|
NOVENA DEL XXV ANIVERSARIO - UN REGALO
PARA NUESTRA SEÑORA
Novena a la Reina de la Paz - Comienza el
15 de Junio!!
Medjugorje 1981 - 2006
© Informativni Centar Mir - Medjugorje
Qué
ofrecerle a Nuestra Señora por el 25?.
Aniversario de sus apariciones
¿Qué podemos ofrecerle a
la Reina de la Paz por este aniversario de
sus apariciones?
Esta es la pregunta que se hacen muchos peregrinos,
y nosotros respondemos con otra pregunta:
¿No sería el regalo más
precioso que comenzáramos a vivir realmente
sus mensajes?
El tema principal de los mensajes es el llamado
a la paz y la reconciliación, pero
Ella subraya a menudo que sólo podremos
obtenerlas a través de la oración.
Por eso es que Ella nos llama incesantemente
a orar, a renovar la oración hasta
que se convierta en gozo para nosotros, a
orar con el corazón...
Hemos compuesto una sencilla novena con el
profundo deseo de ofrecer algo especial a
Nuestra Señora para este Aniversario,
algo que una a todos sus hijos en el mundo
entero, algo que nos ayude a vivir sus mensajes.
¿Por qué una Novena?
La idea de la Novena proviene del Nuevo Testamento,
cuando María y los Apóstoles,
40 días después de la Resurrección
de Jesús, permanecieron en oración
por nueve días consecutivos. Ellos
oraron con un solo corazón y perseveraron
en la oración, esperando la venida
del Espíritu Santo, el Paráclito,
que les había sido prometido y quien
los llenó cuando se cumplió
el tiempo de Pentecostés (Hch 2,1).
Desde entonces, las Novenas se han vuelto
una práctica frecuente en la tradición
de la Iglesia. También en Medjugorje,
la Virgen nos llama: Queridos hijos, ofrezcan
novenas, haciendo sacrificios a los cuales
se sientan de lo más dispuestos. (Julio
25 de 1993)
¿Cómo rezar esta Novena?
Cada día está dedicado a orar
por una intención especial. Rezamos
por esta intención, meditando en los
textos propuestos, por medio de los Misterios
Gloriosos del Rosario. El primer texto es
un pasaje del Evangelio, el segundo - un mensaje
de Nuestra Señora de alguno de los
aniversarios previos, y el tercero - un pasaje
del Catecismo de la Iglesia Católica.
Estos han sido elegidos para dar una triple
perspectiva de la intención de oración:
un Evangelio, un pensamiento mariano (por
medio de los mensajes de Medjugorje) y la
visión eclesial, para ayudar a la persona
que guía la oración e introduce
los Misterios. Los pasajes del Catecismo sobre
la oración nos muestran la riqueza,
la profundidad y la inmensidad de la experiencia
de la oración cristiana, la cual nos
recuerda la Virgen aquí en Medjugorje.
La oración conclusiva reúne
todas las intenciones de oración respecto
a la intención del día.
Unidos hacia algo nuevo
Creemos que esta unión en la oración
traerá una nueva experiencia del amor
de Dios que ha sido derramado en nuestros
corazones por el Espíritu Santo que
nos fue dado. Esta experiencia es siempre
un nuevo comienzo, un pasaje a un nuevo nivel
de existencia. Las guerras reales, las guerras
de nuestras dudas e incredulidad, pueden ser
detenidas e incluso las leyes naturales pueden
ser cambiadas a través de la oración.
Esperamos, sinceramente, que nuestra oración
en común, unidos en el Corazón
de María por la victoria de su Corazón
Inmaculado, nos obtendrán la conversión
de nuestros corazones y nuestras vidas y constituirán
además el regalo más precioso
para Nuestra Señora.
Primer día
Oramos por los Videntes
1. Oración a la Reina de la Paz
2. Veni Creator Spiritus
3. Misterios Gloriosos del Rosario
Textos para la Meditación
Jesús dijo a Sus discípulos:
Lo que ha sucedido es aquello de que les hablaba
yo cuando aún estaba con ustedes; que
tenía que cumplirse todo lo que estaba
escrito de mí en la ley de Moisés,
en los profetas y en los salmos. Entonces
les abrió el entendimiento para que
comprendieran las Escrituras y les dijo: Está
escrito que el Mesías tenía
que padecer y había de resucitar de
entre los muertos al tercer día, y
que en su nombre se había de predicar
a todas las naciones, comenzando por Jerusalén,
la necesidad de volverse a Dios y el perdón
de los pecados. Ustedes son testigos de esto.
Ahora yo les voy a enviar al que mi Padre
les prometió. Permanezcan, pues, en
la ciudad, hasta que reciban la fuerza de
lo alto. (Lucas 24,44-49)
¡Queridos hijos! Hoy les doy gracias
por vivir y dar testimonio de mis mensajes
con su vida. Hijitos, sean fuertes y oren
para que la oración pueda darles fortaleza
y alegría. Sólo de este modo
cada uno de ustedes será mío
y Yo los guiaré por el camino de la
salvación. Hijitos, oren y con su vida
den testimonio de mi presencia aquí.
Que cada día sea para ustedes un gozoso
testimonio del amor de Dios. ¡Gracias
por haber respondido a mi llamado! (Mensaje,
Junio 25 de 1999)
«La oración es la elevación
del alma a Dios o la petición a Dios
de bienes convenientes» (san Juan Damasceno,
f.o. 3,24). ¿Desde dónde hablamos
cuando oramos? ¿Desde la altura de
nuestro orgullo y de nuestra propia voluntad,
o desde «lo más profundo»
(Sal 130,14) de un corazón humilde
y contrito? El que se humilla es ensalzado
(cf. Lc 18,9-14). La humildad es la base de
la oración. «Nosotros no sabemos
pedir como conviene» (Rm 8,26). La humildad
es una disposición necesaria para recibir
gratuitamente el don de la oración;
el hombre es un mendigo de Dios (cf. san Agustín,
serm. 56, 6,9). (CCC: 2559)
4. Letanía de la Santísima Virgen
Oración conclusiva: Señor, Tú
llamas a todos los cristianos a ser testigos
reales de Tu vida y Tu amor. Hoy, Te damos
gracias de manera especial por los videntes
y por su misión de dar testimonio de
los mensajes de la Reina de la Paz. Te presentamos
todas sus necesidades. Rogamos por cada uno
de ellos en lo personal para que Tú
estés cerca de ellos, a fin de que
puedan crecer incesantemente en la experiencia
de Tu fortaleza. Te pedimos que los conduzcas
a una oración cada vez más profunda
y humilde, mientras siguen dando testimonio
de la presencia de la Virgen en Medjugorje.
Amén.
Segundo
Día
Oremos por todos los Sacerdotes que sirven
en el Santuario
1. Oración a la Reina de la Paz
2. Veni Creator Spiritus
3. Misterios Gloriosos del Rosario
Textos para la Meditación
Jesús dijo a Sus discípulos:
Yo les aseguro: el que crea en mí,
hará las obras que hago yo y las hará
aún mayores, porque yo me voy al Padre;
y cualquier cosa que pidan en mi nombre, yo
la haré para que el Padre sea glorificado
en el Hijo. Yo haré cualquier cosa
que me pidan en mi nombre. (Juan 14,12-14)
¡Queridos hijos! Hoy estoy con ustedes
de una manera especial y les traigo mi bendición
maternal de paz. Yo oro por ustedes e intercedo
por ustedes ante Dios, a fin de que puedan
comprender que cada uno de ustedes es portador
de paz. No pueden tener paz, si su corazón
no está en paz con Dios. Por tanto,
hijitos, oren, oren, oren, puesto que la oración
es el fundamento de su paz. Abran su corazón
y denle tiempo a Dios, para que El llegue
a ser su Amigo. Cuando se crea una verdadera
amistad con Dios, no hay tempestad que la
pueda destruir. ¡Gracias por haber respondido
a mi llamado! (Mensaje, Junio 25 de 1997)
Si conocieras el don de Dios (Jn 4,10). La
maravilla de la oración se revela precisamente
allí, junto al pozo donde vamos a buscar
nuestra agua: allí Cristo va al encuentro
de todo ser humano, es el primero en buscarnos
y el que nos pide de beber. Jesús tiene
sed, su petición llega desde las profundidades
de Dios que nos desea. La oración,
sepámoslo o no, es el concentro de
la sed de Dios y de la sed del hombre. Dios
tiene sed de que el hombre tenga sed de El
(cf. san Agustín, quaest.64, 4). Tú
le habrías rogado a él, y él
te habría dado agua viva (Jn 4,10).
Nuestra oración de petición
es paradójicamente una respuesta. Respuesta
a la queja del Dios vivo: A mí me dejaron,
Manantial de aguas vivas, para hacerse cisternas,
cisternas agrietadas (Jr 2,13), respuesta
de fe a la promesa gratuita de salvación
(cf. Jn 7,37-39; Is 12,3; 51,1), respuesta
de amor a la sed del Hijo único (cf.
Jn 19,28; Za 12,10; 13,1). (CCC: 2560, 2561)
4. Letanía de la Santísima Virgen
Oración conclusiva: Señor, Tú
eres la única fuente de vida, el Unico
que puede saciar nuestra sed de amor y amistad.
Te damos gracias por Tu humildad al actuar
por medio de un hombre sencillo, un sacerdote,
entregándote así al pueblo en
la Santa Misa, en los Sacramentos, en la Bendición.
Hoy, invocamos de manera especial Tu bendición
sobre todos los sacerdotes que sirven en el
Santuario de la Reina de la Paz. Haz que puedan
descubrir aún más el poder de
la fe por la cual Tú les concedes cualquier
cosa que ellos Te pidan. Que lleguen a ser
igualmente portadores auténticos de
la paz, fruto de su profunda y sentida amistad
Contigo. Amén.
Tercer Día
Oremos por todos los Fieles de la Parroquia
de Medjugorje
1. Oración a la Reina de la Paz
2. Veni Creator Spiritus
3. Misterios Gloriosos del Rosario
Textos para la Meditación
Jesús dijo a Sus discípulos:
Yo soy la vid, ustedes los sarmientos; el
que permanece en mí y yo en él,
ése da fruto abundante, porque sin
mí nada pueden hacer. Al que no permanece
en mí se le echa fuera, como el sarmiento,
y se seca; luego lo recogen, lo arrojan al
fuego y arde. Si permanecen en mí y
mis palabras permanecen en ustedes, pidan
lo que quieran y se les concederá.
La gloria de mi Padre consiste en que den
mucho fruto y se manifiesten así como
discípulos míos. (Juan 15,5-8)
¡Queridos hijos! Hoy les doy gracias
por todos los sacrificios que han ofrecido
en estos días. Hijitos, los invito
a abrirse a Mí y a decidirse por la
conversión. Sus corazones, hijitos,
aún no están completamente abiertos
a mí y por eso, los invito de nuevo
a abrirse a la oración, a fin de que
en la oración el Espíritu Santo
los ayude a que sus corazones se vuelvan de
carne y no de piedra. Hijitos, gracias por
haber respondido a mi llamado y por haberse
decidido a caminar Conmigo hacia la santidad.
(Mensaje, Junio 25 de 1996)
¿De dónde viene la oración
del hombre? Cualquiera que sea el lenguaje
de la oración (gestos y palabras),
el que ora es todo el hombre. Sin embargo,
para designar el lugar de donde brota la oración,
las Sagradas Escrituras hablan a veces del
alma o del espíritu, y con más
frecuencia del corazón (más
de mil veces). Es el corazón el que
ora. Si éste está alejado de
Dios, la expresión de la oración
es vana. (CCC: 2562)
4. Letanía de la Santísima Virgen
Oración conclusiva: Gracias, Señor,
por Tu amor, gracias por el llamado a permanecer
con el corazón en Tu amor y dar así
mucho fruto. Gracias por haber elegido esta
parroquia de manera especial, entregándosela
a Tu Madre, la Reina de la Paz, con la misión
de llamar al mundo a la paz y la reconciliación,
a la conversión por medio de la renovación
del ayuno y la oración. Gracias por
la apertura de cada corazón que supo
cómo recibirla y le permitió
hacer de cada uno un signo visible para aquellos
que vienen aquí. Hoy Te rogamos, Señor,
que hagas de esta parroquia un signo aún
mayor del Reino de Dios y que ayudes a los
parroquianos, a convertirse en frutos gozosos
y santos de la presencia de Nuestra Señora.
Amén.
Cuarto día
Oramos por todos los Líderes de la
Iglesia
1. Oración a la Reina de la Paz
2. Veni Creator Spiritus
3. Misterios Gloriosos del Rosario
Textos para la Meditación
Jesús dijo a Sus discípulos:
Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no
caminará en la oscuridad y tendrá
la luz de la vida. (Juan 8,12)
¡Queridos hijos! Hoy estoy feliz de
verlos en tan gran número, que ustedes
hayan respondido y hayan venido a vivir mis
mensajes. Los invito, hijitos, a ser mis gozosos
portadores de la paz en este mundo atribulado.
Oren por la paz, a fin de que cuanto antes
reine un tiempo de paz que mi Corazón
aguarda con impaciencia. Yo estoy cerca de
ustedes, hijitos, e intercedo ante el Altísimo
por cada uno y los bendigo a todos con mi
bendición maternal. ¡Gracias
por haber respondido a mi llamado! (Mensaje,
Junio 25 de 1995)
El corazón es la morada donde yo estoy,
o donde yo habito (según la expresión
semítica o bíblica: donde yo
me adentro). Es nuestro centro escondido,
inaprensible ni por nuestra razón ni
por la de nadie; sólo el Espíritu
de Dios puede sondearlo y conocerlo. Es el
lugar de la decisión, en lo más
profundo de nuestras tendencias psíquicas.
Es el lugar de la verdad, allí donde
elegimos entre la vida y la muerte. Es el
lugar del encuentro, ya que, a imagen de Dios,
vivimos en relación: es el lugar de
la Alianza. (CCC: 2563)
4. Letanía de la Santísima Virgen
Oración conclusiva: Gracias, oh Señor,
por darnos a la Iglesia como Madre y Esposa,
para guiarnos en nuestra vida terreno por
un camino de luz hacia Ti. Gracias, porque
en la Iglesia todos somos hermanos y hermanas,
y miembros de Tu Cuerpo Místico. Hoy
oramos por quienes conducen a Tu Iglesia para
que incesantemente renueven en sí mismos
su alianza Contigo, que eres la única
y verdadera Cabeza de la Iglesia, a fin de
convertirse en portadores fieles y gozosos
de la paz y la verdad en este mundo atribulado.
Amén.
Quinto Día
Oramos por todos los Peregrinos que ya han
venido a Medjugorje
1. Oración a la Reina de la Paz
2. Veni Creator Spiritus
3. Misterios Gloriosos del Rosario
Textos para la Meditación
Jesús dijo a Sus discípulos:
El que quiera venir conmigo, que renuncie
a sí mismo, que cargue con su cruz
y me siga. Pues el que quiera salvar su vida,
la perderá; pero el que pierda su vida
por mí y por el Evangelio la salvará.
¿De qué le sirve a uno ganar
el mundo entero, si pierde su vida? (Marcos
8,34-36)
¡Queridos hijos! Hoy estoy contenta
a pesar de que todavía hay cierta tristeza
en mi Corazón por aquellos que comenzaron
a seguir este camino y después lo abandonaron.
Mi presencia aquí es por tanto para
conducirlos por un nuevo camino, el camino
de la salvación. Por eso, Yo los invito
día a día a la conversión,
pero si ustedes no oran, no pueden decir que
se están convirtiendo. Yo oro por ustedes
e intercedo ante Dios por la paz; primero,
por la paz en sus corazones, después,
alrededor de ustedes a fin de que Dios sea
su paz. ¡Gracias por haber respondido
a mi llamado! (Mensaje, Junio 25 de 1992)
La oración cristiana es una relación
de Alianza entre Dios y el hombre en Cristo.
Es acción de Dios y del hombre; brota
del Espíritu Santo y de nosotros, dirigida
por completo al Padre, en unión con
la voluntad humana del Hijo de Dios hecho
hombre. (CCC 2564)
Oración conclusiva: Nuestras vidas,
oh Señor, están en Tus manos.
Sólo Tú sabes lo que necesitamos
para ser salvados. Gracias por enseñarnoslo
aquí en Medjugorje durante 20 años
por medio de Tu Madre, quien vino a guiarnos
por el camino de la salvación. Bendice
y fortalece a todos aquellos que comenzaron
a recorrer el camino de la conversión
y la oración aquí en Medjugorje.
Fortalece su fe, su esperanza y su caridad,
y no permitas nunca que traicionen su alianza
Contigo. Amén.
Sexto Día
Oramos por todos los Peregrinos que vendrán
a Medjugorje
1. Oración a la Reina de la Paz
2. Veni Creator Spiritus
3. Misterios Gloriosos del Rosario
Textos para la Meditación
En aquel tiempo exclamó Jesús:
«¡Te doy gracias, Padre, Señor
del cielo y de la tierra, porque has escondido
estas cosas a los sabios y entendidos, y las
has revelado a la gente sencilla. ¡Gracias,
Padre, porque así te ha parecido bien!
El Padre ha puesto todas las cosas en mis
manos. Nadie conoce al Hijo sino el Padre,
y nadie conoce al Padre, sino el Hijo y aquel
a quien el Hijo se lo quiera revelar (Mateo
11,25-30)
¡Queridos hijos! Hoy, también
Yo me regocijo por su presencia aquí.
Yo los bendigo con i bendición maternal
e intercedo ante Dios por cada uno de ustedes.
Los llamo de nuevo a vivir mis mensajes y
a ponerlos en práctica en sus vidas.
Yo estoy con ustedes y los bendigo a todos
día a día. Queridos hijos, éstos
son tiempos particulares y por eso, Yo estoy
con ustedes para amarlos y proteger sus corazones
de Satanás y para llevarlos a todos
más cerca del Corazón de Jesús,
mi Hijo. ¡Gracias por haber respondido
a mi llamado! (Mensaje, Junio 25 de 1993)
En la nueva Alianza, la oración es
la relación viva de los hijos de Dios
con su Padre infinitamente bueno, con su Hijo
Jesucristo y con el Espíritu Santo.
La gracia del Reino es la unión de
la Santísima Trinidad toda entera con
el espíritu todo entero (san Gregorio
Nac., or. 16,9). Así, la vida de oración
es estar habitualmente en presencia de Dios,
tres veces Santo, y en comunión con
El. Esta comunión de vida es posible
siempre porque, mediante el bautismo, nos
hemos convertido en un mismo ser con Cristo
(cf. Rm 6,5). La oración es cristiana
en tanto en cuanto es comunión con
Cristo y se extiende por la Iglesia que es
su Cuerpo. Sus dimensiones son las del Amor
de Cristo (cf. Ef 3,18-21). (CCC: 2565)
4. Letanía de la Santísima Virgen
Oración conclusiva: Nosotros no Te
hemos escogido a Ti, oh Señor, sino
Tú nos has escogido a nosotros. Sólo
Tú conoces a todos los pequeños
que recibirán la gracia de la revelación
de Tu amor por medio de Tu Madre, aquí
en Medjugorje. Oramos por todos los peregrinos
que vendrán a Medjugorje: protege sus
corazones de todo ataque satánico y
ábrelos a todas las inspiraciones que
vienen de Tu Corazón y del Corazón
de María. Amén.
Séptimo Día
Oramos por todos los Grupos de Oración
de Medjugorje y Centros de Paz en Todo el
Mundo
1. Oración a la Reina de la Paz
2. Veni Creator Spiritus
3. Misterios Gloriosos del Rosario
Textos para la Meditación
Jesús dijo a sus discípulos:
Traten a los demás como ustedes quieren
que ellos lo traten. En esto se resumen la
ley y los profetas. Entren por la puerta estrecha;
porque ancha es la puerta y amplio el camino
que conduce a la perdición, y son muchos
los que entran por él. Pero ¡qué
estrecha es la puerta y qué angosto
el camino que conduce a la vida, y qué
pocos son los que lo encuentran! (Mateo 7,12-14)
¡Queridos hijos! Hoy los invito al amor
que es leal y agradable a Dios. Hijos míos,
el amor lo acepta todo, aún lo que
es duro y amargo por amor a Jesús que
es Amor. Por tanto, queridos hijos, oren a
Dios para que El venga en su auxilio, pero
no según sus deseos sino según
Su amor. Entréguense a Dios para que
El pueda curarlos y consolarlos y pueda perdonarles
todo aquello en ustedes que es un impedimento
en el camino del amor. Así, Dios podrá
moldear sus vidas y ustedes crecerán
en el camino del amor. Glorifiquen a Dios,
mis queridos hijos, con el Himno a la Caridad
para que el amor de Dios pueda crecer en ustedes
día a día hasta su total plenitud.
¡Gracias por haber respondido a mi llamado!
(Mensaje, Junio 25 de 1988).
En la oración, el Espíritu Santo
nos une a la Persona del Hijo Unico, en Su
humanidad glorificada. Por medio de ella y
en ella, nuestra oración filial comulga
en la Iglesia con la Madre de Jesús
(cf. Hch 1,14). Desde el sí dado por
la fe en la anunciación y mantenido
sin vacilar al pie de la cruz, la maternidad
de María se extiende desde entonces
a los hermanos y a las hermanas de su Hijo,
que son peregrinos todavía y que están
ante los peligros y las miserias (LG 62).
Jesús, el único Mediador, es
el Camino de nuestra oración; María,
su Madre y nuestra Madre, es para transparencia
de El: María muestra el Camino [Hodoghitria],
ella es su signo, según la iconografía
tradicional de Oriente y Occidente. (CCC:
2673, 2674)
4. Letanía de la Santísima Virgen
Oración conclusiva: El amor es signo
de reconocimiento a Tus discípulos,
oh Señor. Te damos gracias por cada
respuesta de amor dada a través del
servicio y los dones a los demás. Oramos
por todos los miembros de los Grupos de Oración
y Centros Medjugorje en todo el mundo. Haz
que, unidos a Tu Madre, puedan siempre mostrar
con valor y decisión, dentro de sus
familias y dondequiera que vivan, el camino
estrecho, el único camino que lleva
a Ti. Ayúdalos a crecer día
a día en la plenitud de Tu Amor. Amén.
Octavo Día
Oremos por la realización de todos
los frutos y Mensajes de Medjugorje
1. Oración a la Reina de la Paz
2. Veni Creator Spiritus
3. Misterios Gloriosos del Rosario
Textos para la Meditación
Jesús dijo a Sus discípulos:
Porque tanto amó Dios al mundo, que
le entregó a su Hijo único,
para que todo el que crea en él no
perezca, sino que tenga vida eterna. Porque
Dios no envió a su Hijo para condenar
al mundo, sino para que el mundo se salvara
por él. El que crea en él no
será condenado; pero el que no cree
ya está condenado, por no haber creído
en el Hijo único de Dios. La causa
de la condenación es ésta: habiendo
venido la luz al mundo, los hombres prefirieron
las tinieblas a la luz, porque sus obras eran
malas. Todo aquel que hace el mal, aborrece
la luz y no se acerca a ella, para que sus
obras no se descubran. En cambio el que obra
el bien conforme a la verdad se acerca a la
luz, para que se vea que sus obras están
hechas según Dios. (Juan 3,26-21)
¡Queridos hijos! Hoy, en este grandioso
día que ustedes me han regalado, deseo
bendecirlos a todos y decirles: OEEstos días,
mientras Yo estoy con ustedes, son días
de gracia. Yo deseo instruirlos y ayudarlos
a caminar en el camino de la santidad. Hay
muchas personas que no desean entender mis
mensajes y aceptar con seriedad lo que Yo
estoy diciendo. Pero ustedes... Por eso los
llamo y les pido que con sus vidas y con su
diario vivir den testimonio de mi presencia.
Si ustedes oran, Dios los ayudará a
descubrir la verdadera razón de mi
presencia. Por eso, hijitos, oren y lean las
Sagradas Escrituras, de tal manera que, por
medio de mi venida, ustedes descubran en las
Sagradas Escrituras el mensaje para ustedes.
¡Gracias por haber respondido a mi llamado!
(Mensaje, Junio 25 de 1991)
María es la orante perfecta, figura
de la Iglesia. Cuando le rezamos, nos adherimos
con Ella al designio del Padre, que envía
a su Hijo para salvar a todos los hombres.
Como el discípulo amado, acogemos (cf.
Jn 19,27) a la Madre de Jesús, hecha
madre de todos los vivientes. Podemos orar
con Ella y a Ella. La oración de la
Iglesia está sostenida por la oración
de María. La Iglesia se une a María
en la esperanza (cf. LG 68-69). (CCC: 2679)
4. Letanía de la Santísima Virgen
Oración conclusiva: Te damos gracias,
oh Padre, habernos dado a Tu Hijo y a Su Madre,
a fin de que nadie de quienes crean en Ellos
y los escuchen se pierdan. Gracias por cuidar
de cada persona y, en Tu misericordia, por
no condenar a nadie. Hoy Te pedimos que se
realice todo aquello por lo que Nuestra Señora
ha rogado aquí en Medjugorje y para
que cada gracia que ha sido derramada aquí
se difunda en el mundo. Que esto traiga frutos
de santidad y Te sirva en Tu plan de salvación.
Amén.
Noveno Día
Oremos por las Intenciones de la Reina de
la Paz
1. Oración a la Reina de la Paz
2. Veni Creator Spiritus
3. Misterios Gloriosos del Rosario
Textos para la Meditación
En ese tiempo, Jesús dijo: Padre, quiero
que donde yo esté, estén también
conmigo los que me has dado, para que contemplen
mi gloria, la que me diste, porque me has
amado desde antes de la creación del
mundo. Padre justo, el mundo no te ha conocido,
pero yo sí te conozco y éstos
han conocido que Tú me enviaste. Yo
les he dado a conocer tu nombre y se los seguiré
dando a conocer, para que el amor con que
me amas esté en ellos y yo también
en ellos. (Juan 17,24-26)
¡Queridos hijos! Hoy les doy las gracias
y deseo invitarlos a la paz de Dios. Yo deseo
que cada uno de ustedes experimente en su
corazón esa paz que sólo Dios
da. Hoy quiero bendecirlos a todos; los bendigo
con la bendición del Señor.
Les suplico, queridos hijos, que sigan y que
vivan mi camino. Yo los amo, queridos hijos,
y por eso los llamo -no sé ya cuántas
veces- y les agradezco todo aquello que ustedes
están haciendo por mis intenciones.
Les suplico que me ayuden, para que Yo pueda
ofrecerlos al Señor para que El los
salve y los guíe por el camino de la
salvación. ¡Gracias por haber
respondido a mi llamado! (Mensaje, Junio 25
de 1987)
La oración de María se nos revela
en la aurora de la plenitud de los tiempos.
Antes de la encarnación del Hijo de
Dios y antes de la efusión del Espíritu
Santo, su oración coopera de manera
única con el designio amoroso del Padre:
en la anunciación, para la concepción
de Cristo (cf. Lc 1,38); en Pentecostés
para la formación de la Iglesia, Cuerpo
de Cristo (cf. Hch 1,14). En la fe de su humilde
esclava, el don de Dios encuentra la acogida
que esperaba desde el comienzo de los tiempos.
La que el Omnipotente ha hecho llena de gracia
responde con la ofrenda de todo su ser: He
aquí la esclava del Señor, hágase
en mí según tu palabra. Fiat
ésta es la oración cristiana:
ser todo de El, ya que El es todo nuestro.
(CCC: 2617)
4. Letanía de la Santísima Virgen
Oración conclusiva: Te damos gracias,
oh Padre, por el don de oración que
nos permite tocar Tu corazón; oración
en la que Tú te entregas enteramente
a nosotros y con la cual nos enseñas
a entregarnos enteramente a Ti. Hoy oramos
por todas las intenciones de la Reina de la
Paz y por todo lo que es necesario para que
el mundo entero, por medio de María,
pueda entrar en Tu gloria, la gloria de la
Santísima Trinidad. Amén.
Oraciones
Oración
a la Reina de la Paz
¡María, Madre de Dios y Madre
nuestra, Reina de la Paz! Tú viniste
a nosotros para llevarnos a Dios. Alcánzanos
la gracia de no sólo decir: ¡Hágase
en mí según Tu voluntad!,
sino vivirla tal como Tú lo hiciste.
Ponemos en Tus manos nuestras manos, a fin
de que puedas conducirnos a Jesús en
medio de todas las aflicciones y pesares.
Por Cristo, Nuestro Señor. Amén.
Rezar el Credo, 7 Padrenuestros, 7 Avemarías
y 7 Glorias...
Veni Creator Spiritus - Ven Espíritu
Santo
Ven, Creador, Espíritu amoroso,
ven y visita el alma que a ti clama
y con tu soberana gracia inflama
los pechos que creaste poderoso.
Tú que abogado fiel eres llamado
del Altísimo don, perenne fuente
de vida eterna, caridad ferviente,
espiritual unción, fuego sagrado.
Tú te infundes al alma en siete dones,
fiel promesa del Padre soberano;
tú eres el dedo de su diestra mano,
tú nos dictas palabras y razones.
Ilustra con tu luz nuestros sentidos,
del corazón ahuyenta la tibieza,
haznos vencer la corporal flaqueza,
con tu eterna virtud fortalecidos.
Por ti, nuestro enemigo desterrado,
gocemos de paz santa duradera,
y, siendo nuestro guía en la carrera,
todo daño evitemos y pecado.
Por ti al eterno Padre conozcamos,
y al Hijo, soberano omnipotente,
y a ti, Espíritu, de ambos procedente,
con viva fe y amor siempre creamos. Amén.
Ven Espíritu Santo, llena los corazones
de Tus fieles y enciende en ellos el fuego
de Tu amor.
- Envía, Señor, Tu Espíritu
y todo será creado.
- Y renovarás la faz de la tierra.
Oremos: Oh Dios, que con la luz del Espíritu
Santo enseñas a Tus fieles a conocer
la verdad, concédenos conocerla en
el mismo Espíritu y gozar siempre de
sus consuelos. Por Cristo Nuestro Señor.
Amén.
Rosario
Misterios Gozosos
1. La Anunciación del Angel a María
Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria,
Oh Jesús mío.
2. La Visitación de María a
Isabel
Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria,
Oh Jesús mío.
3. El Nacimiento de Nuestro Señor en
Belén
Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria,
Oh Jesús mío.
4. La Presentación en el Templo
Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria,
Oh Jesús mío.
5. El Niño Jesús Hallado en
el Templo
Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria,
Oh Jesús mío.
Misterios Dolorosos
1. La Agonía de Jesús en el
Huerto
Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria,
Oh Jesús mío.
2. La flagelación de Nuestro Señor
Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria,
Oh Jesús mío.
3. La Coronación de Espinas
Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria,
Oh Jesús mío.
4. Jesús con la Cruz a Cuestas
Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria,
Oh Jesús mío.
5. La Crucifixión y Muerte de Nuestro
Señor
Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria,
Oh Jesús mío.
Misterios Gloriosos
1. La Resurrección de Jesús
de entre los Muertos
Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria,
Oh Jesús mío.
2. La Ascensión de Jesús al
Cielo
Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria,
Oh Jesús mío.
3. La Venida del Espíritu Santo
Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria,
Oh Jesús mío.
4. La Asunción de María al Cielo
Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria,
Oh Jesús mío.
5. La Coronación de la Santísima
Virgen
Padrenuestro, 10 Avemarías, Gloria,
Oh Jesús mío.
Letanía de la Santísima Virgen
Señor, ten misericordia de nosotros
Cristo, ten misericordia de nosotros
Señor, ten misericordia de nosotros
Cristo, óyenos
Cristo, escúchanos
Dios, Padre Celestial, ten misericordia de
nosotros
Dios, Hijo Redentor del mundo, ten misericordia
de nosotros
Dios, Espíritu Santo, ten misericordia
de nosotros
Trinidad Santísima, un solo Dios, ten
misericordia de nosotros
Santa María, ruega por nosotros
Santa Madre de Dios,
Santa Virgen de las vírgenes,
Madre de Jesucristo,
Madre de la Divina Gracia,
Madre de la Iglesia,
Madre purísima,
Madre castísima,
Madre virginal,
Madre inmaculada,
Madre incorrupta,
Madre amable,
Madre admirable,
Madre del buen consejo,
Madre del Creador,
Madre del Salvador,
Virgen prudentísima,
Virgen digna de veneración,
Virgen digna de alabanza,
Virgen poderosa,
Virgen clemente,
Virgen fiel,
Espejo de justicia,
Trono de la eterna sabiduría,
Causa de nuestra alegría,
Vaso espiritual de elección,
Vaso precioso de la gracia,
Vaso insigne de devoción,
Rosa mística,
Torre de David,
Torre de marfil,
Casa de oro,
Arca de la Alianza,
Puerta del cielo,
Estrella de la mañana,
Salud de los enfermos,
Refugio de los pecadores,
Consuelo de los afligidos,
Auxilio de los cristianos,
Reina de los Ángeles,
Reina de los Patriarcas,
Reina de los Profetas,
Reina de los Apóstoles,
Reina de los Mártires,
Reina de los Confesores,
Reina de las Vírgenes,
Reina de todos los Santos,
Reina concebida sin pecado original,
Reina elevada al cielo,
Reina del Santísimo Rosario,
Reina de la Familia,
Reina de la Paz,
C. Cordero de Dios, que quitas los pecados
del mundo.
R. Perdónanos, Señor.
C. Cordero de Dios, que quitas los pecados
del mundo.
R. Escúchanos, Señor.
C. Cordero de Dios, que quitas los pecados
del mundo.
R. Ten misericordia de nosotros.
Bajo Tu amparo nos acogemos,
Santa Madre de Dios:
no desprecies las súplicas
que te dirigimos en nuestra necesidad,
antes bien, líbranos siempre de todos
los peligros,
oh Virgen gloriosa y bendita.
C. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las
promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Amén.
C. Ruega por nosotros y por nuestro Santísimo
Padre, el Papa N. El Señor lo bendiga
y lo conserve, lo haga feliz en esta tierra
y no lo entregue en manos de sus enemigos.
R. Amén.
Oremos
Te suplicamos, Señor, que derrames
Tu gracia en nuestras almas para que los que,
por el anuncio del Ángel, hemos conocido
la Encarnación de Tu Hijo Jesucristo,
por Su Pasión y Cruz, seamos llevados
a la gloria de Su Resurrección.
Por el mismo Jesucristo, Nuestro Señor.
R. Amén.
¡Dios te salve, Reina y Madre de Misericordia,
vida, dulzura y esperanza nuestra! ¡Dios
te salve! A ti clamamos los desterrados hijos
de Eva. A ti suplicamos gimiendo y llorando
en este valle de lágrimas. Ea, pues,
Abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus
ojos misericordiosos y después de este
destierro, muéstranos a Jesús,
fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clemente,
oh piadosa, oh dulce Virgen María!
El Himno de Medjugorje
(Traducción del P. Tiberio Munari)
Hoy venimos, buena Madre
de lugares diferentes,
a traerte nuestras penas
|