|
|
|

Grazie di cuore!
Estas son algunas fotos, signos de la amistad que nos une y de la gratitud que nos quedo en el corazón después de los mil pequeños gestos que sucedieron el domingo. Cuanto mas fácil es seguir creyendo en el bien despues de esas horas que estuvimos sumergidos en un abrazo tierno con nuestra Madre María.
Gracias por acercarnos Jesús, que vive y se derrama sobre el mundo cuando ponemos lo mejor de nuestros corazones.
Gracias por ser ocasión siempre de la gracia, esa gracia que se ve en la amistad, en la simplicidad, en la unidad, en la cosas concretas de todos los días.
Gracias por el testimonio que son para nosotros ustedes que trabajan todos los días por el bien en un mundo que es indiferente y que buscan con el corazón sincero a ese Dios que piensa en ustedes. Gracias,
Los chicos de la Comunidad Cenáculo.
Comunidad del Cenáculo - Fraternidad Nuestra Señora de Luján Argentina
Pentecostés - 11 de mayo de 2008
Testimonios de Mauricio y de Paoletta
MAURIZIO
Estar las 24 horas del día con niños de 5, 6, 8 u 10 años, no es fácil, y ustedes que son padres lo saben muy bien.
Esta mañana, en la Primera Lectura decía que los apóstoles estaban rezando en el Cenáculo cuando llegó el Espíritu Santo sobre personas de todo el mundo: griegos, romanos, de la Mesopotamia…
¿Qué pasaba que las personas que habían recibido el Espíritu Santo se hacían entender por todos? Era porque hablaban el lenguaje del amor y ese es el lenguaje que tenemos que hablar todos los días con los chicos. Sólo que hablar el lenguaje del amor no es tan fácil, porque el amor no es sólo sentimiento, es sacrificio, voluntad, volver a empezar todos los días.
Yo siempre pensé que el amor era abrazar a una chica, besarla. . . en cambio, eso es lo último. Es importante, es bello, pero dura poco. El amor verdadero se construye cada día con muchos gestos pequeños y concretos de sacrificio. Yo estoy casado con Paula desde hace catorce años, es una chica hermosa ¿no? Sólo que un día, un mes, un año. . . cansa. Cansa cuando es amor hecho sólo de sentimiento, entonces el matrimonio se deshace, los hijos sufren porque el papá y la mamá se separan. O no se separan pero cada uno tiene su amante; los chicos lo saben.
Nosotros fuimos aprendiendo lo que es el amor en la escuela de los niños.
El amor muchas veces es un gesto de voluntad, en la base del amor está la voluntad. Me digo: “Quiero ser fiel, quiero pedir perdón yo primero, aunque todavía crea que tengo razón, quiero tener los ojos limpios.”
Hace muchos años que lucho para hacer este camino pero soy débil, la naturaleza humana es débil; entonces, muchas veces dentro de mí está esa lucha: veo una linda mujer y parte de mi va tras de ella, pero mi gesto de la voluntad me dice: “No, no quiero ensuciar a esa chica ni me voy a ensuciar yo.”
Nosotros tenemos muchos hijos (ya les voy a contar porqué) que se nutren y alimentan del amor que hay entre papá y mamá, no del discurso o catequesis que les decimos. Si tengo el coraje de pedirle disculpas a mi esposa delante de los hijos, eso vale mucho más que un día entero de catequesis del sacerdote más carismático del mundo.
Pasa por morir a uno mismo, aplastar el orgullo, la presunción. Sor Elvira siempre nos dice que los jóvenes y los niños escuchan con los ojos, no necesitan gente que sepa hablar muy bien sino testimonios de vida, gente que sepa vivir bien. La confirmación la encontramos en Juan Pablo II: pocas palabras y una vida hecha de gestos que hablaban.
En los encuentros con los jóvenes había millares de chicos, no sólo católicos, pero eran jóvenes que dentro del corazón tenían el deseo de ver el amor hecho persona y no palabras.
Entonces, el secreto está en ver la parte positiva: ¡Qué lindo es ser fiel a mi amor y poder decirlo!!
El amor, nos dice Sor Elvira se hace en cada momento del día, las veinticuatro horas, no sólo de noche en la cama. Si durante las veinticuatro horas del día hiciste el amor, entonces, a la noche, en la cama, eso es amor, no sexo. Es un momento sagrado, Jesús bendice y acompaña ese acto maravilloso que Él ha pensado y no el que el hombre ha ensuciado.
Dios inventó cosas maravillosas, pero necesita chicos y chicas que crean, que crean en la fuerza que tienen adentro: la fuerza de ser puro, de ser fiel, de ser bueno.
En estos once años que vivimos en Brasil en las Misiones, con tantos y tantos chicos de la calle, lo más bello e importante que aprendí es que debo ser bueno.
Con los niños no se puede ser malo, prepotente, estás obligado a ser bueno. Uno puede ser un maestro que no tiene facilidad de palabra, pero si es bueno, el niño escucha, y se les pueden transmitir cosas lindas.
Lo que nos faltó a nosotros, que venimos de un pasado de droga y de desesperación fue la amistad con papá y mamá. Y hoy yo soy papá y quiero ser amigo de mis hijos, jugar con ellos, revolcarme en la alfombra.
Cuando vinimos a Brasil no podíamos tener hijos: Paoletta quedaba embarazada y al tercero o cuarto mes lo perdía (no los perdía porque hoy están en el cielo rezando por nosotros).
En un momento hicimos un gesto de fe. Nosotros habíamos venido a Brasil por un año, ya se había cumplido y teníamos diez niños de la calle, entonces pensamos que quizá era un gesto egoísta de nuestra parte querer tener un hijo propio, porque estos diez ya eran como hijos nuestros y si volvíamos a Italia los abandonábamos. En ese momento le dijimos que “sí” a Dios, con nuestra pobreza, con nuestras debilidades, y Dios hizo el milagro.
Paula quedó embarazada y nació Francesco, después de Francesco nació Stefano, después Tomasso, después Filipo, después Lorenzo, después Giovanni Paolo.
Con un “sí” tan pequeño, pero que había que renovarlo todos los días con un gesto de la voluntad: “Jesús, quiero ser bueno, quiero intentar amar a esta persona que pusiste a mi lado.”
Y cuando Jesús dijo de amar al prójimo, no estaba hablado del que vive en frente, sino que hablaba de la mujer, del marido, de la suegra, de los hijos. . . este es el prójimo al que debemos amar.
Lo más bello del mundo es que cuando uno le da el “sí” a Dios, Él nos da la fuerza para ser fieles a ese “sí”.
Algo maravilloso nos regaló Dios en estos últimos días. En la Comunidad de Brasil nosotros tenemos ochenta chicos de la calle. Había seis hermanitos, entre los diez y los tres años, que habían sufrido mucho por los padres y habían vivido situaciones desastrosas.
En mi corazón tenía el deseo de darles una familia a estos niños pero no lo hablé con Paoletta, tenía un poco de miedo porque sería mucho más trabajo para ella.
A ella en el corazón le había nacido el mismo deseo y no me lo dijo; los dos se lo dijimos a Jesús: “Si vos pensás que nosotros podemos ser una familia que puede educar a estos seis chicos, además de los seis nuestros, tenés que hacer que nos lo diga Sor Elvira.”
En estos once años jamás Sor Elvira nos dijo que adoptemos un niño de la Misión, siempre fue contraria a esa actitud para que no sufrieran los otros niños. Pero esta era una situación particular, porque al día siguiente estos seis niños iban a ser entregados en adopción a seis familias diferentes. Ellos son muy unidos, entonces sufrían mucho. Si yo les contara a ustedes lo que sufrían estos chicos esperando ser separados, nos ponemos a llorar todos. Cuando se los dijimos, se pusieron a llorar y me decían: “No, no nos dejes.”
Y llegó la respuesta de Sor Elvira. Le habíamos escrito para ver si conseguía en Italia una familia dispuesta a adoptar a los seis juntos, y de Italia llegó la respuesta: “¿En Brasil, no hay una familia?” Le respondimos que había varias familias que querían adoptar uno, a lo sumo dos. Y el Día de Pascua nos escribió: “¿Y si ustedes fueran la familia? Pero siéntanse libres, ya tienen seis hijos y son responsables por sesenta.”
Imprimí el e mail y fui corriendo a decirle a Paula: “¡Mira, Paula, es Sor Elvira la que nos lo pide!” Y ella me contestó que también se lo había pedido a la Virgen.
Para adoptar un niño hay muchos obstáculos, se necesitan dos años de trámites para tener la adopción legal, en Brasil y en cualquier país.
Fuimos a ver al juez y le dijimos que queríamos adoptar a los seis.
El juez dijo: “Bien, bien, ¿usted cuánto gana por mes, Mauricio?
–--“Nada, soy misionero y como todos los misioneros de la Comunidad Cenacolo no tengo sueldo, ni jubilación, ni obra social, ni prepaga…”
El juez dijo: “¡Ah! lo veremos con calma...”
En dos semanas los teníamos adoptados legalmente, con nuestro apellido. Viven con nosotros y el Señor nos está dando la paciencia necesaria para cuidar a todos estos niños, el amor necesario para quererlos.
Nosotros teníamos la duda de que quizá estos seis chicos nuevos nos sacarían la energía y el amor para darles a los nuestros, sin embargo, fue todo lo contrario. En el amor cuanto más uno da, más recibe. Es el único valor en el mundo que dividido se multiplica. Nunca viví tan tranquilo como ahora.
Tenemos doce hijos, pero doce hijos muy vivaces, ¿eh? que saltan arriba de la mesa. . .A veces, a Paoletta y a mí nos parece que Jesús nos llevara en los brazos.
Hay mucho egoísmo, no sé aquí en la Argentina, pero sí en Italia, y las familias no quieren tener hijos. Porque los hijos cuestan mucho, te sacan el tiempo para divertirte, no puedes comprarte el segundo auto, no puedes ir a Mar del Plata, cuestan tanto. . .pero es un engaño porque cuantos más hijos tenés, más tiempo tenés para estar con ellos, con tu mujer… Por ejemplo, yo nunca había podido venir a la Argentina, y vengo ahora que tengo doce hijos.
¡Es la cosa más bella del mundo!!
PAOLETTA
Agradecemos la presencia de todos ustedes y la alegría de tener amigos tan fieles.
Me viene a la memoria la Palabra de Dios cuando dice que al que tiene más se le dará más y al que no tiene se le quitará. Viendo lo fieles que son ustedes con la Comunidad, dando el amor y la fidelidad que ustedes le dan, ya están recibiendo abundantemente. Ustedes y nosotros, porque nuestra vida no es tan diferente de la de ustedes, sólo hay que ponerlo en práctica y todos podemos hacerlo porque por suerte Jesús no hizo mucha discriminación.
Mauricio les habló sobre la educación de los niños y cómo tratamos de hacerlo con todos ellos. Como dice Sor Elvira: “A los chicos se los educa, educándonos a nosotros mismos.”
Y para eso está la Comunidad: para educarnos a nosotros mismos. Y no hay diferencia entre el que entró por drogas o por cualquier otra cosa, porque la Comunidad es una Escuela de Vida que nos enseña a educarnos.
¿Cómo hago para tener paciencia con un chico? Primero debo tener paciencia conmigo misma.
¿Cómo puedo decirle la verdad a alguien si primero no me la digo a mí misma?
Este es el camino, ustedes que acompañan a la Comunidad ya lo conocen.
Mauricio les contó de nuestros hijos y lo más lindo es que los dos se lo habíamos pedido a la Virgen.
Creo que todo salió tan bien porque no se lo dijimos a nadie más que a la Virgen, lo que nos dio una gran paz. No tuvimos miedo porque sabemos que estamos en un proyecto de Dios. No somos nosotros, que somos medio tontos, Jesús podría haber elegido algo mejor; sólo que le dijimos que “sí”, como cualquiera de ustedes puede hacerlo.
Estamos serenos, tranquilos y en paz porque sabemos que todo está en manos de Él.
Claro que todos los días ponemos nuestra parte, no esperamos que caiga del cielo, pero sabemos que la Virgen va abriendo camino.
Yo me imagino que debe ser un poco así: la Virgen va caminando adelante y con su manto extendido va abriendo un camino de luz y nosotros corremos atrás. . .y corremos para no perderla, porque si la perdemos también nos perdemos nosotros.
¡Gracias de corazón!

Muy buen día para todos,
Ayer domingo vivimos con mucha alegría “la Resurrección”, en el Cenáculo de Pilar.
La llegada de Pentecostés fue una gran fiesta; escuchamos un testimonio; participamos
en la Santa Misa (con primera comunión, confirmaciones y renovación de votos de pobreza
y castidad); la mesa compartida y finalmente la obra maestra de teatro.
Como siempre, los jóvenes nos recibieron con mucha alegría y amor, con agradecimiento y
en todos los preparativos se notaron muchas horas de trabajo, de ensayos y de oración.
La familia del Cenáculo creció, impresionante los muchos amigos y familiares de los chicos
que se hicieron presentes ayer. Muchas gracias por acompañar esta maravillosa obra.
Sor Elvira muchas gracias por esta misión, por confiar en los argentinos y a la Reina de la Paz
(de Medjugorje) gracias por su llamado. Revivimos aquí la universalidad del rezo que se vive en
Medjugorje, con la presencia de jóvenes de distintos países que integran la Comunidad de Pilar.
La Eucaristía fue celebrada por el Obispo de Zarate Campana y concelebrada por doce sacerdotes,
esta también es una demostración de crecimiento comunitario y la alegría de saber hoy que tantos
sacerdotes alimentan espiritualmente con sus visitas periódicas y constantes a estos jóvenes.
Pudieron recorrer los diferentes sectores de la Comunidad y apreciar los trabajos en la huerta; ver
los animales de la granja; la carpintería; el comedor; el parque y los nuevos árboles plantados; la
nueva panadería y la obra de las nuevas habitaciones con sus baños y la capilla que en poco tiempo
finalizarán.
Todos sabemos que esta obra se mantiene con la providencia, es decir con el esfuerzo y ayuda de
todos los amigos que estuvieron ayer y muchos más que no pudieron estar presentes.
Aprovechamos este contacto con Ustedes, para solicitarles nos ayuden una vez más, para que el “Grupo Providencia”, crezca en número de integrantes. La situación económica del país no nos ayuda,
es por esto que apelamos a su tiempo para que juntos logremos duplicar el número de colaboradores.
Las necesidades crecieron, el número de jóvenes finalizadas las obras será de cincuenta.
Además les pedimos que nos envíen un e-mail con los productos y las cantidades que actualmente están sumando a la providencia. Esta no es una tarea fácil, tampoco queremos modificar la propuesta original de sumar a nuestros carros de supermercado la cantidad y variedad de productos elegidos.
Nos interesa compartir con todos ustedes el esfuerzo solidario y la oración por estos jóvenes.
Esperamos su respuesta, afectuosamente quedamos unidos en oración.
Juan Carlos Escudero
Tel: +54 11 - 4311 6131
jescudero@vamosamedjugorje.com.ar
Congreso Mundial de la Misericordia
ROMA 2-6 de Abril de 2008
Primer Congreso Apostólico Mundial de la Misericordia
El primer Congreso Apostólico Mundial sobre la Divina Misericordia tendrá lugar en Roma del 2 al 6 de abril de 2008, exactamente tres años después del día de la providencial partida del Papa Juan Pablo en la Vigilia de la Fiesta de la Divina Misericordia de 2005. El papa Benedicto XVI nos recordaba un año más tarde que: “El misterio del amor misericordioso de Dios fue el centro del pontificado de mi venerado predecesor”.
Por qué este Congreso?
La Divina Misericordia es fundamental para llegar a comprender a Cristo resucitado. Cristo resucitado es la Misericordia misma. En sus apariciones a los discípulos después de su Resurrección, Cristo muestra la insondable profundidad de su misericordia mediante su paciencia, sus enseñanzas, su amor hacia todos aceptándolos como son. Es Cristo Resucitado que nos dice a cada uno: “Esto es lo que soy. Esto es lo que vosotros podéis ser”. ¡La Misericordia es Jesús mismo! Y la Iglesia está invitada a revivir y proclamar su realidad redentora.
... Estaremos también nosotros...
Durante el Congreso hemos sido llamados a testimoniar la experiencia de la Misericordia que se vive cotidianamente en nuestras casas:
- Jueves 3 de Abril 2008:
Recital “No tengan miedo” Plaza Navona (a confirmar) - Roma - 21.00 hs
- Viernes 4 de Abril de 2008:
Aula Pablo VI - Inicio 9.00 hs - Testimonio de Madre Elvira
La Divina Misericordia tiene el poder de cambiar al mundo. Es una Revolución de Amor capaz de arrancar el mal y sembrar el bien en su lugar. El Papa Benedicto XVI así lo explica: “Sólo la misericordia de Dios hecha carne en Jesús, puede reparar el equilibrio entre el bien y el mal en el mundo, comenzando con ese “mundo” pequeño y esencial que es el corazón del hombre”
(Angelus, 23 de febrero de 2007)
Informaciones e inscripciones:
www.worldapostoliccongressonmercy.org
PROGRAMA - 2 al 6 de Abril, Roma 2008
Llegada a Roma antes del 2 abril: Registración y alojamiento
El programa es de días completos
2 de abril: está dedicado a la intuición profética sobre la Divina Misericordia del Papa Juan Pablo II.
3 de abril: La Misericordia en el Misterio de la Iglesia.
4 de abril: Comunión de la Iglesia, estimulada por la Misericordia.
5 de abril: La Misericordia para la Misión de la Iglesia.
6 de abril: Cierre con la celebración de la Eucaristía en la Plaza San Pedro.
Cómo interiorizar el mensaje mediante:
Sesiones plenarias
Celebraciones eucarísticas
Vigilias de oración
Procesión con antorchas por las calles de Roma
Talleres y mesas redondas sobre diversos temas (teológicos, pastorales, bíblicos)
Cómo difundir el mensaje a través de la Fiesta de la Misericordia:
El Congreso va a la gente. Cada noche el Congreso abre sus puertas a todos los visitantes de Roma. A los participantes del Congreso se les invitará a conducir un programa internacional de conciertos, vigilias de oración en las numerosas iglesias de Roma con música, testimonios y acercamiento a la comunidad en las plazas públicas.
8 de DICIEMBRE 2007
Los esperamos a todos, en el festejo de un nuevo aniversario del CENACULO en la Argentina.
Consideramos muy importante que vean cómo está creciendo esta obra y los buenos
resultados obtenidos gracias a la colaboración y oración de todos ustedes.
P R O G R A M A
15,00 horas – Recepción de todos los amigos e invitados de la casa.
15,30 horas – Rezo del Santo Rosario
16,00 horas – Testimonios y concierto en vivo
18,00 horas – Participación en la Santa Misa
19,30 horas – Cena
21,00 horas – Adoración del Santísimo
Para lograr una buena organización, por favor confirme su asistencia. Muchas gracias
Juan Carlos Escudero
Tel: +54 11 - 4311 6131
jescudero@vamosamedjugorje.com.ar
Julio 15, 2007 - FIESTA de la VIDA - A raíz del festejo de un nuevo aniversario de la Comunitá del Cenacolo, Sor Elvira nos hace llegar estas líneas.
La Fiesta de la Vida es festejar a la vida, pero no en general,¡ sino tu vida! Toma tu vida entre tus manos y date cuenta de que es un don precioso, importante, único.
Estamos llamados a vivir nuestra vida en plenitud, dentro de nosotros. Hay algo grande en nosotros que ni siquiera imaginamos; hay un mundo profundo y precioso para descubrir y desarrollar.
Comencemos agradeciendo y sin enojarnos con nosotros mismos, porque el rencor, la ansiedad y los miedos no le hacen bien a nuestra vida.
Aprendamos a hacer análisis muy simples, como hacen los chicos y las chicas de la Comunidad y a reconocer qué árbol somos por los frutos que damos.
Algunas veces somos como el tiempo, que cambia de repente: desde el sol luminoso de la alegría a las nubes negras del rencor, de los celos. Nosotros somos de naturaleza frágil. No debemos asombrarnos frente a nuestras debilidades, a nuestro voluble cambio de ánimo. No nos culpemos enseguida a nosotros mismos o a algún otro.
No hay que culpar a nadie: es tu momento de fragilidad para acoger y superar. Pero debemos reflexionar porque esto nos pone en la condición ideal para conocernos y sobretodo para aceptarnos, y finalmente amarnos así como somos.
Siempre tenemos que tratar de vivir en la verdad, porque es desde allí que proviene la verdadera libertad. Es lo que les enseñamos a los chicos que siempre se han escondido, que siempre han mentido. Hoy aprenden a tener una vida trasparente, que todos la puedan ver y aunque herida, lacerada, no importa, porque la vida es el bien más precioso de todos, vale más que todos los millones del mundo.
La Comunidad es una familia de Dios. Sobre esta colina hay 24 años de cruces, de dolor, de sangre, de lucha, de batallas cotidianas por la vida, de alegría y de resurrección.
Quien llega aquí, a este portón reencuentra la Misericordia, reencuentra a Dios; no una medicina o una terapia. Ninguna pastilla da la alegría de vivir. Ninguna metadona te dará la esperanza de una vida nueva. Ninguna cura solo médica te hará abrazar finalmente tu vida y volverla a sentir como un don de Dios.
La Comunidad Cenáculo es fiesta de la vida que renace. Fiesta de una creación que se había vuelto perdición, rabia, lágrimas, venganza, pecado y que a través de la Misericordia de Dios se vuelve sonrisa, alegría, luz… la luz que hoy tenemos en los ojos, luego de algunos meses o años en la Comunidad. La luz que ustedes, familias, están experimentando después de muchos años de oscuridad que han quedado como telón de fondo sobre el cual ves que todo ha cambiado, que Dios nos ha salvado y que la vida esta renaciendo, una nueva historia está comenzando.
El ángel Gabriel había dicho a María: “Para Dios nada es imposible”. También de un seno estéril y envejecido como el de Isabel podía nacer la vida.
“Para Dios nada es imposible” : también del seno de nuestras familias, que eran ya “viejas” por la tristeza, por el pecado, por la división, por las peleas, por la droga de nuestro hijo…también desde allí la vida puede renacer y desde hace 24 años nosotros, Comunidad Cenáculo, hacemos fiesta a aquel Dios “amante de la vida” que ha cumplido y sigue realizando este milagro. “¡Para Dios nada es imposible”!
VISITA DE MADRE ELVIRA A LA FRATERNIDAD "NUESTRA SEÑORA DE LUJÁN"
ARGENTINA, 21 de octubre de 2007
Estamos frente a milagros cotidianos observando a los jóvenes cómo sonríen, bailando, cantando, girando…Los miraba y me venía el recuerdo de cuando entraron, qué tristes estaban.
Ustedes, mamás, lo saben muy bien, que no sonreían ni cantaban ni bailaban más y ahora lo hacen. Este es el milagro que nos dice que la Resurrección de Jesús es real y es cotidiana. Estamos siempre en camino, dentro y fuera de nosotros para vivir esa resurrección. La resurrección está dentro nuestro, porque Jesús no nos engaña, Él es la verdad, la vida, el amor.
Es el camino que tenemos que recorrer para ver el milagro en el corazón de la gente y de los jóvenes.
Bienvenidos a todos.
Hay muchas mamás, muchos padres que desde hace algunas semanas vienen siguiendo a la Comunidad. Es lindo encontrarlos juntos, bailando, sin haberse conocido de antes. Cuando está la gracia, el amor de Dios, la alegría, cuando está Jesús resucitado, en seguida nos hacemos amigos.
¡Es la vida que se hace fiesta, fiesta permanente!
Observaba a algunas mamás, bailando y cantando, ¡qué bello!
Es el milagro más precioso y más concreto, no el de sanar una pierna o de un cáncer, los verdaderos milagros son entrar en la vida, en la libertad, en la vida del otro y transformarlo. Es Jesús, que con discreción, con respeto, sin hacer ruido, transforma nuestro corazón, nuestra mentalidad, nuestra vida. ¿Cuándo las mamás hubieran bailado en público con los chicos como ahora?
Es que nos hemos liberado de los juicios de los demás porque Jesús es nuestra libertad, nuestra fiesta, nuestra vida. La vida cristiana nos empuja siempre hacia delante, nos asombra y nos sorprende a cada momento porque el Señor nos creó y nos sigue creando, poniendo adentro el deseo de que vivamos la alegría y la felicidad verdadera y profunda.
Hay momentos y lugares en que esta alegría la brindan justamente los chicos que antes estaban tristes. Esta es la fiesta de nuestra fe para mostrar el milagro que Jesús hace por nosotros todos los días: nuestro camino interior hacia la resurrección.
Todavía muchas veces seguimos resistiendo a Jesús con pensamientos negativos, pero Jesús está ahí adentro gritando: “Dale, dejáme resucitar.” Necesitamos vivir esta resurrección. Esta vez nos la proponen los jóvenes que vieron la tristeza, la soledad, el odio. Si hoy ellos pueden sonreír y darles alegría a ustedes, los padres, y a todos los que vinieron, debemos creer. Debemos creer no sólo cuando estamos aquí con ellos, sino también cuando llegamos a casa y estamos con algún problema. Nos quejamos de todo, a un mosquito lo convertimos en camello. Basta que digamos: “Yo confío en vos. Señor, pensá vos, ocupate vos.” Tenemos al lado nuestro a Quien puede hacer todo, hay que creer y dejar que nuestro Dios haga las obras de Dios con nosotros, con nuestra familia, en la vida que vivimos. Llegó el tiempo de dar testimonio de una fe que realiza obras, que permite ver la obra de Dios a demasiada gente que está triste. Nosotros debemos testimoniar que la alegría y la esperanza existen, que tenemos paz, que estamos revestidos de amor.
No basta encontrar la alegría, el amor, también debemos ir para que todos sepan que el amor existe, que Jesús dio su vida por nosotros –no palabras, sino VIDA- y obtuvimos la salvación.
Me dijeron que hoy es el día de la madre. La primera Madre que ha gestado al único Salvador es María. La verdadera y auténtica Madre nuestra. Realmente grande por su humildad, silencio, servicio, trabajo. Es un ejemplo para cada una de nosotras, las mujeres, que tenemos la alegría de sentirnos madres. Todas las mujeres somos madres, generamos la esperanza.
Yo todavía no traje hijos al mundo en el útero pero me siento una madre que no dejó de dar a luz nunca: días y noches. Y atención, mamás, si se contentan sólo con esos hijos que han traído al mundo, tienen que volver a dar a luz en un acto de reconciliación. Es la mujer la que hace danzar la vida en la alegría.
|

La vidente Mirjana por expreso pedido de la Gospa, tiene la Aparición de María todos los meses el día 2, en el Cenáculo de Medjugorje. Allí los jóvenes integrantes de la Obra de Sor Elvira, reciben a la vidente Mirjana y la acompañan con cantos y orando. Se invita a todos los peregrinos que se encuentren en Medjugorje y quieran sumarse a este maravilloso encuentro de oración.

Recibimos esta nota e inmediatamente sentimos compartirla con ustedes
Ntra. Señora de Luján, Pilar, 10 de noviembre de 2006.-
Queridos amigos del Grupo Providencia:
El año pasado nos preparamos con Elvira y Don Stefano, en Italia, un grupo de chicos que con entusiasmo renovamos la confianza en un Señor, que es Amigo y Padre y en una comunidad donde la única regla es Su Palabra. Cada vez que en noviembre del año pasado nos reunimos con el Padre Stefano, preparando el grupo de misioneros que ese 8 de diciembre daría los primeros pasos de la flamante Fraternidad Nuestra Señora de Lujan llegábamos siempre el mismo punto. Siempre al mismo corazón cálido y fevoroso del Evangelio. Padre Stefano repetía "en esto todos reconoceran que ustedes son mis discipulos: en el amor que se tengan los unos a los otros" (Jn 13, 35). Un año después esas palabas siguen frescas en nuestra memoria y son el motor vivo de la Fraternidad como ustedes la conocen.
Pero en esa escuela de vida, del amor concreto, de la amistad desinteresada, en fin, de la libertad de decir que si, de dar la vida por los amigos, en esa escuela, nosotros aprendemos de cada uno de ustedes, del sacrificio de cada uno de ustedes, que llega a casa en una forma siempre distinta y es sin embargo, siempre ese mismo gesto de amistad.
Por eso estas líneas dicen en realidad una sola palabra: Gracias. Gracias por su esfuerzo y por su sacrificio, gracias por tenernos presentes en tantos momentos y sobre todo gracias por interceder por nosotros delante de esa Mama que nos reunió, que nos une todavía y que piensa en cada uno de nosotros con una ternura desmesurada.
El viernes pasado hablamos por telefono con nuestra Madre Elvira que apenas volvía a Italia. Mientras le contabamos como andaba todo en casa nos dijo de nuevo "quiéranse... es lo mejor que pueden hacer, es lo único que queda, que da fruto, no pierdan mas tiempo en sus vidas, esfuerzense y quiéranse mucho, que todo lo demas viene solo detrás de esto".
Nos pidió también que saludáramos con un abrazo fuerte a todos los amigos que nos sostienen con la providencia, con la oración, con tanto afecto y tantos detalles que nos siguen emocionando cada vez que se hacen sentir en casa. Todos esos detalles donde nos guiña un ojo la Virgen María.
En tantos momentos de inseguridad, de dificultad es reconfortante saber que estan ustedes sosteniendonos con su amor a la Virgen y con su ejemplo. Con su calidez y con su sensibilidad. Deben estar contentos y orgullosos de saberse instrumento en las manos de Jesus, como lo estamos también nosotros. Sépanlo, porque ahora que son parte de la gran familia del Cenacolo, el Señor los llama también a ustedes a testimoniar la resurrección.
Quien sabe como hubieran podido salir las cosas... pero nosotros agradecemos al Señor que los haya elegido justo a ustedes.
Gracias de nuevo, gracias por los sí que dicen cada día, y por las luchas, y por la esperanza. Gracias.
Francesco, Santiago y los chicos del la Comunidad Cenacolo.
COMUNIDAD
DEL CENACULO EN ARGENTINA
Con
alegría comparto con ustedes, el contar con una casa
del Cenáculo en Argentina.
Para consultas sobre el mismo por favor comunicarse con
la Sra. Alicia Uriburu a:
luján@comunitacenacolo.it
Teléfono +54 11 4815 6933
Muy
buenas tardes a todos,
Les contamos, que hemos difundido con éxito
la campaña de acción solidaria "GRUPO
PROVIDENCIA", para cumplir con los aportes
básicos de alimentos para los jóvenes
del Cenáculo. Esto nos da muchísima
alegría.
Saben ustedes que esta obra se sostiene gracias
a la providencia.
Los que se acercaron en forma anónima, sumaron
alimentos a su carro de supermercado y nos los hicieron
llegar para contribuir con esta maravillosa obra
fundada por Sor Elvira y ahora con una sede en Argentina.
A todos se les asignó un número de
grupo y así mantener el anonimato en las
entregas mensuales.
Si está interesado en colaborar en esta acción
solidaria, no dude en comunicarse con nosotros.
Los saludamos atentamente, muy contentos y agradecidos
por vuestra confianza y colaboración silenciosa.
Quedando unidos en oración.
Juan Carlos Escudero y colaboradores
COMUNIDAD
DEL CENACULO
La Comunidad Cenáculo es una asociación cristiana
que acoge a jóvenes descarriados, insatisfechos,
desilusionados, desesperados, que desean encontrarse nuevamente
a sí mismos, hallar el gozo y el sentido de la vida.
Fue fundada en el mes de julio de 1983 gracias a la intuición
de una mujer, sor Elvira Petrozzi, que quiso donar su propia
vida en favor de los adictos y de los jóvenes descarriados.
La sede principal de la Comunidad se halla en Saluzzo, en
Italia.
Hoy la Comunidad cuenta con 27 hermandades distribuidas
en Italia y en el mundo (Francia, Croacia, Bosnia-Herzegovina,
Brasil, Austria, República Dominicana, E.E.U.U.,
México), y alberga alrededor de 1.800 muchachos y
muchachas. Ella desea ser una luz en las tinieblas, un signo
de Esperanza, el testimonio que la muerte no tiene la última
palabra. Se propone a los jóvenes un estilo de vida
simple, familiar, que hace descubrir de nuevo los dones
del trabajo, de la amistad y de la Fe en la Palabra de Dios,
encarnada en Jesús, el cual murió y resucitó
por nosotros.
Creemos que únicamente en Jesús el hombre
se encuentra nueva y plenamente a sí mismo y que
nadie más que Aquél que lo ha creado, Dios
Padre, esté en condición de reconstruir el
corazón descarriado y perdido en una vida sin sentido.
Nuestra fuerza desea ser el Amor, aquel amor que nace de
la Cruz de Cristo y que da vida a los muertos, libera a
los prisioneros, dona la vista a los ciegos.
Agradecemos con ustedes al Señor porque nos hace
espectadores cotidianos de su Resurrección, gracias
a la cual vemos cada día retornar la sonrisa al rostro
de aquél que había perdido toda Esperanza.
Nuestra Comunidad no es terapéutica, sino una escuela
de vida. El problema de la droga tiene sus raíces
en la familia porque sólo esta última tiene
la posibilidad de prevenir el problema. A menudo una cosa
común a muchos de nosotros los muchachos, ha sido
la ausencia de una verdadera familia educadora, que transmitiera
o buscara el diálogo, la ternura, la amistad. Todo
lo que un hijo necesita. las familias que rechazan a Dios
están desechas desde el comienzo, porque creen poder
substituir los valores esenciales con cosas superfluas y
así, en vez del amor se cultiva la ambiguedad y el
tener todo e inmediatamente. A menudo sucede que, cuando
se llega a saber que se tiene un hijo adicto, los padres
son los últimos en aceptar lo acaecido, muchos justifican
y protegen a su propio hijo solamente por el temor al juicio
de los vecinos, de los amigos y de los propios parientes.
La familia debe encontrar de nuevo la unidad sin reprochar
las culpas de uno o de los otros y a continuación,
buscar un lugar o a alguien a quien poder pedir ayuda.Cuando
los padres deciden llevar su hijo a la Comunidad, les pedimos
cumplir nuestras reglas para prepararlo a esta decisión
importante.
El objetivo de la Comunidad es renovar la familia, hacer
que ésta encuentre a Jesucristo, Salvador y Redentor.
La droga puede ser cruz que asesina o cruz que salva. Nosotros
amamos la vida y creemos en ella con todo el corazón
así como creemos que la sonrisa de un muchacho que
" vive " vale más que todo el oro del mundo.
No crean que un adicto que entra en la Comunidad, siente
inmediatamente el deseo de orar. En principio se ora porque
la Comunidad propone de manera resuelta la curación
de nuestros corazones por medio de la oración poniéndose
de rodillas todos los días, esto para un buen cristiano
y para un muchacho normal sería difícil aceptarlo,
imagínense para un adicto. Sin embargo, un muchacho
que entra a la Comunidad no se haya en una situación
" normal ", las más de las veces no sucede
por una propia elección personal. Casi todos entramos
de manera forzada porque ya no teníamos casa, muchos
teníamos problemas con la ley y de cualquier modo,
nos encontrabamos en situaciones desesperadas. Llegamos
a tal punto que nadie quiere saber de nosotros, descartados
por todos, sin futuro ni esperanza, despreciábamos
la vida, la única espiral de luz vino de la Comunidad
y en esta situación es más fácil decir
que sí a la oración, aunque no se crea en
ella ni se la comprenda. Nuestra Comunidad no es terapéutica,
la única " terapia " que se aplica es la
Cristoterapia.
A la luz de la oración descubrimos que los problemas
no están fuera de nosotros, el problema principal
no es la droga o la dependencia de una cosa cualquiera,
sino el no saber vivir, la droga es sólo consecuencia
de una vida equivocada, sin valores cristianos. El mal que
hay que combatir cada díase llama egoísmo,
indiferencia, odio, prepotencia y la vida simple de la Comunidad
nos ayuda a evidenciar todos nuestros problemas, pero principalmente
aprendemos a ser buenos, ya que se eres bueno, te sientes
feliz.
En nuestras fraternidades no existen fármacos o tratamientos
substitutivos a base de psicofármacos, también
la crisis de abstinencia de un muchacho nuevo que entra
no es curada con medicinales de algún tipo, nuestra
medicina se llama el ángel custodio,
que es concretamente un muchacho que vive en la Comunidad
desde hace varios meses y que se encarga de él y
lo cuida.
El tiene la tarea de transmitir al recién llegado
el estilo de vida de la Comunidad, de vivir a su lado las
veinticuatro horas del día, de trabajar con él
y para él - ya que al principio no tiene voluntad
- sufrir y llorar con él, que se halla luchando contra
el llamado del mal y de la droga. Es un momento importante
para la vida de ambos; para el ángel custodio, que
en el sufrimiento aprende a amar, y para el recién
llegado, que quizás por primera vez encuentra un
amigo sincero y alguien que se ocupa de él sin algún
interés.
La Comunidad nos enseña cosas esenciales de la vida
que anteriormente no habíamos querido aprender y
nadie nos las había enseñado. Para nosotros
era normal confundir el placer con el gozo y en nuestra
vida habíamos siempre perseguido los placeres más
inmediatos, no pensabamos que el gozo pudiera nacer del
sufrimiento, que significa ser débiles, frágiles,
inferiores, mientras que ahora estamos aprendiendo que detrás
de cada sufrimiento está el gozo.
Solamente aquél que ha sufrido puede entender, amar,
ayudar a otro que se se encuentra mal.
Nuestro camino en la Comunidad dura alrededor de tres, cuatro
años, aunque no existe un período definitivo.
Sor Elvira dice que podemos considerarnos preparados cuando
habremos escogido la oración para toda la vida.
La vida en la Comunidad es verdaderamente muy simple, pero
también muy rica, se vive la oración en concreto
basada en una amistad libre sin algún interés,
las cosas materiales influyen poco, aprendemos que las personas
son más importantes que las cosas futiles, el dinero,
la carrera, nos enfrentamos con nuestras debilidades pidiendo
ayuda a Jesús que se manifiesta también en
los hermanos que nos rodean.
Aprendemos a amar y a vivir la vida en la gran escuela del
Cenáculo.
|
|
Esta
sección se encuentra bajo construcción.
Casas en el mundo
Europa
Italia 18 (12 masculinas y 6 femeninas)
Bosnia & Herzegovina 2 (1 masculina y 1 femenina)
Croacia 8 (7 masculinas y 1 femenina)
Eslovenia 1 (masculina)
Polonia 1 (masculina)
Rusia 1 (masculina)
Austria 1 (masculina)
Francia 4 (2 masculinas y 2 femeninas)
Inglaterra 1 (masculina)
Irlanda 1 (masculina)
América del Norte
Estados Unidos 3 (masculinas)
América Latina
México 1
Brasil 3
Perú 2
Argentina 1 (masculina)
PRESENTACIÓN
DE LA COMUNIDAD DEL CENÁCULO EN BUENOS AIRES
Colegio San Pablo 1 de abril de 2004.
Presentación del Padre Eduardo Pérez:
Vamos a pedir una oración por el eterno descanso
de Axel Bloomberg, y por su familia, y por la seguridad
en nuestro país, para de alguna manera, como
no hemos podido estar en la marcha, con nuestra oración,
acompañar esta intensión.
Vamos a ponernos en manos de Dios, y vamos a rezar
como Él nos enseñó:
Padre Nuestro, que Estás en los Cielos,
Santificado sea Tu Nombre,
Venga a nosotros Tu Reino,
Hagasé Tu voluntad así en la tierra
como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día,
Perdona nuestras ofensas, como también nosotros
perdonamos a los que nos ofenden
Y no nos dejes caer en la tentación,
Y líbranos del mal.
Y ahora vamos a ponernos en manos de Nuestra Señora
de la Ternura, que agarra tan fuertemente a Jesús,
para protegerlo entre Sus brazos, que también
nos proteja a nosotros y nos guarde debajo de Su Manto.
Dios Te Salve, María,
Llena eres de gracia, El Señor es contigo
Bendita Tu eres entre todas las mujeres
Y Bendito es el fruto de Tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
Ruega por nosotros, pecadores,
Ahora y en la hora de nuestra muerte,
Amén.
Sagrado Corazón de Jesús
En Vos Confío.
Ave María Purísima
Sin pecado concebida.En el Nombre del Padre,
del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.
Yo tengo el agrado de presentarles a 3 integrantes
de La Comunidad Il Cenaculo, el Padre
Stephano Aragno, que es un poco la mano derecha de
Sor Elvira, el Sr. Mauricio, a cargo de la comunidad
de San Pablo, Brasil. Y el Sr. Albino, a cargo de
la comunidad en USA. Ellos nos van a dar, primero
una idea de cómo funciona la Comunidad, y habrá
testimonios tanto de Stephano, de Mauricio, como de
Albino. Les dejo en compañía del Padre
Stephano, que es un poco el miembro más importante.
Padre Stephano:
Tengo poca voz, ¿ustedes entienden italiano?,
porque estoy engripado, y tengo poca voz. Pero tengo
una alegría enorme de estar acá con
ustedes, y antes que nada, Gracias. Gracias porque
están acá sin conocernos, y nos tienen
confianza sin saber realmente quienes son. Y esto
es humildad, fe y coraje.
Nuestra Comunidad, vive la experiencia de la Resurrección,
la vivimos, la tocamos, la sentimos, la oímos,
la vemos, en estos últimos 20 años,
desde que una monjita pequeña, con un corazón
muy grande le dijo s Dios: Acá estoy.
En ese momento nació la historia de nuestra
Comunidad, nació en una casa abandonada, sin
ninguna seguridad, nació en la fe, nació
del coraje de creer en el hombre, de creer en el hombre
herido, de creer en los jóvenes que sufren,
destruidos, tristes, muertos. De creer que Dios ahí
puede cumplir el milagro de la Resurrección.
Y desde hace 20 años estamos viendo este milagro,
que esta pequeña casa destruida, ha sido reconstruida,
pero sobre todo, han sido reconstruidas tantas vidas,
tantos corazones
Y de esa casa destruida han
nacido muchísimas otras casas, en muchas partes
del mundo, donde el Espíritu Santo quiso hacer
nacer una Comunidad del Cenáculo. Donde
el Espíritu Santo quiso hacer nacer este milagro
de vida.
Hoy hay 44 Comunidades, en todas partes del
mundo, en Rusia, en Italia, en Croacia, en Bosnia,
en Francia, en Austria, en Irlanda, en Brasil, en
USA, en Méjico, en República Dominicana,
tantas Comunidades.
¿Qué pasa en estas Comunidades?
Que a las puertas de nuestra Comunidad, golpean las
personas desesperadas. Personas que tienen la tristeza
y la muerte en su corazón. Jóvenes que
han perdido tanto en su vida, hasta decidir suicidarse
o drogarse. Y golpean a las puertas de la Comunidad,
como su última esperanza. O atrae a las familias,
porque ya pasaron por los hospitales, por los psicólogos,
por los psiquíatras. Golpearon todas las puertas
humanas, pero no resolvieron el problema. Porque quien
resuelve este problema es solo Dios. Y solamente si
ese joven que está desesperado, muerto, que
no sabe porque vive, y no sabe para quien vive, necesita
encontrar a Dios, y cuando encuentra a Dios, Resucita.
El camino que la Comunidad propone, no es un camino
fácil, no es una medicina, no es una cura que
inventaron los hombres, sino que es la vida cristiana,
que es la solución a todos los problemas. La
vida de Jesús, la fuerza de la oración,
la fuerza de la Eucaristía, la fuerza del Rosario,
y del trabajo, la verdadera amistad, y el sacrificio.
Son el corazón de nuestra Comunidad. Y esta
pequeña monjita, digo que es pequeñita,
porque cuando todos piensan en Sor Elvira, que está
viviendo con los personas en la Comunidad, piensan
que es una persona grande, enorme. En cambio la fuerza
y la grandeza las tiene dentro. Tiene una fuerza,
que es como una bomba de verdad, de amor, y tuvo el
coraje de proponernos a los jóvenes que llegamos
a la Comunidad, y llegan de una vida de mal y de pecado,
del mundo de la droga, y que lamentablemente acá
en esta ciudad, en esta tierra también viven
esta dramática cruz, y se sabe quien es un
drogadicto en la calle, quien es el que roba, y quien
es el que vende la droga, y quien es una persona desesperada,
y que tiene la muerte dentro, esta monjita, tiene
el coraje de proponer a los que llegan de ese infierno,
el único camino de salvación, el camino
de Dios.
Y la vida en la Comunidad es una vida fatigosa, nos
levantamos a las 6 de la mañana, se reza, se
trabaja y se vive en la verdad, en la sinceridad profunda.
No tenemos televisión, no fumamos cigarrillos,
no bebemos cerveza, ni vino, todo esto ya lo vivimos
antes. Hemos bebido tanto, hemos fumado tanto, visto
tanta televisión, hemos visto muchos diarios,
pero teníamos la muerte en el corazón.
La Comunidad propone otra vida, donde no hay ninguna
de estas cosas. ¿Por qué no hay ninguna
de estas cosas? Porque son todas las cosas de las
que uno dependió antes en su vida. Todos nosotros
buscamos la felicidad, la hemos buscado intensamente,
la hemos buscado en las cosas del mundo, la hemos
buscado en la plata, o en el sexo, y en las discotecas
con la música, bum, bum, bum
, en las
experiencias de la vida, y la hemos buscado en la
drogas. Y nunca encontramos la felicidad de vivir.
En la Comunidad no hay ninguna de estas cosas, para
hacerte entender que aquello que buscas, no esta fuera
de ti, sino dentro de ti. Lo que uno está buscando,
es la Paz de Dios dentro de ti, la felicidad de Dios
dentro de ti, y la belleza de la vida que está
dentro de ti. Lo que uno busca, es la belleza del
ser, que ninguna cosa te da. Y esa es la vida que
propone la Comunidad, una vida sencilla, una vida
hecha de oración, de trabajo y amistad, y de
relaciones humanas. Y uno descubre que esto trae la
felicidad, la paz, la serenidad. Es lo que uno ha
buscado durante tantos años en las experiencias
del mundo, y que finalmente ha encontrado aquí
dentro, en nuestro corazón, en el corazón.
Entonces, esta experiencia que podemos testimoniar
esta noche, es la experiencia de la belleza y de la
simplicidad de la vida. Esto te cura, esto sana las
heridas que tienes en el corazón desde que
sos chiquito. Porque un joven drogado a los 15 años,
o a los 20, es la edad en que empieza a drogarse,
pero ya está drogado de antes, está
drogado en el corazón, porque está herido,
porque no sabe porque vive, y no sabe que responder
a las heridas profundas que tiene dentro, y no fue
capaz de soportar las ofensas de su familia, y entonces,
su vida dentro suyo, se quebró. Y sufre, y
llora , y en ésta profunda herida, surge el
mal que ofrece la ilusión de la droga, como
una falsa solución a tus problemas.
Y entonces, ¿qué sucede? Que uno empieza
a drogarse, comienza a fumar, mariguana, etc., y parece
que los problemas desaparecieran. Que uno puede dialogar,
hablar con una joven, que de otro modo no sería
capaz de hacerlo. O que uno supera sus miedos, pero
es propiamente el engaño del mal, porque cuanto
más uno utiliza la droga, más uno se
esclaviza. La droga, siempre le digo a los chicos,
para que lo entiendan bien, cuando la droga pasa delante
de uno, pasa como si fuera una linda mujer, y uno
empieza a mirarla, y lo ve como una cosa bella que
finalmente logra encontrar aquello que resuelve los
problemas de su vida. Pero esa linda mujer, cuando
uno descubre realmente quien es, te mata, es un monstruo
que te mata, que te destruye, y que destruye todo
lo que hay a tu alrededor. Destruye tu familia, que
a veces ya esta destruida, pero la destruye aún
más, te destruye a ti, destruye tus relaciones,
las personas que llamas tus amigos, porque uno es
falso, porque no es uno mismo. Destruye LA VIDA.
Entonces, la Comunidad te propone como camino, el
encuentro con Dios. Tantos de ustedes pensaran, ¿pero
cómo es posible? ¿ Cómo puede
ser que un chico que se droga, después de una
semana en la Comunidad, ore? Yo tampoco sé
como puede ser posible, pero ES ASÍ. Hace 20
años que lo veo, hace 20 años que lo
estoy tocando, entonces lo creo. Y entendí,
que aquello que nos posible para nosotros, es posible
para Dios. Entonces, como Jesús hizo milagros
hace 2000 años, como Jesús ha liberado
de la muerte tantos jóvenes que estaban muertos,
incluso físicamente, Jesús lo esta haciendo
también hoy. Entonces, el milagro de la Comunidad,
es la vida que renace. El milagro de Dios, que resucita
a los muertos, el milagro de Dios que responde a las
preguntas que uno tiene en lo profundo del corazón,
el milagro de Dios que te perdona los pecados, que
te perdona el mal que uno ha hecho durante tantos
años de droga. El milagro de Dios, que de la
muerte, llega nuevamente a la vida.
Ahora van a hablar Albino y Mauricio, ellos están
hace años en la Comunidad, estaban desesperados.
Mauricio salió de la cárcel, Albino
ha dado vueltas por todo el mundo, y cuando golpearon
a la puerta de la Comunidad eran dos cadáveres.
Hoy han resucitado, y ¿qué ha sucedido?,
las heridas por donde el mal entró en sus vidas,
hoy son el signo de su resurrección. Justo
donde el mal entró, y destruyó la vida,
pero donde pasa Dios, entonces, donde parecías
muerto, se nota ahora que estás vivo.
Después si alguien quiere hacer preguntas,
para conocer, para saber lo que es la Comunidad, queremos
vivir este momento de amistad con ustedes. No tenemos
nada para enseñarles, pero queremos testimoniar,
no lo que estuvimos acá, sino las cosas que
hemos vivido, lo que hemos experimentado, y ahora
estamos felices de haber encontrado el Dios de la
vida.
Testimonio de Mauricio Comunidad de San
Pablo, Brasil
Estaba desesperado. Toda mi vida,
he buscado lo que tengo hoy. Es decir, la felicidad,
la serenidad dentro del corazón. Solo se, que
lo he buscado en cosas equivocadas, sobre todo, las
buscaba fuera de mí, mientras que la verdadera
felicidad, habita dentro del corazón. Y tiene
un nombre, JESÚS.
Y en busca de esta felicidad tantos años, he
llegado a realizar tantas experiencias equivocadas,
cuando hablaba el Padre Stephano pensaba que muchas
personas piensan que el problema del drogadicto es
la droga, sacamos la droga, y resolvemos el problema,
no es así. Porque sacamos la droga, y queda
el drogadicto. La droga no es una sustancia, es algo
que esta en la mente. Por eso la Comunidad tenía
esta gran intuición, de hacer trabajar sobre
la mente, sobre el corazón, sobre la interioridad
de los jóvenes.
Por lo tanto, en busca de esta felicidad, antes de
buscar la droga, he usado todas las drogas que el
mundo ofrece: la plata, el sexo, la televisión,
alcohol, violencia, egoísmo, superficialidad,
pornografía, todas las estupideces que el mundo
propone. Y lo más importante es que mientras
yo iba en busca de esta felicidad, cada vez me encontraba
más triste, más solo, más desesperado,
y sin confianza, sin esperanza.
Llegó un momento en que también entré
en conflicto con mis padres, porque mis padres eran
muy severos, me decían que no tenía
que salir a la noche, entonces a un cierto punto decidí
irme de casa. Me fui de casa, y empeoró la
situación, porque fuera de casa, creía
que había logrado la verdadera libertad.
Siempre pensé que libertad significaba hacer
lo que quería, es un engaño. LIBERTAD
significa, a veces, no hacer determinadas cosas, ponerse
límites, tener disciplina, respetar la libertad
de los otros, y son todas cosas que hoy aprendí
en la Comunidad, y que el mundo no lo dice. Los adultos
tampoco lo dicen, porque no es cómodo.
Volví a casa, porque fuera de casa era peor
todavía. Y ahí, en este punto, Dios,
que me ha acompañado toda la vida, jamás
me había abandonado un instante. Yo
pienso, como dice Sor Elvira, que el drogadicto, es
un gran nostálgico de Dios. Hoy vemos
que los chicos están tristes, y usen o no usen
drogas, están tristes. Siguen la moda, siguen
los falsos ídolos, ¿por qué?
Porque están en busca de Dios, pero no lo encuentran.
Porque la televisión no lo propone, porque
la publicidad no lo propone, tampoco la sociedad lo
propone. Yo buscaba la felicidad en todo esto, y cada
vez estaba más triste. Y a pesar de que Dios
siempre me ha acompañado paso a paso, a un
cierto punto, Dios dijo, este hombre tiene la
cabeza muy dura, le voy a cortar las piernas.
Y de una forma muy fuerte, mis padres habían
conocido a Sor Elvira de la Comunidad, y Sor Elvira
les dijo a mis padres: ¿quieren realmente
ayudarlo?, Sáquenlo fuera de casa.
Corten todos los puentes con él, no le den
plata, cuéntenle a todos los parientes y amigos
que él usa drogas. (hoy los padres generalmente
tienen un miedo terrible de decir esto, porque decir
que un hijo se droga, es como reconocer una falla
de la familia. Callémonos, no digamos nada,
pero mi hijo terminará matándose con
una sobredosis en casa). Por lo tanto mis padres tuvieron
confianza en la Comunidad, y me sacaron afuera de
casa. Al principio pude zafar, ganaba plata, a la
mañana trabajaba, a la tarde estudiaba, y me
drogaba. Mucho, me drogaba mucho.
Dios, quiso, además de cortarme las piernas,
darme un golpe en la cabeza, y tomé a un chico
que vendía droga en mi casa. Un día
la policía que lo venía siguiendo desde
hacía un tiempo, entró en mi casa, y
lo arrestaron a él, y me arrestaron a mí
también. Nos dieron 4 años de cárcel
a cada uno. Y allí se me cayó el mundo
encima. Tenía 24 años en ese momento.
Desesperadamente me encontré en la cárcel.
Por sugerencia de Sor Elvira, mis padres no pagaron
un abogado. Déjenlo en la cárcel,
les decía, que se rompa la cabeza, que
baje su orgullo. Después de 6, 7 meses
de cárcel, estaba quebrado. Escribí
una carta a casa de mis padres, pidiéndoles
perdón, dicéndoles que me ayudaran,
porque era muy duro, y no podía salir. Pedí
que me mandaran dinero, o que me pagaran un abogado.
No me contestaron, me contestó Sor Elvira,
una linda carta, comenzaba así: Queridísimo
saco de inmundicia. Fue la primera persona que
tuvo el coraje de decirme la verdad en la cara, en
esta carta me decía: sembraste mucho
en tu vida: has robado en casa de tus padres, te aprovechaste
de las chicas, ¿qué querés? Arreglate.
Estaba como si me hubieran partido en 4, porque me
sentía abandonado, ahora ya no le podía
dar pena a nadie. Tuve un poco más de cárcel,
y cuando gracias a Dios ya estaba hecho pedazos. Salí
de la cárcel, y tuve arresto domiciliario.
Y me vino a buscar Sor Elvira, no la conocía,
tocó el timbre, yo abrí la puerta, y
entró una monjita chiquita, y me dijo: ¡Qué
cara de preso tenés!. Esta es Sor Elvira.
Me sentí amado, nos abrazamos mucho, yo lloraba
y ella lloraba. Porque no es fácil que unos
padres, con su hijo fuera de casa, confiasen de esta
manera en la Comunidad que te dice cosas que parecen
absurdas.
Me propuso entrar a la Comunidad. Y entré.
Cuando entré a la Comunidad, todos los chicos
estaban de rodillas rezando el rosario. Pensé
que estos estaban locos, le dije a Sor Elvira, yo
no creo en Dios, nunca recé, no tengo fe, ella
me dijo: No te preocupes, yo tengo la fe, vos
confía en mí. Sacate todo de la cabeza,
confía en mí, ponete de rodillas.
Y entonces, después de años, no de días,
comencé a entender, a comprender, que la verdad
a mi gozo era estar de rodillas. ¿Por qué?
Porque al estar de rodillas, entendía como
era de asno, como era de pobre, cuanto tengo necesidad
de Dios. Hoy mi felicidad es solo esto, reconocerme
pobre, y necesitado de Dios. Pero ahora también
hago muchas estupideces todos los días, continúo
siendo ese asno, pero soy un asno feliz.
Concluyo diciendo gracias a Dios por los milagros
que hizo en mi. Después de 3 años ý
de estar en la Comunidad, salí de allí.
Conocí una mujer estupenda que hoy es mi mujer,
tenemos 5 hijos, y vivimos en una misión en
Brasil, con 65 niños, que son nuestro gozo,
nuestra
.(no quiero decir desesperación),
pero no es fácil vivir con 65 chicos, pero
son NUESTROS MAESTROS DIVINOS. Nosotros
estamos en LA ESCUELA DEL AMOR todos los
días, son nuestros profesores de amor, todos
nosotros sabemos, creyentes o no, que no hay sentido
de vida sin amor. No hay sentido si no amamos y no
somos amados.
Piensen que afortunados que somos nosotros, que vivimos
con 65 chicos Maestros de Amor. Son chicos
abandonados, abandonados por sus padres, o que sus
padres no están en condiciones de cuidarlos,
madres prostitutas, padres drogadictos, o presos.
La escuela los manda, y luego con nosotros encuentran
una familia. Son chicos que han perdido toda la fe
en los adultos, porque han sido abandonados, violentados,
golpeados, ¿cómo hacen para tener fe
en los padres?. Es una cosa impresionante, la misma
terapia que me sanó a mí, la oración,
el sacrificio, la amistad, cura también a los
chicos. Esas heridas profundas que tienen en el corazón,
son las mismas que tuve yo, el mismo abandono. Yo
tenía padre y madre, pero mi padre pensaba
en ganar dinero, y pensaba en darme cosas, pero yo
los quería a ellos, no las cosas que me pudieran
dar. El mismo abandono lo viví yo, y hoy al
buscar amar a esos chicos, siento que el Señor
cura mis heridas. Y es una cosa MARAVILLOSA. Todos
los días vivimos milagros increíbles,
chicos que llegan a la Comunidad que lloran, heridos,
sucios, con piojos, con cualquier tipo de cosa, una
semana, un mes, 6 meses, empiezan a sonreír,
cantan, van al colegio, muy exigente como dice el
Padre Stephano, la misma terapia. Se levantan temprano
a la mañana. Primero ir a la capilla, y de
rodillas rezar el Rosario, le estamos dando la verdadera
vida. Si este chico encuentra a Jesús, puede
perdonar a sus padres que lo abandonaron. Y le hace
bien a él, porque no perdonar le hace mal,
no le hace mal a otros, y este es el secreto. Encontrar
a JESÚCRISTO, resuelve mis problemas, resuelve
mi vida, y entonces puedo entonces ayudar a los demás,
dar a los demás lo que recibí gratuitamente.
Nosotros somos voluntarios, no cobramos nada, no tenemos
nada, no tenemos pensión, tengo 5 hijos que
viven conmigo, ¿qué seguridad le puedo
dar a ellos?. Yo soy el irresponsable del Brasil,
¿qué le puedo dar a mis hijos?, pero
que es más importante, más verdadero,
más auténtico que JESÚCRISTO.
Esto es lo que le damos a nuestros hijos, y lo que
tratamos de darnos a nosotros mismos. Cuando dejamos
todo esto de lado, nos volvemos personas egoístas,
tenemos un amor interesado, sucio. Pero lo más
importante que nuestros maestros son exigentes, el
niño pretende devuelta ser amado, y yo debo
amarlo, y entonces veo que el chico cambia, que empieza
a hacer el bien, por eso hago lo mismo que él
, y por ahí cambio. Amando, es que encuentro
el amor. Con cada chico es diferente, con los propios
hijos, uno de acerca de una manera a uno y de otro
modo a otro, lo importante es llegar al corazón,
del mismo modo que Dios hizo conmigo a través
de la Comunidad. Sor Elvira, el Padre Stephano, todas
las personas que encontré en la Comunidad,
y que hoy son mi familia.
Gracias.
Testimonio de Albino, de la Comunidad de USA
Yo hablo un poco de español, entre el
español y el italiano vamos a entendernos.
Antes de hablar de mi historia, quería saber
si alguno de ustedes querría hacer alguna pregunta
que nosotros podamos contestar.
¿Hay alguien que quiera hacer una pregunta?
1° ¿Cómo se subvenciona la Comunidad?
La Comunidad comenzó hace 20 años,
como comentó Stephano, cuando Sor Elvira presentó
la Comunidad, esta se fía complemente en Dios.
La Comunidad se apoya complemente en Dios, y prácticamente
se basa en La Divina Providencia. La Divina Providencia
es nuestra subvención. La subvención
que nos da Dios. Nosotros en 20 años de camino
de la Comunidad, nunca preguntamos a la familia de
cualquier muchacho que quiere entrar a la Comunidad,
si tiene dinero, nunca. Nosotros no aceptamos subvención
alguna, nosotros dependemos completamente de la Divina
Providencia. Es un acto de fe en Dios. Y tampoco vamos
a comprar alimentos a ningún supermercado,
nunca vamos a un negocio, nos apoyamos solamente en
la Divina Providencia. La gente llega a la Comunidad
y trae carne, verduras, leche, trae todo, y cuando
no tenemos todo, comemos lo que tenemos. Es importante
para nosotros, comprender completamente que Dios Provee.
Dios Provee, que Dios está, para mí
también. Yo no creía que para mí
también, yo era drogadicto por 15 años
cuando llegué a la Comunidad. Como dijo Stephano,
yo me fui por todo el mundo, a buscar muchas cosas,
siempre buscaba fuera, en el mundo las cosas, jamás
miraba dentro mío, dentro no tenía nada.
Una cosa que me ha dado la Comunidad, que aprendí
en la Comunidad, para aumentar la fe, es creer en
La Divina Providencia. Que todos los días nosotros
comemos, que todos los días nosotros trabajamos.
Nosotros en la Comunidad somos 1500 (mil quinientas
personas), que todos los días comen, se lavan,
se visten trabajan. Todos los días se trabaja,
porque es muy importante el trabajo en comunidad,
no se está en la comunidad para no hacer nada,
se trabaja 8 hs. por día. Esto es un dato,
que ayuda a comprender que Dios Provee.
2° ¿Qué planes tienen para la
Argentina?
Contesta el padre Stephano: El plan son ustedes,
porque La Providencia de Dios pasa a través
de la vida de los hombres, no nace de la nada, pero
nace en las manos, en el corazón de las personas.
Y nosotros estamos aquí hoy, porque la Providencia
de Dios, pasó por los corazones de todos nosotros,
empezó a prosperar, a fluir, una vez, dos veces
tres veces, y después de tres veces, yo respondo.
Ja. Después de 10 veces, vamos a ver que hacemos,
y después lo de | | |