corazón
viva siempre unido a Dios y la oración
sea la cadena de amor que lo ata a su
creador.
También dice en su mensaje de este
mes: Cuando oran su corazón
está abierto y Dios los ama con
amor particular y les regala gracias especiales.
La oración para María es
la llave que abre el corazón del
hombre a Dios. Muchos pueden tener la
intención de abrir el corazón
a Dios pero sin oración es imposible.
Cuando el hombre se decide a orar es cuando
el corazón se abre. Una cosa trae
como consecuencia la otra. No hay apertura
del corazón si el hombre no comienza
a dirigir su mente y sus sentimientos
cada día a Dios. El Catecismo de
la Iglesia Católica atinadamente,
hablando de la oración, dice: "Que
la oración es la elevación
del alma a Dios o la petición de
los bienes convenientes" 2559. Entonces
es importante orar para que el corazón
se abra a Dios. La apertura del corazón
a Dios la da la oración misma.
El hombre que no ora tendrá dificultad
para abrir su corazón a Dios. Pero
el que ora tiene siempre la puerta abierta.
Y cuando esto ocurre, la Virgen dice nos
dice que "Dios los ama con amor particular
y nos regala gracias especiales".
No porque el amor de Dios hacia nosotros
esté condicionado por nuestra oración,
sino por que la oración misma nos
descubre su inmenso amor. Cuando el hombre
ora es cuando es capas de experimentar
el amor de Dios. Dios mismo le amará
de un modo especial como recompensa de
su búsqueda.
Dios que nos creo, sabe las dificultades
modernas que tenemos los humanos para
comunicarnos con Él. Y sabe que
con frecuencia, podemos estar más
en sintonía con el mundo que con
Él. Y es lógico, que en
un mundo donde hay tantas distracciones,
Dios tenga mayor preferencia para mostrar
Su amor especial, hacia a aquellos que
le buscan con más empeño
a través de la oración.
También dice la Virgen que Dios
nos "regala gracias especiales".
Esto coincide con el evangelio, cuando
Cristo nos dice que "hay que orar
hasta que la puerta se abra". Que
el que busca recibe y quien llama se le
abre. Quien más ora, por
consiguiente, más gracias especiales
recibirá de Dios. La Virgen decía
en una ocasión: ustedes quieren
recibir gracias especiales pero no quieren
orar y si no oran, aunque les quiera ayudar,
no les puedo conceder las gracias que
necesitan Entonces, las gracias
especiales vienen de la oración
misma. Cuando el hombre ora, experimenta
la gracia de Dios, experimenta su paz,
su amor, su alegría
en otras
palabras se transforma en Él. El
hombre se diviniza cada vez
más. La mayor gracia que Dios nos
puede conceder es que Él mismo
viva en nosotros por medio de la oración.
Entonces no hará falta nada más.
También en el mensaje la Virgen
dice: "Por lo tanto, utilicen este
tiempo de gracia y dedíquenlo a
Dios, ahora más que nunca. Hagan
novenas de ayuno y de renuncias para que
Satanás se aleje de ustedes y la
gracia permanecerá alrededor de
ustedes". Quizá sea esta la
parte más importante del mensaje.
La Virgen nos está pidiendo una
respuesta determinante de santidad. Habla
en primer lugar de utilizar este tiempo
de gracia. Ya sabemos que cuando
habla de "este tiempo de gracia"es
el tiempo que trascurre de sus apariciones
diarias en Medjugorie. Lo que venga después
dependerá de la respuesta a sus
mensajes. Por consiguiente, hay que ver
el presente como un tiempo de misericordia,
de amor y de una privilegiada hora
de María frente a tantos
desaciertos de la humanidad. Y esta hora
de María es también la de
"sus hijos"porque la Madre sin
sus hijos no puede lograr la paz y salvación
de las almas que espera. María
quiere que la ayudemos en esta hora particular
de la historia. Quiere interceder por
la humanidad, quizá como nunca
antes en la historia y por ello, nos suplica,
insistentemente, que la ayudemos con nuestras
oraciones y sacrificios. Quiere que de
un modo especial, este tiempo este dedicado
a Dios, como nunca antes. Seguramente
la Virgen ve mejor que nosotros el peligro
que nos acecha. Todos escuchamos amenazas
de terrorismos, guerras, de uniones de
homosexuales en matrimonios con adopción
de niños, de legalización
del aborto, eutanasia, de "divorcio
express", (como en España)
pero todo eso no es más que una
sombra de lo que está ocurriendo
en el corazón del hombre con funestas
consecuencias para la humanidad. Y lo
peor, las consecuencias nefastas que puedan
venir. La Virgen como madre está
preocupada por nosotros y una vez más
nos suplica que la ayudemos. ¿Cómo?
Viviendo sus mensajes. Especialmente el
de la oración con el corazón
para que el corazón permanezca
abierto a Dios y luego comenzar ayunar
y hacer renuncias específicas a
lo que pueda estar apegado el corazón.
En el mensaje de este mes hay una modalidad
especial que la Virgen menciona: Hagan
novenas de ayuno y de renuncias para que
Satanás se aleje de ustedes y la
gracia permanecerá alrededor de
ustedes. Ya sabemos que cuando la
Virgen ha hablado del ayuno no ha impuesto
alguna forma particular. Sólo ha
especificado que el mejor ayuno es el
ayuno a pan y agua. Es decir: sustituir
las tres habituales comidas del día
por sólo pan y agua. Y si ahora
nos pide que hagamos novenas de ayuno,
es de suponer que alguno podrá
responder con novenas de ayuno a pan y
agua. Para quienes escucharon el mensaje
de la Virgen el 14 de agosto de 1984 cuando
pidió ayunar todos los miércoles
y viernes a pan y agua, ahora nos les
será difícil ayunar a pan
y agua nueve días. Pero para quienes
escuchan hablar de ayuno por vez primera
y para aquellos que nunca lo han hecho,
les será prácticamente imposible
ayunar nueve días. Recordemos que
la Virgen es una buena Maestra y que poco
a poco está trabajando en el corazón
de sus hijos con una bella y eficaz pedagogía
de santidad desde hace 24 años.
Ayunar nueve días de seguido no
es difícil cuando se ha tenido
el entrenamiento por varios años
y cuando se ha estado orando tres veces
al día la corona del Rosario. Pero
para quien el ayuno no es más que
una carga tendrá dificultad en
poner en práctica este mensaje.
Conviene recordarle a aquellos que no
están habituados al ayuno, que
la madre no espera que hagan de salida
nueve días. Para ellos, la novena
podría ser solamente de renuncias.
Pero para quien ya ayuna con frecuencia,
podría lanzarse a los nueve días.
En este caso, podría ingerir durante
el día, algún alimento complementario
para tener las calorías necesarias
para a fin de responder a las obligaciones
de estado
También hay que considerar, que
la Virgen mencionó que la mejor
forma de ayunar es siempre evitando el
pecado, y es de suponer, que ofrecer una
novena de ayuno en la práctica,
conllevaría renunciar al pecado
por ese tiempo. Como vemos, hay variadas
formas de cumplir con este mensaje.
Ahora es importante considerar la razón
del porqué la Virgen nos pide que
ayunemos y renunciemos a algo que nos
agrada por nueve días: para que
Satanás se aleje de nosotros. Me
parece que esto es importante destacarlo:
el hecho que la Virgen nos hace tomar
conciencia de la influencia de Satanás
que todos podamos tener, y que no basta
las oraciones de liberación, la
confesión, la eucaristía
y las demás oraciones que hagamos
para que Satanás se aleje de nosotros.
La Virgen, en este mensaje, insiste que
para reprender a Satanás es necesario
ayunar y practicar las renuncias. Entonces
el mensaje de este mes es un ejercicio
de discernimiento para que todos profundicemos
en como el maligno no está atacando
y que un arma poderosa contra el es el
ayuno prolongado. En este caso conviene
considerar que el ayuno no nos hace daño.
En tal caso, el daño nos lo pudiéramos
hacer nosotros de no ayunar. En un tiempo
donde nos vemos saturados de información
y publicidad del buen comer
la Virgen promueve la cultura del
ayuno y de las renuncias.
También dice: Yo les estoy
cerca e intercedo por cada uno de ustedes.
¡Gracias por haber respondido a
mi llamado!. Esta última
parte del mensaje también es bella.
La cercanía de la persona de María
y su agradecimiento por poner en práctica
su mensaje, nos estimulan para llevar
a la práctica cuanto nos pide.
La Madre no sólo nos educa sino
que además, con da el regalo de
su presencia cercana el cual es gracia
para vivir los mensajes. Ahora nos toca
responder confiando que María nos
sostiene en sus brazos maternales.
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COMENTARIO
DEL PADRE FRANCISCO VERAR SOBRE EL MENSAJE
DEL 24 ANIVERSARIO - 25 DE JUNIO
DE 2005
Cuando celebramos 24 años de la presencia
de la santísima Virgen en Medjugorie,
la "Gospa"nos regala este bello
mensaje. Cabe señalar, que días
antes, la Virgen estaba hablando a los peregrinos
durante la Novena a través del vidente
Iván. Cuando él está
en Medjugorie, la Virgen lo invita a subir
a la Colina con su grupo de oración,
para que los peregrinos también participen
de la aparición. Así el día
17 de junio, la Virgen apareció en
la Colina con todos los peregrinos presentes
y dio el siguiente mensaje: "Queridos
hijos: Con alegría, también
esta noche, los invito a acoger mis mensajes.
En modo particular, los invito, hijitos,
en este tiempo de gracia, a orar en familia
y a orar por la santidad de la familia".
También el 24 de junio, víspera
de su fiesta, habló a los peregrinos
a través de Iván diciendo:"Queridos
hijos: Con alegría esta noche los
invito a aceptar y renovar mis mensajes.
En modo especial, invito a esta parroquia
que desde el inicio me ha acogido con tanta
alegría. Deseo que esta parroquia
viva mis mensajes y que continúe
siguiéndome. Por otra parte,
debemos recordar, que también este
año, la Virgen le apareció
a Ivanka como se lo prometió cuando
recibió el 10? secreto en el
85 y no tuvo más apariciones diarias.
Ese día la Virgen le mencionó
que la vería una vez al año,
hasta el fin de su vida en la tierra. El
mensaje a través de Ivanka este año
fue: "Queridos hijos: Ámense
los unos a los otros con el amor de mi Hijo.
Paz, paz, paz". También Ivanka
asegura que la Virgen en su aparición
anual le habló del 6? secreto.
Todo esto nos dice, que el mensaje más
bello que nuestra Madre nos da desde Medjugorie
es su presencia prolongada. María
está allí apareciéndose
todos los días por la paz del mundo
y la conversión de los hombres.
En el mensaje de este mes, nos dice a todos:
¡Queridos hijos! Hoy les agradezco
por cada sacrificio que han ofrecido por
mis intenciones". La "Gospa"
sabe agradecer, aunque de hecho, sabe que
no todos los que escuchan sus mensajes,
los ponen en práctica. Como buena
madre, agradece lo que cada uno pueda hacer
por sus intenciones. Esto es bello. Ella
sabe que todo esfuerzo no es en vano, sino
que sirve al "bien y la paz";
como en otra ocasión mencionó.
Ahora, con esta nueva invitación,
debemos continuar ofreciendo más
sacrificios por sus intenciones. Yo veo
este agradecimiento, como otra manera de
decirnos: "sigan sacrificándose
por mis intenciones". Al agradecer
lo que hacemos por Ella, nos invita a la
vez, a continuar; con el mismo programa
emprendido. Y lo vemos en los mensajes que
estaba dando en la Colina de las Apariciones;
donde dejará el signo visible al
concluir sus manifestaciones diarias.
María espera, que ahora que iniciamos,
la preparación para el XXV aniversario,
no dejemos a un lado el programa que ya
conocemos: rezar cada día tres partes
del rosario, acudir a Misa, si es posible
todos los días; el ayuno a pan y
agua los miércoles y viernes; la
confesión mensual; el grupo de oración,
etc. El programa de la Virgen lleva al bien
y la paz. Todo lo que hacemos por Ella nos
lo recompensará en el cielo y desde
ahora lo comenzamos a pregustar.
También ha dicho:"Hijitos, los
invito a ser mis apóstoles de paz
y de amor en sus familias y en el mundo".
Al cumplirse un aniversario más de
su primera aparición, la Virgen resume
con pocas palabras lo que espera de todos:
Ser apóstoles de paz y de amor. Quien
se esfuerza en vivir sus mensajes, ha debido
experimentar en carne propia lo que significa
ser apóstol de paz y de amor".
Quien no toma en serio sus mensajes, lo
verá como un imposible. Las palabras
de la Virgen no son filosofía, ideales,
abstracción "la Virgen sabe
que todos podemos ser apóstoles de
paz y de amor a través de la vivencia
de sus mensajes. Para ser apóstoles
de paz y de amor no basta la firme voluntad
de serlo, sino la transformación
del corazón. Y quien vive de cerca
los mensajes de la Virgen, su corazón,
poco a poco, se transforma. Por eso quien
no ayuna, no ora como debe, no se confiesa,
no acude regularmente a la eucaristía"
no podrá ser, como espera María,
apóstol de paz y de amor. Los santos
lo lograron y la Madre de Dios sabe que
todos lo podemos lograr. Si nos hacemos,
como los santos lo hicieron: "violencia
interior. La "violencia" interior
que Jesús predicó y vivió
es la opción por el Reino. En un
corazón dividido Cristo no puede
reinar. No hay apostolado de paz y de amor.
Aun para vivir los mensajes de la Virgen,
lo primero es la conversión. Más
aun, el mensaje más urgente de Ella
es la transformación del corazón.
Si el corazón no cambia no puede
haber apostolado por el bien y la paz del
mundo. Todo comienza en el corazón.
La Virgen quiere que seamos apóstoles
de paz y de amor en la familia y en el mundo,
pero si el corazón no cambia, es
imposible. Por eso nos dice: "Oren
para que el Espíritu Santo los ilumine
y los guíe por el camino de la santidad.
La Virgen nos trae un nuevo Pentecostés
a la Iglesia con sus apariciones diarias.
Pero puede ocurrir lo mismo que ocurrió
en el primer Pentecostés: Muchos
se quedaron como curiosos y no llegaron
a entrar al Cenáculo donde el Espíritu
Santo se estaba manifestando. El Espíritu
Santo se está manifestando por María
en Medjugorie y muchos no entran al Cenáculo.
No dejan que María con sus mensajes
les trasforme sus corazones. Por ello la
Madre insiste: "Oren para que el Espíritu
Santo los ilumine y los guíe por
el camino de la santidad". Ahora, cuando
un alma se decide por la oración,
entonces su vida se comienza a transformar.
Ese es el secreto de Pentecostés.
Los apóstoles estaban orando, llenando
su corazón de Dios, de amor, de las
cosas santas"y el Espíritu Santo
vino a coronar un proceso de búsqueda,
de entrega, de sanación" Si
el hombre de hoy no ora, no llena su corazón
de Dios y de las cosas santas, jamás
podrá convertirse, tampoco llenará
su corazón del Espíritu Santo
y jamás podrá ser apóstol
de paz y amor en la familia y en el mundo.
La Virgen viene a traer fuego a la
tierra y cuanto no desea que esté
ya ardiendo. Pero, ¿Quién
la escucha? ¿Quién se deja
enamorar de Ella? ¿Quién la
sigue como lo espera? Y fijémonos
que una vez más nos llama a la oración
y a la santidad. Ella quiere que todos seamos
santos. Y por eso continúa apareciéndose.
Hay que recordarlo de nuevo: Medjugorie
más que una devoción o una
nueva advocación de la Virgen es
un llamado a la santidad. María espera
que respondamos a su invitación para
que adquiramos la santidad y la ayudemos
a Ella en la transformación del mundo.
Medjugorie es una gran oportunidad para
el futuro de la humanidad si respondemos
a su invitación.
Al final del mensaje la Virgen nuevamente
nos da su bendición como para hacernos
ver que no estamos solos. Que Ella camina
con nosotros.
Sea alabado Jesucristo!
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COMENTARIO
DEL PADRE FRANCISCO VERAR SOBRE EL MENSAJE
DEL 25 DE MAYO
DE 2005
¡Queridos
hijos!: Nuevamente los invito a vivir
mis mensajes con humildad. Especialmente,
den testimonio de ellos ahora que nos acercamos
al aniversario de mis apariciones. Hijitos,
sean un signo para quienes que están
lejos de Dios y de su amor. Yo estoy con ustedes
y los bendigo a todos con mi bendición
maternal. ¡Gracias por haber respondido
a mi llamado!
Con alegría, y en la expectación
del XXIV Aniversario de la primera aparición
de la Santísima Virgen María
en Medjugorie, hemos recibido nuevamente el
mensaje del 25 de mes a través de la
vidente María Pavlovic-Lunetti,
residente en Monza, Milán.
La Virgen Santísima comienza en su
Mensaje de este mes que la Iglesia le ha consagrado,
haciéndonos un nuevo llamado a vivir
en humildad sus mensajes. Recordemos que los
mensajes de la Virgen no son algo separado
del evangelio, sino corazón del mismo.
Diríamos más: son un resumen
del evangelio. Y cuando mencionamos la expresión
resumen del evangelio, no nos
referimos únicamente a los mensajes
principales que Ella da, sino a todo lo que
nos recuerda cada mes en su cita habitual.
Y en este sentido, creemos, también
que va su nueva exhortación cuando
dice: Nuevamente los invito a
vivir mis mensajes con humildad. Por
que, fijémonos bien, no dice: los invito
a vivir mis principales mensajes (oración,
conversión, ayuno, eucaristía,
Biblia, confesión) sino, los
invito a vivir mis mensajes, en general.
Es decir: cuanto nos está diciendo
mes a mes. Aunque de hecho, con frecuencia
pueda repetir algunas cosas. Hay gente que
piensa que cuando la Virgen dice: los
invito a vivir mensajes, nos está
recordando siempre lo mismo: rezar el rosario,
ayunar, ir a misa, asistir al grupo de oración
Por supuesto, que todo eso Ella espera que
lo hagamos, pero su exhortación va
más allá. Se trata de estar
atentos a lo que nos ha dicho en el pasado,
y nos está diciendo hoy: ambas cosas
juntas. Por eso va más allá
del sólo hecho de rezar el Rosario,
confesarnos, ir a misa, ayunar, etc. Cuando
la Virgen habla de vivir sus mensajes
espera que tomemos en serio cuanto nos dice
y todo lo que nos dice. Por consiguiente,
habría que ir al archivo
de sus mensajes mensuales y orar y meditar
con ellos; si en realidad somos hijos suyos.
La ocasión del XXIV aniversario de
la primera aparición es la ocasión
propicia para hacerlo. Yo exhorto a todos
los discípulos de la Virgen, a que
en previsión del XXIV aniversario de
las primeras apariciones, comiencen a leer
y meditar los mensajes que la Virgen ha dado,
al menos, en los últimos tres años.
En este mes también la Gospa
puntualiza la palabra humildad.
Y para nosotros esto debe ser clave.
Porque cualquiera se puede vanagloriar de
rezar el rosario tres veces al día,
de tener un grupo de oración, de ayunar
y eso sería grave. A mi modo de ver,
esta nueva exhortación de la Virgen
de vivir sus mensajes en humildad
va en parangón con el discurso inaugural
de Jesús (denominado Sermón
de la Montaña Mt 5-7), cuando Jesús
hablando de la oración, del ayuno y
de la limosna menciona que habría que
hacerlo en secreto y no trompeteando
para ser vistos delante de la gente.
En dicho sentido, la Virgen también
cuida y protege a sus hijos de la vanagloria
espiritual y no quiere que alguno hable si
vive o no sus mensajes; que ello permanezca
en lo secreto.
Lo segundo, en relación a la humildad,
es que la Virgen espera que al vivir nosotros
sus mensajes, nadie olvide que la piedra fundamental
de donde emerge toda la vida espiritual en
el alma del justo, es la virtud de la humildad.
Los discípulos de María Reina
de la Paz deben caracterizarse por ser humildes
ya que siguen a la mujer más humilde
que ha vivido en la tierra. De Ella el Concilio
Vaticano II afirma (en la Constitución
sobre la Iglesia Lumen Gentium) que María
sobresalió entre los humildes
y pobres del Señor y por tanto,
la verdadera devoción a la santísima
Virgen no se queda en un sentimentalismo estéril
sino en la imitación de sus virtudes
(LG 55 y 65). Por consiguiente, ser mariano
es sinónimo de ser humilde como María.
En el mensaje de este mes también
dice la Virgen: Especialmente, den testimonio
de ellos ahora que nos acercamos al aniversario
de mis apariciones. Para María
-y también lo debe ser para cada hijo
suyo- la fecha del aniversario, 25 de junio,
es clave. No es un día más en
el calendario litúrgico, es el día
de la Reina de la Paz. De la Mujer vestida
de sol que vence al Dragón feroz (cf.
Ap 12) . Por consiguiente, es el día
también del gran ejército mariano
del tercer milenio del cristianismo. Por eso
desde ahora, a razón de este mensaje,
debemos estar preparando con entusiasmo la
fiesta de la Reina de la Paz. Sería
óptimo que todos los grupos del mundo
consagrados a Ella, se esforzaran en preparar
debidamente: novenas, triduos, procesiones,
encuentros de oración, adoraciones
eucarísticas, manifestaciones públicas
de fe, retiros, Conferencias, etc. en ocasión
del aniversario, pero sobre todo y es
lo que más cuenta para la Virgen- vivir
en humildad cuanto nos está pidiendo.
Recordemos, que también en el mensaje
de este mes nos dice: den testimonio
de ellos ahora que nos acercamos al aniversario
de mis apariciones. Y no es que sólo
en ocasión del aniversario que debemos
dar testimonio de ellos. El sentido de la
expresión es para que, ya que nos aproximamos
a un aniversario más, tengamos en cuenta,
la urgencia de Su invitación. La razón
de Su venida. Del porqué aun sigue
con nosotros; y la razón del porqué
le ha prometido a Jacov, Ivanka y Mirjana
que se les seguirá apareciendo una
vez al año hasta el fin de sus vidas
en la tierra.
Tengamos en cuanta que estas apariciones
de la Virgen en Medjugorie no son para los
videntes, sino para la Iglesia del tercer
milenio, que en parte se ha dejado enfriar
en algo tan fundamental como lo es la vida
interior. Y entonces la Virgen nos viene a
refrescar con sus invitaciones continuas a
la oración perseverante, la fe ferviente,
el ayuno, los grupos de oración, la
Confesión, la Lectio Divina y la Eucaristía
como centro de la vida cristiana.
Voy a decir algo que espero no se mal interprete:
quienes creemos en las apariciones de la Virgen
en Medjugorie, nos debería avergonzar
un tanto, que Ella apareciera. Porque si en
la Iglesia estaríamos viviendo como
debiéramos el evangelio, Ella, en realidad,
no tendría necesidad de estarse apareciendo
por 24 años. Creo que la mayor razón
del porqué la Virgen aparece aun, es
porque los cristianos hemos dejado a un lado,
en parte, el Evangelio y la Pasión,
Muerte y Resurrección de Jesús
no es ya el centro de la vida cristiana. Hay
que ser humildes y reconocer que en muchas
iglesias locales, el fuego del Espíritu
se ha apagado y muchas comunidades e institutos
de vida consagrada han pasado a la cultura
religiosa light y baja en
calorías del espíritu
que rechaza la vida seria de comunión
con Dios, la penitencia, el ayuno. La mortificación
de los sentidos, la oración continua,
etc. Y por eso la Virgen como Madre, viene
al rescate de la fe de sus hijos: que en muchos,
como el hijo pródigo, se da el abandono
de la Casa del Padre refugiándose en
los falsos ideales de la sociedad de consumo,
marcada -como decía Benedicto XVI en
ocasión del funeral del querido Juan
Pablo II- por la dictadura del relativismo.
La cual agregaría yo, no sólo
impera en el mundo, sino también dentro
de la misma Iglesia, cuando, por ejemplo,
se deja de oír la voz del Papa y no
se sigue el Magisterio de los Obispos en comunión
con él. Incluso, hay hasta una cierta
tendencia, en algunos, de ir afanosamente
tras cualquiera manifestación extraordinaria,
sin discernir el árbol por sus
frutos. En dicho sentido, las apariciones
de Medjugorie, para este grupo, forma parte
del cóctel relativismo carismático
de la moda, el cual peca de sincretista por
estar mezclado de profecías apocalípticas,
seudos videntes, apariciones,
mensajes, colocando así
en el mismo plano el Mensaje y la seriedad
de la invitación de la Madre de Dios
en Medjugorie.
También la Virgen dice: Hijitos,
sean un signo para quienes que están
lejos de Dios y de su amor. El mensaje
es una nueva exhortación a ser luz
donde hay tinieblas. Creo que cada cual sabe
dónde y cuándo ser signo de
conversión para los demás. Esta
exhortación es un nuevo llamado a tomar
conciencia de la responsabilidad frente a
la conversión personal de cara
a los alejados de Dios. La Virgen quiere que
evangelicemos más con nuestras vidas
que con palabras. Y al final nos deja su bendición
maternal: Yo estoy con ustedes y los
bendigo a todos con mi bendición maternal.
¡Gracias por haber respondido a mi llamado!.
Es importante saber que quien trabaja para
María no queda nunca con las manos
vacías. La Virgen siempre ora por sus
hijos y los bendice con especial afecto. También
agradece a todo aquel que ponga en práctica
sus mensajes. ¡Sean alabados Jesucristo
y María Reina de la Paz!
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